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MISIONEROS EN CAMINO: septiembre 2011
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viernes, 30 de septiembre de 2011

Evangelio Misionero del Día: 01 de Octubre de 2011 - XXVI Semana del T.O - CICLO A


Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas 10, 17-24

Al volver los setenta y dos de su misión, dijeron a Jesús llenos de gozo: «Señor, hasta los demonios se nos someten en tu Nombre».
Él les dijo: «Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo. Les he dado poder para caminar sobre serpientes y escorpiones y para vencer todas las fuerzas del enemigo; y nada podrá dañarlos. No se alegren, sin embargo, de que los espíritus se les sometan; alégrense más bien de que sus nombres estén escritos en el cielo».
En aquel momento Jesús se estremeció de gozo, movido por el Espíritu Santo, y dijo: «Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque, habiendo mantenido ocultas estas cosas a los sabios y prudentes, las has revelado a los pequeños. SI, Padre, porque así lo has querido. Todo me ha sido dado por mi Padre, y nadie sabe quién es el Hijo, sino el Padre, como nadie sabe quién es el Padre, sino el Hijo y aquél a quien el Hijo se lo quiera revelar».
Después, volviéndose hacia sus discípulos, Jesús les dijo a ellos solos: «¡Felices los ojos que ven lo que ustedes ven! ¡Les aseguro que muchos profetas y reyes quisieron ver lo que ustedes ven y no lo vieron, oír lo que ustedes oyen y no lo oyeron!»

Compartiendo la Palabra
Por Fernando Torres Pérez, cmf

Hay una corriente extendida por el mundo cristiano, a veces especialmente entre los jóvenes de los grupos de parroquias y colegios, en la que parece que ser cristiano es algo muy difícil, que uno siempre tiene que estar en contra de la marea y de las tendencias más generalizadas en la sociedad. Es decir, de alguna forma parece que ser cristianos hoy, vivir como cristiano en nuestra sociedad es algo así como una suerte de martirio continuo, alargado en el tiempo. Vivir así la fe genera inevitablemente una cierta tensión, estrés. No se puede estar permanentemente en contra. Y la persona que vive sometida a una situación de ese tipo es muy difícil que viva contenta y feliz.
El Evangelio de hoy nos habla de los setenta y dos discípulos a los que Jesús había enviado a predicar la buena nueva del reino por delante de él. Han ido a los lugares donde les había mandado. Ahora vuelven a encontrarse con Jesús. Y vuelven “muy contentos”. La misión en este caso al menos no parece haber generado tristeza, agotamiento, depresión, sino exactamente lo contrario. Los discípulos se sienten felices, contentos. Dicen que “hasta los demonios se someten en tu nombre.” Jesús lo confirma cuando dice que “veía a Satanás caer del cielo como un rayo.”
Jesús también se siente alegre y contento. Le sale del corazón dar gracias a su Abbá, porque ha revelado la buena nueva del Evangelio del reino a los humildes y sencillos. Termina volviéndose a los discípulos y declarándolos “bienaventurados”.
Es un Evangelio para pensar un poco que los cristianos no podemos vivir en tristeza ni cabizbajos. Es posible que en la sociedad haya muchos que no piensen como nosotros. ¿Y qué? También son hijos e hijas de Dios. También son hermanos nuestros. Es posible que tengamos algún día triste y difícil. Pero el tesoro del reino, el mensaje del amor y la misericordia de Dios está con nosotros. Por eso estamos contentos y alegres.

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jueves, 29 de septiembre de 2011

Materiales litúrgicos y Catequéticos: XXVII Domingo del T.O. (Mt 21,33-43) - Ciclo A



Monición de entrada

(A)

Quien de verdad quiere llevar una vida cristiana, debe de saber que su existencia y su razón de ser, están ligadas a dar buenos frutos, frutos que no son para Dios sino para conseguir una vida más feliz para cada uno de nosotros y para quienes nos rodean. Dar frutos es dar vida, comunicar vida, rescatar la vida, dignificar la vida… por eso, junto al salmista le pedimos ayuda a Dios: “ven a visitar tu viña, la cepa que tu diestra plantó y que tú hiciste vigorosa…”. No permitas que nos sequemos.

(B)

Los seguidores de Jesús nos volvemos a reunir, porque nos importa lo que Él nos propone, la causa que Él lleva adelante. De ahí que su Palabra es Buena Noticia para la Comunidad Cristiana, para todos nosotros.

La necesidad de dar BUENOS FRUTOS es, una y otra vez, la llamada que el Señor dirige a todos los suyos, porque, aunque lo intentamos de verdad, nunca acabamos de conseguirlo, y somos como la vid, que en lugar de dar uvas, damos agrazones; o que en lugar de ayudar y cargar las cruces de los demás, ponemos otras sobre sus hombros; o que en lugar de defender la justicia y lo que es noble, nos conformamos con pasar inadvertidos. El mundo, la Iglesia, las parroquias… lo que necesitan no son “los cumplidores”, sino los testigos; no los “muy católicos”, sino los que son un poco más practicantes.



(C)



El nuevo pueblo de Dios se hace especialmente visible en la preparación y celebración de su fe en la Eucaristía. En ella ilustramos nuestra fe con la palabra de Dios y la fortalecemos con el cuerpo de Cristo. La palabra de Dios suena con acentos duros, casi estridentes, en estos últimos domingos del año eclesiástico, pero es mensaje de Dios dicho con amor y con amor debemos escucharlo. Por encima de todo serio aviso o señal de alarma está la incuestionable certeza de la misericordia divina. ¿Ha rechazado Dios definitivamente a su pueblo? ¿Qué frutos espera él de su Iglesia? Son preguntas con que nos interpela la palabra en la liturgia de hoy. Comenzamos proclamando nuestra fe en la misericordia divina.



Pedimos perdón



(A)



Nos acercamos a Dios, nuestro Padre, que nos ha hecho hijos suyos, y le pedimos de todo corazón que perdone nuestras culpas:


· Tú, que has venido a anunciarnos el amor del Padre. Señor, ten piedad.

· Tú, que has venido a traernos el perdón de Dios. Cristo, ten piedad.

Tú, que has venido para darnos la vida para siempre. Señor, ten piedad.



Dios, que es todopoderoso en amor, tenga misericordia de nosotros, perdone todos nuestros pecados, y nos lleve a la vida eterna.



(B)



- Dios Padre, tú eres el dueño de todo, tú enviaste a tu viña a tu propio Hijo. ¡Señor, ten piedad!

- Tú nos reúnes en la viña de tu Iglesia de la que esperas frutos del Espíritu. ¡Cristo, ten piedad!

- Los frutos del Espíritu son servicialidad, amabilidad, alegría y paz. ¡Señor, ten piedad!





Escuchamos la Palabra





Monición a las lecturas

Las lecturas que ahora escuchamos, contienen una gran belleza poética y pedagógica, aunque en ocasiones nos parezcan palabras duras o difíciles de comprender, están escritas para enseñarnos el mejor camino hacia una vida digna y feliz, el camino que nos lleva a Dios.

Ojalá descubramos, en la Palabra de Dios, lo que cada uno necesita.



Lectura del profeta Isaías



Voy a cantar en nombre de mi amigo un canto de amor a su viña.
Mi amigo tenía una viña en fértil collado.
La entrecavó, la descantó y plantó buenas cepas;
construyó en medio una atalaya y cavó un lagar.
Y esperó que diese uvas, pero dio agrazones.
Pues ahora, habitantes de Jerusalén, hombres de Judá,
por favor, sed jueces entre mí y mi viña.
¿Qué más cabía hacer por mi viña que yo no lo haya hecho?
¿Por qué, esperando que diera uvas, dio agrazones?
Pues ahora os diré a vosotros lo que voy a hacer con mi viña:
quitar su valla para que sirva de pasto,
derruir su tapia para que la pisoteen.
La dejaré arrasada: no la podarán ni la escardarán,
crecerán zarzas y cardos, prohibiré a las nubes que lluevan sobre ella.
La viña del Señor de los Ejércitos es la casa de Israel; son los hombres de Judá su plantel preferido.

Esperó de ellos derecho, y ahí tenéis: asesinatos; esperó justicia, y ahí tenéis: lamentos.



Palabra de Dios







SALMO RESPONSORIAL

R/ La viña del Señor es la casa de Israel.





+ Lectura del santo evangelio según San Mateo



En aquel tiempo dijo Jesús a los sumos sacerdotes y a los senadores del pueblo: “escuchad otra parábola: Había un propietario que plantó una viña, la rodeó con una cerca, cavó en ella un lagar, la arrendó a unos labradores y se marchó de viaje. Llegado el tiempo de la vendimia, envió sus criados a los labradores para recibir los frutos que les correspondían. Pero los labradores, agarrando a los criados, apalearon a uno, mataron a otro, y a otro la apalearon. Envió de nuevo otros criados, más que la primera vez, e hicieron con ellos lo mismo. Por último, les mandó a su Hijo diciéndose: "Tendrán respeto a mi Hijo". Pero los labradores, al ver al Hijo se dijeron: "Este es el heredero: venid, lo matamos y nos quedamos con su herencia." Y, agarrándolo, lo empujaron fuera de la viña y lo mataron. Y ahora, cuando vuelva el dueño de la viña, ¿qué hará con aquellos labradores? Le contestaron: 'Hará morir de mala muerte a esos malvados y arrendará la viña a otros labradores que le entreguen los frutos a sus tiempos.» Y Jesús les dice: «¿No habéis leído nunca en la Escritura: "La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular." Es el Señor quien lo ha hecho, ha sido un milagro patente"? . Por eso os digo que se os quitará a vosotros el Reino de los Cielos y se dará a un pueblo que produzca sus frutos.”



Palabra del Señor









Evangelio Dialogado (Niños)



Narrador: Como había muchas personas importantes entre los judíos que rechazaban a Jesús y sus enseñanzas, Jesús les puso esta parábola:



Jesús: Un agricultor muy importante tenía una gran finca. Y en ella plantó una viña. La puso una cerca para que no entraran los animales, hizo en ella un lagar para hacer el vino de las uvas que recogiese y construyó una caseta para el guarda.

Pero, como tuvo que hacer un viaje muy largo, encargó a unos labradores que cuidaran aquella viña.

Cuando llegó el tiempo de recoger las uvas, el dueño dijo a unos de sus criados:

Dueño: Id a la viña a recoger los frutos que me corresponden.

Jesús: Pero los labradores apedrearon y apalearon a los criados, incluso a alguno lo mataron.

Por segunda vez, mandó a otros criados, pero los labradores hicieron lo mismo.

Entonces el dueño de la viña pensó:

Dueño: Voy a mandar a mi hijo. Al menos, a él le respetarán.

Jesús: Pero cuando los labradores vieron al hijo lo agarraron, lo sacaron fuera de la viña y lo mataron.

Narrador: Después de contarles esta parábola Jesús preguntó a los que le escuchaban:

Jesús: ¿Qué pensáis que hará el dueño de la viña con aquellos labradores, cuando vuelva de viaje?

Narrador: Todos dijeron que los castigaría, les quitaría la viña y se la dejaría a otros labradores que entregasen los frutos a su tiempo.



Palabra del Señor.





Homilías



(A)



José Luis Martín Descalzo, cuenta algo muy bello. Se trata del conocido escritor “José María Gironella”, quien el 6 de enero de 1936, siendo todavía un muchacho, debió de huir de su querida Gerona, atravesando los pirineos que separan a Francia y España. Su mismo padre le acompañó hasta la frontera. Al pasar, la gerdarmería francesa le detiene y le registra.

Con gran sorpresa, José María se encuentra con un papelito escrito por su padre y metido a hurtadillas en el bolsillo del pantalón. Sólo contenía una frase: “No mates a nadie, hijo. Tu padre, Joaquín”.

Martín Descalzo comenta el hecho diciendo “Aquel hombre sabía la verdad: matar es mucho más mortal que morir. Se mueren mucho más los que matan que los que caen muertos. “Joaquín no quería que su hijo regresara con el alma muerta y el corazón convertido en quién sabe que piedra”.



Me viene el recuerdo de esta historia, hoy que leemos este Evangelio de los “viñadores homicidas”. Y hasta se me ocurre que, al bautizarnos, en vez de esas velas de recuerdo, a todos nos debieran meter un papelito en el bolsillo del corazón que dijese solamente esto: “Hijo, no mates a Dios en tu corazón”. No sólo los hombres corremos el peligro de que nos maten. También Dios hoy está en peligro. Y desde que F. Nietsche se atrevió a ponerle ya el epitafio de muerto todos le seguimos matando de una manera u otra.



Es la gran tentación de la cultura actual. Matar a Dios. Silenciar a Dios. Porque sólo así el hombre y el mundo podrán lograr su verdadera libertad e independencia. Desde que el hombre descubre su libertad y autonomía, su gran tentación es la de eliminar a Dios. Para ellos, Dios es el gran enemigo del hombre y de su libertad. Matar a Dios para que viva el hombre.



Pero, como decía Martín Descalzo, más muere el que mata que el que muere. Y cuando matamos a Dios, terminamos por morirnos nosotros mismos. Porque sin Dios ¿qué es y qué sentido tiene el hombre?” Destruida la brújula y destruido el faro, ¿a dónde nos dirigimos?



Hay muchas maneras de matar a Dios.

La primera, el silencio sobre Dios.

¿Se puede hablar de Dios hoy en la vía pública: en política, en economía, en la vida social? ¿Se puede hablar de Dios hoy en las reuniones de amigos, en las reuniones sociales? La segunda, es la indiferencia. El no ver que Dios tenga sentido en nuestras vidas y vivir como si no existiese. ¿Acaso el silencio y la indiferencia no matan más que las mismas armas?

Cuando siento que nadie habla de mí o cuando siento la indiferencia de los demás, siento que no existo para nadie.

El silencio sobre Dios es una de las formas de “matar a Dios” de nuestra cultura contemporánea… Pero silencio sobre Dios no sólo en la vía pública sino en el seno de las familias que se dicen cristianas…





En muchos hogares ya no se habla de Dios. Los niños no pueden aprender a ser creyentes junto a sus padres.

Nadie en casa les inicia en la fe. Sus preguntas religiosas resultan embarazosas y son pronto desviadas hacia cosas más prácticas. Lo que se transmite de padres a hijos no es fe, sino indiferencia y silencio religioso.

No es, pues, extraño que encontremos entre nosotros un número cada vez más elevado de niños sin fe. ¿Cómo van a creer en Aquel de quien no han oído hablar? ¿Cómo se va a despertar su fe religiosa en un hogar indiferente?

La actuación de los padres es diversa. Hay algunos a los que no les preocupa en absoluto la fe de sus hijos. Hace tiempo que ellos mismos se instalaron en la indiferencia. Hoy no saben si creen o no creen.¿Qué pueden transmitir a sus hijos?

Hay también padres que, aun sintiéndose creyentes, dimiten fácilmente de su propia responsabilidad y lo dejan todo en manos de los colegios y catequistas. Parecen ignorar que nada puede sustituir el ambiente de fe del propio hogar y el testimonio vivo de unos padres creyentes.

Pero hay también padres preocupados, que no saben qué hacer en concreto. Padres que buscan apoyo y orientación y no siempre lo encuentran. Puede ser oportuno recordar algunas cosas sencillas pero básicas.

Lo más importante es que los hijos puedan comprobar que sus padres se sienten creyentes.

Que puedan intuir que Dios es alguien importante en su vida, que la fe les anima a vivir de manera positiva y les sostiene en los momentos de sufrimiento y prueba.

Pero no es posible transmitir lo que no se vive. No se puede enseñar a rezar al hijo cuando uno no reza nunca. No se le puede explicar por qué el domingo es fiesta si en casa no se celebra ese día de manera cristiana. No se le puede hablar en serio de Jesucristo si el hijo nunca nos va a ver leer el Evangelio.

La fe o la increencia de las nuevas generaciones se juega en buena parte en la familia. En el Evangelio se nos hace una invitación que los cristianos no debiéramos olvidar nunca: «Este es mi Hijo amado. Escuchadlo».

Quizá necesitemos recordar que ser cristiano es vivir escuchando a Jesús.

También los niños están llamados a escucharlo. Pero difícilmente lo podrán hacer si nadie les habla de El. No “matemos” la posibilidad de que Dios sea conocido y querido por nuestros pequeños, pues seguro que es el mejor compañero y la mejor herencia que les podemos dejar…




(B)



Entre todos los que estamos aquí, ¿habrá alguien que se haya dado por aludido, al escuchar este evangelio? Repito...

¿alguien de todos nosotros se ha sentido aludido? Seguramente hemos escuchado, una vez más, el evangelio como una historia que sucedió, o una parábola que dirigió Jesús a los judíos, pero que nada tiene que ver con nosotros.

No debemos olvidar que el evangelio es tan actual como lo que estamos viviendo cada día. No es sólo para aquel tiempo, sino para cada día y cada persona.

Esta parábola, por ejemplo, está reflejando perfectamente nuestra vida y nuestra actitud cristiana. La viña es el mundo, el Reino de Dios, y nosotros somos esos labradores.

Yo no sé en qué nos hemos podido basar los cristianos durante mucho tiempo para creernos mejores que los demás. ¿Será por asistir a Misa? ¿Por estar bautizados? ¿Por rezar? ¿Por creer en Dios?.. Si nuestra fe sólo se reduce a eso, si los frutos que está dando nuestra fe son sólo esos, no estamos haciendo gran cosa para que este mundo nuestro sea de verdad el Reino querido por Dios para todos los hombres. El culto y la alabanza que Dios quiere es que los hombres y las mujeres, todos, seamos solidarios, vivamos unidos y comprometidos en construir aquí un mundo más justo: donde nadie se sienta despreciado, ni nadie pase necesidad...

Y, ya estamos viendo qué clase de sociedad y qué clase de pueblo estamos haciendo entre todos: todo lo contrario de lo que Dios tiene planeado.

A Dios le pasa lo que aquel amigo con su viña...que fue a coger uvas y se encontró con agrazones...

Nuestro amor a Dios se mide y se valora por el amor a los demás...En esto conocerán que sois discípulos míos...

Los cristianos, los malos cristianos, los cristianos egoístas...son los mayores enemigos del cristianismo.

"Si Dios existe, tiene que ser como tú", le dijo un anciano, pobre y ateo, a Abbé Pierre, después de haberle ayudado a conseguir ladrillos y a arreglar su chabola después de una ventolera que se la destrozó.

"En su mano beso la mano de Dios que cuida de mí", decía un anciano moribundo a una Misionera de la Caridad que le ayudaba a bien morir.

El cristiano verdadero es el que se muestra siempre en la vida como buen samaritano...siempre inclinado sobre el malherido, el que sufre, el que se encuentra solo, el pobre.

Me impresionó en mis primeros años de sacerdote el símil del P. Lombardi: "Se reúnen unas cuantas vecinas para recibir clases de labores. Después de un tiempo, deciden reunirse para comer juntas un pollo asado. Aquel pollo asado es el comienzo de una gran amistad. Los cristianos compartimos todos los domingos el Cuerpo y la Sangre del Señor y seguimos tan alejados los unos de los otros como si nunca hubiéramos comido juntos...

Nuestro verdadero culto no se lo damos a Dios aquí en la

Iglesia, sino en la vida de cada día. Resultan altamente sospechosas las Eucaristías, a veces diarias, de tantas personas que, a pesar de celebrar juntos durante años y años el sacramento del amor y de la fraternidad...sigan tan alejados psicológicamente y hasta físicamente unos de otros... ¿qué frutos producen?..

Frutos de amor a los demás es lo que el Señor espera recoger de los labradores a quienes a arrendado la viña, de nosotros...



(C)



¿Qué hay que hacer en la vida para acertar? No es fácil responder, pero sin duda es una pregunta vital. ¿ Cómo hemos de vivir para que se pueda decir que nuestra vida es un acierto? Nos podemos equivocar en muchas cosas, pero, ¿no habrá algo en que hemos de acertar?

Se suele decir que para llenar una vida es necesario tener un hijo, plantar un árbol y escribir un libro. Sin embargo, yo conozco a personas que no han hecho ninguna de estas tres cosas y cuya vida me parece un acierto. Y conozco también a personas que han tenido hijos y han escrito libros y cuya vida no parece muy acertada.

Sin duda, hay mucha sabiduría popular en ese dicho, pues, en definitiva, cuando se habla de tener un hijo, plantar un árbol o escribir un libro, se está apuntando a algo fundamental. En la vida se acierta cuando se vive un amor fecundo, capaz de engendrar vida o hacer vivir a los demás. Sólo este amor justifica y llena una vida.

De ahí la dura amenaza que se escucha en el trasfondo de esa parábola de los viñadores que, lejos de entregar los frutos de su trabajo, dan muerte al hijo del dueño. Se les quitará todo para dárselo a otros labradores que «entreguen los frutos a su tiempo».

Hay muchas formas de «perder la vida». Basta dedicarse a hacer cada vez más cosas en menos tiempo, creyendo que por el hecho de «hacer cosas» se vive más. Es una equivocación. Por muchas cosas que uno haga, si vive sin amar y sin poner vida en las personas y en el entorno, estará vaciando su vida de su con- tenido más precioso.

Corre por ahí una reflexión de Luis Espinal, sacerdote jesuita, asesinado en 1980 en Bolivia. Dice así: «Pasan los años y, al mirar atrás, vemos que nuestra vida ha sido estéril. No la hemos pasado haciendo el bien. No hemos mejorado el mundo que nos legaron. No vamos a dejar huella. Hemos sido prudentes y nos hemos cuidado. Pero, ¿para qué? Nuestro único ideal no puede ser llegar a viejos. Estamos ahorrando la vida, por egoísmo, por cobardía. Sería terrible malgastar ese tesoro de amor que Dios nos ha dado.»

Recuerdo que, al morir Juan XXIII, aquel Papa bueno que introdujo en la Iglesia y en el mundo un aire nuevo de esperanza, de bondad y de convivencia pacífica, el cardenal Suenens pudo decir que «dejaba el mundo más habitable que cuando él llegó». De Jesús quedó este recuerdo: «Pasó toda la vida haciendo el bien.» A alguno le parecerá tal vez poco. Para el cristiano es el mejor criterio para vivir con acierto.





Oración de los fieles





(A)


Nos dirigimos a Dios Padre, que nos has dado la viña del mundo para seguir cultivándola. Pero si no le pedimos ayuda, ¿cómo podremos hacerlo?. Por eso le presentamos nuestras súplicas.


1.- Por la jerarquía de la Iglesia, para que no se sienta única dueña de la viña del Señor, así Dios podrá seguir abriendo nuevos caminos de liberación en la humanidad. Roguemos al Señor.

2.- Vivimos con la constante tentación de edificar nuestra vida sobre nosotros mismos. Para que descubramos al que es la piedra angular, Jesucristo, fundamento de nuestra fe. Roguemos al Señor.

3.- Durante toda la historia humana, Dios ha enviado mensajeros que anuncien con fuerza el Evangelio y despierten las conciencias. Para que escuchemos la voz de los profetas, la voz misma de Cristo, y no se endurezca nuestro corazón. Roguemos al Señor.

4.- En nuestro mundo hay muchas personas que se esfuerzan por establecer una convivencia unida y pacífica; para se sientan respetadas y libres a la hora de actuar. Roguemos al Señor.

5.- Para que en nuestra comunidad cristiana, surjan personas valientes, testigos del Evangelio, que nos ayuden a salir de la rutina, de la apatía y de la comodidad. Roguemos al Señor.

6.- Una de las preocupaciones centrales de todo el proceso educativo, es educar en la esperanza, ella llena de fuerza la vida, transmite una gran capacidad para el crecimiento personal, es capaz de contagiar ideales humanos; para que lo logremos a base de una relación estrecha e intensa con Jesús.



Escucha, Señor, las oraciones que tu pueblo te dirige confiadamente. Por JNS.



(B)



Señor, Dios nuestro: Tu nos buscas y sales a nuestro encuentro con amor apasionado. Por eso, te invocamos:


1- Por todo el Pueblo de Dios: seglares y religiosos, para que seamos sal y luz en el mundo. "Roguemos al Señor".

2- Que hagamos realidad en nuestra vida diaria la comunidad de fe, esperanza y amor que decimos profesar. "Roguemos al Señor".

3- Que no descuidemos nuestra tarea de construir en la tierra el Reino de Dios. "Roguemos al Señor".

4- Por todos los que luchan por hacer un mundo mas justo, más humano, más solidario. “Roguemos al Señor”.



Señor y Dios nuestro, ayúdanos en nuestra debilidad, para que todo lo que te pedimos sea pronto una realidad. Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.



(C)



Presentemos a Dios nuestras peticiones, en la súplica con acción de gracias, con toda la Iglesia.



Todos: Señor, danos tu paz.



1. Para que la Iglesia promueva la paz y la reconciliación entre los pueblos. Oremos.

2. Para que los dirigentes emprendan con decisión el desarrollo de los países empobrecidos. Oremos.
3. Para que cese el expolio de la naturaleza y se conserven sus bienes como patrimonio de la humanidad. Oremos.

4. Para que las relaciones de trabajo estén basadas en la justicia, la dignidad de la persona y la armonía. Oremos.

5. Para que las actividades de nuestra comunidad a lo largo del año promuevan el entendimiento y alienten la esperanza. Oremos.



Danos tu paz, Señor; y haznos humildes para saber agradecértela. Por Jesucristo nuestro Señor: AMÉN.





Ofrendas



A. PRESENTACIÓN DE UNA CEPA



(Fuera de las comarcas agrarias donde se cultivan las vides será difícil encontrar este símbolo. Se puede, sin embargo, sustituir por cualquier otro tronco o por una planta.)



Señor, yo te traigo hoy, en nombre de toda la comunidad, este tronco, es el símbolo de tu Iglesia, la nueva viña, que tú has plantado, cuidado con todo esmero, vallado para no ser pisoteada y enriquecida con la casa del vigilante y el lagar. Somos conscientes del amor con que la has regalado. Pero somos también conscientes de la responsabilidad de nuestra respuesta. Por eso, te pedimos tu gracia, para que no seamos como tu viejo pueblo, infieles a tus palabras y deseos. Haz crecer a la Iglesia en frutos abundantes de justicia y amor, los que Tú quieres que produzca.



B. PRESENTACIÓN DE UNA PIEDRA



Mira, Señor, yo te traigo esta piedra, símbolo de la piedra angular, que es tu Hijo Jesucristo para la Iglesia. Sin él la construcción entera se vendría abajo. No permitas que tu Iglesia se olvide de ello. Haznos tener siempre presente que él es la clave de la existencia de la Iglesia. No tenemos otro Señor, a pesar de que, con frecuencia, busquemos sutitutivos a nuestra medida. Que todo lo nuestro sea en obediencia y para la alabanza de tu Hijo Jesucristo, la piedra clave de la bóveda de tu Iglesia.



C. PRESENTACIÓN DE UN INSTRUMENTO DE LABRANZA

(Tampoco es fácil, sobre todo en las ciudades, encontrar un tipo de instrumento de este estilo, tan específico del mundo rural. Por eso, podría ser sustituido por cualquier instrumento de jardinería.)



Aquí tienes este instrumento relacionado con el cuidado de las plantas o del campo. Es símbolo del trabajo de los viñadores, a los que Tú has confiado el cultivo de tu viña. Señor, nosotros somos esos labradores, que hemos de cuidar, y con esmero, tu Iglesia. Somos conscientes de nuestro trabajo en favor de la Iglesia. A veces preferimos nuestra comodidad, y nos olvidamos de nuestras responsabilidades. Haznos despertar. Que no echemos nuestro hombro para atrás cuando se trata del trabajo en favor de la comunidad. Que no abandonemos nunca el trabajo en tu Iglesia y en favor de ella, y que tomemos conciencia, además, de que cuanto hacemos por tu Iglesia es en favor del mundo y de todos los hombres.



D. PRESENTACIÓN DE UN RACIMO DE UVAS


Señor, yo te traigo hoy este racimo de uvas, símbolo de nuestros frutos que, ojalá, sean tan abundantes y tan saludables como Tú deseas de tu Iglesia, de nuestra comunidad y de cada uno de nosotros. Haznos tomar conciencia de que los frutos que te gustan son nuestras obras de amor y de justicia en favor de los hombres. Que no nos entretengamos distraídos en producir tan sólo frutos de devoción, que, además, complican nuestros corazones, haciéndonos caer en la tentación farisaica de que nos salvamos por el esfuerzo nuestro del cumplimiento externo de la ley. Que todas nuestras actividades y proyectos vayan encaminadas a luchar y defender la justicia, los derechos humanos y el desarrollo integral de las personas. Danos, Señor, suficiente sensibilidad, para hacernos presentes allá donde se suscita un problema y una necesidad humana.





Prefacio…



Te damos gracias, Señor,

porque haces cosas maravillosas

para darnos a conocer lo bueno que eres.



No sólo a los buenos sino también a los malos

les concedes días repletos de flores, de frutos

y de muchas cosas buenas,

para que las admiremos

y juntos gocemos de ellas.

Como Padre bueno

tienes paciencia con los que caen en el pecado

y esperas que se conviertan y sean mejores.



Por eso, Padre, estamos contentos y te damos gracias.

Nos unimos a todos los que creen en ti,

y con los santos y los ángeles te cantamos con gozo:



Santo, Santo, Santo...




Padre Nuestro



Vivir unidos, aunque seamos distintos y tengamos distintas ideas, debe ser el lema de hoy. Para llegar a esa meta, debemos ser alegres, comprensivos, amigos de todos. Vamos a pedir al Padre del Cielo que salga en nuestra ayuda si desfallecemos en esta tarea. Por eso juntos le decimos: Padre Nuestro ...



Nos damos la paz


Nuestro deseo en este momento es: trabajar con todas las fuerzas, para que reine la paz y la armonía entre todos. La paz que ahora pedimos a Jesús y nos deseamos unos a otros.

Que la Paz de Jesús esté con todos nosotros

Nos deseamos la Paz unos a otros...



Compartimos el pan


La convivencia, la armonía, solemos sellarla y rubricarla con una comida de amistad. Jesús nos invita ahora a su Mesa. Vamos a participar en su banquete de Fiesta y de Amistad.

Dichosos nosotros por haber sido invitados a su Mesa.

Señor, no soy digno de que entres en mi casa ...



Oración



Nos has arrendado la vida, Señor



Nos has dejado al cargo de este mundo,

somos los responsables de lo que ocurre alrededor,

de lo positivo y de lo negativo, en todo tenemos algo que ver,

nos vas a pedir cuenta de todo lo que acontece.



Nos avisas por profetas que nos recuerdan la verdad,

personas que denuncian las situaciones insostenibles,

noticias que nos informan del dolor de este mundo,

propuestas creativas para encontrar soluciones...

Pero nosotros gastamos el tiempo criticando a los profetas,

rechazando propuestas y criticándoles por soñadores.



Tú nos vas a interpelar por tantas cosas...

A nuestro alrededor hay injusticias,

a nuestro lado, junto a nosotros, alguien siente soledad,

hermanos vecinos que se sienten mal.



Tú nos susurrarás sus nombres.

Tú nos recordarás lo que podríamos haberles hecho,

pero nos conformamos con dejar todo como estaba...

Señor, no a los profetas, pero los enmudezco,

los callo, los silencio, los ignoro y los tapo.



Hoy quiero agradecerte por tantas personas

que me avisan con denuncias, quejas y propuestas;

quiero unirme al dolor de los otros, a la injusticia del mundo,

y ofrecerme a trabajar para que esto mejore.

Hoy quiero decidir dar frutos de Amor en mi vida,

hoy quiero empezar a responderte a Ti y a mis hermanos,

hoy quiero apartarme de la mediocridad,

y dejarme arrastrar por Ti a la plenitud.





Bendición y despedida



Hermanos: estamos terminando la celebración, y en el evangelio de hoy, Jesús nos ha invitado a dar frutos, allí donde nos encontremos: en la familia, entre los amigos, en el trabajo, en nuestro tiempo de ocio... Nosotros queremos que Él nos bendiga y haga fructificar lo mejor que su amor ha sembrado en nuestra tierra personal, ese amor que nos tiene que llevar a los hermanos, especialmente a los más débiles y necesitados. ¡Feliz semana de testimonio cristiano y de seguimiento de Jesús!



Para ello que la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre vosotros. Amén.

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CATEQUESIS:: XXVII Domingo del T.O. (Mt 21,33-43) - Ciclo A: Los malos viñadores


Publicado por Catequistas.org

1. Lecturas de la palabra de Dios

La palabra de Dios tiene por Centro el mensaje de Jesús. Y ese mensaje se culminó con la entrega de su vida por la salvación del mundo. Ese misterio de su muerte está presente de una u otra forma en toda la Sda Escritura.


Primera lectura: Isaías 5. 1-7


La metáfora de la viña esté repetida en la Escritura con frecuencia. El canto de la Viña de Isaías es entrañable, al compararla con las referencias de Jesús a ese tipo de cultivo


“Cantaré a mi amigo la canción de mi amado acerca de su viña:

Mi amigo tenía una viña en una fértil ladera.

La había desherbado y despedregado.

Luego había plantado en ella vides escogidas.

Había edificado en ella una torre y también había labrado un lagar.

Esperaba que diese uvas buenas, pero dio uvas silvestres.

"Ahora pues, oh habitantes de Jerusalén y hombres de Judá,

juzgad entre mí y mi viña. ¿Qué más se podía haber hecho por mi viña

que yo no haya hecho en ella? ¿Por qué, pues, esperando yo

que diese uvas buenas, ha dado uvas silvestres?

Os daré a conocer lo que yo haré a mi viña: Quitaré su cerco,

y será consumida; romperé su vallado, y será pisoteada.



Lectura Segunda: Filipenses 4. 6-9
San Pablo recomendaba a los filipenses que dieran frutos buenos para que Dios sembrara en su vida bendiciones y alegrías.
“Hermanos. Por nada estéis afanosos; más bien, presentad vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.

Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestras mentes en Cristo Jesús.

En cuanto a lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honorable, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre, si hay virtud alguna, si hay algo que merece alabanza, ello debe ser el centro de vuestros pensamientos.

Lo que aprendisteis, recibisteis, oísteis y visteis en mí, esto es lo que debéis hacer. El Dios de paz estará con vosotros.”


Tercera Lectura: Mateo 21. 33-43
Jesús anunció con palabras de profetas que el fin de su vida terrena se acercaba. Y que los predilectos de Dios, los hombres del pueblo elegido, le iban a arrebatar la vida, como la habían arrebatado sus padres a los antiguos profetas.
En aquel tiempo dijo Jesús: Oíd una parábola: Había un hombre, dueño de un campo, quien plantó una viña. La rodeó con una cerca, cavó en ella un lagar, edificó una torre, la arrendó a unos labradores y se fue lejos.

Pero cuando se acercó el tiempo de la cosecha, envió sus siervos a los labradores para recibir sus frutos. Y los labradores, tomando a sus siervos, a uno hirieron, a otro mataron y a otro apedrearon.

El envió de nuevo otros siervos, en mayor número que los primeros y les hicieron lo mismo.

Por último, les envió a su hijo, diciendo: "Tendrán respeto a mi hijo."

Pero al ver al hijo, los labradores dijeron entre sí: "Este es el heredero. Venid, matémosle y tomemos posesión de su herencia." Le prendieron, le echaron fuera de la viña y le mataron.

Ahora bien, cuando venga el señor de la viña, ¿qué hará con aquellos labradores?

Le dijeron los que escuchaban: A esos malvados los destruirá sin misericordia y arrendará su viña a otros labradores, quienes le pagarán el fruto a su tiempo.

Jesús les dijo entonces:

¿Nunca habéis leído en las Escrituras? Ellas dicen: La piedra que desecharon los edificadores, ésta fue hecha cabeza del ángulo. De parte del Señor sucedió esto y es maravilloso en nuestros ojos.

Por esta razón os digo que el reino de Dios será quitado de vosotros y será dado a un pueblo que producirá los frutos del reino. Y os añado: El que caiga sobre esta piedra será quebrantado y desmenuzará a cualquiera sobre quien ella caiga.

Al oír sus parábolas, los principales sacerdotes y los fariseos entendieron que él hablaba de ellos. Buscaban cómo echarle mano, pero temieron al pueblo porque le tenían por profeta”.


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2. Comentario

Lo más sorprendente de la parábola es la referencia de Jesús al trato dado a los criados, a los profetas, y la claridad de ideas sobre lo que con él iban a hacer, como en la parábola los malvados criados lo hicieron con el hijo


Los detalles sensibles se multiplican en la referencia de Jesús:

- Es algo que deciden entre todos

- Le arrojan fuera de la viña

- Son varias veces las que han usado la violencia con los criados

- El amo de la viña se mantiene lejos , pero un día volverá

- El motivo del crimen es para quedarse con la viña al no tener heredero.


Queda clara la alusión a los profetas y a Jesucristo mismo. Con pocas pinceladas se describe el drama de la pasión que, dentro de poco, tendría que padecer a manos de los judíos! También a Él lo agarrarán, lo empujarán fuera de la ciudad de Jerusalén y lo matarán colgándolo de un madero.


Esta parábola es la historia del pueblo de Israel. Después de la muerte de Cristo, el pueblo judío fue dispersado por el mundo y la viña, la promesa de salvación, el mensaje de vida eterna, pasó a otras manos. El antiguo Israel desapareció y la nueva viña, que es ahora la Iglesia de Cristo y los nuevos viñadores los Apóstoles, comenzaron una nueva fase histórica.


Todos formamos esa nueva viña. Está llena de dones que hemos recibido de parte de Dios con tanto amor y delicadeza, y que, tal vez, no hemos todavía sabido aprovechar. El Viñador celestial sigue pendiente de su Viña. Es posible que no hayamos dado frutos buenos suficientes, sino sólo uvas amargas y podridas. Es seguro que Dios nos sigue esperando.


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Lo más interesante de esta parábola es que Jesús la recoge de Isaías casi literalmente. Es una viña que se alza como modelo de infidelidad. Plantada para dar alegría, sólo da disgusto y violencia. La viña que es emblema de vida y de felicidad, se alza en el relato como ocasión de sufrimiento, de muerte y de violencia. Cuando habla Isaías cita la canción de la Viña de un amigo… Jesús lleva el mensaje a la cumbre del dramatismo. Le va a pasar con la viña que su Padre plantó, con Israel, lo más terrible de su vida: su muerte y pasión.

Isaías recuerdo el trato amoroso dado a la viña: “La había desherbado y despedregado. Luego había plantado en ella vides escogidas. Había edificado en ella una torre para protegerla y también había labrado un lagar para sacar el fruto más preciado, el vino de la felicidad. Esperaba que diese uvas buenas, pero dio uvas silvestres.”

El grito del profeta es angustioso: “Ahora pues, oh habitantes de Jerusalén y hombres de Judá, juzgad entre mí y mi viña” Qué más se podía haber hecho por mi viña que yo no haya hecho en ella? ¿Por qué, pues, esperando yo que diese uvas buenas, ha dado uvas silvestres?

Y culmina su dolor con el anuncio del castigo: Ahora pues, os daré a conocer lo que yo haré a mi viña: Quitaré su cerco, y será consumida; romperé su vallado, y será pisoteada. La convertiré en una desolación; no será podada ni cultivada. Crecerán espinos y cardos, y mandaré a las nubes que no

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La parábola de la viña describe alegóricamente los principales acontecimientos de la relación entre Dios y su pueblo: la alianza, los profetas, la venida del Hijo y su muerte. Y se añade que el rechazo de Jesús por parte de los hombres será transformado por Dios en glorificación. El pueblo elegido ha de velar siempre para dar fruto a su tiempo.


La viña es Israel, pueblo elegido, designado como "viña del Señor" en los profetas. El dueño es Dios, que envía a sus siervos, los profetas, y por fin, el Hijo, Cristo. Los viñadores son los judíos que no aceptan a los profetas y matan al Hijo fuera de la viña, fuera de Jerusalén. El pueblo nuevo al que se entrega la viña son los paganos. La alegoría denuncia la infidelidad de Israel y afirma la extensión del Reino a los paganos. A través de este mensaje, resalta la acción providente de Dios.


Como en la historia de José, hay que ver y distinguir dos cosas: el mal que realizan los hombres desde la infidelidad y el bien que hace Dios a pesar de ese mal, y, lo que es más importante- a través de ese mal.


Este bien que Dios saca siempre no puede justificar nunca el mal cometido por el hombre, ni tampoco era necesario aquel mal para que Dios sacara este bien, pero, como este mal es acción libre de los hombres, puede cometerse. Y, una vez cometido, la providencia de Dios consiste en que su plan de bien y de salvación atraviesa ese mal y, a pesar de él, se cumple.

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3. Modelo de Catequesis


1. Experiencia

Hacer una lista de cosas buenas y cosas malas que se ven hacer a los hombres entre los cuales vivimos: nuestros amigos y nuestros vecinos. Haga el educador que sus oyentes se fijen más en las cosas buenas: perdonar, ayudar, acompañar, trabajar, proteger, cuidar… que en las cosas malas: matar, robar, atropellar, maltratar…
El educador puede ayudar en el relato de cosas buenas y cosas malas y puede preparar el terreno poniendo el ejemplo de una viña, o de un campo de cultivo, en el que hay elementos excelentes: surcos, abonos, agua, aire y sol, y a veces cosas malas: piedras, insectos dañinos, hierbas malas.

2. Reflexión

Hacer caer en la cuenta de que estamos en el mundo como en una gran campo de cultivo, como en una gran viña. Tenemos que trabajar para que se aumenten las cosas buenas en ese campo y en esa viña; y debemos luchar para que se eviten o se eliminen las cosas malas.
Recomendarles a los oyentes la fidelidad, el respeto al dueño de la viña, la honestidad, la paz y la justicia. Pedirles que relacionen estas cinco palabras con el comportamiento de los malos viñadores.

3. Acción

Fabricar entre todo una lista de malos viñadores que se pueden encontrar en la Iglesia de hoy: egoístas, pecadores, violentos, perezosos, indiferentes, escépticos, explotadores, fanáticos e integristas, etc.
Es interesante hacer esta lista mediante la exploración de periódicos: noticias de guerra, de robos, de engaños. Se pue4den recortar de periódicos viejos y perfilar un mapa de topologías ajenas al Evangelio. Sus protagonistas no dudarían en matar a los criados e incluso al hijo del dueño.

4 Colaboración

Analizar otro conjunto de buenas personas, de buenos cristianos, que trabajan para que la viña, la Iglesia, esté bien atendida y cumpla su misión de dar buenos frutos y con abundancia: misioneros, educadores, sacerdotes, catequistas, padres cristianos, religiosos,

5. Interiorización

Preparar entre todo una plegaria para pedir a Dios que mande buenos viñadores a la viña y no se la confíe a gentes perversas que son capaces de matar a quienes acuden por los tributos, si ni siquiera respetar al Hijo del dueño, a Jesucristo que vino para salvar al mundo de sus pecados.


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4. Ejercicios para la catequesis

- De Pequeños

Copiar una torre como los dibujos anejos, colorearla, adornarla… comentarla. Hacer el plano del campo en que se pone para cuidar y proteger… y situar la torre. Y rodearla de viñas y de uvas. Mientras se dibuja se puede leer y comentar la parábola de Jesús y se van sugiriendo detalles que se puede añadir al dibujo dado; caminos, arroyos de agua, sombras, cercado, surcos de riego, guardias…

- De medianos

Interesante será construir una dramatización de la parábola: un señor, tres labradores, tres criados, el hijo. Los soldados del señor que castigarán con la muerte a los labradores. Cada uno tiene que decir lo que significa y adornarlo con algún texto de un profeta, los de Isaías con preferencia, y con la interpretación que dieron los fariseos que escuchaban y entendieron lo que Jesús quería decirles.

- De Mayores y Preadolescentes

Analizar casos que se dan en el mundo, donde unos hombres que reciben una misión no la cumplen y abusan de los bienes que se les han dado. Hablar de los cristianos. Recoger el mensaje de un profeta y determinar el valor evangélico que tiene en cuanto predicción o profecía.
Sería interesante hacer un trabajo de grupo sobre la de veces que sale en los textos del Nuevo Testamento) la idea o la palabra vid, viña, vino, sarmiento, cepa, uva, racimo… y preparar entre todos una serie de simbolismos en relación a la vida del cristiano. (Son 33 veces viña o cepas, racimo o uvas 6 veces, 42 vino o beber vino) Buscar dónde y comentar


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Complementos para la reflexión






Términos del Diccionario de Catequesis.





Viña, Iglesia, Profetas, Apóstoles,


Encarnación, Misión de Jesús, Redención,


Salvación, Anuncio, Justicia, Fidelidad, Honestidad.




Libros interesantes




Tu palabra es fuego: cómo vivir el Evangelio. Fabio Ciardi. Madrid. Ciudad Nueva. 2008


El mensaje del Evangelio en los medio de comunicación y en la cultura actual. Cesar I. Mota. Madrid. Univ. Complutense. Servicio de Publicaciones 2000


Creer encarnado: cultura de la vida según el Evangelio. Paul Zulehner. Madrid. Ed. CCS. 2001


Evangelio 2008: camino verdad y vida. Varios. Madrid. San Pablo. 2007

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XXVII Domingo del T.O. (Mt 21,33-43) - Ciclo A: PIEDRA ANGULAR



"Ni sacerdote, ni revolucionario político, ni monje asceta, ni moralista piadoso, sino provocador en todos los sentidos". Así define Hans Küng a Jesús de Nazaret. Para más datos, Jesús era seglar, soltero (cosa rara para un maestro de la época) e iniciador de un movimiento de laicos.

"Ni sacerdote". Más aún, opuesto radicalmente a la casta sacerdotal, cumbre del sistema religioso judío. Los sumos sacerdotes, rodeados de gran dignidad y de una situación económica confortable habían hecho del templo una buena fuente de ingresos, un centro importante de comercio hasta el punto de convertirlo, según Jesús, que en esto pensaba como el profeta Jeremías- en una cueva de bandidos: fuente de seguridad para una vida lejana de Dios y del prójimo. Con aquellos jerarcas no comulgó Jesús y por su actitud provocativa, contraria, clara y definida, ellos "andaban buscando la manera de darle muerte, prendiéndolo a traición". Un discípulo de Jesús, Judas Iscariote, amante como ellos del dinero, les sirvió en bandeja la ocasión.

"Ni moralista piadoso". El "provocador" Jesús inquietó también a los seglares piadosos y cultos de la época: fariseos y letrados, en cuyas filas no militó. A pesar de la impresión de conservadurismo a ultranza que de ellos nos da el Evangelio, los fariseos eran los progresistas de la religión. Su más sincero deseo consistía en que el pueblo sencillo militara entre sus filas o asociaciones seglares. Para ello trataban de reducir al mínimo las obligaciones de la Torá o Ley de Dios, creando un complicado sistema de observaciones y leyes humanas que anulaban la ley divina. Terminaron así separándose del pueblo y separando al pueblo de Dios. De ahí que se llamasen fariseos, esto es, separatistas (del arameo "perishayya": separado). Jesús desenmascaró su sistema teológico. Ellos, profesores de teología y de derecho canónico, no se lo perdonaron; aliados con los sumos sacerdotes lo condenaron unánimemente a muerte ignominiosa.

"Ni zelota". Jesús, soñador e ilusionado, anunciaba un mundo de hermanos, donde el pueblo fuera protagonista. Para realizarlo no militó entre las filas de los zelotas, partido de motivación religiosa (confesaban a Dios como único rey) y de vocación revolucionaria, pues pretendía arrojar del país por la fuerza de las armas al poder imperialista romano. Los zelotas se oponían al censo y al tributo romano, hecho que les granjeó la simpatía de los campesinos y pequeños propietarios. Tenían un programa de redistribución de la propiedad; por eso, al comenzar la guerra judía destruyeron los registros de los prestamistas para liberar a los pobres del yugo de los ricos. Jesús no consideró, en sus circunstancias históricas, que este fuera el camino para instaurar el reinado de Dios. Predicó la no violencia y el amor a los enemigos, como cimiento utópico de un nuevo orden internacional. Con sú pacifismo, decepcionó a los zelotas y con ellos al pueblo, que unido a los sacerdotes y fariseos, confirmó su sentencia de muerte.

"Ni monje". Ante el fracaso evidente del Evangelio, Jesús no pensó en refugiarse en un convento, como evasión, al estilo de los esenios de Qumrán, ni fundó ninguna orden con regla monástica, votos, prescripciones ascéticas, vestimenta especial y tradiciones. Jesús permaneció hasta la muerte con los pies bien puestos en el suelo, claramente definido en torno a dos polos: Dios y el pueblo de quien formaba parte y a quien quería liberar de todos sus opresores.

Tras la muerte, Dios confirmó su misión resucitándolo. Así lo creemos. "La piedra (Jesús) que los arquitectos" del sistema judío "rechazaron es ahora" para nosotros "piedra angular", piedra que corona la cima del edificio, clave de bóveda que da cohesión y fuerza a las relaciones del hombre con Dios y de los hombres entre si. No tenemos más remedio que afirmar con el salmo que "ha sido un milagro patente".

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Noticias Misioneras del Mundo: 29 de Setiembre de 2011

Publicado por OMPRESS

- El DOMUND con las heroínas que trabajan cada día por los niños
- Carta del Obispo de Albacete con motivo del DOMUND 2011
- 65 obispos capuchinos se reúnen en San Giovanni Rotondo, la ciudad del Padre Pío
- Fundación Ilumináfrica de Zaragoza presenta su labor en El Chad

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El DOMUND con las heroínas que trabajan cada día por los niños
OMPRESS-MADRID (29-09-11) Las religiosas constituyen más del 50% de los misioneros españoles. Existen más de dos centenares y medio de congregaciones religiosas femeninas con presencia en España que tienen hermanas en países del Tercer Mundo. La mayor parte de la labor asistencial de la Iglesia en zonas donde la pobreza y la miseria atenazan a la gente la realizan ellas. Pero estas cifras y porcentajes no muestran los innumerables gestos de amor que estas hermanas realizan todos los días, y las sonrisas y el cariño que destinan a miles y miles de niños en todos los continentes.
Las Obras Misionales Pontificias, gracias a la campaña del DOMUND, destinan todos los años una parte de la generosidad de tantos católicos a ayudar a estas heroínas. Se trata de colaborar en la construcción y reparación de sus conventos, hogares y casas. Sólo en la India, el DOMUND destina 150.000 dólares a este fin, como la construcción del convento de las hermanas franciscanas en Simonbadi, Bhubaneswar. Llevan tres años en el pueblo y el orfanato fue lo primero que sacaron adelante, además de dedicarse todos los días a dispensar cuidados sanitarios a los niños y niñas de las castas más bajas.
Las hermanas, sean de la congregación que sean, siempre piensan primero en los niños y después en ellas. En Jamshedpur se ayuda a las hermanas Teresianas Carmelitas de Dhanbad en la construcción de su casa, puesto que hasta ahora se han acomodado como han podido en la escuela hogar donde acogen a niños de las tribus. En Mysngat, se ha podido hacer llegar 20.000 dólares a las hermanas Ursulinas que están construyendo su convento que se ubicará al lado del colegio de primaria donde atienden a más de 200 niños de 20 aldeas cercanas.
Las Siervas del Espíritu Santo de Darampuri, las Hermanas de Santa Ana en Ayra, las Hermanas de Nuestra Señora de la Misericordia de Hiriyur, la Congregación Reina de los Apóstoles en Bindhaintoli, las Hermanas Reparadoras de Taungngu, todas en la India, dedican su jornada a que el día a día de los niños tenga esperanza.
Son muchos los proyectos a favor de los niños que los medios de comunicación y las organizaciones de ayuda presentan. Desde las Obras Misionales Pontificias se apoya directamente a estas hermanas porque ellas mismas son, sin duda, el mejor proyecto de ayuda a la infancia.



Carta del Obispo de Albacete con motivo del Domund 2011
OMPRESS-ALBACETE (29-09-11) Con motivo de la jornada del Domund que se celebrá el próximo día 23 de octubre, el Obispo de Albacete, Mons. Ciriaco Benavente Mateos, ha escrito la siguiente carta a sus fieles diocesanos:
“En la Jornada Mundial de la Propagación de la Fe (Domund) de este año 2011 vuelve a resonar en nuestros oídos y en nuestro corazón la voz amiga que escucharon los discípulos de la primera hora de labios del Resucitado en la tarde de Pascua: ‘Como el Padre me envió, así os envío yo’ (Jn 20,21).
‘…Así os envío yo’. Porque se trata de prolongar la misma misión, la que tiene su origen en las entrañas de Dios Padre, que envió a su Hijo, ungido por el Espíritu, para hacer partícipes a los hombres de la vida, del amor, de la salvación llevada a cabo por Jesús en su muerte y resurrección.
La Iglesia ‘es por su propia naturaleza misionera. Tiene su origen en la misión del Hijo y la misión del espíritu Santo, según el plan de Dios Padre’ (Ad gentes 2) Evangelizar es ‘la dicha y vocación propia de la Iglesia, su identidad más profunda. Existe para evangelizar’ (Pablo VI. Evangelii nuntiandi, 14). Toda la Iglesia, en todos sus miembros es, pues, la heredera de ese envío, la destinataria de ese encargo del que ninguno de los bautizados podemos sustraernos: ‘Cristo resucitado nos convoca de nuevo, como en el Cenáculo, donde al atardecer del día primero de a semana (Jn 20,19) se presentó a los suyos para exhalar sobre ellos el don vivificante del Espíritu e iniciarlos en la gran aventura de la evangelización’ (NMI 56).
Seguimos en el mismo surco abierto por Cristo, con el impulso de Pentecostés, con entusiasmo renovado para testimoniar su amor, mirando hacia delante con profundo respeto a la libertad de cada hombre, fijos los ojos en Jesús, cuyo anuncio es gracia, cuya acogida es salvación para toda la humanidad.
‘Es el servicio más valioso que la Iglesia puede prestar a la humanidad y a toda persona que busca las razones profundas para vivir en plenitud la existencia’, nos dice Benedicto XVI en su Mensaje para esta Jornada.
Tomar conciencia de este encargo nos ayudará no sólo a vivir con más intensidad la urgencia de llevar el Evangelio a aquellos lugares en que todavía no ha sido proclamado, sino también a los países de antigua cristiandad ‘que, como dice el Papa, habiendo recibido el anuncio del evangelio, lo han olvidado y abandonado, y no se reconocen ya en la Iglesia’. A esta llamada responde el Plan pastoral que, en estos días, se presenta en nuestras parroquias y arciprestazgos de Albacete.
Cada año, en el día del Domund, no podemos dejar de recordar a los misioneros y misioneras, en general, y a nuestros misioneros y misioneras de Albacete, en particular. Ellos entregan su vida para al salvación de otras vidas. En sus manos, el anuncio del Evangelio ha cuajado en miles de obras sociales: en comedores, hospitales y escuelas, en medicinas para el cuerpo y en consuelo para el espíritu. En los arrabales del mundo, con escaso equipaje, con mucho amor y una inabarcable esperanza, los misioneros son forjadores de un mundo nuevo y mejor. La Buena Nueva que llevan en sus manos y en su corazón abarca al hombre entero en sus necesidades materiales y espirituales. Hace años, frente algunos escándalos sórdidos y siempre lamentables, alardeados con profusión por los medios de comunicación, decía un articulista que ‘si los periódicos dedicasen la misma atención a la epopeya anónima y cotidiana de los misioneros, no quedaría papel en el mundo’ (J. M. Prada. ABC, 26, 3, 2001).
Esta epopeya hermosa, que dignifica a la humanidad y la surca con rasgos en los que se adivina la presencia del Reino de Dios, tiene que seguir con el impulso de nuevas vocaciones misioneras y con el aliento y la ayuda de nuestras comunidades cristianas. Aunque no todos estemos en la vanguardia de los frentes de la misión, todos podemos secundar el mandado de Cristo a todos dirigido y que a todos nos concierne. El Papa, en el mensaje que vengo cintando, lo dice con una rotundidad inusitada: ‘La misión universal implica a todos, todo y siempre’. Un cristiano que no siente la inquietud misionera es que no ha conocido a Cristo. Todos los que se han encontrado con Jesús resucitado han sentido la necesidad de anunciarlo a otros, como hicieron discípulos de Emaús. La solicitud por los misioneros, la ocupación y preocupación por las misiones de allá, rejuvenece a nuestra Iglesia, la vigoriza y la renueva en su impulso evangelizador acá.
El ‘así os envío yo’ resuena en el ‘podéis ir en paz’ del final de cada Eucaristía. Este envío ha de resonar cada domingo en nuestro corazón y en nuestra mente con tanta fuerza que nos implique en la misión evangelizadora. Quienes nos hemos encontrado con Jesús al partir el pan hemos de correr hacia nuestros hermanos para llevarles el gran anuncio: ‘¡Hemos visto al Señor!’ (Cf. NMI 59).
Que Santa María, estrella de la evangelización, nos conceda el don de la perseverancia en la tarea misionera.”



65 obispos capuchinos se reúnen en San Giovanni Rotondo, la ciudad del Padre Pío
OMPRESS-ITALIA (29-09-11) Provenientes de todo el mundo se han reunido en la ciudad italiana del Padre Pío de Pietralcina, San Giovanni Rotondo, 65 obispos capuchinos provenientes de todo el mundo. Invitados por el Ministro General de los Capuchinos, aquellos obispos que no pudieron participar – son en total 89 – manifestaron su cercanía a los presentes. Muchos llegan de misiones, pero también de lugares como Boston, con el cardenal Sean O’Malley, arzobispo de dicha ciudad.
Entre los temas de reflexión propuestos estuvieron la Identidad Capuchina y el Ministerio Episcopal; el Obispo y la Orden/Provincia: Comunión y Colaboración; el Regreso a la Provincia de los Obispos eméritos (la situación canónica-jurídica y la reinserción en la Provincia); los Santos obispos Capuchinos, modelos de santidad…
Entre los obispos capuchinos se cuentan dos obispos misioneros españoles: Mons. Felipe González González, Vicario Apostólico de Tucupita, en Venezuela, y Mons. Jesús Esteban Sádaba Pérez, Vicario Apostólico de Aguarico, en Ecuador. Este verano, el 13 de agosto, fallecía el también obispo capuchino Mons. Agustín Romualdo Álvarez, Vicario Apostólico emérito de Machiques, en Venezuela.



Fundación Ilumináfrica de Zaragoza presenta su labor en el Chad
OMPRESS-ZARAGOZA (29-09-11) Por tercer año consecutivo, Fundación Ilumináfrica presentará mañana viernes en Zaragoza la campaña del cachirulo solidario con motivo de las fiestas del Pilar. Con esta iniciativa pretenden no sólo recaudar fondos para financiar las diferentes expediciones que realiza anualmente al Chad, sino dar a conocer el trabajo de esta entidad. Uno de los proyectos de esta ONG es apoyar a un equipo de oftalmólogos, entre los que se encuentra el doctor Enrique Mínguez que lleva varios años desplazándose al Chad, para tratar a la gente sin recursos que tienen problemas de visión.
En el transcurso del acto de mañana, que tendrá lugar en el Salón Rioja Ibercaja de Zaragoza a las 19,30 horas, se podrá conocer, a través de una exposición, todo el trabajo que realizan en el Chad.
Según el misionero español en México, concretamente en Veracruz, padre Victorino Ruiz Solá, que fue operado hace ya unos años de cataratas por el doctor Mínguez y su equipo de oftalmólogos, estos viajes al Chad, el desplazamiento, material y todo lo que supone estar en un país extranjero, manutención, alojamiento... exige cuantiosos gastos y, además, no están exentos de dificultades. En una ocasión los oftalmólogos tuvieron que refugiarse en una misión de los escolapios en Camerún con motivo de unas revueltas que hubo en el Chad. El padre Victorino apoya la campaña con la esperanza de que “andando el tiempo, este equipo de oftalmólogos también puedan trabajar en Camerún”.

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Evangelio Misionero del Día: 30 de Setiembre de 2011 - XXVI Semana del T.O - CICLO A


Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas 10, 13-16

Jesús dijo:

¡Ay de ti, Corozaín! ¡Ay de ti, Betsaida! Porque si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros realizados entre ustedes, hace tiempo que se habrían convertido, poniéndose cilicio y sentándose sobre ceniza. Por eso Tiro y Sidón, en el día del Juicio, serán tratadas menos rigurosamente que ustedes.
Y tú, Cafarnaúm, ¿acaso crees que serás elevada hasta el cielo? No, serás precipitada hasta el infierno.
El que los escucha a ustedes me escucha a mí; el que los rechaza a ustedes me rechaza a mí; y el que me rechaza rechaza a Aquél que me envió.


La persona no existe sino en sociedad. Todos necesitamos sentirnos acogidos y, de alguna manera, queridos porque aquellos con los que nos relacionamos. De esa manera logramos superar la radical soledad en que vivimos y nos sentimos miembros y parte de un cuerpo mayor: la familia, el grupo de amigos, los que seguimos a un equipo de fútbol, los nativos de una región o los que compartimos una cultura. En esa especie de círculos concéntricos es donde nos sentimos bien, nos sentimos cómodos, nos sentimos en casa.
Por eso no hay peor castigo que sentirse rechazado, excluido, marginado. Peor todavía cuando la persona es excluida a pesar de haber luchado por una mayor justicia y fraternidad en el grupo o sociedad a la que pertenece. Porque a veces, muchas veces, el precio de sentirse en casa es callar ante la injusticia y ante la opresión y el abuso de los poderosos sobre los débiles. Eso en el ámbito de los amigos, de la familia, del club de fútbol y de la nación.
La experiencia de sentirse rechazado es muy dolorosa. La soledad del que no puede contar con nadie es dura. Mantener la coherencia y la fidelidad a los principios y valores por los que se ha luchado es un tarea sobrehumana. Quizá las palabras de Jesús se entienden en este contexto.
Jesús ha conocido el rechazo de su pueblo. Les ha ofrecido un mensaje nuevo y diferente, el Reino. Una forma de relacionarse con Dios capaz de quebrar para siempre las estructuras de opresión que existen dentro y fuera del pueblo. Pero nadie, o casi nadie, le ha seguido. Le rechazan los poderosos y le condenan los dirigentes espirituales del pueblo. Hasta el pueblo sencillo le abandona. No quieren revoluciones. Prefieren mantenerse como están aunque tengan que pagar un alto precio.
Jesús no condena a nadie. Simplemente pone de manifiesto que, al rechazarle, están optando por no salir de su propio infierno. Porque rechazar a Jesús es rechazar la Vida.

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Testigos del Amor: Cantor toda una vida


Publicado por Esquila Misional

Lorenzo García Ortiz, es originario de Cochoapa El Grande, Guerrero. Nació en una familia católica y fue bautizado a los 15 días de su nacimiento, actualmente tiene 75 años de vida y desde pequeño comenzó a prepararse para ser Cantor de su pueblo, tenía 10 años cuando fue iniciado en este servicio. Este indígena mixteco es nuestro testigo del amor en este mes, no sólo por ser Cantori –como se conocen entre ellos– sino por su compromiso moral dentro de la comunidad.

Don Lorenzo creció en un ambiente muy religioso, donde casi todas las personas del pueblo tenían en aquel entonces un gran respeto por las cosas de Dios. Tanto los Fiscales (Pixca en mixteco) como los Principales –ambos, términos con los que designan a sus autoridades tradicionales– pidieron a su padre que lo dejara ser Cantori como es la costumbre en su pueblo.
En aquellos tiempos Cochoapa pertenecía a la parroquia de Metlatónoc, y desde allá venía el padre una vez al año para atender los servicios religiosos en la fiesta del Apóstol Santiago, patrono del pueblo.
Aprendió a ser Cantor con el indígena Victoriano Cuevas Vázquez, quien era Cantor del pueblo, de él recibió las primeras lecciones. Años después llegó un nuevo párroco, el sacerdote Juan González, quien lo impulsó para ir perfeccionando este oficio. En tres años, «don Lencho» (como le dicen con cariño y respeto) ya era capaz de rezar el rosario con la letanía, entonar los salmos, los himnos en las procesiones, responder la misa, asistir a los velorios y funerales; todo esto cuando aún se hacía en latín.
En esos años, también perfeccionó su aprendizaje del español, no sólo hablarlo sino a leerlo y escribirlo. Fue muy difícil esta experiencia, pero le echó ganas y sin saber cómo lo logró, lo aprendió muy bien. «don Lencho» es un campesino que no tuvo oportunidad de ir a la escuela; en el pueblo no había, solamente en Metlatónoc y él no tenía las facilidades para ir hasta allá, además el maestro asistía de manera irregular.
El padre Juan sólo duró cinco años de párroco, luego vinieron otros sacerdotes, entre ellos el padre Otilio Salazar, de Chilapa, quien fue su padrino de confirmación. A los 21 años, el joven Lorenzo se casó por la Iglesia y, con el consentimiento de su mujer, siguió ejerciendo su ministerio. En ese tiempo había llegado el padre Vicente Zepeda Vargas, quien le hizo entender que «un buen Cantor debe estar casado por la Iglesia para trabajar en la Iglesia», ya que esta región de La Montaña de Guerrero existe la costumbre milenaria del «matrimonio tradicional», que tiene su valor en sí mismo, pero don Lorenzo aprendió que por encima de todo está el matrimonio canónico. Afortunadamente, los únicos gastos que él hizo fueron: el estipendio de la misa y el costo de una botella de aguardiente que le ofreció a su suegro, porque hoy en día la dote se ha fijado en cantidades exorbitantes.

Como Cantor se dedica a acompañar a su pueblo en sus momentos de oración: todos los domingos reza el rosario en la iglesia acompañado de la banda de música y algún otro compañero Cantor y el sacristán. Los Principales –cubiertos con sus sarapes, descalzos y soportando el frío, la lluvia o el sol de La Montaña– también rezan con él. El rosario se reza en español por lo que la participación del pueblo es muy limitada, aunque se está introduciendo su rezo en mixteco. No sólo se hace los domingos, sino también en fiestas de los santos que tienen mayordomía (primicia) según sus costumbres. Hasta hace poco, en los momentos que no lo ocupaba el pueblo, don Lorenzo se iba al campo para sembrar maíz y frijol y así apoyar a su familia. Hoy agradece a su difunta esposa Catarina porque nunca le impidió ejercer este ministerio.

Labor ininterrumpida
Don «Lencho» no sólo trabajó en su pueblo sino que se puso al servicio de los sacerdotes que iban a celebrarles y para acompañarlos a las poblaciones que debía atender porque él ayudaba como intérprete. Los viajes les llevaban hasta tres o cuatro días y a veces hasta una semana cuando debían ir a los pueblos más lejanos. El sacerdote viajaba a «lomo de bestia» (mulitas) y él a pie, como su fiel guardián. Las personas los recibían bien y los esperaban con ansias; les ofrecían algo de comer y un lugarcito para dormir. Según sus tradiciones, este trabajo se hace de forma gratuita, ya que se trata de un servicio a la comunidad, por lo que don Lorenzo, hasta la fecha, continúa echando la mano al sacerdote cuando sus posibilidades se lo permiten, aunque ahora el viaje ya no se hace a pie o en bestia, sino en auto, acompañando al padre.

Son 65 años de labor ininterrumpida, llenos de fatigas y grandes satisfacciones, y aunque sabe que algunas veces no han sabido apreciar su trabajo, de todas maneras sigue adelante fortalecido con la Palabra de Dios, que le ayuda a superar los momentos de desánimo.

«Don Lencho» ve hoy, con cierta tristeza, que muchos de los jóvenes mixtecos no se sienten atraídos por las cosas de Dios, y mucho menos quieren ser Cantores, y esto lo considera grave, porque cree que si éstos llegaran a faltar, habría un pueblo triste que no rezaría. Para finalizar, este Cantor y referente moral de la comunidad dijo que agradece a Dios por todos estos años de servicio, y pide que le conceda más para seguir sirviendo a su pueblo.

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miércoles, 28 de septiembre de 2011

XXVII Domingo del T.O. (Mt 21,33-43) - Ciclo A: NO MATEMOS LA ESPERANZA



Qué gran lección la del Papa, en su reciente viaje a su país Alemania, ante ciertos sectores que se oponían a este acontecimiento: “Ante todo, diría que es algo normal que en una sociedad libre y en una época secularizada se den posiciones en contra de una visita del Papa. Es justo que expresen ante todos su contrariedad: forma parte de nuestra libertad y tenemos que tenemos que reconocer que el secularismo y precisamente la oposición al catolicismo es fuerte en nuestras sociedades”

1.- Resulta difícil, y a veces doloroso, ser enviados una y otra vez a la viña del Señor. Entre otras cosas porque, las resistencias o contradicciones con las que nos encontramos, pueden llegar a mermar o debilitar nuestras iniciativas. ¡Cuándo llegaremos a comprender que, como el Papa manifiesta en el fondo de sus declaraciones, no podemos ser más que el Maestro!: Jesús también se topó con incomprensiones y descalificaciones.

Seguimos, un domingo más, en la viña y como viña del Señor. Y, al escuchar el evangelio de este día, retomo las palabras del Papa en Alemania: “hay una progresiva indiferencia hacia la religión en las sociedades europeas”.

¡Qué peligrosa esta situación! ¿En qué valores sustentaremos el futuro de nuestras democracias? ¿Será posible prescindir del cristianismo (cuando algunos intentan con guante blanco o negro dinamitarlo) y mantener toda la estructura cultural, política, social que ha surgido como consecuencia de él?

Llamativo, y hasta escandaloso, el intento de de un grupo de islamistas en Suiza –por pedir que no quede- instando a suprimir la cruz de la bandera de ese país. Hay muchas formas de tomar parte en un suicidio colectivo, en una ruina moral de nuestras sociedades. Una de ellas es precisamente la de quedarnos de brazos cruzados. La de no trabajar para que, el cristianismo, siga aportando a nuestra realidad aquello que tanto necesita y echamos en falta: ética, justicia, razón, progreso bien entendido y valores trascendentales. De lo contrario…podemos llegar a ser, sin darnos cuenta, viñadores suicidas de la inmensa viña que nuestros antepasados nos han dejado: la fe.

2.- Muchas veces, más por demagogia que por convencimiento real, miramos a las instancias eclesiales como aquellos que matan las esperanzas de un nuevo modelo de Iglesia. Como si, el cambio real de nuestra Iglesia, dependiera de quien está arriba o abajo. Todos, allá donde nos encontramos, podemos dar un nuevo rostro, una nueva imagen a nuestra comunidad eclesial: con nuestro testimonio eficaz, vivo y comprometido. Recientemente un Obispo emérito (Don Fernando Sebastián) afirmaba: “Nadie es obispo por codicia ni honores”. Y, ser cristiano o católico en estos tiempos, es ser conscientes de que muchas cosas las entendemos y las queremos al revés del mundo. Lo contrario, por si lo hemos olvidado, sería una traición al evangelio. No queremos una viña del Señor con los sarmientos que el mundo pretende injertarnos. No sería buena una viña del Señor con el “abono envenenado” que los poderes fácticos intentan esparcir sobre lo santo y bueno que la Iglesia guarda como depositaria de la fe. No sería valiente, por temor o temblor, sucumbir ante los viñadores homicidas que, por muchos y variados intereses, intentan silenciar, vilipendiar y debilitar la riqueza de la viña del Señor porque la quieren a su antojo: en vez de uvas, quisieran que produjera manzanas…y eso no puede ser.

3.- Seamos fieles a lo que el Señor nos ha confiado. No seamos colaboradores de los que, con crítica destructiva y bien orquestada, nos llaman a la deserción. Mantengamos nuestra unión y, en ella, estará nuestra fuerza. Somos la viña del Señor y, porque somos de El, estamos llamados a dar fruto divino (no mundano), a explotar en yemas de caridad, de amor, de justicia y de perdón. ¡Demos fruto y que sea abundante! Pero no seamos homicidas de lo mucho y bueno que el Señor ha sembrado en lo más hondo de nuestras entrañas. ¿Lo intentamos? Seamos fieles a lo que nos envía el Señor.

4.- QUE NO SEA CRUEL CONTIGO, MI SEÑOR

Que reflexione, si en lo más hondo de mis entrañas,

brota la maldad o la bondad

abunda la alegría o la tristeza

el deseo de venganza el ofrecimiento de misericordia

Que recapacite siempre, Señor,

sobre si soy siervo o dueño e interesado de tu herencia

Que nunca, más allá de darte gloria,

me quede con aquello que no me corresponde:

que en lo tuyo, sea siempre dócil y pronto

que en lo mío, nunca pretenda mi interés,

que en lo tuyo, actúe con diligencia y verdad

que en lo mío, sea siempre transparente

que en lo tuyo, sea auténtico y noble

que en lo mío, no fabrique mi propio “yo”

QUE NO SEA CRUEL CONTIGO, MI SEÑOR

Que no aborte los planes que has diseñado para mí

Que no obstaculice tu gracia con mis pecados

Que no frene tu Espíritu con mis malos modos

Que no esconda los buenos frutos de mi ser cristiano

QUE NO SEA CRUEL CONTIGO, SEÑOR

Hazme comprender que, lo que Tú me das,

no es mío…sino totalmente tuyo

Que a Ti, junto conmigo mismo, ha de volver todo

Que ante Ti, con lo bueno y lo malo,

he de dar cuentas de lo mucho o poco trabajado

Que por Ti, he de ser cepa y sarmiento

que, con buen gusto y buena cara,

he de dar el diez, el veinte o el treinta por ciento

QUE NO SEA CRUEL CONTIGO, SEÑOR

Que no vuelva la espalda a tantos signos de tu presencia

Que no presente mil excusas para dejarme llevar por tu Palabra

Que no viva como si Tú no existieras

Que no camine dudando, una y otra vez, de si “esto es cosa tuya”

QUE NO SEA CRUEL CONTIGO, SEÑOR

No se cumpla mi voluntad, sino la tuya

No avance por mi camino, sino por tu senda

No descalifique a los que me rodean, sino que los comprenda

No trabaje para mi causa...sino siempre para Ti, para lo tuyo

contigo y contigo, con lo tuyo y para tu Reino.

Amén.

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29 de Septiembre: Fiesta de los Santos Arcángeles: Miguel, Gabriel y Rafael.


Introducción

Aunque en la Forma Ordinaria del Rito Romano los celebramos juntos en un solo día no hemos de perder de vista que en la Forma Extraordinaria lo celebran separados: San Gabriel el 24 de Marzo, San Miguel el 29 de Septiembre y San Rafael el 24 de Octubre.

Sus nombres están unidos a su misión en la Historia de la Salvación: Miguel es ¿Quién como Dios?, representa la adoración del Dios único; Gabriel es Fuerza de Dios, mensajero del profeta Daniel, del Sacerdote Zacarías y de la Beatísima Virgen María; Rafael es Medicina de Dios, que aparece en el libro de Tobías con una misión de presencia y de curación de parte del Dios de Israel.

No solamente en esta ocasión celebramos la memoria de los Espíritus angélicos, también conservamos la Fiesta de los Santos Ángeles Custodios el 2 de Octubre, Fiesta que aparece en el Calendario Romano ya desde 1615 y en la que celebramos a todos los espíritus del cielo que ven el rostro de Dios y nos acompañan a nosotros los hombres como protectores o custodios. En la antigüedad decían que los Santos Ángeles custodiaban las tumbas de los fieles y en una de ellas ponía: Yo os suplico, por el Ángel que está aquí encima, que no oséis introducir aquí ningún otro cadáver (Isla de Thera).


Los Santos Arcángeles

Como he citado anteriormente, en la Forma extraordinaria se celebraban por separado, por eso, y de la mano del Cardenal Schuster y del Padre Castellano, vamos a ir analizando a cada uno de ellos.

24 de Marzo: San Gabriel

Esta Fiesta fue introducida por el Papa Benedicto XV pero ya aparecía en un antiguo calendario copto el 18 de Diciembre y en el Leccionario Siro el 26 de Marzo. En ambos casos estaría en relación con la Virgen María ya que en la primera se celebra en el Rito Hispano-Mozárabe la Expectación del Parto o Virgen de la Esperanza y en la segunda se celebra en el Rito Romano, el día después, la Anunciación de la Divina Encarnación a la Bienaventurada Virgen María; si difieren los Ritos en la Celebración del mismo Misterio es porque en el genio del Rito Hispano-Mozárabe no entra el celebrar en el Tiempo Cuaresmal ninguna solemnidad, además el 18 está en relación con la simbología que conlleva el número 8, y del 18 de Diciembre al 25 de Diciembre, incluidos, hay ocho días.

Este Santo Arcángel junto con san Miguel gozan de mucha veneración en el mundo Bizantino; los podemos encontrarlos coronando al Cristo Bizantino que está sentado como infante en el regazo de la Madre de Dios, en algunas ocasiones aparecen sus imágenes y en otras las abreviaturas iniciales de sus nombres: OAM (Miguel) y OAΓ (Gabriel); podremos recordar la imagen del Perpetuo Socorro del Esquilino y uno muy parecido, el Icono Farfense de la Theotokos.

Había una preciosa oración en la Misa Solemne cuando el Sacerdote en el ofertorio incensaba la ofrenda que decía: por intercesión del Bienaventurado Arcángel san Gabriel que está a la derecha del Altar del Incienso, que después se deformó colocando a San Miguel (así se usa actualmente en la Forma Extraordinaria), y que va en contra de los relatos del Profeta Daniel y del Evangelista San Lucas.

En 1815 Armellini anunció el hallazgo de un antiguo oratorio en la Vía Apia dedicado a los Siete Mártires de Éfeso y a san Gabriel; este oratorio tenía origen oriental y estaba situado junto a la diaconía de San Cesáreo. En el nicho del fondo se veía a la Virgen con Gabriel, en forma de orante y con su nombre; arriba estaba el Salvador rodeado de ángeles que lo adoraban y en las paredes se encontraban gran cantidad de cabezas humildes y esqueléticas de monjes y santos bizantinos.

En el siglo XII Beno de Rapiza y su mujer María Macelaria, que decoraron la Basílica de San Clemente, despliegan también su generosidad también en esta Iglesia de la Vía Apia.

29 de Septiembre: San Miguel

Esta es la que ha primado por encima de las otras dos y por eso celebramos en este día a los tres Arcángeles.

En éste día ya nos indica el Leoniano (en el que se asignan para el día de hoy cinco Misas) y el Martirologío Jeronimiano que se celebraba la Fiesta de la Dedicación de la Basílica de San Miguel en la Vía Salaria; esta Fiesta se conocía como Natale Basilicae Angeli in Salaria, es de notar que le llamaban Nacimiento a la Dedicación de una nueva Iglesia y el Ángel para nombrar a San Miguel, destacando así la gran devoción que había en la Ciudad hacia éste; existía otra memoria del Arcángel pero esa del 8 de Mayo sólo se refiere al Santuario del Monte Gargano en la Puglia.

La Basílica está situada en el VII miliario de la Vía Salaria por eso en la biografía de León III es llamada: Archangeli Basílica in septimo; también es mencionada en el itinerario de Salisburgo; por tanto, éste puede ser considerado el Santuario romano más antiguo y venerado en honor del Santo Arcángel.

Son numerosos los Santuarios erigidos en la Ciudad Eterna en honor de este gran defensor de la Iglesia de Dios contra los asaltos de las milicias infernales: uno está en las proximidades de la Rotonda de Santa Petronila en el Vaticano; otro es Sanctae Mariae in monasterio Michaelis, que puede ser la Iglesia de San Miguel in palatiolo (falda extrema del Gianicolo); un oratorio en Letrán, que fue el origen del gran Hospital de san Juan, erigido por el Cardenal Colonna hacia 1216; Iglesia del Santo Ángel de Renizo, en el Monte Giordano; además de todas estas había muchas más: Santo Ángel in piscina, de augusta , in nubibus,…contribuyeron mucho en la expansión a la devoción a los Santos ángeles los Benedictinos.

24 de Octubre: San Rafael

Lo conocemos por el Libro de Tobías, pero también aparecerá en los Padres y en las proscinemias. San Ambrosio une la mención de Gabriel y la de Uriel a la de Rafael, porque así se encuentra en el apócrifo de Henoch. La asociación de los nombres de los tres Arcángeles que hoy celebramos a la de Uriel revoca a la lámina de oro que se conserva en el Vaticano proveniente de la Rotonda de Santa Petronila, en la tumba de María, esposa del Emperador Honorio e hija de Estilicón, en la cual se lee: Michael·Gabriel·Raphael·Uriel. Cuyos nombres son invocados en el Canon Universalis de los Etíopes, en los Calendarios orientales y en varias letanías medievales.

En un ametisto, descrito por Leblant, se leen estos nombres en torno a la imagen de Cristo que bendice; Rafael·Renel·Uriel·Miguel·Gabriel·Azael; solo conocemos algunos nombres y otros sólo por los apócrifos.

Conclusión

¿Por qué Dios habrá encomendado a la defensa de los Ángeles la lucha contra el Demonio? Porque el demonio es un espíritu que no ha perdido la nobleza de su naturaleza y para que la lucha no sea desproporcionada Dios ha puesto defensores de la misma naturaleza que Lucifer, espíritus puros, y más fuertes y poderosos que él.

El fruto de esta Fiesta habrá de ser una tierna devoción hacia los Espíritus Bienaventurados, a los cuales Dios les ha encomendado la asistencia y protección de su Iglesia, y una tierna devoción hacia su Reina, la Reina de los Ángeles.

Oremos con la misma oración que generaciones han orado todos los días al finalizar la Misa por mandato de León XIII y que aún queda en la Forma Extraordinaria en las llamadas oraciones al pie del Altar al terminar la Misa; (En 1994, antes de la Conferencia en el Cairo, donde se determinaban temas de gran impacto para el futuro moral y social de la humanidad, su S.S. Juan Pablo II pidió a todos los fieles católicos, que rezáramos la oración de San Miguel por la intención de esa conferencia). Oremos para que el Señor, por medio de sus Santos Ángeles, se digne liberar a su Santa Iglesia del dominio de Satanás, espíritu del mal:

Arcángel San Miguel,
Defiéndenos en la Batalla
Sé nuestro defensor
Contra las perversidades
y asechanzas del Demonio.
¡Impérele Dios¡, pedimos suplicantes,
Y Tú, principe de la celestial milicia,
Arroja con el Divino poder
Al infierno a Satanás
Y a todos los espíritus malignos
Que vagan por el mundo
Para la perdición de las almas.

Amén

Publicado por LExorandies

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Evangelio Misionero del Día: 29 de Setiembre de 2011 - SANTOS ARCÁNGELES MIGUEL, GABRIEL y RAFAEL (Fiesta)


Lectura del santo Evangelio según san Juan 1, 47-51

En aquel tiempo:

Al ver llegar a Natanael, Jesús dijo: «Éste es un verdadero israelita, un hombre sin doblez».
«¿De dónde me conoces?, le preguntó Natanael.
Jesús le respondió: «Yo te vi antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera».
Natanael le respondió: «Maestro, Tú eres el Hijo de Dios, Tú eres el Rey de Israel».
Jesús continuó: «Porque te dije: "Te vi debajo de la higuera", crees. Verás cosas más grandes todavía».EnlaceY agregó: «Les aseguro que verán el cielo abierto, y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el, Hijo del hombre».


Lo de los ángeles está muy de moda actualmente. Forman parte de esa religiosidad difusa, de esa espiritualidad que se expande por nuestro mundo invitando a las personas a vivir todo desde su interioridad y que cree en una especie de energía que invade el universo y con la que nos conectamos cuando hacemos silencio. Es como recargar el depósito del coche. Después de eso, vamos por la vida sintiendo aquí y allá esa fuerza positiva que nos anima a seguir haciendo lo mismo que hacíamos y a asumir lo negativo de nuestras vidas.
Pero esa espiritualidad tiene poco que ver con el Evangelio. El Evangelio no va de energías ni de lucecitas en la oscuridad. No va de imágenes acarameladas de angelitos en tonos pastel. Va de un hombre que salió a los caminos y se enfrentó a las autoridades de su tiempo. Va de un hombre que tomó la vida por los cuernos, que fue sincero consigo mismo, que no temió al qué dirán, que arriesgo por todo por aquello que para él era el centro de su vida: su profunda experiencia de Dios y su Reino.
El Dios de Jesús no tenía ningún parecido con una aspirina que calma nuestros dolores. Ni siquiera su objetivo era darnos la paz. El Reino es de los arriesgados, dijo. Y el Abbá de Jesús es el Dios liberador de todas las opresiones. Su voluntad es transformar este mundo para que todos sus hijos e hijas puedan vivir en libertad y justicia. Por eso Jesús entregó su vida. Por eso nos invita a nosotros a entregarla.
Los ángeles no son lucecitas ni energías positivas. Los ángeles no son comparsas inmóviles de la corte celestial –¡como si a Dios le hiciese falta una corte de aduladores!–. Los ángeles son una forma de hablar de la voluntad de Dios que no se queda en el cielo sino que baja a la tierra. Porque Dios no habita en esa nube difusa de espiritualidad y paz interior sino en el barro de esta tierra, en sus luchas y en sus compromisos por extender la fraternidad y el reino. Ahí podemos comenzar a hablar de los ángeles.

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Hasta pronto a un hombre apasionado por la misión

Publicado por OMP Argentina

Mons. Marcelino Palentini
Obispo de Jujuy
Miembro de la Comisión Episcopal de Misiones (C.E.A.)

Es muy lindo pensar en alguien que conocemos y nos ha dado testimonio de entrega y dedicación como lo ha hecho Mons. Marcelino Palentini. Su vida me recuerda las palabras de Jesús que leemos en Mateo 5, 14-16 “Ustedes son la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad situada en la cima de una montaña. Y no se enciende una lámpara para meterla debajo de un cajón, sino que se la pone sobre el candelero para que ilumine a todos los que están en la casa. Así debe brillar ante los ojos de los hombres la luz que hay en ustedes, a fin de que ellos vean sus buenas obras y glorifiquen al Padre que está en el cielo”.
Este sacerdote de Dios tan querido por su grey en Jujuy, tan querido por todos, ha sido testigo de Aquel que es la Luz, de modo sencillo e incansable, y seguramente a tantos ha enseñado a vivir como discípulos misioneros de Jesús, siendo luz para los demás.
Comparto con ustedes un recuerdo que me queda en el corazón. Fui a verlo el 5 de agosto, antes de comenzar un taller de iniciación para Grupos Misioneros en su querida diócesis de Jujuy, cuando estaba internado, y le pedí la bendición para nosotros y el taller. Primero escuchó atentamente lo que le contaba sobre este servicio a los grupos misioneros, me atrevo a decir, complacido de escuchar hablar de lo que fue la pasión de su vida: “la misión”. Después nos dio su bendición, que para nosotros fue un tesoro, porque era la bendición de un misionero que llevaba en su carne las marcas del crucificado.
Ahora nos queda el recuerdo de este gran hombre de Dios y amigo de las Obras Misionales Pontificias. Le doy gracias a Dios, en nombre de todos los que prestamos servicio en las OMP, por el tiempo compartido con este querido sacerdote, pastor, misionero, miembro de la Comisión Episcopal de Misiones.
Te damos gracias, Señor, por los beneficios derramados sobre tu siervo en su vida mortal, signo de tu bondad y manifestación de la comunión de tus santos. Amén

Pbro. Osvaldo P. Leone
Director Nacional - Obras Misionales Pontificias

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WebJCP | Abril 2007