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domingo, 8 de septiembre de 2013
Homilía Papa Francisco Vigilia Oración por la Paz
Homilía Papa Francisco Vigilia Oración por la Paz, Plaza de San Pedro de Roma sábado 7 septiembre 2013
Y vio Dios que era bueno» (Gn 1,12.18.21.25). El relato bíblico de los orígenes del mundo y de la humanidad nos dice que Dios mira la creación, casi como contemplándola, y dice una y otra vez: Es buena. Esto, queridísimos hermanos y hermanas, nos introduce así en el corazón de Dios y, de su interior, recibimos este mensaje.
Podemos preguntarnos: ¿Qué significado tienen estas palabras? ¿Qué nos dicen a ti, a mí, a todos nosotros?
1. Nos dicen simplemente que nuestro mundo, en el corazón y en la mente de Dios, es “casa de armonía y de paz” y un lugar en el que todos pueden encontrar su puesto y sentirse “en casa”, porque “es bueno”. Toda la creación forma un conjunto armonioso, bueno, pero sobre todo los seres humanos, hechos a imagen y semejanza de Dios, forman una sola familia, en la que las relaciones están marcadas por una fraternidad real y no sólo de palabra: el otro y la otra son el hermano y la hermana que hemos de amar, y la relación con Dios, que es amor, fidelidad, bondad, se refleja en todas las relaciones humanas y confiere armonía a toda la creación. El mundo de Dios es un mundo en el que todos se sienten responsables de todos, del bien de todos. Esta noche, en la reflexión, con el ayuno, en la oración, cada uno de nosotros, todos, pensemos en lo más profundo de nosotros mismos: ¿No es ése el mundo que yo deseo? ¿No es ése el mundo que todos llevamos dentro del corazón? El mundo que queremos ¿no es un mundo de armonía y de paz, dentro de nosotros mismos, en la relación con los demás, en las familias, en las ciudades, en y entre las naciones? Y la verdadera libertad para elegir el camino a seguir en este mundo ¿no es precisamente aquella que está orientada al bien de todos y guiada por el amor?
2. Pero preguntémonos ahora: ¿Es ése el mundo en el que vivimos? La creación conserva su belleza que nos llena de estupor, sigue siendo una obra buena. Pero también hay “violencia, división, rivalidad, guerra”. Esto se produce cuando el hombre, vértice de la creación, pierde de vista el horizonte de belleza y de bondad, y se cierra en su propio egoísmo.
Cuando el hombre piensa sólo en sí mismo, en sus propios intereses y se pone en el centro, cuando se deja fascinar por los ídolos del dominio y del poder, cuando se pone en el lugar de Dios, entonces altera todas las relaciones, arruina todo; y abre la puerta a la violencia, a la indiferencia, al enfrentamiento. Eso es exactamente lo que quiere hacernos comprender el pasaje del Génesis en el que se narra el pecado del ser humano: El hombre entra en conflicto consigo mismo, se da cuenta de que está desnudo y se esconde porque tiene miedo (Gn 3,10), tiene miedo de la mirada de Dios; acusa a la mujer, que es carne de su carne (v. 12); rompe la armonía con la creación, llega incluso a levantar la mano contra el hermano para matarlo. ¿Podemos decir que de la “armonía” se pasa a la “desarmonía”? ¿Podemos decir esto? ¿que de la harmonía se pasa a la desarmonía? No, no existe la “desarmonía”: o hay armonía o se cae en el caos, donde hay violencia, rivalidad, enfrentamiento, miedo…jornada oraciion papa francisco 300x181 Homilía Papa Francisco Vigilia Oración por la Paz
Precisamente en medio de este caos, Dios pregunta a la conciencia del hombre: «¿Dónde está Abel, tu hermano?». Y Caín responde: «No sé, ¿soy yo el guardián de mi hermano?» (Gn 4,9). Esta pregunta se dirige también a nosotros, y también a nosotros nos hará bien preguntarnos: ¿Soy yo el guardián de mi hermano? Sí, tú eres el guardián de tu hermano. Ser persona humana significa ser guardianes los unos de los otros. Sin embargo, cuando se pierde la armonía, se produce una metamorfosis: el hermano que deberíamos proteger y amar se convierte en el adversario a combatir, suprimir. ¡Cuánta violencia se genera en ese momento, cuántos conflictos, cuántas guerras han jalonado nuestra historia! Basta ver el sufrimiento de tantos hermanos y hermanas. No se trata de algo coyuntural, sino que es verdad: en cada agresión y en cada guerra hacemos renacer a Caín. ¡Todos nosotros! Y también hoy prolongamos esta historia de enfrentamiento entre los hermanos, también hoy levantamos la mano contra quien es nuestro hermano.
También hoy nos dejamos llevar por los ídolos, por el egoísmo, por nuestros intereses; y esta actitud va a más: hemos perfeccionado nuestras armas, nuestra conciencia se ha adormecido, hemos hecho más sutiles nuestras razones para justificarnos. Como si fuese algo normal, seguimos sembrando destrucción, dolor, muerte. La violencia, la guerra traen sólo muerte, hablan de muerte. La violencia y la guerra utilizan el lenguaje de la muerte. Después del caos del Diluvio, ha dejado de llover, se ve el arco iris y la paloma trae un ramo de oliva. Pienso también hoy a aquel olivo que los representantes de las diversas religiones hemos plantado en Buenos Aires, en la Plaza de Mayo, en el 2000, pidiendo que no haya más caos, pidiendo que no haya más guerra, pidiendo paz.
3. En estas circunstancias, me pregunto: ¿Es posible seguir otro camino? ¿Podemos salir de esta espiral de dolor y de muerte? ¿Podemos aprender de nuevo a caminar por las sendas de la paz? Invocando la ayuda de Dios, bajo la mirada materna de la Salus populi romani, Reina de la paz, quiero responder: Sí, es posible para todos. Esta noche me gustaría que desde todas las partes de la tierra gritásemos: Sí, es posible para todos. Más aún, quisiera que cada uno de nosotros, desde el más pequeño hasta el más grande, incluidos aquellos que están llamados a gobernar las naciones, dijese: Sí, queremos. Mi fe cristiana me lleva a mirar a la Cruz.
¡Cómo quisiera que por un momento todos los hombres y las mujeres de buena voluntad mirasen la Cruz! Allí se puede leer la respuesta de Dios: allí, a la violencia no se ha respondido con violencia, a la muerte no se ha respondido con el lenguaje de la muerte. En el silencio de la Cruz calla el fragor de las armas y habla el lenguaje de la reconciliación, del perdón, del diálogo, de la paz. Quisiera pedir al Señor, esta noche, que nosotros cristianos, los hermanos de las otras religiones, todos los hombres y mujeres de buena voluntad gritasen con fuerza:
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¡La violencia y la guerra nunca son camino para la paz! Que cada uno mire dentro de su propia conciencia y escuche la palabra que dice: Sal de tus intereses que atrofian tu corazón, supera la indiferencia hacia el otro que hace insensible tu corazón, vence tus razones de muerte y ábrete al diálogo, a la reconciliación; mira el dolor de tu hermano ¡pienso en los niños: solamente ellos!… Mira el dolor de tu hermano y no añadas más dolor, detén tu mano, reconstruye la armonía que se ha perdido; y esto no con la confrontación, sino con el encuentro.
¡Que se acabe el sonido de las armas! La guerra significa siempre el fracaso de la paz, es siempre una derrota para la humanidad. Resuenen una vez más las palabras de Pablo VI: «Nunca más los unos contra los otros; jamás, nunca más… ¡Nunca más la guerra! ¡Nunca más la guerra!» (Discurso a las Naciones Unidas, 4 octubre 1965: AAS 57 [1965], 881). «La Paz se afianza solamente con la paz; ¡la Paz se afianza solamente con la paz! La paz no separada de los deberes de la justicia, sino alimentada por el propio sacrificio, por la clemencia, por la misericordia, por la caridad» (Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz 1976: AAS 67 [1975], 671). Hermanos y hermanas, perdón, diálogo, reconciliación son las palabras de la paz: en la amada nación siria, en Oriente Medio, en todo el mundo.
Recemos esta tarde por la reconciliación y por la paz, contribuyamos a la reconciliación y a la paz, y convirtámonos todos, en cualquier lugar donde nos encontremos, en hombres y mujeres de reconciliación y de paz. Así sea.
sábado, 7 de septiembre de 2013
viernes, 26 de julio de 2013
Discurso del Papa Francisco en el Vía Crucis de la playa de Copacabana, JMJ 2013 Río
Vía Crucis con los jóvenes en el paseo marítimo de Copacabana (Río de Janeiro, 26 de julio de 2013)
Queridísimos jóvenes
Hemos venido hoy aquí para acompañar a Jesús a lo largo de su camino de dolor y de amor, el camino de la Cruz, que es uno de los momentos fuertes de la Jornada Mundial de la Juventud.
Al concluir el Año Santo de la Redención, el beato Juan Pablo II quiso confiarles a ustedes, jóvenes, la Cruz diciéndoles: “Llévenla por el mundo como signo del amor de Jesús a la humanidad, y anuncien a todos que sólo en Cristo muerto y resucitado hay salvación y redención” (Palabras al entregar la cruz del Año Santo a los jóvenes, 22 de abril de 1984: Insegnamenti VII,1 (1984), 1105). Desde entonces, la Cruz ha recorrido todos los continentes y ha atravesado los más variados mundos de la existencia humana, quedando como impregnada de las situaciones vitales de tantos jóvenes que la han visto y la han llevado. Nadie puede tocar la Cruz de Jesús sin dejar en ella algo de sí mismo y sin llevar consigo algo de la cruz de Jesús a la propia vida. Esta tarde, acompañando al Señor, me gustaría que resonasen en sus corazones tres preguntas: ¿Qué han dejado ustedes en la Cruz, queridos jóvenes de Brasil, en estos dos años en los que ha recorrido su inmenso país? Y ¿qué ha dejado la Cruz en cada uno de ustedes? Y, finalmente, ¿qué nos enseña para nuestra vida esta Cruz?
1. Una antigua tradición de la Iglesia de Roma cuenta que el apóstol Pedro, saliendo de la ciudad para huir de la persecución de Nerón, vio que Jesús caminaba en dirección contraria y enseguida le preguntó: “Señor, ¿adónde vas?”. La respuesta de Jesús fue: “Voy a Roma para ser crucificado de nuevo”. En aquel momento, Pedro comprendió que tenía que seguir al Señor con valentía, hasta el final, pero entendió sobre todo que nunca estaba solo en el camino; con él estaba siempre aquel Jesús que lo había amado hasta morir en la Cruz. Miren, Jesús con su Cruz recorre nuestras calles para cargar con nuestros miedos, nuestros problemas, nuestros sufrimientos, también los más profundos. Con la Cruz, Jesús se une al silencio de las víctimas de la violencia, que no pueden ya gritar, sobre todo los inocentes y los indefensos; con ella, Jesús se une a las familias que se encuentran en dificultad, que lloran la pérdida de sus hijos, o que sufren al verlos víctimas de paraísos artificiales como la droga; con ella, Jesús se une a todas las personas que sufren hambre en un mundo que cada día tira toneladas de alimentos; con ella, Jesús se une a quien es perseguido por su religión, por sus ideas, o simplemente por el color de su piel; en ella, Jesús se une a tantos jóvenes que han perdido su confianza en las instituciones políticas porque ven egoísmo y corrupción, o que han perdido su fe en la Iglesia, e incluso en Dios, por la incoherencia de los cristianos y de los ministros del Evangelio. En la Cruz de Cristo está el sufrimiento, el pecado del hombre, también el nuestro, y Él acoge todo con los brazos abiertos, carga sobre su espalda nuestras cruces y nos dice: ¡Ánimo! No la llevas tú solo. Yo la llevo contigo y yo he vencido a la muerte y he venido a darte esperanza, a darte vida (cf. Jn 3,16).
2. Y así podemos responder a la segunda pregunta: ¿Qué ha dejado la Cruz en los que la han visto, en los que la han tocado? ¿Qué deja en cada uno de nosotros? Deja un bien que nadie más nos puede dar: la certeza del amor indefectible de Dios por nosotros. Un amor tan grande que entra en nuestro pecado y lo perdona, entra en nuestro sufrimiento y nos da fuerza para sobrellevarlo, entra también en la muerte para vencerla y salvarnos. En la Cruz de Cristo está todo el amor de Dios, su inmensa misericordia. Y es un amor del que podemos fiarnos, en el que podemos creer. Queridos jóvenes, fiémonos de Jesús, confiemos totalmente en Él (cf. Lumen fidei, 16). Sólo en Cristo muerto y resucitado encontramos salvación y redención. Con Él, el mal, el sufrimiento y la muerte no tienen la última palabra, porque Él nos da esperanza y vida: ha transformado la Cruz de instrumento de odio, de derrota, de muerte, en signo de amor, de victoria y de vida.
El primer nombre de Brasil fue precisamente “Terra de Santa Cruz”. La Cruz de Cristo fue plantada no sólo en la playa hace más de cinco siglos, sino también en la historia, en el corazón y en la vida del pueblo brasileño, y en muchos otros. A Cristo que sufre lo sentimos cercano, uno de nosotros que comparte nuestro camino hasta el final. No hay en nuestra vida cruz, pequeña o grande, que el Señor no comparta con nosotros.
3. Pero la Cruz nos invita también a dejarnos contagiar por este amor, nos enseña así a mirar siempre al otro con misericordia y amor, sobre todo a quien sufre, a quien tiene necesidad de ayuda, a quien espera una palabra, un gesto, y a salir de nosotros mismos para ir a su encuentro y tenderles la mano. Muchos rostros han acompañado a Jesús en su camino al Calvario: Pilato, el Cireneo, María, las mujeres… También nosotros podemos ser para los demás como Pilato, que no tiene la valentía de ir contracorriente para salvar la vida de Jesús y se lava las manos.
Queridos amigos, la Cruz de Cristo nos enseña a ser como el Cireneo, que ayuda a Jesús a llevar aquel madero pesado, como María y las otras mujeres, que no tienen miedo de acompañar a Jesús hasta el final, con amor, con ternura. Y tú, ¿como quién eres? ¿Como Pilato, como el Cireneo, como María?
Queridos jóvenes, llevemos nuestras alegrías, nuestros sufrimientos, nuestros fracasos a la Cruz de Cristo; encontraremos un Corazón abierto que nos comprende, nos perdona, nos ama y nos pide llevar este mismo amor a nuestra vida, amar a cada hermano o hermana nuestra con ese mismo amor. Que así sea.
Publicado por CAMINO MISIONERO en 21:12 0 comentarios
Etiquetas: homilia, jovenes, papa, recomendados
jueves, 25 de julio de 2013
Francisco a los jóvenes: Aliméntense de su fe y no se empachen con otras cosas
RÍO DE JANEIRO, 25 Jul. 13 / 06:22 pm (ACI/EWTN Noticias).- En medio de una multitudinaria fiesta en la playa de Copacabana y con un discurso vibrante, el Papa Francisco exhortó a los jóvenes de todo el mundo a acoger a Cristo en sus vidas y alimentarse de su fe, porque lo que les ofrece el mundo solo los “empacha”, pero no los fortalece, y la juventud “tiene que ser fuerte”.
“El tener, el dinero, el poder pueden ofrecer un momento de embriaguez, la ilusión de ser felices, pero, al final, nos dominan y nos llevan a querer tener cada vez más, a no estar nunca satisfechos, y terminamos empachados, pero no alimentados y es muy triste ver una juventud empachada, pero débil. La juventud tiene que ser fuerte, alimentarse de su fe y no empacharse de otras cosas. ‘Pon a Cristo’ en tu vida, pon tu confianza en él y no quedarás defraudado”, expresó el Papa en su discurso al término de la Fiesta de Acogida.
Ante más de un millón de jóvenes, el Santo Padre afirmó que “es bueno estar aquí reunidos en torno a Jesús. Él es quien nos acoge y se hace presente en medio de nosotros, aquí en Río”.
Recordó que la frase “Bota fé – Pon fe”, acompañó a la Cruz de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) durante su recorrido por Brasil. “¿Qué significa ‘Pon fe’? Cuando se prepara un buen plato y ves que falta la sal, ‘pones’ sal; si falta el aceite, ‘pones’ aceite… ‘Poner’, es decir, añadir, echar”.
Indicó que lo mismo sucede en la vida diaria. “Si queremos que tenga realmente sentido y sea plena, como ustedes desean y merecen, les digo a cada uno y a cada una de ustedes: ‘pon fe’ y tu vida tendrá un sabor nuevo, tendrá una brújula que te indicará la dirección; ‘pon esperanza’ y cada día de tu vida estará iluminado y tu horizonte no será ya oscuro, sino luminoso; ‘pon amor’ y tu existencia será como una casa construida sobre la roca, tu camino será gozoso, porque encontrarás tantos amigos que caminan contigo. ¡Pon fe, pon esperanza, pon amor!”, expresó.
El Papa afirmó que todo ello solo pueden recibirlo de Cristo. “Con él toda nuestra vida se transforma, se renueva (…). Por eso hoy les digo con fuerza: ‘Pon a Cristo’ en tu vida y encontrarás un amigo del que fiarte siempre; ‘pon a Cristo’ y verás crecer las alas de la esperanza para recorrer con alegría el camino del futuro; ‘pon a Cristo’ y tu vida estará llena de su amor, será una vida fecunda”.
Asimismo, les aseguró que la fe realizará en cada uno de ellos “una revolución que podríamos llamar copernicana, porque nos quita del centro y pone en él a Dios”. “Aparentemente no cambia nada, pero, en lo más profundo de nosotros mismos, todo cambia”, expresó.
“En el Año de la Fe, esta Jornada Mundial de la Juventud es precisamente un don que se nos da para acercarnos todavía más al Señor, para ser sus discípulos y sus misioneros, para dejar que él renueve nuestra vida”, afirmó.
Finalmente, el Papa aseguró al más de millón de jóvenes que Cristo los espera “en el Sacramento del perdón, para curar, con su misericordia, las heridas del pecado. No tengas miedo de pedir perdón. Él no se cansa nunca de perdonarnos, como un padre que nos ama. ¡Dios es pura misericordia! ‘Pon a Cristo’: Él te espera en el encuentro con su Carne en la Eucaristía”.
“‘Qué bien se está aquí’, poniendo a Cristo, la fe, la esperanza, el amor que él nos da, en nuestra vida. Queridos amigos, en esta celebración hemos acogido la imagen de Nuestra Señora de Aparecida. Con María, queremos ser discípulos y misioneros”, expresó.
miércoles, 24 de julio de 2013
Francisco abrazó a adictos y denunció el narcotráfico
Llegó hasta un hospital conducido por franciscanos, visitó enfermos y saludó a los fieles que se agolpaban alrededor suyo, desafiando una lluvia constante. El Papa rechazó la liberalización del consumo y llamó a no ser indiferentes ante el dolor.
El Papa Francisco rechazó hoy enfáticamente en Brasil la liberalización del consumo de drogas como forma de lucha contra "la plaga del narcotráfico", al inaugurar simbólicamente un centro de recuperación de dependientes químicos que empezará a funcionar en agosto en el Hospital San Francisco de Asis, en Río.
"No es la liberalización del consumo de drogas, como se está discutiendo en varias partes de América Latina, lo que podrá reducir la propagación y la influencia de la dependencia química", dijo el pontífice en Río, donde comandará hasta el domingo próximo la Jornada Mundial de la Juventud.
"Es preciso afrontar los problemas que están a la base de su uso, promoviendo una mayor justicia, educando a los jóvenes en los valores que construyen la vida común, acompañando a los necesitados y dando esperanza en el futuro", sostuvo.
Una propuesta de despenalizar el consumo de marihuana fue presentada a la ONU por la Comisión Latinoamericana sobre las Drogas, conformada por tres ex presidentes de la región: Fernando Henrique Cardoso, de Brasil, César Gaviria, de Colombia, y Ernesto Zedillo, de México, y el tema es objeto de estudio también por parte de la Organización de Estados Americanos (OEA).
En su discurso, el papa argentino afirmó que la lucha contra la dependencia química es una de las situaciones "que necesitan atención, cuidado, amor", pero que se enfrentan con el hecho de que "lo que prevalece con frecuencia en nuestra sociedad es el egoísmo".
"Cuántos ''mercaderes de muerte'' que siguen la lógica del poder y el dinero a toda costa! La plaga del narcotráfico, que favorece la violencia y siembra dolor y muerte, requiere un acto de valor de toda la sociedad", enfatizó.
El pontífice recordó que el santo patrono del hospital carioca, San Francisco de Asis, se convirtió al cristianismo y se hizo "pobre entre los pobres" luego de abrazar a un leproso y darse cuenta "de que la verdadera riqueza y lo que da la auténtica alegría no son las cosas, el tener, los ídolos del mundo, sino el seguir a Cristo y servir a los demás".
"Pero abrazar no es suficiente. Tendamos la mano a quien se encuentra en dificultad, al que ha caído en el abismo de la dependencia, tal vez sin saber cómo, y decirle: ''Puedes levantarte, puedes remontar; te costará, pero puedes conseguirlo si de verdad lo quieres''", apuntó.
"No se dejen robar la esperanza", agregó Francisco, quien afirmó que la Iglesia y la sociedad deben convertirse en "portadores de esperanza" para los que enfrentan ese problema.
"Quisiera repetir a todos los que luchan contra la dependencia química, a los familiares que tienen un cometido no siempre fácil: la Iglesia no es ajena a sus fatigas, sino que los acompaña con afecto. El Señor está cerca de ustedes y los toma de la mano", enfatizó.
El centro de atención para dependientes químicos, construido a un costo de alrededor de un millón de dólares financiados por contribuciones de entidades católicas, está considerado como el principal legado social de la Jornada Mundial de la Juventud para Río de Janeiro.
Por los planes iniciales, el centro debería haber sido inaugurado hoy, pero su construcción se demoró y la obra no pudo ser concluida antes de la llegada del Papa Francisco al país: "Lo inauguraremos dentro de un mes", prometió el director del hospital, el fraile Paulo Batista.
El hospital empezará a funcionar con 40 camas, pero su capacidad se duplicará antes del final de este año: "El número, que podría parecer pequeño, representa un elemento de esperanza en una ciudad como Río donde existen casi 600.000 toxicodependientes y sólo 20 camas de atención médica", expresaron hoy los organizadores de la JMJ.
Agregaron que el centro no sólo brindará a los dependientes químicos tratamiento médico sino también "una atención integral", que tendrá en cuenta "también su dimensión trascendente y religiosa", ya que, según el director ejecutivo del hospital, Italo Marsili, el 60 por ciento de los pacientes tratados en instituciones que valoran su dimensión espiritual logra superar la drogadicción, un índice que cae al 12 por ciento entre los que son tratados en otro tipo de clínicas
martes, 23 de julio de 2013
Predicar con los hechos
Son los pequeños gestos del Papa Francisco los que hablan por él y dicen mucho. El primer viaje internacional del Pontífice transcurre por tierras de Sudamérica, siguiendo las juellas de su predecesor Juan Pablo II, que quiso que estas jornadas mundiales fueran el gancho de fe para millones de jóvenes en el encuentro con Cristo y su Iglesia.
Y dicen mucho las formas de este primer viaje a Brasil del Papa Francisco. El Pontífice lleva su propio maletín, espera el abordaje del vuelo del avión como uno más, convive con los periodistas sin mayor protocolo, tiene la vista baja mientras se dan los honores al Jefe de Estado, saluda sin mayores formalidades. Baja las ventanillas de su utilitario para dar la mano a la gente saltándose el servicio de vigilancia.
Francisco quiere poner la palabra en acción, imponer su estilo cuasi franciscano. Los suyos son gestos para abrir las puertas, para dar a conocer al mundo que él, antes que Soberano del Estado de la Ciudad del Vaticano es obispo de Roma y pastor de la Iglesia que preside en la caridad. Y quien vive en la caridad, porta un mensaje de coherencia porque su misión es, ante todo, espiritual.
Francisco predica con la palabra. Su actitud es la de un Papa austero. El vicario de Cristo que desciende de su sitial para recordar al mundo que, el primero de entre todos, es el que tiene la obligación de servir. Sus gestos son claros y demoledores contra la sociedad del consumo, del dinero, del exhibicionismo. El mensaje es contundente para los responsables de las crisis, para quienes han sumido en la pobreza a miles de personas y han dejado a los jóvenes huérfanos de futuro.
La predicación de la pobreza, una cambio radical en el estilo de vida y más espacio para los jóvenes serán, sin duda, las claves del viaje a Rio. Como peregrino, Francisco anunció ante los poderosos del mundo cuál es el mayor tesoro del que es portador: “No tengo oro ni plata, -dijo- pero traigo conmigo lo más valioso que se me ha dado: Jesucristo”.
sábado, 25 de mayo de 2013
25 de Mayo (Jorge Mario Bergoglio sj)
Lejos de ser un sentimentalismo común, y una mera impulsividad, el amor es una tarea fundamental, sublime e irreemplazable que hoy se torna una necesidad para ser propuesta a una sociedad deshumanizada. Lo ha señalado en dos de sus Encíclicas el Papa Benedicto XVI quien nos recuerda que todo el ascenso de la maravillosa fuerza vitalizadora del amor de deseo del hombre no se completa ni ennoblece ni encuentra su real sentido último sin el Amor como Don que proviene de Dios. Sólo así viviremos nuestros esfuerzos, logros y fracasos con un sentido sólido y refundante, aunque sean mezclados y conflictivos como los de mayo de 1810. Ya conocemos hacia donde nos llevan las pretensiones voraces de poder, la imposición de lo propio como absoluto y la denostación del que opina diferente: al adormecimiento de las conciencias y al abandono. Sólo la mística simple del mandamiento del amor, constante, humilde y sin pretensiones de vanidad pero con firmeza en sus convicciones y en su entrega a los demás podrá salvarnos.
María de Luján, modelo de amor, de amor silencioso y paciente, no dejará de acompañarnos y bendecirnos al pie de nuestra cruz y en la luz de la esperanza.
Buenos Aires, 25 de mayo de 2012
Card. Jorge Mario Bergoglio s.j.
miércoles, 8 de mayo de 2013
El papa Francisco honró a la Virgen de Luján, en su día
“En este día, en el que se celebra Nuestra Señora de Luján, celestial patrona de la Argentina, deseo hacer llegar a todos los hijos de esa querida tierra argentina mi sincero afecto a la vez que pongo en manos de la Santísima Virgen todas sus alegrías y preocupaciones” expresó en español hoy, miércoles 8 de mayo, solemnidad de la Virgen de Luján, el papa Francisco, quien como todos los miércoles celebró la audiencia general en la Plaza de San Pedro -con la participación de más de 70 mil fieles de todo el mundo. Una imagen de la Virgen morena acompañaba al santo padre y antes de comenzar su catequesis se detuvo un momento en oración ante ella ofreciéndole también un ramo de flores blancas.
“En este día, en el que se celebra Nuestra Señora de Luján, celestial patrona de la Argentina, deseo hacer llegar a todos los hijos de esa querida tierra argentina mi sincero afecto a la vez que pongo en manos de la Santísima Virgen todas sus alegrías y preocupaciones” expresó en español hoy, miércoles 8 de mayo, solemnidad de la Virgen de Luján, el papa Francisco, quien como todos los miércoles celebró la audiencia general en la Plaza de San Pedro -con la participación de más de 70 mil fieles de todo el mundo.
Al saludar en español, el Pontífice pidió un aplauso bien fuerte para la Santísima Virgen: “Un aplauso a la Virgen de Luján… más fuerte, “non sento”… mas fuerte”, pidió con alegría Francisco.
El Papa centró su catequesis en el Espíritu Santo, fuente inagotable de la vida divina en nosotros que nos dice: “Dios te ama: ¡nos dice esto! Dios te ama, te quiere”. E invitó a amar verdaderamente a Dios y a los demás, como Jesús y a dejarnos guiar por el Espíritu Santo que nos repite sin cesar que Dios es amor, que Él nos espera siempre, que Él es el Padre y nos ama como verdadero papá.
miércoles, 10 de abril de 2013
lunes, 8 de abril de 2013
domingo, 31 de marzo de 2013
Francisco: ¡Cristo ha resucitado!
TEXTO COMPLETO DEL MENSAJE DE PAZ DEL PAPA FRANCISCO ESTA MAÑANA
Queridos hermanos y hermanas de Roma y de todo el mundo: ¡Feliz Pascua!
Es una gran alegría, al comienzo de mi ministerio, poderos dar este anuncio: ¡Cristo ha resucitado! Quisiera que llegara a todas las casas, a todas las familias, especialmente allí donde hay más sufrimiento, en los hospitales, en las cárceles...
Quisiera que llegara sobre todo al corazón de cada uno, porque es allí donde Dios quiere sembrar esta Buena Nueva: Jesús ha resucitado, está la esperanza para ti, ya no estás bajo el dominio del pecado, del mal. Ha vencido el amor, ha triunfado la misericordia. Siempre vence la misericordia de Dios.
También nosotros, como las mujeres discípulas de Jesús que fueron al sepulcro y lo encontraron vacío, podemos preguntarnos qué sentido tiene este evento (cf. Lc 24,4). ¿Qué significa que Jesús ha resucitado? Significa que el amor de Dios es más fuerte que el mal y la muerte misma, significa que el amor de Dios puede transformar nuestras vidas y hacer florecer esas zonas de desierto que hay en nuestro corazón.
Esto puede hacerlo el amor de Dios. Este mismo amor por el que el Hijo de Dios se ha hecho hombre, y ha ido hasta el fondo por la senda de la humildad y de la entrega de sí, hasta descender a los infiernos, al abismo de la separación de Dios, este mismo amor misericordioso ha inundado de luz el cuerpo muerto de Jesús, y lo ha transfigurado, lo ha hecho pasar a la vida eterna. Jesús no ha vuelto a su vida anterior, a la vida terrenal, sino que ha entrado en la vida gloriosa de Dios y ha entrado en ella con nuestra humanidad, nos ha abierto a un futuro de esperanza.
He aquí lo que es la Pascua: el éxodo, el paso del hombre de la esclavitud del pecado, del mal, a la libertad del amor y la bondad. Porque Dios es vida, sólo vida, y su gloria somos nosotros, es el hombre vivo (cf. san Ireneo, Adv. haereses, 4,20,5-7).
Queridos hermanos y hermanas, Cristo murió y resucitó una vez para siempre y por todos, pero el poder de la resurrección, este paso de la esclavitud del mal a la libertad del bien, debe ponerse en práctica en todos los tiempos, en los momentos concretos de nuestra vida, en nuestra vida cotidiana. Cuántos desiertos debe atravesar el ser humano también hoy. Sobre todo el desierto que está dentro de él, cuando falta el amor de Dios y del prójimo, cuando no se es consciente de ser custodio de todo lo que el Creador nos ha dado y nos da. Pero la misericordia de Dios puede hacer florecer hasta la tierra más árida, puede hacer revivir incluso a los huesos secos (cf. Ez 37,1-14).
He aquí, pues, la invitación que hago a todos: Acojamos la gracia de la Resurrección de Cristo. Dejémonos renovar por la misericordia de Dios, dejemos que la fuerza de su amor transforme también nuestras vidas; y hagámonos instrumentos de esta misericordia, cauces a través de los cuales Dios pueda regar la tierra, custodiar toda la creación y hacer florecer la justicia y la paz.
Así, pues, pidamos a Jesús resucitado, que transforma la muerte en vida, que cambie el odio en amor, la venganza en perdón, la guerra en paz. Sí, Cristo es nuestra paz, e imploremos por medio de él la paz para el mundo entero.
Paz para Oriente Medio, en particular entre israelíes y palestinos, que tienen dificultades para encontrar el camino de la concordia, para que reanuden las negociaciones con determinación y disponibilidad, con el fin de poner fin a un conflicto que dura ya demasiado tiempo. Paz para Iraq, y que cese definitivamente toda violencia, y, sobre todo, para la amada Siria, para su población afectada por el conflicto y los tantos refugiados que están esperando ayuda y consuelo. ¡Cuánta sangre derramada! Y ¿cuánto dolor se ha de causar todavía, antes de que se consiga encontrar una solución política a la crisis?
Paz para África, escenario aún de conflictos sangrientos. Para Malí, para que vuelva a encontrar unidad y estabilidad; y para Nigeria, donde lamentablemente no cesan los atentados, que amenazan gravemente la vida de tantos inocentes, y donde muchas personas, incluso niños, están siendo rehenes de grupos terroristas. Paz para el Este la República Democrática del Congo y la República Centroafricana, donde muchos se ven obligados a abandonar sus hogares y viven todavía con miedo.
Paz en Asia, sobre todo en la península coreana, para que superen las divergencias y madure un renovado espíritu de reconciliación.
Paz a todo el mundo, aún tan dividido por la codicia de quienes buscan fáciles ganancias, herido por el egoísmo que amenaza la vida humana y la familia, desgarrado por la violencia ligada al tráfico de drogas y la explotación inicua de los recursos naturales. Paz a esta Tierra nuestra. Que Jesús Resucitado traiga consuelo a quienes son víctimas de calamidades naturales y nos haga custodios responsables de la creación.
Queridos hermanos y hermanas, a todos los que me escuchan en Roma y en todo el mundo, les dirijo la invitación del Salmo: «Dad gracias al Señor porque es bueno, / porque es eterna su misericordia. / Diga la casa de Israel: / "Eterna es su misericordia"» (Sal 117,1-2).
Publicado por El Evangelio en Casa
viernes, 29 de marzo de 2013
Francisco con los hijos pródigos de Casal del Marmo
El papa lavó los pies a doce jóvenes de diversas nacionalidades y religiones.
¿Estoy dispuesto a ayudar al otro?
En el Penitenciario de Menores de Casal del Marmo, situado en la ciudad de Roma, en la zona norte, el papa Francisco celebró la misa In Coena Domini, con la ceremonia del lavatorio de los pies a doce jóvenes reclusos, dando así inició al Triduo Pascual.
El Triduo Pascual es el tiempo comprendido desde la tarde del Jueves Santo, hasta la madrugada del Domingo de Pascua (o la víspera del sábado), en donde se celebran los tres grandes misterios de la redención: la pasión, la muerte y la resurrección de Jesucristo.
Una larga fila de personas esperaban ya desde algunas horas antes, por las calles en la que ha pasado el santo padre, para saludarlo. Es la tercera visita a dicha cárcel por un papa, la primera fue realizada por Juan Pablo II el 6 de enero de 1980, después Benedicto XVI lo hizo el 18 de marzo de 2007 y ahora fue papa Francisco.
La misa se realizó en la capilla del Padre Misericordioso y concelebraron con Francisco, el cardenal Agostino Vallini, y el capellán de la prisión, padre Gaetano Greco. Animaron la misa los voluntarios de Casal del Marmo y jóvenes de Renovación en el Espíritu. La liturgia es la clásica In Coena Domini, y las lecturas fueron realizadas por jóvenes del penitenciario y por educadores.
Debemos ayudarnos entre nosotros, comenzando por quien está más arriba, fue el tema central del papa Francisco en su breve homilía: “Esto es conmovedor. Jesús que lava los pies a sus discípulos. Pedro no entendía más nada. No aceptaba, pero Jesús se los explicó”.
Y el papa añadió: “Jesús, Dios, hizo esto y Él mismo se los explica a los discípulos: ¿Entienden lo que hago por ustedes? ¿Ustedes me llaman el Maestro y el Señor? Lo dicen bien porque y lo soy. Si yo que soy el Señor les lavé los pies a ustedes, es porque ustedes se deben lavar los pies los unos a los otros”.
Y prosiguió: “Les he dado -de hecho- un ejemplo, para que hagan como hice yo. El Señor que es el más importante lava los pies. Porque entre nosotros quién es el más alto tiene que estar al servicio de los otros. Y este es una símbolo. Lavar los píes significa yo estoy a tu servicio.
“También entre nosotros. Y esto significa -prosiguió el santo padre- que tenemos que ayudarnos unos a los otros. A veces me he enojado con uno o con otro. Dejamos perder”.
“Si alguien te pide un favor hazlo, es lo que Jesús nos enseña y es lo que yo hago, lo hago de corazón como sacerdote y como obispo”.
Y añadió: “Tengo que estar a vuestro servicio, es un deber que me viene del corazón. Es un deber que amo hacer porque el Señor me lo ha enseñado. Y también ustedes -subrayó el papa- ayúdense siempre, uno al otro, porque ayudándonos nos haremos el bien”.
“Ahora haremos -concluyó Francisco- esta ceremonia del lavado de los pies y cada uno de nosotros piense: ¿Estoy dispuesto a servir y a ayudar al otro? Y piense que esta señal es una caricia de Jesús que uno hace, porque Jesús vino justamente a ayudarnos”.
Francisco lavó los pies a doce jóvenes de los cuales dos eran mujeres: una muchacha italiana y otra servia. El capellán, don Greco quiso esta presencia femenina porque en el penitenciario de Casal del Marmo hay mujeres menores, si bien Jesús lavó los pies solamente a apóstoles hombres.
“De los muchachos dos eran musulmanes. Para el lavado Francisco se arrodilló seis veces con ambas rodillas, pues cada vez lo hacia y besaba los pies de ambos jóvenes” indicó el portavoz del Vaticano, padre Federico Lombardi. "Incluso era muy empeñativo desde el punto de vista físico para una persona de 76 años" añadió.
Los casi 50 jóvenes reclusos en dicha cárcel están divididos en tres grupos, dos de hombres y uno de 11 mujeres.
“La liturgia -indicó uno de los organizadores de la misa- fue preparada de manera muy simple, también por voluntad del papa. Los jóvenes cada domingo pueden venir o no a la misa. Hoy vinieron todos, es una eucaristía a la luz de la sencillez, alguno leerá el salmo, otro hará la oración”.
El papa vistió un delantal realizado por los muchachos de una comunidad: Villa San Francisco de la localidad de Belluno, en el norte de Italia, y fueron usados para tejerlo, hilos provenientes de Tierra Santa.
Al concluir la misa, en el gimnasio que está contiguo a la capilla, el papa donó un huevo de pascua y un pan dulce con forma de paloma a cada muchacho y ellos le regalaron a Francisco un reclinatorio y una cruz de madera tallada. Dos objetos muy simbólicos.
Uno de los voluntarios indicó: “Nos impresionó la alegría de estos jóvenes por la venida del papa, aunque hay muchos que no son católicos”.
¿Qué empuja a un joven voluntario a hacer una experiencia de este tipo ayudando a los jóvenes reclusos? “El haber recibido -respondió uno de los voluntarios- mucho de la vida y por ello queremos dar algo de nuestro tiempo, a alguien que aunque se haya equivocado y tenga que pagar, no somos lo jueces, necesita ayuda y soporte”.
“Queremos dar testimonio -indicó otro- de lo que somos, sin grandes pretensiones. El grupo de voluntarios es muy amplio y de todas las edades. Nuestro objetivo es el de estar junto a ellos”.
“Ha sido una experiencia muy fuerte del Santo padre y su cercanía a estos jóvenes a quienes le abrió el corazón al Señor” comentó el cardenal Vallini.
La ministra de Justicia, Severino indicó que le impresionó la palabra del papa 'custodiar' porque allí se hace “con tanto sentimiento y alma. Algunos tienen la familia lejos, otro perdió hace poco su mamá, y aquí pueden encontrar los sentimientos buenos”. Y ellos “esperan que su vida futura sea honesta”. “Vi tanto amor en sus ojos -le dijo la ministra al papa- y de servicio hacia los otros”.
Y el papa dirigiéndose a todos aseveró: “Estoy feliz de estar con ustedes, y no se dejen robar la esperanza, ¡no se dejen robar la esperanza! ¿Entendido?
miércoles, 20 de marzo de 2013
Bergoglio reivindica la Teología de la Liberación
Publicado por CVX Argentina
El Padre Jose Luis Caravias sj nos recomienda este video para que veamos como Bergoglio reivindica a la Teología de la Liberación.
Una pista para ver y comprender el por qué del nombre de Francisco y percibir el rumbo y la impronta que va a darle a la Iglesia bajo su conducción.
En palabras de Caravias:
"Hace 10 meses Bergoglio reivindicó a la Teologia de la Liberación junto con sus fundadores, entre ellos el padre Rafael Tello, en el santuario de San Cayetano"
"Las informaciones que circulan parecieran ser originada por el gran capitalismo mundial, a quien no interesa un papa que opte abiertamente por los pobres", y "los izquierdistas que apoyan son unos idiotas utiles de los intereses capitalistas
Palabras del cardenal Bergoglio en la presentación del libro: Bianchi E., “Pobres en este mundo, ricos en la fe”.
Bergoglio dice: "La historia tiene sus ironías. Esta es la primera vez que vengo a la Facultad de Teología (yo no me licencié acá). Y vengo a presentar un libro sobre el pensamiento de un hombre que fue separado de esta Facultad. Cosas de la historia. Esas reparaciones que Dios hace: que la jerarquía que en su momento creyó conveniente separarlo hoy diga que su pensamiento es válido. Más aun, fue fundamento del trabajo evangelizador en Argentina. Quiero dar gracias a Dios por eso". Esto es muy rescatable asegura Jose Luis Caravias.
Difundir por favor, es un elemento clave para entender las raíces de este pontificado y una manera de estar preparados para la Iglesia que viene amigos.
Publicado por CAMINO MISIONERO en 21:06 0 comentarios
Etiquetas: papa, recomendados, teologia de la liberación
lunes, 18 de marzo de 2013
jueves, 14 de marzo de 2013
Nuevo Papa: Card. Jorge Bergoglio, Francisco
Publicado por OMP Argentina
Con alegría en el Señor Jesús, volvemos a ver que las puertas del infierno no prevalecen sobre la Iglesia.
En este día histórico, y lleno del Espíritu Santo de Dios, por bondad infinita del Padre, nos hacen el regalo de un nuevo Sumo Pontífice.
El Cardenal Jorge Mario Bergoglio, quién fuese Arzobispo de Buenos Aires y Primado de la Argentina, llega a la Cátedra de Pedro, para realizar lo que siempre hizo ante los ojos de Dios: servir a los hermanos.
Con sabiduría y prudencia, cualidades que le reconocemos al Nuevo Papa, dirigirá los destinos de millones de católicos, que esperan afanosamente la palabra del Pastor, el alivio en sus dificultades, la sencillez en su andar, la humildad y alegría en el servicio, ver al hombre de oración.
Seguramente nuestro querido Pastor seguirá la misión del Salvador: la de ir bendiciendo, animando y evangelizando a cada oveja que se presente en el camino.
Es un motivo de gozo ver y sentir que el Espíritu sigue animando a su Iglesia. Gozo para el mundo, gozo para nuestra Latinoamérica, y gozo para todo hombre que en esta tierra todavía no descubrió el amor de Dios.
Confiamos infinitamente en la Gracia del Padre. En la tarea ardua y difícil, pero llena de alegría y esperanza que llevará adelante nuestro querido Papa Francisco.
Desde las Obras Misionales Pontificias de la Argentina, imploramos la bendición de Dios. Y que la misión de nuestro Santo Padre sirva para reflejar la misión del Salvador.
Afectuosamente en Cristo, misionero del Padre.
Pbro. Dante De Sanzzi Director Nacional de las
Obras Misionales Pontificias de Argentina
miércoles, 13 de marzo de 2013
¡HABEMUS PAPA AMERICANO!
Francisco1 S. J. (en latín, Franciscus PP.), nacido Jorge Mario Bergoglio (Buenos Aires, Argentina, 17 de diciembre de 1936), es el papa2 número 266 de la Iglesia católica y jefe de Estado de la Ciudad del Vaticano. Resultó elegido el 13 de marzo de 2013, tras la renuncia al cargo de Benedicto XVI, por los cardenales que votaron en el cónclave en la quinta votación, en el segundo día de cónclave.
Es el primer pontífice procedente del continente americano, así como el primer papa perteneciente a la Compañía de Jesús y el primer papa argentino.3 También se trata del primer papa no europeo desde 741, año en el que falleció Gregorio III, que era de origen sirio.
Anteriormente, tras la muerte del papa Juan Pablo II el 2 de abril de 2005, fue considerado uno de los candidatos a ocupar el lugar del sumo pontífice,4 cargo para el que fue elegido finalmente Joseph Ratzinger, quien adoptó el nombre papal de Benedicto XVI.
Fue presidente de la Conferencia Episcopal Argentina durante dos períodos. Impedido por el estatuto de asumir un nuevo mandato, durante la 102.ª asamblea plenaria de ese organismo se eligió al arzobispo de la arquidiócesis de Santa Fe de la Vera Cruz, José María Arancedo, para sucederlo.5
Vida antes del papado
Jorge Bergoglio nació en la ciudad de Buenos Aires el 17 de diciembre de 1936. Es uno de los cinco hijos del matrimonio formado por Mario Bergoglio (empleado ferroviario) y Regina (ama de casa), ambos inmigrantes italianos en Argentina. Egresó de la escuela secundaria industrial E.N.E.T Nº 27 (ahora E.T.Nº 27) Hipólito Yrigoyen, con el título de técnico químico. [cita requerida] A los 21 años (en 1957) decidió convertirse en sacerdote. Ingresó en el seminario del barrio Villa Devoto, como novicio de la Compañía de Jesús.
Sacerdocio
Fue ordenado sacerdote el 13 de diciembre de 1969. A partir de entonces hizo una larga carrera dentro de la orden de la cual llegó a ser «provincial» desde 1973 hasta 1979, ya durante la dictadura cívico-militar argentina. En esta etapa conoció la dureza de la dictadura directamente de boca de sus víctimas, como los sacerdotes Orlando Yorio y Francisco Jalics con quienes Bergoglio se entrevistó en octubre de 1976 después de que estos fueran liberados. 6
Obispo y cardenal
Luego de una gran actividad como sacerdote y profesor de teología, fue consagrado obispo titular de Auca7 el 20 de mayo de 1992, para ejercer como uno de los cuatro obispos auxiliares de Buenos Aires.
Cuando la salud de su predecesor en la arquidiócesis de Buenos Aires, el arzobispo Antonio Quarracino empezó a debilitarse, Bergoglio fue designado obispo coadjutor de la misma el 3 de junio de 1997. Tomó el cargo de arzobispo de Buenos Aires el 28 de febrero de 1998.
Durante el consistorio del 21 de febrero de 2001, el papa Juan Pablo II lo nombró cardenal con el titulus de San Roberto Belarmino. Además se constituyó en el primado de Argentina, resultando así el superior jerárquico de la Iglesia católica de este país.
Forma parte de la Comisión para América Latina, la Congregación para el Clero, el Pontificio Consejo para la Familia, la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, el Consejo Ordinario de la Secretaría General para el Sínodo de los Obispos y la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica.
En virtud de su puesto episcopal, es además miembro de la Conferencia Episcopal Argentina ―de la cual fue presidente en dos ocasiones, hasta 2011― y del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM).
Tras dos periodos consecutivos como presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, el 8 de noviembre de 2011 los obispos electores de ese organismo designaron para reemplazarlo al arzobispo de Santa Fe, José María Arancedo, primo hermano del fallecido ex presidente argentino Raúl Alfonsín y hasta entonces vicepresidente segundo de la Conferencia Episcopal.8 9
Como cardenal, Bergoglio fue conocido por su humildad, conservadurismo doctrinal y su compromiso con la justicia social. Un estilo de vida sencillo ha contribuido a la reputación de su humildad. Vive en un apartamento pequeño en vez de la residencia palaciega episcopal. Renunció a su limusina y a su chofer en favor del transporte público, y cocina su propia comida.10
El Vaticano
Al morir Juan Pablo II, eran 117 los cardenales menores de 80 años en condiciones de votar para elegir un nuevo papa, entre los cuales se encontraba el cardenal Bergoglio, considerado "papable" y de quien se dice que logró obtener 40 votos de los 77 que eran necesarios para ser elegido, es decir, el segundo lugar detrás del que fue elegido y convertido en Benedicto XVI, el cardenal Joseph Ratzinger.4 Se ha dicho que Bergoglio estaba en una lucha cerrada con Ratzinger durante la elección hasta que hizo una súplica emotiva pidiendo a los cardenales que no votaran por él.11 Sin embargo, puesto que existe obligación de secreto absoluto para los asistentes al cónclave (Constitución Apostólica Universi Dominici Gregis de 22 de febrero de 1996, cap. II, n.º 48) bajo pena de excomunión reservada al Sumo Pontífice (Código de Derecho Canónico, canon 1399), este dato debe tomarse como mera especulación. Antes, había participado en el funeral de Juan Pablo II y actuado como regente junto al Colegio de Cardenales, gobernando la Santa Sede y la Iglesia Católica Romana durante el periodo de interregnum de la sede vacante.
En la Santa Sede fue miembro de la Congregación para el Culto Divino y la disciplina de los Sacramentos; de la Congregación para el Clero; de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y de las Sociedades de Vida Apostólica; del Pontificio Consejo para la Familia y de la Pontificia Comisión para América Latina
Elección al papado
Antecedentes
Durante el cónclave de 2005 fue uno de los cardenales más votados, rivalizando con Benedicto XVI. Se escucha el rumor de que pidió que no lo votaran a él, con lo que declinó el papado.12
Durante el cónclave de 2013 se lo consideró como un candidato reformista, con edad y capacidad para limpiar la curia.13 A pesar de ello, no figuraba entre los papables más sonados.14
Elección
El 13 de marzo de 2013, el cardenal Bergoglio fue elegido sucesor de Benedicto XVI a las 19:06 del segundo día del cónclave, en la quinta ronda de votaciones;15 es el primer papa jesuita y, además, el primero de procedencia americana.
Tomó el nombre de Francisco —en ocasiones reproducido como Francisco I—16 y, en su primera aparición pública, el Pontífice elevó una oración por su antecesor, el papa emérito Benedicto XVI.17 Acto seguido, dijo que comenzaba "un camino", y pidió a los fieles que rezaran "unos por otros para que haya una gran fraternidad". «Espero que este camino de la Iglesia que hoy comenzamos sea fructífero para la evangelización». Además, pidió una oración en silencio por él para que Dios le ayudara en su labor.18
"¡Hermanos y hermanas, buenas noches! Ustedes saben que el deber del Cónclave era darle un obispo a Roma. Siento que mis hermanos cardenales fueron a buscarlo al fin del mundo. Les agradezco la bienvenida. Antes de nada querría elevar una oración por nuestro obispo emérito, Benedicto XVI, recemos juntos por él, para que el Señor lo bendiga y la Virgen lo custodie. Padre Nuestro [...] Empezamos este camino entre obispo y pueblo. Un camino de fraternidad y confianza. Rezamos para todo el mundo para que haya una gran fraternidad. Antes de dar la bendición os pido un favor, que pidáis al Señor la bendición para su obispo. Hagamos en silencio esta oración vuestra por mí (Oración Urbi et Orbi). Nos vemos pronto. Voy a rezarle a la Virgen para que proteja toda Roma. Buenas noches y buen descanso."
Posiciones morales y temas políticos
Aborto, eutanasia y anticoncepción
El cardenal Bergoglio, acorde con la postura oficial de la Iglesia sobre estos temas, ha alentado a su clero y a los laicos a oponerse tanto al aborto, al matrimonio homosexual, como a la eutanasia, describiendo el movimiento pro-elección como una "cultura de la muerte".19 Bergoglio apoya el uso de anticonceptivos para evitar la propagación de la enfermedad;20 aunque se opuso a su distribución gratuita en Argentina.21
Actuación de Bergoglio durante la dictadura argentina
El cardenal Jorge Bergoglio ha sido acusado en algunas ocasiones como «colaboracionista» de la Guerra sucia ocurrida durante la dictadura militar argentina entre 1976 y 1983.22
Estas acusaciones proceden del periodista argentino Horacio Verbitsky, quien publicó, en 2006, el libro El silencio, donde acusa a Bergoglio de ser cómplice del secuestro de sacerdotes jesuitas y catequistas en mayo de 1976.23 Bergoglio habría quitado, en su rol de provincial de los jesuitas en Argentina, la licencia eclesiástica a dos sacerdotes (Orlando Yorio y Francisco Jalics) de su congregación que trabajaban en villas miserias de Buenos Aires, los cuales posteriormente fueron secuestrados por los militares argentinos.24 A causa de ello, Verbitsky asigna responsabilidades al Cardenal de este hecho, y presenta cinco testimonios de curas y teólogos para confirmar el rol de Bergoglio durante la dictadura en el secuestro de los sacerdotes 25
El antecedente de Verbitsky es otro autor, también miembro del CELS, Emilio Mignone quien ya en 1986 publica su libro Iglesia y Dictadura. El papel de la iglesia a la luz de sus relaciones con el régimen militar donde se menciona la idea de que Bergoglio estaría vinculado con el secuestro de, al menos, Orlando Iorio26 .
Los secuestros de dichos sacerdotes fueron investigados en la serie de causas judiciales por delitos de lesa humanidad conocida como Megacausa ESMA y el entonces cardenal es llamado a declarar como testigo. Tras tres llamadas de la justicia, Bergoglio aceptó declarar ante un tribunal oral en su propia oficina de cardenal primado, el 8 de noviembre 2010.27 . Allí, afirmó haberse reunido con el dictador Jorge Videla y el almirante Emilio Massera para reclamar por la vida de los curas.24
En 2010, los periodistas Francesca Ambrogetti y Sergio Rubín le preguntaron al cardenal sobre este tema en el libro El jesuita, conversaciones con el cardenal Jorge Bergoglio, sj. Allí, el entonces cardenal rechazó las acusaciones e indicó que, si no se había defendido antes, "fue para no hacerle el juego a nadie, no porque tuviese algo que ocultar”28 , y narra como protegió a sacerdotes perseguidos durante la dictadura28 , y añade: Hice lo que pude con la edad que tenía y las pocas relaciones con las que contaba para abogar por las personas secuestradas [...] Me moví dentro de mis pocas posibilidades y mi escaso peso.23 Según algunas fuentes, en las vísperas del cónclave que había de elegir al sucesor de Juan Pablo II, una copia de un artículo con esta acusación fue enviada a las direcciones de correo electrónico de los cardenales electores, con el propósito de perjudicar las chances que se le otorgaban al purpurado.28
Oposición al matrimonio homosexual
Una de las cuestiones en las que el cardenal se enfrentó al gobierno Argentino fue el proyecto de Ley de Matrimonio entre Personas del Mismo Sexo, matrimonio homosexual y también conocido como matrimonio igualitario. El 9 de julio de 2010, días antes de su aprobación, se hizo pública una nota de Bergoglio29 convocando una «guerra de Dios» contra dicho proyecto, que contemplaba que las personas homosexuales pudieran contraer matrimonio y adoptar niños.30 En la nota del cardenal primado, dirigida a las monjas carmelitas de Buenos Aires, calificaba el avance legislativo del proyecto como «una movida del Diablo» y alentaba a acompañar «esta guerra de Dios» contra la posibilidad de que los homosexuales pudieran casarse. El expresidente Néstor Kirchner criticó las «presiones» de la Iglesia sobre este asunto.31
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner acusó en duros términos a Bergoglio por la campaña contra el matrimonio entre personas del mismo sexo, que se debatía en el Congreso. Fernández de Kirchner juzgó la postura de la Iglesia como propia de «tiempos medievales y de la Inquisición».32
Crítica a la pobreza y la desigualdad económica
Conocido por clamar contra la desigualdad en su Argentina natal, 33 Bergoglio comparó pobreza y violación de los derechos humanos 34 y no ha dudado en reprochar al Gobierno por no impedir el aumento de la pobreza en su país, situación que considera "inmoral, injusta e ilegítima", al ocurrir en una nación que posee las condiciones económicas necesarias para evitar esos daños. "En lugar de eso, pareciera que se ha optado por agravar más las desigualdades", aseguró el primado de la Iglesia católica argentina, para quien "los derechos humanos se violan no sólo por el terrorismo, la represión y los asesinatos, sino también por estructuras económicas injustas que originan grandes desigualdades". Ante esto, reclamó una respuesta "ética, cultural y solidaria" para saldar la deuda social con millones de argentinos, en su mayoría niños y jóvenes, y aseguró que es imperativo luchar para cambiar las causas estructurales y las actitudes personales o corporativas que generan esta situación.
No fue la primera vez que el cardenal argentino denunció esta situación. Intervino en un seminario sobre Políticas Públicas, organizado por la Escuela de Posgrado Ciudad Argentina (Epoca), la Universidad del Salvador y la Carlos III de Madrid, donde intervinieron también el ex ministro español Tomás de la Quadra Salcedo, el rabino Sergio Bergman (conocido por su actitud crítica con el gobierno de Kirchner) y la senadora Hilda González de Duhalde, peronista en la oposición. La intervención más sonada fue la del cardenal, que no ahorró críticas a la situación por la que atraviesa Argentina. Hizo hincapié en la alarmante fuga de capitales que padece el país: "Hay aproximadamente 150.000 millones de dólares de argentinos en el exterior, sin contar los que están fuera del sistema financiero, y los medios de comunicación nos dicen que siguen yéndose de Argentina, aproximadamente, otros 2.000 millones de dólares más al mes", afirmó. "¿Qué se puede hacer para que estos recursos sean puestos al servicio del país, en orden a saldar la deuda social y generar las condiciones para un desarrollo integral?", preguntó.35
En 2009, Bergoglio dijo que la pobreza extrema y las "injustas estructuras económicas que dan origen a grandes desigualdades" son violaciones de los derechos humanos y que la deuda social es "inmoral, injusta e ilegítima."36 Durante una huelga de 48 horas de servidores públicos en Buenos Aires, Argentina, Bergoglio opinó sobre las diferencias entre los "pobres perseguidos por pedir trabajo, y los ricos que son aplaudidos por huir de la justicia."37 Además, ha sido crítico con Cristina Kirchner al opinar que existe un "acostumbramiento" a la pobreza.
Mérito para recibir la eucaristía
En el Documento de Aparecida, una declaración conjunta de los obispos de América Latina, el entonces cardenal Bergoglio, comentó sobre el mérito de los individuos para recibir la eucaristía. El texto en su parágrafo 436 dice que "Debemos atenernos a la 'coherencia eucarística', es decir, ser conscientes de que no pueden recibir la sagrada comunión y al mismo tiempo actuar con hechos o palabras contra los mandamientos, en particular cuando se propician el aborto, la eutanasia y otros delitos graves contra la vida y la familia. Esta responsabilidad pesa de manera particular sobre los legisladores, gobernantes y los profesionales de la salud".38 39 40
Obras
1982: Meditaciones para religiosos.
1986: Reflexiones sobre la vida apostólica.
1992: Reflexiones de esperanza.
1998: Diálogos entre Juan Pablo II y Fidel Castro.
2003: Educar: exigencia y pasión.
2004: Ponerse la patria al hombro.
2005: La nación por construir.
2006: Corrupción y pecado.
2006: Sobre la acusación de sí mismo.
2007: El verdadero poder es el servicio.
2012: Mente abierta, corazón creyente.
Véase también
Portal:Ciudad del Vaticano. Contenido relacionado con Francisco (papa).
Lista de papas
Curia Romana
Cónclave de 2013
Referencias
↑ «“Habemus Papam”: Papa Francisco», Newsva.com, 13 de marzo de 2013.
↑ Noticias del nuevo Papa Francisco en ABC
↑ http://es.euronews.com/2013/03/13/fumata-blanca-habemus-papam/
↑ a b «Ahora dicen que Bergoglio llegó a estar cabeza a cabeza con Ratzinger», artículo de Sergio Rubin en el diario Clarín (de Buenos Aires) del 23 de abril de 2005; consultado el 11 de abril de 2010.
↑ «Sale Bergoglio, entra Arancedo - El arzobispo de Santa Fe fue elegido nuevo presidente del Episcopado», artículo de Washington Uranga en el periódico Página/12 (de Buenos Aires) del 9 de noviembre de 2011; consultado el 9 de noviembre de 2011.
↑ Declaración de Bergoglio en la causa Esma: “de golpe y porrazo tuvo muchas lagunas” Nota del sitio informativo 8300 en base a una entrevista radial a Enrique Fukman de la Asociación Ex-Detenidos Desaparecidos (AEDD). Radio Universidad-Calf (Ciudad de Neuquen) 9 de noviebre de 2011
↑ [1]
↑ «Arancedo sucede a Bergoglio al frente de la Conferencia Episcopal Argentina», Noticias.terra.com.ar, 8 de noviembre de 2011. Consultado el 9 de noviembre de 2011.
↑ «El sucesor de Bergoglio», artículo en el diario Página/12 del 8 de noviembre de 2011.
↑ «Toward The Conclave Part III: The Candidates» (2005-04-18).
↑ Vaticaninsider.lastampa.it (ed.): «Ecco come andò davvero il Conclave del 2005 lastampa.it (Italian)».
↑ [2]
↑ [3]
↑ [4]
↑ [5]
↑ "Habemus Papam": Francisco, en news.va
↑ [6]
↑ [7]
↑ Zenit.org (ed.): «Le cardinal Bergoglio invite à défendre la culture de la vie avec ardeur».
↑ Segreti, Giulia, Guy Dinmore. «Jorge Bergoglio of Argentina elected pope», 13 de marzo de 2013.
↑ Stevens, Dan. «Argentina’s Bergoglio Becomes Pope Francis», 13 March 2013. Consultado el 13 March 2013.
↑ Irigaray, Juan Ignacio (8 de noviembre de 2010). «El número uno de la Iglesia argentina, sospechoso de colaborar con la dictadura». El Mundo. Consultado el 13 de marzo de 2013.
↑ a b «Libro 'El silencio' registra colaboración de Bergoglio en secuestro de curas en la dictadura argentina». La Jornada (13 de marzo de 2013). Consultado el 13 de marzo de 2013.
↑ a b Irigaray, Juan Ignacio. «Jorge Mario Bergoglio, el primer Papa jesuita», El Mundo, 13 de marzo de 2013. Consultado el 13 de marzo de 2013.
↑ «Cinco nuevos testigos contra Bergoglio», artículo del periodista Horacio Verbitsky en el diario Página/12 (de Buenos Aires) del 18 de abril de 2010.
↑ Mignone, Emilio. Iglesia y Dictadura. El papel de la iglesia a la luz de sus relaciones con el régimen militar 4º Edición 1987 Capitulo 6
↑ Bergoglio declara como testigo en la causa ESMA Nota diario Clarín del 8 de noviembre de 2010
↑ a b c Nota en diario Perfil con la entrevista a Bergoglio
↑ «Matrimonio gay: La carta completa de Bergoglio a las monjas carmelitas», artículo en el periódico Rioja Ya.
↑ «Bergoglio convocó a una “guerra de Dios” contra el matrimonio gay», artículo en el sitio web LaVoz901.com.ar.
↑ «Boda gay: para Bergoglio es una “movida del Diablo” y Kirchner lo acusó de presión», artículo en el periódico El Cronista, del 9 de julio de 2010.
↑ «Cristina comparó campaña de la Iglesia contra el matrimonio homosexual con la Inquisición», artículo en el periódico El Día, del 12 de julio de 2010.
↑ El País
↑ El País: Un cardenal argentino critica al Gobierno por no frenar la pobreza. 1/10/2009
↑ El País: Un cardenal argentino critica al Gobierno por no frenar la pobreza. 1/10/2009
↑ «Extreme poverty is also a violation of human rights, says Argentinean cardinal» (1 octubre de 2009).
↑ «Argentines protest against pay cuts», 8 de agosto de 2001.
↑ Cela, (ed.): «Documento de Aparecida».
↑ «Cardinal Archbishop of Buenos Aires Rages Against Abortion “Death Sentence”». LifeSiteNews.com. Consultado el 2013-03-13.
↑ «New Pope Francis Called Abortion the “Death Penalty for the Unborn”». LifeNews.com. Consultado el 2013-03-13.
jueves, 14 de febrero de 2013
MENSAJE PARA LA CUARESMA 2013 DEL SANTO PADRE BENEDICTO XVI
Creer en la caridad suscita caridad
«Hemos conocido el amor que Dios nos tiene y hemos creído en él» (1 Jn 4,16)
Queridos hermanos y hermanas:
La celebración de la Cuaresma, en el marco del Año de la fe, nos ofrece una ocasión preciosa para meditar sobre la relación entre fe y caridad: entre creer en Dios, el Dios de Jesucristo, y el amor, que es fruto de la acción del Espíritu Santo y nos guía por un camino de entrega a Dios y a los demás.
1. La fe como respuesta al amor de Dios
En mi primera Encíclica expuse ya algunos elementos para comprender el estrecho vínculo entre estas dos virtudes teologales, la fe y la caridad. Partiendo de la afirmación fundamental del apóstol Juan: «Hemos conocido el amor que Dios nos tiene y hemos creído en él» (1 Jn 4,16), recordaba que «no se comienza a ser cristiano por una decisión ética o una gran idea, sino por el encuentro con un acontecimiento, con una Persona, que da un nuevo horizonte a la vida y, con ello, una orientación decisiva... Y puesto que es Dios quien nos ha amado primero (cf. 1 Jn 4,10), ahora el amor ya no es sólo un “mandamiento”, sino la respuesta al don del amor, con el cual Dios viene a nuestro encuentro» (Deus caritas est, 1). La fe constituye la adhesión personal ?que incluye todas nuestras facultades? a la revelación del amor gratuito y «apasionado» que Dios tiene por nosotros y que se manifiesta plenamente en Jesucristo. El encuentro con Dios Amor no sólo comprende el corazón, sino también el entendimiento: «El reconocimiento del Dios vivo es una vía hacia el amor, y el sí de nuestra voluntad a la suya abarca entendimiento, voluntad y sentimiento en el acto único del amor. Sin embargo, éste es un proceso que siempre está en camino: el amor nunca se da por “concluido” y completado» (ibídem, 17). De aquí deriva para todos los cristianos y, en particular, para los «agentes de la caridad», la necesidad de la fe, del «encuentro con Dios en Cristo que suscite en ellos el amor y abra su espíritu al otro, de modo que, para ellos, el amor al prójimo ya no sea un mandamiento por así decir impuesto desde fuera, sino una consecuencia que se desprende de su fe, la cual actúa por la caridad» (ib., 31a). El cristiano es una persona conquistada por el amor de Cristo y movido por este amor ?«caritas Christi urget nos» (2 Co 5,14)?, está abierto de modo profundo y concreto al amor al prójimo (cf. ib., 33). Esta actitud nace ante todo de la conciencia de que el Señor nos ama, nos perdona, incluso nos sirve, se inclina a lavar los pies de los apóstoles y se entrega a sí mismo en la cruz para atraer a la humanidad al amor de Dios.
«La fe nos muestra a Dios que nos ha dado a su Hijo y así suscita en nosotros la firme certeza de que realmente es verdad que Dios es amor... La fe, que hace tomar conciencia del amor de Dios revelado en el corazón traspasado de Jesús en la cruz, suscita a su vez el amor. El amor es una luz ?en el fondo la única? que ilumina constantemente a un mundo oscuro y nos da la fuerza para vivir y actuar» (ib., 39). Todo esto nos lleva a comprender que la principal actitud característica de los cristianos es precisamente «el amor fundado en la fe y plasmado por ella» (ib., 7).
2. La caridad como vida en la fe
Toda la vida cristiana consiste en responder al amor de Dios. La primera respuesta es precisamente la fe, acoger llenos de estupor y gratitud una inaudita iniciativa divina que nos precede y nos reclama. Y el «sí» de la fe marca el comienzo de una luminosa historia de amistad con el Señor, que llena toda nuestra existencia y le da pleno sentido. Sin embargo, Dios no se contenta con que nosotros aceptemos su amor gratuito. No se limita a amarnos, quiere atraernos hacia sí, transformarnos de un modo tan profundo que podamos decir con san Pablo: ya no vivo yo, sino que Cristo vive en mí (cf. Ga 2,20).
Cuando dejamos espacio al amor de Dios, nos hace semejantes a él, partícipes de su misma caridad. Abrirnos a su amor significa dejar que él viva en nosotros y nos lleve a amar con él, en él y como él; sólo entonces nuestra fe llega verdaderamente «a actuar por la caridad» (Ga 5,6) y él mora en nosotros (cf. 1 Jn 4,12).
La fe es conocer la verdad y adherirse a ella (cf. 1 Tm 2,4); la caridad es «caminar» en la verdad (cf. Ef 4,15). Con la fe se entra en la amistad con el Señor; con la caridad se vive y se cultiva esta amistad (cf. Jn 15,14s). La fe nos hace acoger el mandamiento del Señor y Maestro; la caridad nos da la dicha de ponerlo en práctica (cf. Jn 13,13-17). En la fe somos engendrados como hijos de Dios (cf. Jn 1,12s); la caridad nos hace perseverar concretamente en este vínculo divino y dar el fruto del Espíritu Santo (cf. Ga 5,22). La fe nos lleva a reconocer los dones que el Dios bueno y generoso nos encomienda; la caridad hace que fructifiquen (cf. Mt 25,14-30).
3. El lazo indisoluble entre fe y caridad
A la luz de cuanto hemos dicho, resulta claro que nunca podemos separar, o incluso oponer, fe y caridad. Estas dos virtudes teologales están íntimamente unidas por lo que es equivocado ver en ellas un contraste o una «dialéctica». Por un lado, en efecto, representa una limitación la actitud de quien hace fuerte hincapié en la prioridad y el carácter decisivo de la fe, subestimando y casi despreciando las obras concretas de caridad y reduciéndolas a un humanitarismo genérico. Por otro, sin embargo, también es limitado sostener una supremacía exagerada de la caridad y de su laboriosidad, pensando que las obras puedan sustituir a la fe. Para una vida espiritual sana es necesario rehuir tanto el fideísmo como el activismo moralista.
La existencia cristiana consiste en un continuo subir al monte del encuentro con Dios para después volver a bajar, trayendo el amor y la fuerza que derivan de éste, a fin de servir a nuestros hermanos y hermanas con el mismo amor de Dios. En la Sagrada Escritura vemos que el celo de los apóstoles en el anuncio del Evangelio que suscita la fe está estrechamente vinculado a la solicitud caritativa respecto al servicio de los pobres (cf. Hch 6,1-4). En la Iglesia, contemplación y acción, simbolizadas de alguna manera por las figuras evangélicas de las hermanas Marta y María, deben coexistir e integrarse (cf. Lc 10,38-42). La prioridad corresponde siempre a la relación con Dios y el verdadero compartir evangélico debe estar arraigado en la fe (cf. Audiencia general 25 abril 2012). A veces, de hecho, se tiene la tendencia a reducir el término «caridad» a la solidaridad o a la simple ayuda humanitaria. En cambio, es importante recordar que la mayor obra de caridad es precisamente la evangelización, es decir, el «servicio de la Palabra». Ninguna acción es más benéfica y, por tanto, caritativa hacia el prójimo que partir el pan de la Palabra de Dios, hacerle partícipe de la Buena Nueva del Evangelio, introducirlo en la relación con Dios: la evangelización es la promoción más alta e integral de la persona humana. Como escribe el siervo de Dios el Papa Pablo VI en la Encíclica Populorum progressio, es el anuncio de Cristo el primer y principal factor de desarrollo (cf. n. 16). La verdad originaria del amor de Dios por nosotros, vivida y anunciada, abre nuestra existencia a aceptar este amor haciendo posible el desarrollo integral de la humanidad y de cada hombre (cf. Caritas in veritate, 8).
En definitiva, todo parte del amor y tiende al amor. Conocemos el amor gratuito de Dios mediante el anuncio del Evangelio. Si lo acogemos con fe, recibimos el primer contacto ?indispensable? con lo divino, capaz de hacernos «enamorar del Amor», para después vivir y crecer en este Amor y comunicarlo con alegría a los demás.
A propósito de la relación entre fe y obras de caridad, unas palabras de la Carta de san Pablo a los Efesios resumen quizá muy bien su correlación: «Pues habéis sido salvados por la gracia mediante la fe; y esto no viene de vosotros, sino que es un don de Dios; tampoco viene de las obras, para que nadie se gloríe. En efecto, hechura suya somos: creados en Cristo Jesús, en orden a las buenas obras que de antemano dispuso Dios que practicáramos» (2,8-10). Aquí se percibe que toda la iniciativa salvífica viene de Dios, de su gracia, de su perdón acogido en la fe; pero esta iniciativa, lejos de limitar nuestra libertad y nuestra responsabilidad, más bien hace que sean auténticas y las orienta hacia las obras de la caridad. Éstas no son principalmente fruto del esfuerzo humano, del cual gloriarse, sino que nacen de la fe, brotan de la gracia que Dios concede abundantemente. Una fe sin obras es como un árbol sin frutos: estas dos virtudes se necesitan recíprocamente. La cuaresma, con las tradicionales indicaciones para la vida cristiana, nos invita precisamente a alimentar la fe a través de una escucha más atenta y prolongada de la Palabra de Dios y la participación en los sacramentos y, al mismo tiempo, a crecer en la caridad, en el amor a Dios y al prójimo, también a través de las indicaciones concretas del ayuno, de la penitencia y de la limosna.
4. Prioridad de la fe, primado de la caridad
Como todo don de Dios, fe y caridad se atribuyen a la acción del único Espíritu Santo (cf. 1 Co 13), ese Espíritu que grita en nosotros «¡Abbá, Padre!» (Ga 4,6), y que nos hace decir: «¡Jesús es el Señor!» (1 Co 12,3) y «¡Maranatha!» (1 Co 16,22; Ap 22,20).
La fe, don y respuesta, nos da a conocer la verdad de Cristo como Amor encarnado y crucificado, adhesión plena y perfecta a la voluntad del Padre e infinita misericordia divina para con el prójimo; la fe graba en el corazón y la mente la firme convicción de que precisamente este Amor es la única realidad que vence el mal y la muerte. La fe nos invita a mirar hacia el futuro con la virtud de la esperanza, esperando confiadamente que la victoria del amor de Cristo alcance su plenitud. Por su parte, la caridad nos hace entrar en el amor de Dios que se manifiesta en Cristo, nos hace adherir de modo personal y existencial a la entrega total y sin reservas de Jesús al Padre y a sus hermanos. Infundiendo en nosotros la caridad, el Espíritu Santo nos hace partícipes de la abnegación propia de Jesús: filial para con Dios y fraterna para con todo hombre (cf. Rm 5,5).
La relación entre estas dos virtudes es análoga a la que existe entre dos sacramentos fundamentales de la Iglesia: el bautismo y la Eucaristía. El bautismo (sacramentum fidei) precede a la Eucaristía (sacramentum caritatis), pero está orientado a ella, que constituye la plenitud del camino cristiano. Análogamente, la fe precede a la
caridad, pero se revela genuina sólo si culmina en ella. Todo parte de la humilde aceptación de la fe («saber que Dios nos ama»), pero debe llegar a la verdad de la caridad («saber amar a Dios y al prójimo»), que permanece para siempre, como cumplimiento de todas las virtudes (cf. 1 Co 13,13).
Queridos hermanos y hermanas, en este tiempo de cuaresma, durante el cual nos preparamos a celebrar el acontecimiento de la cruz y la resurrección, mediante el cual el amor de Dios redimió al mundo e iluminó la historia, os deseo a todos que viváis este tiempo precioso reavivando la fe en Jesucristo, para entrar en su mismo torrente de amor por el Padre y por cada hermano y hermana que encontramos en nuestra vida. Por esto, elevo mi oración a Dios, a la vez que invoco sobre cada uno y cada comunidad la Bendición del Señor.
Vaticano, 15 de octubre de 2012
BENEDICTUS PP. XVI
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