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MISIONEROS EN CAMINO: Evangelio Misionero del Día: 28 de Marzo de 2012 - SEMANA 5º DE CUARESMA - Ciclo B
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martes, 27 de marzo de 2012

Evangelio Misionero del Día: 28 de Marzo de 2012 - SEMANA 5º DE CUARESMA - Ciclo B


Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan 8, 31-42

Jesús dijo a aquellos judíos que habían creído en Él:
«Si ustedes permanecen fieles a mi palabra,
serán verdaderamente mis discípulos:
conocerán la verdad y la verdad los hará libres».
Ellos le respondieron: «Somos descendientes de Abraham y jamás hemos sido esclavos de nadie. ¿Cómo puedes decir entonces: "Ustedes serán libres"?»
Jesús les respondió:
«Les aseguro
que todo el que peca es esclavo del pecado.
El esclavo no permanece para siempre en la casa;
el hijo, en cambio, permanece para siempre.
Por eso, si el Hijo los libera,
ustedes serán realmente libres.
Yo sé que ustedes son descendientes de Abraham,
pero tratan de matarme
porque mi palabra no penetra en ustedes.
Yo digo
lo que he visto junto al Padre,
y ustedes hacen
lo que han aprendido de su padre».
Ellos le replicaron: «Nuestro padre es Abraham».
y Jesús les dijo:
«Si ustedes fueran hijos de Abraham,
obrarían como él.
Pero ahora quieren matarme a mí,
al hombre que les dice la verdad
que ha oído de Dios.
Abraham no hizo eso.
Pero ustedes obran como su padre».
Ellos le dijeron: «Nosotros no hemos nacido de la prostitución; tenemos un solo Padre, que es Dios».
Jesús prosiguió:
«Si Dios fuera su Padre,
ustedes me amarían,
porque Yo he salido de Dios y vengo de Él.
No he venido por mí mismo,
sino que Él me envió».

Compartiendo la Palabra
Por Pedro Barranco

El texto de Juan es muy severo. El enfrentamiento se va recrudeciendo porque los judíos (en realidad los dirigentes judíos, quiere decir Juan) no son capaces de reconocer a Jesús, ni verlo como un enviado del Padre.

Hay dos cosas que me llaman la atención en el texto:

“La verdad os hará libres”. Es una frase que sirve para una vida entera. La verdad como aquello que nos propicia vivir en autenticidad, o como la que transparenta nuestra esencia. Somos libres, sí, pero a través de un arduo proceso de búsqueda. Somos libres, pero como fin de una carrera, en la que nos vamos buscando por dentro de nosotros mismos, a ver si nos hallamos auténticos. Somos libres no como premisa, sino como conclusión. La búsqueda de la verdad como una auténtica pasión, como la carta que nos dará el triunfo. Cuando hay tanta mentira, tanta imagen que empaña la verdad, tanta propaganda que oculta, tanta mentira piadosa…la verdad como bandera.

“…si Dios fuera de verdad vuestro Padre”. La paternidad divina. Qué hermoso atributo dejó Dios de sí mismo. No es un invento, una energía. No es un descubrimiento filosófico frío, no es un Dios sentado en un trono distante. Dios es el Padre. Se conmueve, se inclina, se preocupa. Cambia. Esto no podía entrar en la filosofía de la época, por eso era un escándalo. Pero el Dios de Jesús quiere seguir paseando con el hombre, quiere acercarlo a Él. No con una voluntad malévola, o con el interés de condenarlo. Jesús es la expresión de este cariño y esta ternura.

Pero los judíos no entendían nada. Estaban anclados en sus verdades. Cerrados en sus conceptos. Bien podría pasarnos a nosotros. Bien podría sucedernos que anduviéramos despistados, sin reconocer a Dios como Padre, y a los hombres como hermanos. Bien podría pasar que Jesús no fuera para nosotros un rostro claro de Dios, y no anduviéramos tras sus pasos. Por eso este texto. Para que, de forma cruda, caigamos en la cuenta. No vaya a ser que digamos que ya estamos salvados por el hecho de pertenecer a un grupo. Nada de eso. La auténtica conversión pasa por reconocer Jesús como verdad, eso nos hará libres


WebJCP | Abril 2007