LUGAR DE ENCUENTRO DE LOS MISIONEROS DE TODO EL MUNDO
MISIONEROS EN CAMINO: mayo 2011
NO DEJES DE VISITAR
www.caminomisionero.blogspot.com
El blog donde encontrarás abundante material para orar y meditar sobre la liturgia del Domingo. Reflexiones teológicas y filosóficas. Videos y música para meditar. Artículos y pensamientos de los grandes guías de nuestra Iglesia y Noticias sobre todo lo que acontece en toda la vida eclesial
Fireworks Text - http://www.fireworkstext.com
BREVE COMENTARIO, REFLEXIÓN U ORACIÓN CON EL EVANGELIO DEL DÍA, DESDE LA VIVENCIA MISIONERA
SI DESEAS RECIBIR EL EVANGELIO MISIONERO DEL DÍA EN TU MAIL, DEBES SUSCRIBIRTE EN EL RECUADRO HABILITADO EN LA COLUMNA DE LA DERECHA

martes, 31 de mayo de 2011

Una historia. Una misión

SEGUIR LEYENDO

Noticias Misioneras del Mundo: 31 de Mayo de 2011


- El arzobispo de Burgos visita a sus misioneros en Centroamérica
- Los niños peruanos celebran en Lima la Jornada de la Infancia Misionera
- Huancayo y el Cusco con la Infancia Misionera
- Sóller, en Mallorca, celebra los 30 años de su grupo misionero
Image Hosted by ImageShack.us
El arzobispo de Burgos visita a sus misioneros en Centroamérica
OMPRESS-BURGOS (31-5-11) Durante esta última semana de mayo el arzobispo de Burgos, Mons. Francisco Gil Hellín, está llevando a cabo una visita pastoral a los misioneros burgaleses que desarrollan su labor en Centroamérica, acompañado por el delegado diocesano de misiones, Alejandro García.
Del 24 al 26 de mayo han estado en Guatemala. El jueves, día 26, el arzobispo mantuvo en la capital guatemalteca, un encuentro general con los 21 misioneros y misioneras burgaleses destinados en el país. Durante el resto de los días, además de tener un encuentro con el arzobispo de la ciudad de Guatemala, Mons. Óscar Julio Vian Morales, visitaron la sede de la Conferencia Episcopal de Guatemala y el Seminario.
Del 27 hasta ayer 30 de mayo han estado en la localidad hondureña de San Pedro Sula, al frente de cuya diócesis está el obispo burgalés Mons. Ángel Garachana. En esta ciudad se celebró el encuentro general con los misioneros burgaleses el sábado, 28 de mayo.



Los niños peruanos celebran en Lima la Jornada de la Infancia Misionera
OMPRESS-LIMA (Perú) (31-5-11) Con motivo de celebrarse este domingo 29 de mayo la Jornada Mundial de la Infancia Misionera, se llevó a cabo en Lima un “Festival de La Infancia Misionera”, convocado por las Obras Misionales Pontificias del Perú, y que contó con la participación de cientos de niños, profesores, catequistas, animadores y padres de familia de la Infancia Misionera, de los diferentes colegios y parroquias de Lima.
La Jornada, con el lema: “Señor, abre mi corazón al evangelio ¡Quiero Anunciarte!”, se llevó a cabo este sábado 28, en el coliseo del Colegio Claretiano, en San Miguel. Durante el encuentro, los niños participarán en una Misa y compartieron momentos de música, oración, teatro y juegos, con la finalidad de animar y despertar el espíritu misionero en los pequeños.
La Infancia Misionera es una de las Obras Misionales Pontificias, que sensibiliza a los pequeños en la ayuda solidaria a los niños más necesitados del mundo. Los miembros de la Infancia Misionera reciben formación cristiana y misionera con el fin de que sean verdaderos “amigos de Jesús” y, con sus oraciones y ayuda económica, lleven una luz de esperanza a cientos de niños menos privilegiados que ellos.



Huancayo y el Cusco con la Infancia Misionera
OMPRESS-PERÚ (31-5-11) También en las localidades peruanas de Huancayo y Cusco se ha celebrado la Jornada de la Infancia Misionera. El pasado domingo 29 de mayo tuvo lugar una peregrinación de niños al Cerrito de la Libertad, a 3 kilómetros al este de la ciudad de Huancayo. Esta manifestación de los pequeños misioneros estuvo presidida por el arzobispo de Huancayo, Mons. Pedro Barreto Jimeno. Durante la marcha misionera los niños de las parroquias e instituciones educativas rezaron el Santo Rosario por la paz en el mundo y en su país, según informa la hermana Angelina Abia, directora de las Obras Misionales Pontificias en Huancayo. El encuentro finalizó con la celebración de la Eucaristía presidida por Mons. Barreto que hizo el envío de los pequeños misioneros para que evangelicen a los niños que todavía no conocen a Jesús.
Por otro lado, Cusco celebró también la Jornada de la Infancia Misionera con momentos de oración en todas las parroquias de la archidiócesis.
Según información facilitada por la delegación de Obras Misionales Pontificias del Cusco, con alegría, entusiasmo y esperanza, cientos de cusqueños celebraron la Jornada de la Infancia Misionera; celebración que la Iglesia ha dispuesto con el objetivo de ayudar a los niños a descubrir el rostro de Dios en cada uno de los niños y niñas del mundo, para sembrar esperanza y crear un mundo mejor para todos. Durante la celebración de la jornada el padre Antonio Arias Cruz, delegado de las Obras Misionales Pontificias del Cusco, hizo un llamamiento a todos los fieles para motivar en los niños una conciencia misionera y solidaria, enseñándoles a compartir la fe, el amor, la esperanza y los bienes materiales, con los niños abandonados del Perú y de todo el mundo.



Sóller, en Mallorca, celebra los 30 años de su grupo misionero parroquial
OMPRESS-PALMA DE MALLORCA (31-5-11) Hace unos días tuvo lugar en la localidad mallorquina de Sóller, un encuentro con motivo de los 30 años de la fundación del grupo de misiones que tiene la parroquia de Sóller. Esta celebración contó con la participación especial del misionero en Burundi, Tomeu Barceló, el cual está profundamente agradecido y disfrutó mucho del encuentro. El espíritu misionero sigue vivo y mucha gente como los participantes de este encuentro luchan por que así sea. Desde la delegación de misiones de Mallorca, agradecen a todos los que viven la misión, como este grupo de Sóller.
El misionero diocesano Tomeu Barceló Nadal, nacido en Felanitx, Mallorca, está ejerciendo su labor en Gitega, la segunda mayor localidad de Burundi, en la parroquia de Rabiro.

SEGUIR LEYENDO

Evangelio Misionero del Día: 01 de Junio de 2011 - Sexta Semana de Pascua - Ciclo A


Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan 16, 12-15

A la Hora de pasar de este mundo al Padre, Jesús dijo a sus discípulos:
Todavía tengo muchas cosas que decirles,
pero ustedes no las pueden comprender ahora.
Cuando venga el Espíritu de la Verdad,
Él los introducirá en toda la verdad,
porque no hablará por sí mismo,
sino que dirá lo que ha oído
y les anunciará lo que irá sucediendo.
Él me glorificará,
porque recibirá de lo mío
y se lo anunciará a ustedes.
Todo lo que es del Padre es mío.
Por eso les digo:
«Recibirá de lo mío
y se lo anunciará a ustedes».

Compartiendo la Palabra
Por CELAM - CEBIPAL

Jesús forma su comunidad (II):
La comunidad es conducida en un proceso de cristificación
“El Espíritu de la verdad, os guiará hasta la verdad completa”

Veamos el segundo paso en la gran obra de Jesús formando su comunidad: la acción reveladora del Espíritu Santo continuará la obra de Cristo. El Espíritu lo sustituirá cuando el Hijo regrese al Padre, guiará a la entera verdad y hará comprender lo que Jesús había dicho.


1. La incapacidad de los discípulos para vivirlo todo de una vez

“Mucho tengo todavía que deciros, pero ahora no podéis con ello” (16,12). Estas son palabras que infunden ánimo. Jesús les habla a sus discípulos con mucha ternura. Comprende la confusión que tienen y su debilidad frente a la realidad de la Pasión.

En griego se lee un verbo que se podría traducir: “no podéis soportarlo”. Este verbo en otras ocasiones está relacionado con el peso de la Cruz. Probablemente haya aquí una referencia a la dificultad para cargar con la Cruz, que es la tarea más importante del discipulado. A la meta sólo se puede llegar caminando detrás de Jesús cargando con la Cruz (ver Juan 14,36).


2. El Espíritu como “pedagogo” que nos conduce hasta la plenitud de Jesús

Después de señalar la dificultad presente de los discípulos, Jesús extiende su mirada hacia el día de la efusión del Espíritu y hacia la experiencia de las primeras comunidades cristianas que interpretan el acontecimiento pascual y redactan el Nuevo Testamento: “Cuando venga él, el Espíritu de la verdad, os guiará hasta la verdad completa” (16,13ª).

Lo que se quiere decir en primer lugar es que el Espíritu nos va llevando de la mano como a los niños para que podamos vivir una a una las enseñanzas del Evangelio, hasta que la vivencia del Evangelio sea completa en nuestra vida.

El Espíritu no trae nuevas revelaciones, su tarea es conducir al interior de la revelación de Jesús. Él guía hasta la “Verdad Plena” que es Jesús (ver 14,6), fidelidad de Dios en la historia, en quien surge el hombre nuevo, el hombre y la comunidad que alcanzan su plena realización.

Uno no vive todas las enseñanzas de Jesús de una vez. Por eso hay que dejar que el Espíritu del Resucitado haga su pedagogía con cada uno de nosotros. Él y sólo Él conoce los caminos de la maduración y sabe cómo conducirnos hacia la plenitud de Cristo.

Lo mismo vale para la comunidad cristiana en su caminar a lo largo de la historia. En los vv.13.14.15, tres veces aparece verbo en futuro “Anunciará”. El sentido del término griego es “tomar y presentar de nuevo”, es decir, “actualizar”. Puesto que a lo largo de la historia van apareciendo nuevas realidades y nuevos desafíos con los cuales interactúa la fe, el Espíritu Santo mantiene vigente en la comunidad la eterna novedad de Cristo.

De esta forma el Evangelio se encarna continuamente y el rostro de Jesús Resucitado se revela siempre actual. En este sentido, el Espíritu es “central creadora de luz siempre nueva”.


3. El Espíritu tiene una estrecha relación con el misterio completo de Jesús, desde origen en el Padre hasta su regreso a Él

El Espíritu Santo se refiere siempre a la actualidad permanente del misterio pascual de Jesús. A través de él podemos conocer el misterio de Cristo hasta el fondo y desde su raíz misma: la relación profunda del Verbo con el Padre Dios desde antes de la historia humana (ver Juan 1,1-2). Por eso la frase: “Todo lo que tiene el Padre es mío” (16,15).

Se insiste al final que el Espíritu “todo lo recibirá de mí” (16,14.15). Puesto que “todo” lo recibe de Jesús puede “guiarnos” hacia Él. Es así como el Espíritu nos introduce en la persona de Jesús en cuanto camino abierto hacia el Padre y en esta total manifestación del sentido de la obra de Jesús: “Él me dará gloria”.

El Espíritu Santo permanece cristocéntrico y de esta manera no hace sino centrarnos permanentemente en aquel que de boca confesamos como el que tiene el señorío en nuestras vidas.

El misterio de la Iglesia brota esta identidad con Cristo y se enmarca en la relacionalidad que proviene de la comunión eterna del Padre y del Hijo en el origen de la historia y también en el culmen de ella.

Esta es la segunda lección: la comunidad es conducida a un proceso de maduración en una progresiva cristificación.


Cultivemos la semilla de la palabra en lo profundo del corazón

1. ¿Hay alguna enseñanza de Jesús que me cuesta mucho vivir? ¿Qué me ofrece Jesús para tal debilidad?

2. ¿Qué quiere decir la frase: “El Espíritu de la verdad, os guiará hasta la verdad completa”? ¿Cómo se aplica a los procesos de fe personal y a la tarea misionera de la Iglesia?

3. ¿Qué implica ser creyente e Iglesia guiada por el Espíritu de la Verdad?


“Ven, Oh Consolador, Oh Espíritu Santo, abogado que nos defiende, que hablas en lugar de nosotros, que interpretas nuestros silencios, que vienes en ayuda de nuestra debilidad y nos das fuerza para que le hagamos resistencia al mal.
Oh Espíritu Santo, sostén nuestra oración, tú que eres el Maestro de Vida Interior, el Maestro perenne de la Iglesia, el Espíritu de la Verdad, que a lo largo de los siglos le haces entender a la Iglesia las Palabras de Jesús y le das la sabiduría para interpretarlas. Que también nosotros podamos recibirte en esta dinámica de fe y de amor por Jesucristo”.
Amén.

SEGUIR LEYENDO

lunes, 30 de mayo de 2011

Noticias Misioneras del Mundo: 30 de Mayo de 2011


- El obispo que llegó en patera
- Estrecheces y apuros en un seminario mayor del Congo
- La primera congregación de religiosas nacida en Gabón cumple un siglo
- Cartografía misionera: una exposición sobre los descubrimientos geográficos de los misioneros

Image Hosted by ImageShack.us
El obispo que llegó en patera
OMPRESS-MELBOURNE (Australia) (30-5-11) Un refugiado vietnamita que llegó a Australia a bordo de un bote cargado de refugiados – el equivalente asiático de la patera norteafricana – ha sido nombrado obispo auxiliar de la diócesis australiana de Melbourne, una de las más importantes del país. Mons. Vincent Long Van Nguyen tenía 18 años cuando él y su familia huyeron del comunismo en 1980. Tras la caída de Saigón, tres hermanos suyos se establecieron en Holanda, una hermana todavía está en Vietnam y sus padres y un hermano y una hermana viven en Melbourne.
En 1983 entró en la orden de los franciscanos y se ordenó sacerdote en 1989. Ha sido párroco durante 11 años en las localidades de Kellyville y Springvale y, en el 2005, fue elegido Superior de los franciscanos conventuales de Australia. Desde el 2008 era el responsable de la Orden para Asia y Oceanía.
El arzobispo de la diócesis de la que será auxiliar el padre Vincent, Mons. Denis Hart declaró, al conocer la noticia, que “es un nombramiento histórico. Escapó de Vietnam en un bote cuando era joven, llegó a Melbourne, se hizo franciscano conventual, y ha hecho un servicio maravillo como pastor”.
Su ordenación episcopal tendrá lugar en la Catedral de San Patricio de Melbourne el 23 de junio.



Estrecheces y apuros en un seminario mayor del Congo
OMPRESS-REP. DEM. DEL CONGO (30-5-11) En la diócesis de Kananga, al sur del Congo, el número de aspirantes al sacerdocio es tan numeroso que su seminario mayor se tuvo que dividir en dos. Los primeros años, la filosofía, se estudian en el seminario de Cristo Rey de Kabwe, el más antiguo del país y toda una institución por lo que ha significado en sus 80 años de existencia. La teología, los últimos años de formación, se estudia en Malole, que acoge a un centenar de seminaristas.
Este último seminario, construido en 1970 para desahogar el de Kabwe, está formado por nueve pabellones que se encontraban en unas condiciones pésimas. En algunos de ellos había problemas estructurales que hacían peligrosa su utilización, y se han tenido que cerrar por lo que los seminaristas se han visto obligados a vivir entre estrecheces y molestias.
La Obra Pontificia de San Pedro Apóstol ha acudido por ello en ayuda de esta institución, por lo que este año se han reconstruido los cuatro pabellones más afectados. El seminario ha recibido este curso 101.700 dólares para este fin y para poder cambiar el mobiliario, que es el mismo de hace 40 años. Se han adquirido nuevas mesas, sillas y otros muebles. Se espera que el próximo año se pueda afrontar la reestructuración, no tan de extrema necesidad, del resto de pabellones.



La primera congregación de religiosas nacida en Gabón cumple un siglo
OMPRESS-GABÓN (30-5-11) Encabezadas por su superiora general, la hermana Rose Marie Mfono, las Hermanas de Santa Maria iniciaron el 19 de mayo una peregrinación a Franceville. Se trata de un lugar lleno de historia para esta congregación que es la primera nacida en Gabón y una de las primeras de África. En Franceville está enterrado el obispo que obtuvo el reconocimiento de la Santa Sede para fundar la primera casa de las Hermanas de Santa María en 1911, Mons. Jean Martin Adam.
La congregación dedica este año jubilar al tema: “En el seguimiento de Jesucristo, ser Hermana de Santa María hoy en la Iglesia”. Tendrán lugar diversas actividades como misas, diversos actos de oración, proyecciones de películas sobre la historia de la institución e incluso inauguraciones de nuevas fundaciones de esta congregación que sigue siendo, después de un siglo, la única nacida en Gabón.



Cartografía misionera: una exposición sobre los descubrimientos geográficos de los misioneros
OMPRESS-LYON (30-5-11) Las Obras Misionales Pontificias de Lyon, Francia, en colaboración con el Museo de Confluencias y el Laboratorio de Investigaciones Históricas de Rhône-Alpes han organizado una exposición dedicada a la cartografía misionera: África explorada, representada y adaptada. La exposición abierta el 16 de mayo se podrá visitar hasta el 8 de julio próximo está ubicada en la sede de la dirección diocesana de Obras Misionales de Lyon, rue Sala, 12.
En el marco de esta exposición misionera sobre el continente africano el pasado 18 de mayo tuvo lugar la conferencia “El reparto de las fronteras de África”, por Michel Foucher, experto en geopolítica y miembro del Instituto de Estudios Avanzados para la Defensa Nacional. Y el 24 de mayo, Jean-Michel Vasquez, doctor en Historia, desarrolló “Los mapas misioneros, para Cristo y para la Ciencia”.

SEGUIR LEYENDO

Evangelio Misionero del Día: 31 de Mayo de 2011 - Sexta Semana de Pascua - Ciclo A

LA VISITACIÓN DE SANTA MARÍA VIRGEN

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas 1, 39-56

Durante su embarazo, María partió y fue sin demora a un pueblo de la montaña de Judá. Entró en la casa de Zacarías y saludó a Isabel. Apenas ésta oyó el saludo de María, el niño saltó de alegría en su vientre, e Isabel, llena del Espíritu Santo, exclamó:
«¡Tú eres bendita entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo, para que la madre de mi Señor venga a visitarme? Apenas oí tu saludo, el niño saltó de alegría en mi vientre. Feliz de ti por haber creído que se cumplirá lo que te fue anunciado de parte del Señor».
María dijo entonces:
«Mi alma canta la grandeza del Señor,
y mi espíritu se estremece de gozo en Dios, mi Salvador,
porque Él miró con bondad la pequeñez de su servidora.
En adelante todas las generaciones me llamarán feliz,
porque el Todopoderoso ha hecho en mí grandes cosas:
¡su Nombre es santo!
Su misericordia se extiende de generación en generación
sobre aquéllos que lo temen.
Desplegó la fuerza de su brazo,
dispersó a los soberbios de corazón.
Derribó a los poderosos de su trono
y elevó a los humildes.
Colmó de bienes a los hambrientos
y despidió a los ricos con las manos vacías.
Socorrió a Israel, su servidor,
acordándose de su misericordia,
como lo había prometido a nuestros padres,
en favor de Abraham y de su descendencia para siempre».
María permaneció con Isabel unos tres meses y luego regresó a su casa.

Compartiendo la Palabra
Por Dominicos.org

La Iglesia celebra hoy la fiesta de la Visitación de la Virgen María a su prima Isabel en la ciudad donde ésta vivía en Judá. Lucas es quien nos narra este acontecimiento familiar: la conversación entre 2 primas, la cuales se encontraban encintas.

Según nos narra Lucas, María entró en la casa de su prima y saludó. El primero que responde a este saludo es el niño que porta Isabel en su seno. Esto puede indicarnos algo del tono profético de pasaje. En el AT, los grandes profetas son siempre elegidos por Dios desde el seno materno. Por eso, Juan el Bautista, el hijo que portaba Isabel en su seno, es el elegido como el último profeta, justamente en esta escena. Se comienza desde el seno materno a preparar el camino…

A continuación, encontramos el famoso diálogo entre Isabel y María. Con Isabel comienza el diálogo por medio de una pregunta: ¿Quién soy yo para que me visite la Madre de mi Señor? Isabel sabe el secreto que porta María en su seno. Un secreto que sólo había sido desvelado por el ángel en la Anunciación a María. Isabel es también, desde ahora, conocedora de este secreto. Desvelado el secreto, Isabel proclama un himno: “Bendita tú entre las mujeres y bendito el Fruto de tu seno”. María es bendecida por Dios para ser la cuna de Dios en la tierra. Ante tal misión, de los labios de María sale la bellísima canción del Magnificat.

María, con la elegancia, la finura, la dulzura, la ternura… propia de las madres, fija su mirada en las acciones de Dios a lo largo de la historia de su pueblo Israel: Dios por pura misericordia prefiere a los pobres y humildes; porque de esa manera manifiesta su poder, su santidad y su fidelidad al ser humano, pese a todo pecado. Esta es la promesa hecha a Israel desde el tiempo de los patriarcas: la salvación es más fuerte que el pecado. La última Palabra es de Dios y no del mal.

Por último, miremos este momento de la vida de María desde una visión personal… ¿Qué nos dice María a nosotros hoy de Jesucrito? Hoy quizás podemos pararnos a ver cómo María porto en su seno durante 9 meses al Hijo de Dios, Jesucristo, la Palabra de Dios; y luego doy a luz… Todos podemos dar a luz a Jesucristo en nuestro mundo predicando. Para ello, enseñan los predicadores, lo más importante es orar, meditar, rumiar la Palabra de Dios durante un tiempo. El resto es cosa de Dios.

Fray José Rafael Reyes González
Casa Santissima Trinità degli Spagnoli-Roma

Oramos con la Palabra

JESUCRISTO: se cierra el mes de mayo con el recuerdo de tu Madre, que, contigo en su seno –primera procesión del Corpus–, corrió presurosa a casa de Isabel. La que se declaró esclava del Señor se hizo sierva de su prima, cuyo hijo saltó de gozo en sus entrañas. Unido a tu Madre, proclama en mi alma tu grandeza, Señor, y se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador...

SEGUIR LEYENDO

domingo, 29 de mayo de 2011

Palabra para la Misión: El Espíritu da vida, gozo y empuja a la Misión


VI Domingo de Pascua - EUNTES
Año A – Domingo 29.5.2011

Hechos 8,5-8.14-17 / Salmo 65 / 1Pedro 3,15-18
Juan 14,15-21

Reflexiones

Un clima de despedida se respira en el discurso-conversación-plegaria de Jesús con sus amigos después de la Última Cena (Evangelio): abundan las emociones, los recuerdos, las preguntas, los temores… Sin embargo, sobre todo eso prevalece la promesa consoladora del Maestro: “No los dejaré desamparados, volveré… (v. 18); el Padre les dará otro Defensor… para siempre” (v. 16). Jesús promete el Espíritu como don para el que ora (Lc 11,13), lo presenta como defensor y paráclito (Jn 16,7-11), como Espíritu de la verdad plena (Jn 14,17; 16,13), como perdón de los pecados (Jn 20,22-23), como Espíritu que grita en nosotros “¡Abbá, Padre!” (Rom 8,15)… En resumen, el Espíritu que Jesús promete a sus discípulos es un verdadero “Paráclito” (v. 16): palabra tomada del ámbito judicial para indicar una persona llamada a estar al lado de uno (v. 17) como ayudante, protector, defensor. Por tanto, una presencia amiga, una compañía íntima y afectuosa.

Él es el Espíritu de amor en el seno de la Trinidad y en cada uno de nosotros, nuevo principio de vida moral para cumplir los mandamientos. En efecto, no basta presentar la ley moral para que se guarde. La mera ley es como las señales de tráfico: indican la dirección justa, pero son incapaces de mover el coche; se necesita un motor. Jesús, además de indicarnos el camino, nos da también su fuerza, el Espíritu, para ir hacia la meta. ¡Por amor! Se guarda la ley con un Espíritu diferente: como expresión y signo de amor. En la gratuidad y reciprocidad (v. 21).

El Espíritu anima la misión de los creyentes, entre todos los pueblos, como se ve en Pentecostés, hasta los confines de la tierra (cf Hch 1,8). Eso mismo se constata también en la fundación de la Iglesia en Samaria (I lectura), la segunda comunidad (después de Jerusalén), seguida por Antioquia (Hch 11,19-26) y otras. En los comienzos de la comunidad de Samaria encontramos a un diácono, Felipe: llega allí huyendo de la persecución desatada después de la lapidación de Esteban, predica a Cristo, le escuchan con atención y asentimiento, realiza prodigios, bautiza, la ciudad se llena de alegría (v. 8). (*) Son los signos iniciales de una comunidad de fe, que más tarde recibirá el sello de los Apóstoles Pedro y Juan con el don del Espíritu Santo (v. 17). La fundación de Antioquía tiene inicios parecidos, gracias a simples cristianos que se dispersaron a raíz de la misma persecución; los apóstoles llegarían posteriormente.

La historia de la Iglesia misionera está llena de hechos semejantes: casi todas las comunidades cristianas empiezan con un laico, un catequista, una familia, unas religiosas, un grupo de laicos y laicas (la ‘Legión de María’, por ejemplo, y otros)… Solamente más tarde llegan el sacerdote y el obispo, con los sacramentos de la iniciación cristiana y las estructuras eclesiales. Un caso emblemático son los comienzos de la Iglesia en Corea (s. XVIII) ): algunos laicos coreanos, regresando de China donde habían encontrado la fe cristiana y el bautismo, llevaron consigo libros cristianos y comenzaron a anunciar el Evangelio de Jesús. Tan solo unas décadas más tarde llegaron a Corea el primer sacerdote de China y los primeros misioneros desde Francia.

La Iglesia es una comunidad de creyentes en Cristo, cuyos miembros –como los destinatarios de la carta de Pedro (II lectura)– están “siempre prontos para dar razón de su esperanza a todo el que se la pidiere” (v. 15). En las páginas de los Hechos se respira la lozanía misionera propia de las primeras comunidades cristianas. Una lozanía y un ardor que se vuelven contagiosos y que no se pueden ni se deben ocultar. Con razón se ha dicho que “los cristianos se vuelven ridículos cuando ocultan lo que los hace interesantes” (Card. J. Daniélou). La Iglesia del Resucitado es una comunidad misionera portadora de un mensaje de vida y de esperanza para anunciarlo a todos los pueblos, como lo afirma el Concilio: “La comunidad cristiana está integrada por hombres que, reunidos en Cristo, son guiados por el Espíritu Santo en su peregrinar hacia el Reino del Padre y han recibido la buena nueva de la salvación para comunicarla a todos” (GS 1).


Palabra del Papa

(*) «Esta expresión (“la ciudad se llenó de alegría”: Hch 8, 8) no comunica una idea, un concepto teológico, sino que refiere un acontecimiento concreto, algo que cambió la vida de las personas... Del acontecimiento doloroso de la persecución surgió, de manera misteriosa y providencial, un renovado impulso a la difusión del Evangelio... Los habitantes de esa localidad samaritana acogieron de forma unánime el anuncio de Felipe y, gracias a su adhesión al Evangelio, Felipe pudo curar a muchos enfermos. En aquella ciudad de Samaria, resonó el anuncio de Cristo, que abrió a la alegría el corazón de cuantos lo acogieron con confianza... Queridos amigos, esta es también vuestra misión: llevar el Evangelio a todos, para que todos experimenten la alegría de Cristo y todas las ciudades se llenen de alegría. ¿Puede haber algo más hermoso que esto? ¿Hay algo más grande, más estimulante que cooperar a la difusión de la Palabra de vida en el mundo?... Anunciar y testimoniar la alegría es el núcleo central de vuestra misión».

Benedicto XVI
Homilía para la ordenación de nuevos presbíteros, Roma 27 de abril de 2008


Siguiendo los pasos de los Misioneros

- 29/5: B. José Gérard (1831-1914), sacerdote francés de los Oblatos de María Inmaculada, pionero de las misiones en Sudáfrica y Lesotho.
- 29/5: S. Úrsula (Julia) Ledóchowska (1865-1939), religiosa austriaca, fundadora de las Ursulinas del S. Corazón de Jesús Agonizante: realizó viajes misioneros en diferentes países de Europa.
- 30/5: S. José Marello (1844-1895), obispo de Acqui Terme (Piamonte), fundador de los Oblatos de S. José, para la formación moral y cristiana de la juventud.
- 31/5: Fiesta de la Visitación de María a Isabel: un encuentro de fe y de alabanza al Señor.
- 1/6: S. Justino, filósofo cristiano, nacido en Palestina y martirizado en Roma (+165).
- 1/6: B. Juan B. Scalabrini (1839-1905), obispo de Plasencia (Italia), fundador de los Misioneros de S. Carlos, para la asistencia pastoral de los migrantes.
- 1/6: S. Aníbal María De Francia (1851-1927), sacerdote siciliano de Mesina, apóstol de la oración por las vocaciones, fundador de los Rogacionistas.
- 2/6: Con la bula pontificia ‘Sublimis Deus’, el Papa Pablo III condenó la esclavitud (año 1537).
- 3/6: SS. Carlos Lwanga y 21 compañeros mártires de Uganda (1885-1886), asesinados en Namugongo y alrededores.de Kampala. Junto con ellos, fueron asesinados 23 jóvenes de confesión anglicana.
- 4/6: Recuerdo de Afonso Mwembe Nzinga, rey del Kongo (s. XV), primer soberano africano que recibió el Bautismo (1491). En 1518 su hijo Enrique fue el primer obispo del África subsahariana.

SEGUIR LEYENDO

Evangelio Misionero del Día: 29 de Mayo de 2011 - Sexto Domingo de Pascua - Ciclo A


Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan 14, 15-21

Durante la Última Cena, Jesús dijo a sus discípulos:
Si ustedes me aman, cumplirán mis mandamientos.
y Yo rogaré al Padre,
y Él les dará otro Paráclito
para que esté siempre con ustedes:
el Espíritu de la Verdad,
a quien el mundo no puede recibir,
porque no lo ve ni lo conoce.
Ustedes, en cambio, lo conocen,
porque Él permanece con ustedes y estará en ustedes.
No los dejaré huérfanos,
volveré a ustedes.
Dentro de poco el mundo ya no me verá,
pero ustedes sí me verán,
porque Yo vivo y también ustedes vivirán.
Aquel día comprenderán que Yo estoy en mi Padre,
y que ustedes están en mí y Yo en ustedes.
El que recibe mis mandamientos y los cumple,
ése es el que me ama; ;
y el que me ama será amado por mi Padre,
y Yo lo amaré y me manifestaré a él.

Compartiendo la Palabra
Por José Antonio Pagola

En lo cotidiano

NUESTRA vida se decide en lo cotidiano. Por lo general, no son los momentos extraordinarios y excepcionales los que marcan más nuestra existencia. Es más bien esa vida ordinaria de todos los días, con las mismas tareas y obligaciones, en contacto con las mismas personas, la que nos va configurando. En el fondo, somos lo que somos en la vida cotidiana.

Esa vida no tiene muchas veces nada de excitante. Está hecha de repetición y rutina. Pero es nuestra vida. Somos «seres cotidianos». La cotidianeidad es un rasgo esencial de la persona humana. Somos al mismo tiempo responsables y víctimas de esa vida aparentemente pequeña de cada día.

En esa vida de lo normal y ordinario podemos crecer como personas y podemos también echarnos a perder. En esa vida crece nuestra responsabilidad o aumenta nuestra desidia y abandono; cuidamos nuestra dignidad o nos perdemos en la mediocridad; nos inspira y alienta el amor o actuamos desde el resentimiento o la indiferencia; nos dejamos arrastrar por la superficialidad o enraizamos nuestra vida en lo esencial; se va disolviendo nuestra fe o se va reafirmando nuestra confianza en Dios.

La vida cotidiana no es algo que hay que soportar para luego vivir no sé qué. Es en la normalidad de cada día donde se decide nuestra calidad humana y cristiana. Ahí se fortalece la autenticidad de nuestras decisiones; ahí se purifica nuestro amor a las personas; ahí se configura nuestra manera de pensar y de creer. K. Rahner llega a decir que «para el hombre interior y espiritual no hay mejor maestro que la vida cotidiana».

Según la teología del cuarto evangelio, los seguidores de Jesús no caminan por la vida solos y desamparados. Los acompaña y defiende día a día «el Espíritu de la verdad», es decir, la presencia viva de Cristo que los ilumina y alienta poniendo verdad en su vida cotidiana. Se ponen en boca de Cristo estas palabras: «Vosotros viviréis porque yo sigo viviendo».

Lo importante es recordar la consigna: «No busquéis entre los muertos al que está vivo». En el día a día de la vida cotidiana hemos de buscar al Resucitado en el amor, no en la letra muerta; en la autenticidad, no en las apariencias; en la verdad, no en los tópicos; en la creatividad, no en la pasividad y la inercia; en la luz, no en la oscuridad de las segundas intenciones; en el silencio interior, no en la agitación superficial.

SEGUIR LEYENDO

Palabra de Misión: Como hermanos es más fácil seguir amando / Sexto Domingo de Pascua – Ciclo A – Jn. 14, 15-21 / 29.05.11



El amor y el cumplimiento de los mandamientos enmarcan esta perícopa que propone la liturgia en el tiempo pascual. Se comienza con la mención del amor a Jesús y la relación de este amor con los mandamientos cumplidos, y se culmina de la misma manera. Inclusive, la frase inicial y la final están escritas como en un espejo. Si amo a Jesús, cumplo sus mandamientos; si cumplo los mandamientos, entonces es que amo a Jesús. Dos maneras de relacionar lo que la tradición ha entendido como realidades separadas. El amor y los mandamientos. Jesús unifica poniendo fin, desde su Palabra, a un problema teológico. ¿El Dios misericordioso es el mismo Dios justo? ¿Puede haber justicia en Dios, al mismo tiempo que misericordia? ¿Acaso el amor no va en detrimento de la implementación de los mandamientos y su cumplimiento? Jesús asume que su Padre ama y es justo, y que las dos realidades, tan intrínsecas a Él, no pueden entenderse por separado. El Dios de la justicia es el Dios de la misericordia. Porque ama es justo; porque es justo ama. El cumplimiento de los mandamientos tiene varios niveles, y el más alto nivel, el de mayor calidad, es el cumplimiento en el amor. En un primer nivel, los mandamientos son rechazados, entendidos como normas sin sentido, olvidados. En un segundo nivel, los mandamientos son asumidos como normas que deben cumplirse, sí o sí, por un sentido de deber; no se las cuestiona, se las acata. En un tercer nivel, los mandamientos se ven como una necesidad social; sin mandamientos las sociedades se derrumban, colapsan por su propio peso. En un último nivel, los mandamientos son caminos de amor, y necesitan de una pedagogía que los acompañe para entenderlos con libertad. Queda atrás el cumplimiento por obligación, queda atrás el peso de las normas, queda atrás el acatamiento desinteresado. La vida de Jesús demuestra un proceso en el que intenta mostrar a sus discípulos como vivir libremente, y sobre todo, libres frente a los mandamientos religiosos. Llama la atención que en uno de sus discursos finales presente la temática del cumplimiento de los mandamientos, pero no es tan raro si se entiende ese cumplimiento desde la perspectiva de la liberación. Cumplir los mandamientos es amar. Cuando se ama, el resto es añadidura. La libertad frente a las normas sólo puede provenir de aquellos que se sitúan en el amor. Amando, los mandamientos son secundarios, porque son caminos al amor, no el amor mismo.

En medio de este cumplimiento aparece el Espíritu de la Verdad. Quien ama, recibe el Espíritu Santo. Algunos estudiosos del Evangelio según Juan postulan que el autor unificó dos tradiciones vigentes en su época sobre el Espíritu Santo y sobre un tal Paráclito. Podría ser que, en un principio, la predicación diferenciara entre ambos personajes, pero con el tiempo se los identificó mutuamente. Es sólo una hipótesis. Como no sucederá en ningún otro lugar de la literatura neotestamentaria, para Juan el Espíritu será llamado Paráclito. Este nombre tiene cuatro apariciones en el total del Nuevo Testamento, y son Jn. 14, 16.26; Jn. 15, 26 y Jn.16, 7. El término viene del griego parakletos, que significa el que está al lado de uno, en el sentido del que viene en ayuda. Por eso se lo utilizaba, en las cortes o tribunales, para designar a los abogados defensores o asistentes legales. El significado judicial del vocablo se encuentra, fuera de la Biblia, en documentos hebreos y arameos. Para la tradición apócrifa judía existía un Paráclito entendido como un intercesor. Jesús podría haberse valido de estas tradiciones para desarrollar el concepto propio del Espíritu Santo como abogado intercesor. O las podría haber utilizado el evangelista Juan. Por supuesto, las tradiciones judías no eran tan elocuentes respecto a un Espíritu Santo. Algunos estudiosos interpretan que, en la comunidad de Qumran, el Paráclito era el ser angélico Miguel.

Jesús, específicamente, habla de un espíritu que trae la verdad. La verdad, en el Evangelio según Juan, es de vital importancia. Para el autor, Dios no es la verdad, sino que su Palabra es verdad (cf. Jn. 17, 17), y Jesús es la Palabra del Padre (cf. Himno al Logos de Jn. 1). Por lo tanto, la verdad de Dios es Jesús mismo, su persona encarnada; además, la palabra que el Hijo escuchó en la intimidad del Padre (cf. Jn. 8, 26.40), esa es la palabra que revela y que es la verdad (cf. Jn. 8, 40.45ss; Jn. 18, 37). El Espíritu Santo ingresa en la dinámica de la historia dentro de esta línea. Vendrá para dar testimonio de la verdad que es Jesús. Cuando el Maestro se vaya, cuando el Hijo ya no esté físicamente, el Espíritu será el garante de la verdad, será el que recordará las palabras de la Palabra, el que refrescará la memoria apostólica. El planteo es bastante carismático. Las verdaderas comunidades cristianas, entonces, serán las comunidades que oigan al Espíritu, porque si lo oyen bien, estarán oyendo la verdad. Detrás del Espíritu de la Verdad hay un planteo eclesiológico: las comunidades son dirigidas por el Espíritu, no por jerarcas. Es un planteo arriesgado. ¿Cómo determinar qué comunidades de las que se atribuyen tener el Espíritu son reales? ¿Cómo negar esta práctica comunitaria como inspirada y aceptar la otra? La verdad tiene que ver con la permanencia. Los que están inspirados por la verdad están en Jesús y Jesús está en el Padre. Estas permanencias, si bien no pueden medirse, son una clave de discernimiento. Los que permanecen pueden sentirse hijos y se comportan como hijos. Jesús asegura que no dejará huérfanos. Esta palabra (orfanos) puede traducirse de diversas maneras. Si bien la mayoría de las traducciones en español optan por huérfanos, dándole a Jesús la categoría de padre, también podría traducirse como no los dejaré sin familia o no los dejaré sin parientes. Esto aclara un poco la idea de permanencia. Las comunidades que viven como una familia son comunidades inspiradas. Eso sí: como una familia al estilo jesuánico. El Espíritu de la Verdad es el cohesivo para la familia de los que aman a Jesús y cumplen sus palabras.

A estas familias es a quienes se manifiesta Jesús. El verbo emfanizo que traducimos como revelación o manifestación es utilizado sólo aquí en todo el Nuevo Testamento. También puede significar dar a entender. A manera de teofanía, a los que aman, Jesús se les hace visible en el sentido de que pueden entenderlo. A Jesús se lo entiende amando, no desde la razón o el estudio biográfico de su vida. Los que aman, independientemente de sus creencias religiosas o de su estudio bíblico, reciben la revelación de Jesús. Este planteo también es arriesgado. Quiere decir que el amor es trascendente, y que no se opone a la justicia. El viejo concepto de justicia divina versa que Dios castiga a los paganos y bendice a los que le son fieles religiosamente. El nuevo concepto jesuánico es que los que aman están en la verdad, y en ese amor son fieles porque viven en los mandamientos.

————————————————————————————————————————————————————————–

Permanecer es difícil. Permanecer implica estar, a veces no descansar correctamente, a veces dejar cosas de lado. Permanecer nos obliga a poner la vida en ello, en la permanencia, en la constancia. Y en la permanencia real, aunque sea poético en la literatura, la verdad se nos escapa. La verdad es difícil, se confunde, nos nubla, se nos hace carga pesada. Sabemos que la verdad es Jesús, pero Jesús no está físicamente, y permanecer cuesta. Sabemos que existe un Paráclito, un Espíritu de Verdad, pero tampoco lo vemos. ¿Cómo permanecer? ¿Cómo seguir estando?

La respuesta de Jesús es la revelación, la manifestación. Jesús se manifiesta a los que permanecen amando. ¿Cuándo? Quizás siempre. Quizás a cada momento se está manifestando, pero no lo vemos porque nos ciega la competencia, el cansancio y la falta de respuestas obvias. En la pedagogía de Jesús, un punto importante es saber que lo trascendental se lee en lo cotidiano. Por eso Jesús sabe que sus discípulos no quedan sin familia. Quedan las comunidades, quedan los compañeros de camino, quedan los que permanecen que sostienen a los que desean dejar de permanecer. Queda una red de comunión, y por eso no hay huérfanos. Cuando la Iglesia descuida su cualidad de red, se empieza a desarmar. Cuando la institución eclesial ataca a las comunidades pequeñas que intentan sostener esa red desde el contacto mano a mano, desde la cercanía, desde el encuentro cotidiano, se engaña a sí misma. Una Iglesia sin pequeñas comunidades no es Iglesia, no es sucesora del proyecto de Jesús. La base comunional está en la intimidad, y la intimidad la logran las comunidades familiares, pequeñas, en estrecha relación de unos con otros. Esas pequeñas comunidades son fruto del Espíritu Santo, son inspiradas, hay verdad en ellas. Atacarlas es traicionar el mensaje del Evangelio.

Es mucho más fácil permanecer, sostener la verdad, encontrar la revelación de Jesús, en esas pequeñas comunidades que en grandes emporios religiosos, o que en la soledad. Unos ayudan a permanecer a otros, unos aman como los otros. La verdad es más clara cuando se la busca en comunidad. El Evangelio es una proclama contra la empresa de la religión y contra la soledad. En el emporio religioso se predican los mandamientos como parte de la política empresarial. Las normas vienen a ser el reglamento institucional. En la soledad, en cambio, los mandamientos tienden a entenderse de manera extrema, como inútiles completamente o como rocas de deber insalvables. En comunidad, los mandamientos con caminos de amor. No se cumplen por obligación ni se las considera una pavada. Los mandamientos son lógicos en el amor, pero son relativos. Permanecer amando es difícil. Como hermanos es más fácil. En esa postura, en ese discipulado, es posible permanecer sólo si vivimos en comunidad fraterna.

SEGUIR LEYENDO

Homilías y Reflexiones para el VI Domingo de Pascua (Jn 14, 15-21) - Ciclo A


Publicado por Iglesia que Camina

LA SAVIA CAMINA POR DENTRO

Puede que la Iglesia hoy esté golpeada y hasta dando signos de pobreza y motivos de crítica. Sin embargo, la Iglesia es como esos troncos de árboles que tiene una corteza áspera y dura, pero que por dentro viaja la savia que les sigue dando vida. Vemos los troncos por fuera, pero no vemos la savia que está dentro.

Vemos una Iglesia con un rostro afeado y maltrecho por una serie de infidelidades de cada uno de nosotros. Sin embargo, por dentro, la Iglesia lleva algo invisible que le da vida. Es la presencia del Espíritu. Jesús nos dice con claridad: “Entonces sabréis que yo estoy con mi Padre, y vosotros conmigo y, yo con vosotros.”

La Iglesia tiene que ser algo visible, aunque su verdad es invisible. La Iglesia es Iglesia de los hombres y mujeres de todos los tiempos, aunque la Iglesia es de Él, de Jesús, y del Espíritu Santo, que lo único que hace es hacernos sentir esta presencia de lo invisible.

Quien quiera ver a la Iglesia solo desde su lado humano, es posible que se desilusione. Pero quien quiera ver la Iglesia por dentro, por su lado invisible, descubre que en su corazón hay mucho de vida. Cuando alguien nos dice “a pesar de los años se te ve bien”, se olvida que lo de afuera engaña. La carrocería puede conservarse más o menos, pero interiormente esconder un virus de muerte. Cuántas veces hemos dicho: “Con lo bien que se le veía y en dos meses se nos fue.” Yo diría que con la Iglesia sucede todo lo contrario: “Qué mal que se le ve en estos tiempos a la Iglesia.” Es posible que muchos estén pensando en el final de la Iglesia y se olvidan que por dentro la Iglesia lleva un dinamismo que no vemos, pero que está ahí. El don pascual de Jesús que es su propio Espíritu, capaz de renovarla cada día y hacerla nueva cada día.

Los hombres podemos hacerla vieja, mas el Espíritu la renueva cada día. Los hombres podemos arrugar su rostro, mas es el Espíritu que cada día le devuelve la tersura y la finura de su rostro.

No negamos que la Iglesia tenga como el árbol su cáscara arrugada y avejentada, pero seguimos creyendo que siendo nuestra. La Iglesia no es nuestra sino de Jesús que vive y habita en ella. “El mundo no puede recibirlo, porque no lo ve ni lo conoce; vosotros, en cambio, lo conocéis, porque vive en vosotros y está con vosotros.”

Benedicto XVI habla de la ceniza que se ha ido posando sobre la Iglesia a lo largo de los siglos, pero luego afirma que bajo esas cenizas hay todavía unas basas capaces de encender un nuevo fuego. Por eso la Iglesia se está renovando cada día. El peor pecado contra la Iglesia es ponerle obstáculos a su renovación y cambio, además de pretender que siga siendo la de siempre y como siempre.



DAR RAZÓN DE NUESTRA ESPERANZA

Como creyentes no somos utópicos, somos realistas.
Sabemos que el mundo anda mal.
Pero sabemos que puede estar mejor.
Porque si está mal es por nosotros no por el mundo.
Si está mal por nosotros, nosotros lo podemos cambiar.

Dicen que el mundo no cree porque existe el mal.
Nosotros decimos que creemos porque podemos vencer el mal.
Dicen que el mundo no cree porque la Iglesia anda mal.
Nosotros creemos porque podemos hacer una Iglesia mejor.
Dicen que en la Iglesia existe el pecado.
Pero sabemos que también existe la santidad.
Dicen que no creen en el matrimonio porque anda mal.
Nosotros sí creemos en el matrimonio porque depende de nosotros que ande bien.

Nosotros no creemos por creer.
Nosotros tenemos razones para creer.
porque creemos en Jesús resucitado que venció la muerte.
porque creemos que Jesús está vivo en medio de nosotros.
porque creemos que no estamos solos sino El con nosotros.
porque creemos que Jesús es verdad, camino y vida.
porque Jesús sigue viviendo entre nosotros.
porque tenemos fe de que detrás de la realidad está Dios.

Porque no hay futuro donde no hay esperanza.
Porque no hay mañana si no existe el hoy.
Porque nuestra fe no es una ilusión sino que se fundamenta en Dios.

Porque sin esperanza sólo existe el pasado que ya no existe.
Porque sin esperanza nadie lucharía en la vida por nada.
Porque sin esperanza la vida estaría muerta en nuestros corazones.
Porque sin esperanza nada tendría sentido y todo esfuerzo sería inútil.
Porque sin esperanza ni la vida tendría sentido y donde no hay sentido no hay futuro.
Porque sin esperanza la alegría sería imposible.
Porque sin esperanza todos renunciaríamos a la lucha por algo mejor.
Porque sin esperanza el sufrimiento sería una desgracia.
Porque sin esperanza todo nos sería indiferente.
Porque sin esperanza ni Dios tendría sentido en nuestras vidas.
Porque sin esperanza Dios dejaría de existir.
La gran razón de nuestra esperanza es que el Crucificado ha resucitado.
La gran razón de de nuestra esperanza es que “sabemos que Jesús está en el Padre, y nosotros con Él y Él con nosotros."

La gran razón de nuestra esperanza es que no estamos huérfanos porque tenemos un Padre en el cielo.

Podemos perderlo todo, menos la esperanza.
Podemos renunciar a todo, menos a la esperanza.
Podemos ser pobres, menos en esperanza.

Todos los días anochece, pero sabemos que mañana amanecerá.
Sabemos que el sol se esconde hoy, pero volverá a brillar mañana.





ENTRE EL AYER Y EL HOY

Olvida los fracasos de ayer.
Piensa que tampoco hoy lo lograrás todo.
Piensa que un fracaso reaviva tus energías para el triunfo.
Ayer tuviste problemas.
Hoy también los tendrás.
Nunca será buen día, el día que no tengas ninguno.
Ayer fue un mal día para ti.
Piensa que hoy puede ser mejor.

Comienza el día pensando que hoy todo puede es nuevo.
Hoy las cosas son como ayer.
Pero tú puedes ser distinto.
Ayer no había sol en tu vida.
Posiblemente tampoco hoy luzca con demasiada claridad.
Pero sueña que algún día amanecerás con sol en tu ventana.
Ayer todo lo veías imposible.
Puede que hoy la imposible se haga algo posible.
Ayer la vida te cansaba y estas harto de vivir.
Puede que hoy te despiertes con unas granas grandes de vivir.
Ayer tus amigos se olvidaron de ti.
Es posible que hoy tus amigos te busquen.
Ayer no veías futuro para tu vida.
Es posible que hoy veas luz en el horizonte.
Ayer todo te salió mal.
Es posible que hoy te salga bien.

Por eso nunca decidas por lo que un día sucede en tu vida.
Piensa que todos los días no son iguales.
Es que la vida, amigo, no siempre es luz de mediodía.
Ni tampoco oscuridad de media noche.
Todos los días tienen un amanecer y un atardecer.
Disfruta de tus amaneceres.
Y disfruta de tus atardeceres porque mañana volverá a amanecer.

Ayer fue un día triste para ti.
¿Quién te dice que hoy no puede ser un día alegre?
Ayer estuviste de mal humor.
Es posible que hoy la alegría vuelva a sonreír en tu corazón.
Acepta los fracasos de hoy.
Ellos te preparan para los éxitos de hoy.
Ni la vida dejó de ser vida ayer.
Ni la vida deja de ser vida hoy.





VIDA CONTEMPLATIVA

Juan Pablo II decía: “En un mundo que va perdiendo el sentido de lo divino, ante la supervaloración de lo material, ustedes queridas religiosas, comprometidas desde sus claustros en ser testigos de unos valores por los que viven, sean testigos del Señor para el mundo de hoy, infundan con su oración un nuevo soplo de vida en la Iglesia y en el hombre actual.”

Mientras unos se olvidan de Dios, otros viven de Dios.
Mientras unos marginan a Dios, otros lo ponen como centro de sus vidas.
Mientras unos piensan que Dios no es necesario, otros lo sienten como esencial.
Mientras unos niegan a Dios, otros lo hacen visible en sus vidas.
Mientras unos viven sin Dios, otros no pueden vivir sin El.
Mientras unos hablan contra Dios, otros hablan con El.
Mientras unos lo olvidan en la calle, otros los recuerdan cada día en el silencio de los claustros.

¿Qué pintan esas monjas de clausura?
Pueden que pinten cuadros, pero sobre todo se convierten en alma de la Iglesia.

¿Qué no hacen nada?
¿Y te parece poco mantener vivo el recuerdo y la presencia de Dios?
Mientras unos se divierten, otros en el silencio oran.
Mientras unos llenan su vacío interior con los ruidos, otros se llenan interiormente con la experiencia de Dios.

¿Qué nadie las ve?
Tampoco ves la savia que corre por dentro del tronco de los árboles. Ves solo la corteza, la vida va por dentro. Tampoco ves la sangre que corre por tus venas, pero gracias a ella tú puedes vivir.





HAZ DE TU VIDA UNA FIESTA

No es lo mismo hacer fiesta en la vida que hacer de la vida una fiesta. ¿No crees que tu vida, la tuya en concreto, puede ser una fiesta diaria? Ciertamente tú eres cada día una fiesta para Dios. Dios se recrea mirándote. Es que en tu vida descubre semillas de la suya propia y viéndote a ti se está viendo a Él mismo. Ya que eres fiesta para Dios, sé fiesta para ti mismo.

Haz de tu vida una fiesta para los demás. Invítalos a todos a tu vida, invítalos a tu fiesta, hazles sentir la alegría que vives dentro de ti. Ellos aprenderán a hacer de la suya su propia fiesta. Vive la alegría de lo que eres, aunque seas poca cosa. Hay flores muy chiquitas que tienen una gran belleza.

Para hacer fiesta, te basta una sola cosa: saber que Dios te ama. Tú podrás dudar de tu amor para con Él, pero no tengas la menor duda de su amor por ti. ¿Qué no te lo mereces? Es que si lo merecieses te amaría menos. Dios cuando te ama te hace más digno de ser amado.

¿Que te cuesta creer que Dios ame tan poca cosa? Ojala fueses menos aún. Los que se creen mucho no suelen sentir necesidad de Dios. En cambio, Dios tiene preferencia por los más pequeños. ¿Recuerdas a María? “El poderoso ha hecho obras grandes en mí… que soy la esclava del Señor.” Tu pequeñez nunca es un estorbo para que Dios te ame. Más le estorbarían tus aires de grandeza.

Ponle música diaria a tu vida. ¿La orquesta? La orquesta te la pone el mismo Dios. Por el bautismo y luego por la Confirmación te regaló al Espíritu Santo, que es precisamente la orquesta musical de Dios. ¿Recuerdas lo que dice San Pablo de los frutos del Espíritu Santo: amor, paz, alegría, bondad, afabilidad etc? Toda una orquestación musical de la vida.

¿Qué tú no estás para fiestas, pues por dentro llevas un velorio entero? ¿Y te olvidas de que Él puede resucitar al muerto que llevas escondido, y que lo que era muerte puede hacerse vida? Lázaro llevaba ya cuatro días en el sepulcro, ya olía mal, y Jesús le hizo salir afuera oliendo a vida, oliendo a resurrección. También hoy, si quieres, puedes dejar de oler mal y oler a vida nueva.

Hacer fiesta de tu vida no implica necesariamente mucho ruido, eso está bien para los jóvenes, para ti es preferible esa fiesta serena, tranquila, un poco en estilo de música de cámara. Esa es la fiesta del Espíritu, es la fiesta que vivió Jesús cada día de su vida. Por fuera mucho ruido en torno suyo, pero por dentro el Padre era su música y su fiesta diaria. Igual que hoy puede ser tu propia fiesta.

SEGUIR LEYENDO

Comentario Segar al Evangelio del Domingo VI de Pascua (29 de Mayo de 2011)



Publicado por Ciudad Redonda

NOTAS BÍBLICAS
(por equipo coordinador, con asesoramiento de un biblista)
Nos saltamos los versículos 13 y 14 respecto al domingo anterior Llegamos justo hasta donde le interrumpe Judas no-Iscariote.
La liturgia escoge este texto para este domingo del final de la Pascua por dos razones:
- Porque Jesús habla de su "marcha", con lo que se prepara la fiesta de la Ascensión.
- Porque habla del Espíritu que el Padre va a enviar, con lo que se prepara la fiesta de Pentecostés.
El lenguaje usado por el evangelista tiene su dificultad y se presta a malas interpretaciones.
El texto empieza y acaba con la misma afirmación: amar a Jesús conlleva guardar sus mandamientos.
Así como Dios en el Antiguo Testamento estableció a su pueblo elegido la guarda de unos mandamientos, así Jesús lo hace con su comunidad de discípulos, equiparándose
así a Dios.
Y a la vez, toma distancia de esa Ley de Moisés, porque él pone sus propios mandamientos.
El centro del texto nos habla de la permanencia de Jesús entre sus discípulos: no los deja huérfanos. Ésta se hace realidad con la venida de su Espíritu, que es para sus discípulos un "paráclito", un defensor, un abogado, un valedor.


COMENTARIOS DE SEGLARES
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.

DESDE LA PASCUA DEL ENFERMO
(mujer, casada, con dos hijos, trabaja, enferma de cáncer, pertenece a movimiento seglar)

San Juan nos hace ver en este evangelio la importancia que tiene el amor para JESÚS. El nos dice que si de verdad lo amamos deberíamos de seguir sus enseñanzas, una fe sin obediencia es fe sin amor.
Al principio de mi enfermedad tuve el temor de con quien me encontraría para tratarme: médicos oncólogos, cirujanos, enfermeras…Creo que el temor era normal nos pasa a todos ante lo desconocido, pero Dios también estaba allí y me puso en todo momento personas cristianas, o no, pero con un gran amor humano. Pienso que DIOS los ha puesto en estos sitios donde más se necesitan y para mi fue unas de las señales que Él me puso para que yo también respondiera con amor a sus atenciones.
Doy gracias a Dios todos los días por poner en mi camino estas personas que van dando amor y cariño a los que lo necesitamos.

DESDE LA SOCIO-ECONOMÍA
(hombre, casado, con tres hijos, trabaja, miembro activo de dos movimientos sociales, pertenece a comunidad cristiana)

"El que acepta mis mandamientos y los guarda ese me ama...y me revelaré a él". Cuando nos ponemos en movimiento hacia Jesús y nos comprometemos para trabajar por la justicia, la paz, la solidaridad haciendo lo posible por "guardar" su mandamiento del amor, Jesús se nos revela y nos impulsa de mil formas a través de su Espíritu, que no es sentimentalismo, sino fuerza efectiva del mismo Dios.
Sin embargo, si nos dejamos llevar por los valores del mundo (poder, dinero, prestigio, injusticia...) no dejamos que nos invada su Espíritu.
Un Espíritu que nos invita constantemente a leer los signos de los tiempos y actuar en consecuencia. En las dos últimas semanas estamos viendo como miles de ciudadanos de diversa índole y procedencia están denunciando a los grandes poderes económicos y políticos por no servir al bien común y actuar en contra de la mayoría de la sociedad, dejando en la estacada a los más vulnerables. Me pregunto si como cristianos estamos haciendo todo lo posible por cambiar ese individualismo atroz que corroe a la sociedad y por promover una fraternidad responsable con los más afectados por esta crisis criminal. Es necesario, en mi opinión, dar signos de un Jesús resucitado amante de los últimos y trabajar desde muchos ámbitos, desde lo personal, comunitario y colectivo por construir una sociedad donde el Amor sea el protagonista.

DESDE LOS ABUELOS
(Matrimonio, jubilados, ocho nietos, pertenecen a grupo de matrimonios)

San Juan nos dice que el Espíritu dará testimonio de Cristo. Cuando la persecución arrecie y los discípulos conozcan la tentación del miedo y de la duda, el Espíritu fortalecerá su ánimo y su corazón para confirmar su fe en Jesús.
Los discípulos están tristes por la partida de Jesús. Este los consuela; les conviene que se vaya. Cuando les envíe su Espíritu podrán reconocer, hasta el fin del mundo, la presencia viva de Cristo en medio de su Iglesia.
Señor, qué fácil resulta decirte que te queremos, pero que difícil es llevar a la práctica, día a día, el dicho: “OBRAS SON AMORES Y NO BUENAS RAZONES”. Todos sabemos que nuestro amor por Ti lo demostramos cuando amamos al prójimo en el mas amplio sentido de la palabra. Dános decisión para ello.
Hoy queremos pedirte para nuestros nietos y en el nombre de cada uno de ellos, que acepten, guarden y cumplan tus mandamientos, con la ayuda del Espíritu.
Gracias, Señor, porque sabemos que nos escuchas. Nos lo garantizas con tu palabra y tus promesas, aunque a veces nos parezca lo contrario porque tus fines, no siempre, coinciden con los nuestros.

PARA REZAR
(mujer, soltera, trabaja, pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)

Te damos Gracias, Dios Padre Bueno y Misericordioso
porque Tú nos amas y tu Amor permanece siempre.
Te damos Gracias porque Tú nos defiendes a cada instante
con la ayuda de la Fuerza del Espíritu Santo.
Tu Espíritu, Dios Padre nuestro, nos guía en la vida
por el camino de la Verdad y la Salvación
y a través de tus mandamientos llenos de Amor.
La Luz de tu Espíritu nos permite verte en los asuntos diarios.
¡El vive dentro de nosotros y nos habla al corazón!
Ten Misericordia de nosotros y no permitas nunca
que nada ni nadie nos separe de tu Amor,
y haz que cada día crezca más al compartirlo con los demás.
Te damos Gracias, Dios Padre nuestro,
porque la Verdad de tu Palabra y la Luz de tu Espíritu,
nos llenan la vida de optimismo, alegría y esperanza.
Ten Misericordia de nosotros, Dios nuestro,
y abre siempre nuestros corazones a la Fuerza de tu Espíritu,
ya que Él permanece junto a nosotros, nos guía, nos anima,
nos consuela, nos fortalece y nos defiende en nuestra vida.
Te pedimos, Dios nuestro Misericordioso, que tu Espíritu Santo
ilumine y guíe siempre nuestras decisiones y nuestros actos,
para que Él siempre sea el Fuego que dé calor a nuestro corazón
y nos impulse a propagarlo por el mundo para llenarlo de tu Amor.
Amén.

PARA VIVIR ESTA SEMANA
(matrimonio, tres hijos, él trabaja, el matrimonio pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)

Cuando murió mi padre, y seguro que a vosotros os ha pasado igual con un ser querido, me vinieron a la mente muchas formas de actuar de él, de sus "mandatos-enseñanzas", sus dichos, sus comentarios sobre ciertas cosas... Hace diez años,y aún lo tengo presente, sobre todo cuando trato de comportarme como él. Hoy, al leer el evangelio, sobre todo el final, me corrobora esto pero a otro nivel superior, no es mi padre terreno, es el mismo Dios, y Jesús nos dice que quien cumple sus mandamientos, ése sí que lo ama, y si lo amamos el Padre nos amará y el Espíritu Santo se manifestará. Son tres cosas importantísimas, y dos de ellas, las últimas, se consiguen poniendo el amor de por medio en nuestras relaciones con los otros, no estando en el limbo, cumpliendo sus mandatos que abarcan toda la esencia del ser, su realización plena, desde la pureza hasta la justicia, desde la humildad hasta la pobreza de espíritu... A mí, al menos me ayuda más pensar en las bienaventuranzas, en intentar cumplirlas, más que en los 10 mandamientos, o en el mandamiento nuevo que lo engloba todo. Pero que cada uno intente "honrar a su padre" (haciendo referencia a lo que os decía de mi padre terreno), haciéndolo vida en el día a día, en cada momento presente

SEGUIR LEYENDO

sábado, 28 de mayo de 2011

VI Domingo de Pascua (Jn 14, 15-21) - Ciclo A: Liturgia, Reflexiones, Exégesis y Oración


Publicado por DABAR

La importancia de saber hacia dónde

Leí el otro día un cuento que les comparto hoy resumido. Un hombre había salido a navegar con su pequeño velero, buen viento, nubes blancas y algodonosas. Al cabo de un rato las nubes se convierten en nubarrones, el viento empieza a arreciar… tormenta a la vista. En un momento las olas anegan la cubierta, el velero es golpeado con la terrible fuerza de un mar desbocado, en el cielo la oscuridad es abrumadora. El hombre sabe que su vida peligra, en medio de temporal echa el ancla para no ser arrastrado por el viento y se esconde al fondo del camarote bajo las mantas. Sólo le queda rezar y esperar. Después de la tempestad llega la calma. El hombre comprueba sorprendido que las velas y el casco no han sufrido daños irreparables. Pero se sabe perdido en medio de océano. Mira en todas direcciones y sólo ve agua, agua por todos lados. Se desespera. Empieza a gritar: “Estoy perdido, estoy perdido, Dios mío, sálvame!!” En ese momento se abre un espacio entre las nubes y sale una claridad misteriosa con una voz que se oye:
-¿qué te pasa?
El hombre atónito responde:
-¿Señor, dónde estoy?
Y la voz contesta:
-Estás 33 grados latitud sur, 16 grados longitud oeste.
Y el cielo se cierra.
-Gracias, gracias-dice el hombre. Pero pasada la primera alegría se inquieta y repite su queja:
-Estoy perdido, estoy perdido…
El cielo se abre de nuevo.
-¿Qué te pasa?
-En realidad no me sirve saber dónde estoy sino dónde voy
-Bien, vas a Buenos Aires. Y el cielo comienza a cerrarse de nuevo, pero:
-Estoy perdido, estoy perdido…!!!
-¿Qué te pasa ahora???
- No… es que… sabiendo dónde estoy y dónde voy… sigo tan perdido como antes. Necesito saber cuál es el camino…!!!
En ese instante cae un pergamino del cielo. Es un mapa. Arriba a la izquierda un puntito rojo que parpadea con una luz intermitente y que pone “Usted está aquí”. Abajo a la derecha un punto azul donde pone “Buenos Aires”. En un tono fucsia fosforescente el mapa muestra una línea que une los dos puntos y que atraviesa palabras como arrecife, remolino, piedras… El hombre se pone al fin contento y dice “gracias, gracias…” Pone en marcha el motor, estira las velas, mira por todos lados y…!!!!Estoy perdido!!, estoy perdido!!!!
Sigue perdido porque no sabe hacia dónde ha de empezar el viaje.
“Si me amáis guardaréis mis mandamientos”… Parece una buena dirección para continuar el nuestro. Animo.

ANA IZQUIERDO
ana@dabar.net



DIOS HABLA

HECHOS DE LOS APOSTOLES 8,5 8.14 17
En aquellos días, Felipe bajó a la ciudad de Samaria y predicaba allí a Cristo. El gentío escuchaba con aprobación lo que decía Felipe, porque había oído hablar de los signos que hacía, y los estaban viendo: de muchos poseídos salían los espíritus inmundos lanzando gritos, y muchos paralíticos y lisiados se curaban. La ciudad se llenó de alegría. Cuando los apóstoles, que estaban en Jerusalén, se enteraron de que Samaria había recibido la palabra de Dios, enviaron a Pedro y a Juan; ellos bajaron hasta allí y oraron por los fieles, para que recibieran el Espíritu Santo; aún no había bajado sobre ninguno, estaban sólo bautizados en el nombre del Señor Jesús. Entonces les imponían las manos y recibían el Espíritu Santo.

I PEDRO 3,15 18
Hermanos: Glorificad en vuestros corazones a Cristo Señor y estad siempre prontos para dar razón de vuestra esperanza a todo el que os la pidiera; pero con mansedumbre y respeto y en buena conciencia, para que en aquello mismo en que sois calumniados queden confundidos los que denigran vuestra buena conducta en Cristo; que mejor es padecer haciendo el bien, si tal es la voluntad de Dios, que padecer haciendo el mal. Porque también Cristo murió una vez por los pecados una vez para siempre: el inocente por los culpables, para conducirnos a Dios. Como era hombre, lo mataron; pero como poseía el Espíritu, fue devuelto a la vida.

JUAN 14,15 21
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Si me amáis, guardaréis mis mandamientos. Yo le pediré al Padre que os dé otro defensor, que este siempre con vosotros, el Espíritu de la verdad. El mundo no puede recibirlo, porque no lo ve ni lo conoce; vosotros, en cambio, lo conocéis, porque vive con vosotros y está con vosotros. No os dejaré desamparados, volveré. Dentro de poco el mundo no me verá, pero vosotros me veréis y viviréis, porque yo sigo viviendo. Entonces sabréis que yo estoy con mi Padre, y vosotros conmigo y yo con vosotros. El que acepta mis mandamientos y los guarda, ése me ama; al que me ama lo amará mi Padre, y yo también lo amaré y me revelaré a él».




EXEGESIS

PRIMERA LECTURA
Este capítulo de Hechos está dedicado a la primera expansión del cristianismo fuera de Jerusalén. Comienza (vv. 1-4) con la indicación de que, después del asesinato de Esteban, muchos cristianos de origen judeo helenístico huyen de Jerusalén y comienzan a predicar en los alrededores. Uno de los lugares a los que llegan es Samaría, donde se producen conversiones.

La lectura comienza con la llegada a esta ciudad de Felipe el diácono. En un típico sumario Lucas da cuenta de la predicación cristiana y de los efectos que produce, muy similares a los que se daban con la predicación del mismo Jesús. El Reino - aunque aquí no se use esta palabra - sigue activo y operante.

Después de un paréntesis más anecdótico (vv. 9-13) se da cuenta de la llegada a Samaría de los apóstoles y de su actividad que confirma la predicación inicial.

Lo importante es observar que la aceptación del mensaje cristiano puede ser superficial y basarse, sobre todo, en puntos espectaculares. No se ha producido todavía una asimilación honda y por ello no hay todavía Espíritu. Los apóstoles se cuidan de que ese comienzo llegue a su culminación y de que esa nueva comunidad también reciba el Espíritu.

Podría decirse que es la presencia del Espíritu lo que hace que una comunidad cristiana lo sea realmente. Lo de menos es el medio por el que llegue, imposición de manos en nuestro caso o de otra forma, sino que se dé esta presencia y actuación. A lo largo de todo el libro de los Hechos lo esencial es el Espíritu, auténtico protagonista del mismo y de la vida cristiana.

En este sentido podemos plantearnos: ¿hay Espíritu entre nosotros o hemos prescindido de Él?. Quizás lo hemos "delegado" en algunos miembros de la comunidad, normalmente la jerarquía. Pero eso no sería conforme a lo que leemos en este pasaje y en otros semejantes.

FEDERICO PASTOR
federico@dabar.net


SEGUNDA LECTURA
Continúa la exhortación de la Carta a una conducta acorde con la vida que los cristianos ya tienen, que sirva de testimonio ante todos.

El testimonio se expresa con una de las formulaciones más bellas de todo el Nuevo Testamento: "dar razón de nuestra esperanza a todo el que nos la pida". Efectivamente la vida del cristiano tiene un componente esencial de esperanza, de algo no conseguido plenamente todavía, aunque ya estén presentes ahora las raíces de ella. Esto implica varias cosas: por ejemplo la tensión hacia el futuro y no sólo la mirada al pasado; el no estar del todo conformes con lo que ya tenemos, sino el estar abiertos a nuevas realidades, tanto a nivel individual como eclesial; el saber que todo nos viene dado y tenemos que esperarlo de Otro; el ser conscientes de la imperfección actual de nuestras realizaciones...

La forma de dar ese testimonio es clara: no impositivo, prepotente, avasallador, sino firme, pacífico, serio, constante en medio de las dificultades. No hay que tener ganas de convencer por la fuerza o de imponerse por diversos medios, sino de presentación sencilla y convencida de lo que creemos y vivimos. Naturalmente es menos fácil que otros modos de testimoniar y está siempre sujeto a tentaciones de emplear otros medios más "eficaces". Pero así hizo Cristo y hemos de hacer nosotros.

El fundamento ejemplar de esta conducta es una nueva mención de la Pasión y Muerte del Señor. Puede verse que es un tema que pervade todo el escrito, dada la aplicación a la situación histórica de los destinatarios. Se emplean fórmulas tradicionales como la "morir por los pecados" o "por los injustos o pecadores". No en sentido expiatorio, sino en cuanto que la Muerte de Cristo produce efectos beneficiosos en los seres humanos.

De la misma manera que la muerte no es el destino definitivo de Cristo, sino la Vida del Resucitado en otro nivel diferente, dicho con la expresión "en el Espíritu", tal será también la suerte del cristiano. El paralelismo es grande: también el Testimonio de Cristo al morir parece poco efectivo, pero a la larga tuvo el gran sentido que aceptamos los creyentes. Hubo "tres" días de sepulcro, de dureza y abandono. No todo ha de tener su resultado inmediatamente. Por ello, entre tantas otras cosas, nuestro testimonio, siguiendo sus huellas, es en esperanza. Pero el final es cierto. Como cierta fue su Resurrección.

FEDERICO PASTOR
federico@dabar.net

EVANGELIO

1. Aclaraciones al texto
V.16 Otro defensor. El adjetivo implica la existencia de un defensor anterior. Defensor: traduce el término griego paráclito, con el sentido etimológico de llamado a interceder por alguien, a consolar a alguien. De ahí las posibles traducciones, todas ellas válidas: defensor, auxiliador, intercesor.
Vs.17 y 19 El mundo. El hombre en cuanto cerrado a Dios, a todo lo que Dios es y significa.
V.18 Desamparados: traducción del término griego huérfano, alguien que se ha quedado solo y sin nadie a quien recurrir. Figura de lenguaje no desacostumbrada; de los discípulos de los rabinos se decía que al morir éstos quedaban huérfanos, como ocurrió con los discípulos de Sócrates a la muerte de éste. Volveré. Al igual que el domingo pasado, con esta forma verbal en futuro Jesús no se está refiriendo en primera instancia a una venida suya al final de los tiempos ni a una venida suya junto a sus discípulos a la hora de la muerte de éstos; se refiere a una venida suya a raíz del tiempo nuevo que se va a inaugurar con su muerte en la cruz.
V.20 Entonces. Este adverbio responde en el texto griego a en ese día. En el evangelio de Juan, esta fórmula se aplica a todo el período de la existencia cristiana, hecho posible por Jesús en la hora de la cruz.

2. Texto.
Continuación del texto del domingo pasado. Mismos destinatarios (los discípulos), misma ocasión (inmediatez de la muerte de Jesús), mismo lenguaje, mismo tono.

Jesús se va. Atmósfera de últimas voluntades, de testamento. Una última voluntad de Jesús descuella: Guardad mis mandamientos. Con ella se abre y se cierra el texto. Petición hondamente sentida por Jesús. Sus mandamientos no son preceptos morales, sino un estilo de vida que es salvación.

Jesús se va con su Padre. Del Padre procede y a Él vuelve, y porque vuelve a Él va a seguir viviendo.
Consecuencia de esta vuelta al Padre es la presencia de un nuevo Defensor para los discípulos. A diferencia de la presencia corporal y empírica de Jesús como Defensor, la presencia del nuevo Defensor va a ser espiritual, no directamente empírica.

Nada de esto tiene realidad ni sentido para quien no tiene los ojos necesarios para ver a Dios. Dentro de poco el mundo no me verá. El mundo va a creer que Jesús acaba en la cruz. Vosotros, en cambio, me veréis. El discípulo sabe que Jesús no acaba en la cruz. Entonces, en ese día, en esa hora, en la cruz va a irrumpir la vida definitiva de Jesús. En esta vida vive el discípulo, gracias al Espíritu que está en él.

3. Comprensión actualizante
Texto para vivirlo día a día, ahondando en él, asombrándose de él. El Espíritu que está en cada uno de los discípulos; el amor con el que el Padre y el Hijo aman a cada discípulo; saberse enraizados en la vida de Dios. ¡He aquí la riqueza y la grandeza de la existencia cristiana!

El discípulo de Jesús sabe que no está solo, sabe que no es un huérfano en un universo impremeditado. Ve lo que el mundo no puede ver y vive como el mundo no puede vivir. El mundo no ve ni entiende nada de esto; no sabe de Jesús, ni del Padre, ni del Espíritu.

El estilo de vida del discípulo de Jesús arranca de su amor a Jesús y es expresión de ese amor. Sólo quien ama a Jesús aprecia la realidad y la verdad de lo que Jesús dice.

Enraizado en la vida misma de Dios, el discípulo de Jesús es una persona especial, siempre agradecido, siempre asombrado.

ALBERTO BENITO
alberto@dabar.net



NOTAS PARA LA HOMILIA

Jesús glorioso y resucitado es el centro de nuestra vida y de la vida de la Iglesia. Las palabras del evangelio de hoy pertenecen a un discurso anterior a la pasión, muerte y resurrección de Jesús. En él, Jesús anuncia que va a morir y a resucitar. Anuncia, así mismo, la venida del Espíritu Santo. El propio Jesús les dice a los discípulos que lo conocen porque vive en ellos. El Espíritu de Dios habita en todo el que es de Jesús. En este texto, tardío, como todo el evangelio de San Juan, se ve bien el planteamiento y el desarrollo trinitario. Así, el Espíritu de Dios es llamado, el “Espíritu de la verdad”. Y, para el autor del cuarto evangelio, la verdad es Jesús. Y la verdad “nos hace libres”. Es algo a lo que el mundo no puede acceder, pues, para el evangelista, el mundo no ha aceptado a Jesús y simboliza todo rechazo y oposición a la persona de Jesús. El Espíritu de Dios es también un desconocido para el mundo.

A la predicción de su muerte, Jesús añade: Viviréis porque yo sigo viviendo. En verdad, con la muerte de Jesús, los discípulos no van a quedar solos. El propio Jesús estará vivo en ellos y, por su fe en él, ellos vivirán la vida de Jesús. Entonces sabréis que yo estoy con mi Padre, vosotros conmigo y yo con vosotros. La fe en Jesús supone su inhabitación en cada uno de nosotros y nuestra inhabitación en él. Mediante nuestro amor a Jesús, se crea, por él, una relación de nosotros con el Padre. Así, el cristiano y la Iglesia viven siempre en la presencia de Jesús Resucitado. El cristiano nunca está solo porque tiene a Jesús vivo con él, porque, por Jesús, también Dios habita en él y porque cuenta con el Defensor que Jesús le ha dado: El Espíritu de la Verdad. Mediante nuestro amor a Jesús, se manifiesta en nosotros su propio amor por nosotros así como el amor que el Padre nos da. De esta manera, el cristiano sólo puede vivir desde el amor toda su vida, pues su fe es un intercambio de amor, que crece más cuanto más se da. El amor del hombre a Dios sólo puede ser respuesta al amor que Dios nos ha dado primero. Él nos creó por amor; por amor nos envió a su Hijo y por amor realizó la obra de la redención. Si también por amor nos ha dado el Espíritu Santo, entonces, nuestro amor por Él sólo puede ser una respuesta justa y correspondida al amor que Dios nos tiene.

En el tiempo de la Pascua se celebran todos los sacramentos, especialmente los de la iniciación cristiana. En este domingo sexto, se celebra también la participación de los enfermos en la Pascua de Cristo. El Señor ha resucitado para darnos a todos una vida nueva. Esa vida nos la comunica, de un modo privilegiado, mediante los sacramentos. Es en la participación en ellos donde el Resucitado sale a nuestro encuentro. Él renueva nuestra vida, nos da vitalidad, nos reconforta física y espiritualmente, nos proporciona el consuelo y la comprensión que tantas veces nos niegan los hombres. La soledad en que se ven inmersas tantas personas mayores, a pesar de sus hijos y de sus nietos; la soledad en que se ven tantos enfermos crónicos y de larga duración, se vive sin amargura cuando uno siente que el Señor está con él; que sufre con él; que llora y ríe con él; que se duele con él. Porque el dolor y el sufrimiento, cuando son compartidos, pesan menos, son más llevaderos. Ya no nos preguntamos dónde está Dios cuando el dolor nos toca de cerca. El que se ha acostumbrado a los padecimientos de esta vida, sabe bien que Dios está ahí donde se sufre, ahí donde hay dolor, abandono, soledad e incomprensión. Él ha pasado por todo eso; así, puede entendernos y auxiliarnos mejor. El sacramento de la Unción de los Enfermos es fuente de alivio y consuelo porque es Jesucristo resucitado que sale al encuentro del que sufre en su edad o enfermedad. Además, apunta a una vida nueva en la que el sufrimiento queda definitivamente superado. Una vida sin dolor, con Jesús, para toda la eternidad. Esto es, sobre todo, traer la Pascua a nuestra existencia, hacerla manifiesta en nuestras vidas.

JUAN SEGURA
juan@dabar.net





PARA CONSIDERAR Y REFLEXIONAR EN GRUPOS

Dentro de poco el mundo no me verá, pero vosotros me veréis y viviréis,
porque yo sigo viviendo
(Jn 14, 19)

Preguntas y cuestiones
Jesús anuncia el envío del Espíritu. ‘El mundo no puede recibirlo, porque no lo ve ni lo conoce; vosotros, en cambio, lo conocéis, porque vive con vosotros y está con vosotros’. Vivimos en el Espíritu.
De nuevo queda patente el deseo de Jesús de que tengamos Vida, la vida en el Espíritu. Es momento de mirar cómo hacemos posible la vida en el Espíritu en nosotros mismos, en los que nos rodean y en el mundo.


PARA LA ORACION

Oh Dios, que quieres que los fuertes ayuden a los débiles y suscitas samaritanos en nuestro mundo que salen, sin interés egoísta alguno, al encuentro de los que sufren; concede al que sufre, alivio y consuelo; al que le ayuda, fortaleza y perseverancia; y da a todos la fe, la esperanza y el amor que nacen de la fe en tu Hijo Resucitado.
---------------------------
Nada hay, Padre, que no lo recibamos de tu amor providente y de tu bondad. Al traer aquí estos dones, te damos gracias por tu generosidad para con nosotros y te pedimos que a nadie falte lo necesario para vivir.
------------------------------
Realmente es justo darte gracias y deber nuestro alabarte y glorificarte. Pues, por la resurrección de tu Hijo, has dado pleno sentido al sufrimiento humano, ya que, puesto que él sufrió por nosotros, puede comprender mejor al que se siente débil y necesitado; y, al resucitar, renueva en nosotros cada año la esperanza de un mundo mejor donde el mal y el sufrimiento ya no existen. Por eso, Señor, te damos gracias y te alabamos con los ángeles y los santos.
------------------------------
Al recibir tus sacramentos, auxilia, Señor, a los que se unen en esta vida a tus propios padecimientos, y asísteles con tu presencia sanadora para que, si donde abundó el pecado más desbordante fue la gracia, donde habite el dolor más se desborde tu misericordia.



LA MISA DE HOY

MONICIÓN DE ENTRADA
En este tiempo de Pascua, Jesús sale a nuestro encuentro, de un modo especial en la celebración de los sacramentos. También hoy la Iglesia española celebra la Pascua del Enfermo. En ellos se encuentra Jesucristo sufriente y doliente muy cerca de nosotros, a nuestro lado, en nosotros mismos. El sacramento de los enfermos consuela y alivia porque es presencia de Jesús resucitado para quien lo recibe. Nos recuerda, además, que el fin de nuestra existencia es vivir, lejos de todo padecimiento, en la vida resucitada del Señor. Bienvenidos a esta fiesta de la salvación.

ACTO PENITENCIAL
Si no se ha asperjado al pueblo con el agua pascual:
-Tú, que vives en quien te ama y cree en ti. Señor, ten piedad.
-Tú, que nos das tu Espíritu Santo, defensor de quien responde a tu amor. Cristo, ten piedad.
-Tú, que vives en los que sufren y en los que padecen en su cuerpo o en su espíritu. Señor, ten piedad.

MONICIÓN A LA PRIMERA LECTURA
El pasaje del libro de los Hechos recoge la predicación del diácono Felipe en Samaría y el bautismo que recibieron los convertidos. Los apóstoles, después, acudieron a imponerles las manos para que recibieran el Espíritu Santo. La ciudad –nos refiere el cronista- se llenó de alegría.

SALMO RESPONSORIAL (Sal 65)
Aclamad al Señor, tierra entera.
Aclamad al Señor, tierra entera; tocad en honor de su nombre, cantad himnos a su gloria. Decid a Dios: «¡Qué temibles son tus obras!»
Aclamad al Señor, tierra entera.
Que se postre ante ti la tierra entera, que toquen en tu honor, que toquen para tu nombre. Venid a ver las obras de Dios, sus temibles proezas en favor de los hombres.
Aclamad al Señor, tierra entera.
Transformó el mar en tierra firme, a pie atravesaron el río. Alegrémonos con Dios, que con su poder gobierna eternamente.
Aclamad el Señor, tierra entera.
Fieles de Dios, venid a escuchar, os contaré lo que ha hecho conmigo. Bendito sea Dios, que no rechazó mi súplica ni me retiró su favor.
Aclamad al Señor, tierra entera.

MONICIÓN A LA SEGUNDA LECTURA
San Pedro sale al paso de los cristianos que son maltratados con la calumnia y de tantas otras maneras. Nos recuerda que es preferible sufrir haciendo el bien que sufrir haciendo el mal. El discípulo de Jesús responde con un bien aun cuando recibe un mal.

MONICIÓN A LA LECTURA EVANGÉLICA
Quien cree en Jesús resucitado nunca está solo. En quien tiene fe, viven el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Jesús anuncia en este discurso que los discípulos le verán vivo después de su muerte y que esa vida se la comunicará también a ellos.

ORACIÓN DE LOS FIELES
Llevemos en esta celebración nuestra oración al Padre para que extienda los beneficios de la resurrección de su Hijo a todos los hombres.
-Por la Santa Iglesia, para que anuncie sin cesar a Cristo presente y resucitado en nuestra sociedad. Roguemos al Señor.
-Por la paz en el mundo, para que mueva los corazones de todos los gobernantes a la consecución de una paz justa y duradera. Roguemos al Señor.
-Por todos los enfermos, agudos, crónicos, físicos o mentales, para que experimenten la alegría de la Pascua en la compañía del Señor resucitado. Roguemos al Señor.
-Por los profesionales de la salud, para que vean en cada paciente un hijo amado de Dios y les ayuden a hacer más soportables sus limitaciones. Roguemos al Señor.
-Por los capellanes de hospitales y los agentes de Pastoral de la Salud en nuestras parroquias, para que su presencia sea una presencia de Cristo y de la Iglesia, que aman y ayudan a los enfermos. Roguemos al Señor.
-Para que todo lo relacionado con la atención y el cuidado de los enfermos no ceda ante los chantajes de la cultura de la muerte y defienda la dignidad de la vida humana en todos sus estadios. Roguemos al Señor.
-Por todos nosotros, para que seamos presencia alegre de Jesús para todo el que lo necesita. Roguemos al Señor.
Oración: Escucha, Padre, nuestras súplicas, y sal en ayuda de todo el que te invoca en sus padecimientos y necesidades. Por JCNS.

DESPEDIDA
No olvidemos que Dios nos ha dado primero su amor. Ahora nos toca a nosotros responderle con el nuestro. Podemos ir en paz.



CANTOS PARA LA CELEBRACION

Entrada. Alegre la mañana; Con nosotros está el Señor (disco “15 Nuevos cantos para la Misa”); El Señor nos ha reunido junto a él (de Kairoi); Vine a alabar a Dios (CB-225); En medio de nosotros (2CLN-16).
Salmo. LdS; Aclama al Señor, tierra entera.
Aleluya. Aleluya pascual (1CLN-E 2); Aleluya (del domingo pasado).
Ofertorio. Bendito seas, Señor (1CLN-H 5); Quiero estar, Señor, en tu presencia (disco “Cantos para participar y vivir la Misa”).
Santo. De Manzano o de Palazón.
Comunión. El que me ama (disco “15 Nuevos cantos para la Misa”); Donde hay caridad y amor (1CLN-O 26); Fiesta del banquete; El Señor resucitó (2CLN-204)
Final. Algún canto relacionado con San José o con temas sociales, p.ej. Cerca está el Señor; o un canto a la Virgen.



Director: José Ángel Fuertes Sancho •Paricio Frontiñán, s/n• Tlf 976458529 Fax 976439635 • 50004 ZARAGOZA
Tlf. del Evangelio: 976.44.45.46 - Página web: www.dabar.net - Correo-e: dabar@dabar.net

SEGUIR LEYENDO

VI Domingo de Pascua (Jn 14, 15-21) - Ciclo A: Os enviare el Espíritu de la Verdad



Proseguimos con las palabras de despedida de Jesús, cargadas de tristeza y esperanza. Jesús no va a dejar huérfanos a sus amigos. Su misión es difícil, pero no estarán solos, Él les acompañará. Les ha dicho que enviará su Espíritu, el Espíritu de Dios que estará siempre con ellos. Hoy les dice que es el Espíritu de la Verdad.

Son palabras que trasmiten seguridad, confianza. Podrán oír esta página, muchos que buscan la verdad en nuestro mundo, en iniciativas, en organizaciones que responden, tal vez sin saberlo, a la verdad que Jesús ha proclamado. Las escucharán muchos seguidores suyos, tal vez preocupados por la confusión, por la falta de verdad, que se impone hoy en grandes esferas de nuestro mundo. Pensemos en el significado de estas palabras de Jesús.

El espíritu de Dios, es presencia misteriosa de Dios en nosotros. Hoy Jesús le llama el Espíritu de Verdad, es fuerza para vivir, para manifestar la palabra que Él nos ha dejado en su vida. Asegura que con el Espíritu de la Verdad será posible realizar en este mundo la misión que ha encomendadota los suyos, a los que sigan la palabra del Padre que nos ha transmitido.

Alguien podrá preguntar si es realista enunciarlas hoy. Estas palabras las acogerán sin duda los que se han comprometido a seguir a Jesús, a ser fieles a la verdad enunciada en las Bienaventuranzas, vivir para terminar con la pobreza, para establecer la justicia, la paz....

Hoy en nuestro mundo se promueven innumerables iniciativas que buscan la paz, la verdad, en todos los continentes, en todas las culturas. En todas las religiones se encuentran destellos de la verdad que Jesús ha anunciado. Dios ha creado al hombre y a la mujer a su imagen y semejanza, muchas de sus iniciativas habrán de ser reflejo de la verdad que toda la Humanidad llevamos de algún modo en nuestras entrañas. Jesús promete su presencia, su Espíritu a todos los que siguen sus palabras, a los que, aún sin reconocerlo, están realizando su proyecto sobre el mundo. Indudablemente para los que se han comprometido a ser sus seguidores están especialmente cargadas de esperanza.
No es fácil su tarea. Vivimos en una sociedad donde a la mentira se le suele llamar diplomacia, a la explotación negocio, a la irresponsabilidad tolerancia, a la injusticia orden establecido, a la sensualidad amor, a la arbitrariedad libertad, a la falta de respeto sinceridad. Nada sencillo presentar y aceptar como válido el Espíritu de Jesús.

La presencia del Espíritu, que hoy promete Jesús nos dice que será el abogado defensor, comunicará energía interior para ayudar a vivir en la verdad, protegerá y defenderá ante la mentira social, ante la intolerancia de los egoísmos diarios, de la farsa de nuestra convivencia civilizada a todos los que buscan en esta vida los contenidos de la palabra de Jesús.

Los cristianos y todos los que se comprometen a seguir esta palabra, tienen ya a alguien poderoso y bueno en quien poder apoyarse, porque el Espíritu de la verdad, presente entre nosotros, no es una teoría, una verdad abstracta, sino la existencia más real, es el mismo Dios que se ha hecho hombre en Jesús, es su Espíritu. Es la presencia de un Dios, que aunque silencioso, sigue aquí, en este mundo, que nos pide gobernar, Él ha señalado directrices y valores que hemos de seguir. Un día nos encontraremos con Él. Toda la creación terminará en Él.

Es muy posible que todas estas palabras nos hagan pensar en nuestra vida. Se asegura que la verdad no tiene defensores, se discute la autenticidad de su defensa, se habla de verdad en la democracia y se critica poco el desarrollo, lo que se hace de ella.

¿Verdad ante mentira? Mentimos, cuando afirmamos como verdadero lo contrario a lo que pensamos, no decimos la verdad cuando afirmamos como verdadero lo que sabemos que es pura invención nuestra, sin atrevernos a afirmar lo que conocemos que es lo verdadero.

También en ambientes eclesiásticos asusta decir la verdad, da miedo el que quienes nos oyen conozcan lo que es pensamiento oficial de las encíclicas sociales, y no da miedo el significarse en ambientes que aceptan “verdades”, principios, leyes, costumbres, que sabemos que encierran la mentira del egoísmo, de la violencia, del desprecio a la dignidad de los pobres, de los olvidados de este mundo, la defensa del privilegio de los poderosos. Da miedo enunciar, para que se conozca, toda la verdad que Jesús ha dicho y la vida que Él vivió entre las gentes, presentando no toda la verdad, sólo lo que nos parece que es “seguro”, seguro para los que disfrutan de los privilegios nuestra sociedad en que habitamos.

Y así ocultamos la verdad de la vida de Jesús y somos capaces de enunciar “nuevas verdades” que atribuimos incluso a veces a lo más sagrado. Qué pensará Jesús de tantos silencios y de tantas palabras, de tantas prohibiciones que se han atribuido a Él sin haberlas Él pronunciado, de tantas conciencias torturadas por falsos pecados, por obligaciones que decimos, que si no se observan, rompemos nuestra relación con Dios, pecamos. Qué pensará Jesús de tanta autoridad que nos atribuimos diciendo que le seguimos a Él, callando sus palabras más diáfanas y claras para promover la paz y la justicia en nuestro mundo.

La vida del cristiano que nos presenta el Jesús, contra lo que muchos piensan, no es una vida apoyada en prohibiciones, "prohibido el hacer…, prohibido el tomar...", tampoco es una vida cerrada, programada, es ante todo una vida impulsada por el Espíritu del amor, el Espíritu de la verdad, abierta a nuestra iniciativa, a nuestra creatividad, nos dice hoy. No es una carga dura, imposible de realizar. Tenemos la energía de Dios con nosotros.

Si llegamos presentar con verdad toda su palabra, ayudaremos a descubrir que el ser cristiano no es un peso que oprime y presiona la conciencia, al contrario, es dejarse orientar, impulsar por el Espíritu que vive en nosotros y que sugiere, que genera un estilo de vida diferente, nuevo, una vida generosa, que no arranca de nuestro egoísmo, sino del amor. Trabajar por la verdad, hacer la verdad, decir la verdad, buscar la verdad, conscientes de que la verdad no es algo que siempre poseemos, sino que se busca, en comunión con otros, no imponiendo autoritariamente nuestro criterio, es una de las grandes pruebas de generosidad, de amor, que Jesús pide.

Jesús ha presentado como núcleo del mensaje cristiano el amor. No hay contradicción entre la verdad y el amor. El amor es la gran verdad de Dios, Dios es amor y la relación nuestra con Él y también con los hermanos ha de ser una relación de amor. Pero para amar es necesario vivir en la verdad. En esta despedida de Jesús que hoy leemos, dice que quien le siga ha de vivir en la verdad bajo la fuerza del Espíritu.

Para ser seguidores de Jesús es fundamental comprender la grandeza de vivir en la verdad, comprender que la búsqueda de la verdad nos acerca a las personas y conduce al diálogo, aproxima a los grupos, fortalece la justicia y nos encamina hacia la verdadera paz, en definitiva a vivir como hermanos, hijos de Dios.

Es así como se hará posible que el Reino que Jesús quiere, sea de justicia y de paz y de verdad, quiere que comience a realizarse ya en ese mundo.

SEGUIR LEYENDO


WebJCP | Abril 2007