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jueves, 6 de octubre de 2011

Noticias Misioneras del Mundo: 06 de Octubre de 2011

Publicado por OMPRESS

- 44 millones de euros para las Misiones en África
- El obispo de Palencia destaca la universalidad del mensaje del DOMUND
- El misionero marista "hermano León" honrado por el gobierno de El Salvador
- El colegio Romareda de Zaragoza, de los Agustinos Recoletos, comenzó el curso con una campaña solidaria con África

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44 millones de euros para las Misiones en África
OMPRESS-ROMA (6-10-11). La Iglesia de África es el destino principal de las ayudas del DOMUND. Durante este año han llegado a las misiones de África 44.283.814 euros. Se trata del 48% de todo el dinero entregado por los católicos del mundo a la Obra Misional Pontificia de la Propagación de la Fe, más conocida en España por la Jornada del DOMUND, que este año se celebra el día 23 de octubre. La aportación española destinada a África este año se ha elevado hasta los 12.234.859 euros, casi una tercera parte del total enviado por esta Obra Pontificia.
Gracias a la generosidad de tantas personas con las misiones, 56 países del continente más pobre de la tierra han recibido ayuda para proyectos que van desde la construcción de una capilla o una casa de religiosas al sostenimiento de una diócesis o la construcción de una cisterna de agua.
El cauce de estas ayudas son las diócesis africanas que cubren la totalidad de este gran continente. Este año son 499 las diócesis que han recibido los diversos subsidios que han solicitado a la Obra de la Propagación de la Fe. De hecho, toda la Iglesia de África depende jerárquicamente de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, el dicasterio o “sección” de la Santa Sede volcada en la ayuda de personal, de medios y de recursos a las misiones, y del que depende y a quien ofrece sus recursos el DOMUND.
Este sostenimiento de las misiones católicas del continente africano permite que después, gracias a esta red existente, innumerables iniciativas de organizaciones humanitarias e instituciones diversas puedan desarrollarse.
No obstante, con el paso de los años, de modo lento pero imparable, la Iglesia africana comienza a ser origen en vez de destino. Económicamente la Iglesia africana también aporta su generosidad y colabora con la Obra de la Propagación de la Fe. Este año con un millón de dólares. Pero sobre todo, personalmente, son innumerables las religiosas y religiosos, los sacerdotes y laicos africanos que parten como misioneros a otros países de la misma África.



El obispo de Palencia destaca la universalidad del mensaje del DOMUND
OMPRESS-PALENCIA (6-10-11). Mons. Esteban Escudero, obispo de Palencia, ha escrito una carta a sus feligreses de cara a la Jornada del DOMUND que se celebrará el próximo 23 de octubre. Al frente de una diócesis sumamente misionera – cuenta con nada menos que 351 misioneros esparcidos por el mundo – Mons. Escudero recuerda a sus fieles la universalidad de la misión y del mismo mensaje de esta Jornada.
“El domingo 23 de Octubre, la Iglesia universal celebra un año más la fiesta del DOMUND, el día de la propagación de la fe. Un día en el que la Iglesia nos recuerda la obligación que tiene el cristiano de ser testigo y heraldo de Jesucristo de la fe que recibió en el bautismo. Y no sólo un día al año, sino todos los días de su vida, en todos los lugares donde frecuenta (trabajo, amistades, barrio, parroquia, etc.) y en todas las ocasiones. La fe, que es en sí misma una relación del hombre con Dios, no puede, sin embargo guardarse para sí mismo, sino que ha de manifestarse e intentar contagiar a los demás de la alegría de sentirse amados por él y estar llamados a una vida feliz en su reino.
Pero, no sólo se trata de ser misioneros en nuestro propio ambiente. Hay millones de personas que no conocen todavía a Cristo, no sólo en los llamados ‘países de misión’, sino también en países, como el nuestro, que un día fueron mayoritariamente católicos y que ahora van perdiendo la fe en Cristo, sustituyéndola por una vida sin Dios.
En el mensaje que Su Santidad el Papa Benedicto XVI dirige a la Iglesia como preparación para esta jornada del DOMUND, nos recuerda esta verdad: ‘No podemos quedamos tranquilos al pensar que, después de dos mil años, aún hay pueblos que no conocen a Cristo y no han escuchado aún su Mensaje de salvación. No sólo; es cada vez mayor la multitud de aquellos que, aun habiendo recibido el anuncio del Evangelio, lo han olvidado y abandonado, y no se reconocen ya en la Iglesia; y muchos ambientes, también en sociedades tradicionalmente cristianas, son hoy refractarios a abrirse a la palabra de la fe’.
Para muchas personas que han nacido y vivido en un ambiente cristiano, esta nueva realidad de la sociedad los desconcierta y los entristece. Incluso en su propia familia pueden constatar que incluso sus hijos o nietos viven hoy de espaldas a la fe que ellos trataron de inculcarles y se sienten, quizás, culpables de no haberlo sabido hacer bien. La realidad es más compleja. Sin querer eludir la posible negligencia que hayamos podido tener en la educación en la fe de las nuevas generaciones, ‘está en marcha un cambio cultural, alimentado también por la globalización, por movimientos de pensamiento y por el relativismo imperante, un cambio que lleva a una mentalidad y a un estilo de vida que prescinden del mensaje evangélico, como… si Dios no existiese, y que exaltan la búsqueda del bienestar, de la ganancia fácil, de la carrera y del éxito como objetivo de la vida, incluso a costa de los valores morales’. Y eso, propagado por los medios de comunicación, por la cultura reinante y por las personas que frecuentamos, hace difícil poder seguir manteniendo la fe en Cristo. Por eso, es urgente comprometemos a asumir la tarea de ser mensajeros del Evangelio siempre y en todos los momentos de la vida. Ésta es la dimensión personal del DOMUND.
Ahora bien, como dice el Papa, ‘la evangelización es un proceso complejo y comprende varios elementos. Entre estos, la animación misionera ha prestado siempre una atención peculiar a la solidaridad. Este es también uno de los objetivos de la Jornada mundial de las misiones, que a través de las Obras misionales pontificias, solicita ayuda para el desarrollo de las tareas de evangelización en los territorios de misión. Se trata de sostener instituciones necesarias para establecer y consolidar a la Iglesia mediante los catequistas, los seminarios, los sacerdotes; y también de dar la propia contribución a la mejora de las condiciones de vida de las personas en países en los que son más graves los fenómenos de pobreza, malnutrición sobre todo infantil, enfermedades, carencia de servicios sanitarios y para la educación. También esto forma parte de la misión de la Iglesia. Al anunciar el Evangelio, la Iglesia se toma en serio la vida humana en sentido pleno. Desinteresarse de los problemas temporales de la humanidad significaría «ignorar la doctrina del Evangelio acerca del amor al prójimo que sufre o padece necesidad» (Evangelii nuntiandi, 31)’. Ésta es la dimensión comunitaria del DOMUND.
Como Iglesia universal, hemos de mirar más allá de nuestras fronteras y ver que hay necesidades espirituales y materiales en muchos lugares del planeta y que nosotros, con nuestra aportación económica, podemos ayudar a resolverlas, sin movemos de nuestros lugares de residencia. Hay muchas organizaciones eclesiales que sirven de mediación entre nosotros y los lugares más apartados del mundo. Entre todas ellas, destacan las OBRAS MISIONALES PONTIFICIAS, dependientes directamente de la Sede Apostólica. Sus responsables tienen una visión de conjunto de lo que pasa en los cinco continentes y distribuyen el dinero recaudado donde más hace falta en cada momento.
Yo conozco la generosidad de los cristianos palentinos con las misiones. No sólo ayudan con la oración y la aportación económica, sino sobre todo enviando sacerdotes, religiosos y religiosas, e incluso laicos, a países remotos para ayudar espiritual y materialmente a los países más necesitados. A veces, cada pueblo o aldea de nuestra diócesis se convierte en "padrino" de una comunidad cristiana en el tercer mundo, porque tienen un pariente o conocido en tierras de misión. Eso está bien y hay que favorecerlo. Pero hay que pensar también en esos otros lugares donde, por no tener personas que nos hablen de ellos, se quedan sin nuestra ayuda. Es ahí donde nos puede orientar la organización central de la Iglesia para las misiones: las OBRAS MISIONALES PONTIFICIAS.
Reflexionando sobre este problema, los obispos españoles aprobamos en el mes de marzo pasado un documento sobre la cooperación con las Iglesias necesitadas, en el que, entre otras muchas cosas, alertábamos sobre la prioridad que debe tener esta organización de la Santa Sede sobre otras ayudas particulares a diócesis o programas más conocidos por nosotros, para evitar que unos se lleven mucho y otros, quizás más necesitados, sean ignorados por todos. Así decíamos en el documento: ‘La universalidad de la cooperación misionera con la Iglesia es promovida por las Obras Misionales Pontificias y su Fondo Universal de Solidaridad, dependientes de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos. Desde este organismo pontificio se atienden los llamados territorios de misión, que constituyen un tercio de la Iglesia católica. Sin embargo, estamos constatando que esta institución misionera es cada día menos conocida y atendida por los sacerdotes y las comunidades cristianas, que la cooperación de los fieles con ella queda reducida a lo económico, y que en no pocas ocasiones es sustituida por ayudas a necesidades misioneras particulares, privando a los fieles del carácter universal de la caridad’. Es la dimensión universal del mensaje del día del DOMUND, que haríamos muy bien en atender, si queremos ser justos en el reparto de nuestra ayuda misionera.



El misionero marista "hermano León" honrado por el gobierno de El Salvador
OMPRESS-EL SALVADOR (6-10-11). Su verdadero nombre Maximino Echávarri Aramendia, pero todo el mundo lo conoce en El Salvador como “hermano León”. El congreso nacional de El Salvador ha reconocido la labor de este misionero navarro otorgándole el título de “Noble Amigo de El Salvador”, un gesto hacia quien ha entregado su vida de manera silenciosa en diferentes obras maristas de El Salvador evangelizando tanto en las clases como en el deporte.
El hermano León llegó a este país procedente de Cuba en 1958. Su primer destino fue el Liceo San Luis donde comenzó como profesor de bachillerato y responsable de deportes. Posteriormente, en 1963, pasa al Colegio María Inmaculada – hoy Colegio Champagnat – en Santa Tecla donde sería profesor, encargado de deportes, director y administrador. Desde 1972 el Liceo Salvadoreño ha sido su hogar y palestra. En 1998, su espíritu emprendedor lo lleva a iniciar la Clínica Marcelino Champagnat ubicada junto a las instalaciones de Ademar.
Si bien, dada su edad, ya no está presente en las clases y entrenamientos, su alma misionera lo ha llevado a introducirse sin temor en un nuevo campo de evangelización: el mundo de internet. Desde ahí, acompaña a exalumnos, amigos y padres de familia. Un grupo de exalumnos liceístas ha decidido prolongar su legado por medio de una Fundación dedicada a apoyar proyectos educativos que beneficien a los niños y jóvenes más necesitados: www.fundaleon.com



El Colegio Romareda de Zaragoza, de los Agustinos Recoletos, comenzó el curso con una campaña solidaria con África
OMPRESS-ZARAGOZA (6-10-11). Los alumnos del Colegio entregan a alumnos voluntarios diversos materiales escolares que serán distribuidos posteriormente en la región de Biriwa, en Sierra Leona, en la misión de los Agustinos Recoletos en Kamabai. Durante las dos primeras semanas de septiembre, los alumnos de primaria y secundaria del Colegio Romareda de Zaragoza han iniciado el nuevo curso dejando atrás las vacaciones del verano. Junto con el reencuentro de amigos, compañeros, profesores y religiosos, también está un reencuentro muy especial, pero a distancia: con los alumnos de los colegios de la región africana de Kamabai.
Y es que con el nuevo curso no sólo se inician actividades educativas o deportivas, sino también solidarias. Una serie de contenedores con sugerentes nombres se encargarán de unir a estos alumnos zaragozanos con niños y adolescentes de su misma edad en la lejana región de Biriwa, en el norte de Sierra Leona, en África Occidental.
Allí, sus “compañeros de curso” recibirán en unos meses los materiales escolares que ahora se recogen en Zaragoza. Durante los recreos, un grupo de voluntarios del Colegio Romareda se acerca a cada clase para recoger lo que los chicos y chicas traen para sus colegas africanos.
Con tal motivo, el departamento de pastoral del Colegio ha emitido una circular en la que recuerda los motivos y fundamentos para esta campaña, en la que se recuerda que, junto con la recogida de materiales, lo más importante es que los alumnos “tomen conciencia de lo privilegiados que son y hagan un esfuerzo por compartir o por preocuparse por contribuir a cubrir las necesidades académicas de otros niños como ellos”.
Los voluntarios, alumnos de tercero de Secundaria y segundo de Bachillerato, tras recoger el material de las clases, lo prepararán, seleccionarán y empaquetarán para ser enviado a los contenedores que anualmente se envían a Kamabai desde Valladolid.
La Campaña informativa ha utilizado diversos lemas que identifican los diversos materiales que se recogen. Así, las tijeras, sacapuntas y material de manualidades servirán para “cortar el sufrimiento”; los lápices de colores, rotuladores, bolígrafos y lapiceros para “colorear la vida”; los cuadernos para “dibujar sonrisas” y las gomas y correctores para “borrar lágrimas”.


WebJCP | Abril 2007