LUGAR DE ENCUENTRO DE LOS MISIONEROS DE TODO EL MUNDO
MISIONEROS EN CAMINO: Evangelio Misionero del Día: 01 de Mayo de 2012 - IV SEMANA DE PASCUA - Ciclo B
NO DEJES DE VISITAR
www.caminomisionero.blogspot.com
El blog donde encontrarás abundante material para orar y meditar sobre la liturgia del Domingo. Reflexiones teológicas y filosóficas. Videos y música para meditar. Artículos y pensamientos de los grandes guías de nuestra Iglesia y Noticias sobre todo lo que acontece en toda la vida eclesial
Fireworks Text - http://www.fireworkstext.com
BREVE COMENTARIO, REFLEXIÓN U ORACIÓN CON EL EVANGELIO DEL DÍA, DESDE LA VIVENCIA MISIONERA
SI DESEAS RECIBIR EL EVANGELIO MISIONERO DEL DÍA EN TU MAIL, DEBES SUSCRIBIRTE EN EL RECUADRO HABILITADO EN LA COLUMNA DE LA DERECHA

lunes, 30 de abril de 2012

Evangelio Misionero del Día: 01 de Mayo de 2012 - IV SEMANA DE PASCUA - Ciclo B


Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan 10, 22-30

Se celebraba en Jerusalén la fiesta de la Dedicación. Era invierno, y Jesús se paseaba por el Templo, en el Pórtico de Salomón.
Los judíos lo rodearon y le preguntaron: «¿Hasta cuándo nos tendrás en suspenso? Si eres el Mesías, dilo abiertamente». Jesús les respondió:
«Ya se lo dije, pero ustedes no lo creen.
Las obras que hago en nombre de mi Padre
dan testimonio de mí,
pero ustedes no creen,
porque no son de mis ovejas.
Mis ovejas escuchan mi voz,
Yo las conozco y ellas me siguen.
Yo les doy Vida eterna:
ellas no perecerán jamás
y nadie las arrebatará de mis manos.
Mi Padre, que me las ha dado, es superior a todos
y nadie puede arrebatar nada de las manos de mi Padre.
El Padre y Yo somos una sola cosa».

Compartiendo la Palabra
Por Mª José Inúñez, hcsa.

Queridos amigos y amigas:

¿Hasta cuándo nos vas a tener en suspenso?

A propósito de la pregunta que recoge el evangelio me viene a la memoria del corazón una tarjeta que recibí hace poco de una Hermana de mi Congregación. “Estamos en tiempos de fuertes interrogantes. La historia dice que a unos tiempos así les suceden otros de respuestas plenas”.

Comparto la idea. En una mirada global, vivimos tiempos de preguntas. No todo funciona como quisiéramos. Las grandes cuestiones siguen sin resolverse; para los grandes desafíos no hay soluciones acertadas. Pero para poder llegar a disfrutar de tiempos de respuestas plenas es necesario que aprendamos a sostener las preguntas, que ejercitemos la capacidad de resistir interrogantes. Y no porque queramos mantenernos permanentemente en la indecisión o vivir en la duda, en la incertidumbre, sino porque corremos el riesgo de dar respuestas apresuradas, de cansarnos de buscar y exigir que otros respondan. ¿Hasta cuándo nos vas a tener en suspenso? dínoslo francamente. La tentación es anular. Y si dejamos de hacer preguntas nuevas perdemos el nomadismo profético que nos hace encontrar respuestas nuevas, sendas nuevas.

La presencia del Resucitado es respuesta plena: yo les doy la vida eterna. Es la eternidad, la fidelidad, la permanencia. ¿Nos atrevemos a vivir en la confianza de esta respuesta? Parece que nos cuesta.

Nos resistimos a escuchar y a creer. Os lo he dicho y no creéis. No escuchamos la Palabra, no nos confrontamos con sus propuestas concretas; no descubrimos la presencia de Dios en lo cotidiano dando sentido a cada acontecimiento; no creemos en los brotes y signos de vida - las obras que yo hago en nombre de mi Padre, ésas dan testimonio de mí- que despuntan a nuestro alrededor.

Nos olvidamos de caminar en la presencia de Dios, que cuida la vida de cada ser humano, creyendo que todo está en nuestras manos, olvidando que Dios supera a todos y que nadie puede arrebatarlos de su mano.

Nos conformamos en caminar en la dispersión –los que se habían dispersado llegaron sin predicar la palabra más que a los judíos- pensando que las respuestas parciales –algunos se pusieron a hablar también a los griegos, anunciándoles al Señor Jesús- no nos permiten sostener afirmaciones globales: yo y el Padre somos uno.

La invitación de la Palabra nos lleva a hacer de nuestras resistencias capacidades: escuchar y creer, vivir la vida en Dios, en el hermano, en cada situación; de nuestros olvidos, certezas: Dios es Dios, nos amó primero, nos ama con infinita ternura y misericordia, nos cuida y nos sostiene siempre; de nuestro conformismo, empeño: desde la comunión y la fraternidad hacer posible el proyecto del evangelio. Y como Bernabé seremos hombres y mujeres de bien, llenos de Espíritu Santo y de fe y muchos, por nosotros, creerán en Él.

Hoy es la Fiesta del trabajo. Antes de celebrarse como fiesta fue una jornada de reivindicaciones, sobre todo a favor de la promoción obrera. La Iglesia no era insensible, se esforzaba en aquel momento en abrirse a los problemas del mundo del trabajo. Pío XII quiso dar una dimensión cristiana a este día y lo puso bajo la protección de San José Obrero (1955). El carpintero de Nazaret es el modelo del trabajador cristiano. El taller de José ofrece una nueva luz a la dignidad del trabajo: el trabajo es un medio con el que embellecer la creación y servir a la comunidad humana. En palabras de K.Gibran: "Trabajar con amor es tejer la tela con hilos de vuestro corazón, como si el ser amado fuera a usar esa prenda de vestir. Es arrojar semillas de ternura, y cosechar con alegría, como si el ser amado fuera a comer ese fruto. Es impregnarlo todo de amor".

Que como San José colaboremos con nuestro trabajo en la re-creación del mundo, que nos comprometamos en las acciones solidarias que dignifiquen el trabajo de otros, que todos puedan tener un puesto de trabajo digno, que hagamos de nuestro trabajo lugar teológico, espacio en el que dar razón de nuestra fe.

A tiempos de fuertes interrogantes les sucederán los de respuestas plenas. ¿No es el hijo del carpintero?... Sólo en su tierra y en su casa un profeta carece de prestigio (Mt 13, 55.57) ¿Hasta cuándo nos vas a tener en suspenso?... El Señor escribirá en el registro de los pueblos: “éste ha nacido allí”. Y cantaremos mientras danzamos: “Todas mis fuentes están en ti” (cfr. Sal 86 6-7).


WebJCP | Abril 2007