LUGAR DE ENCUENTRO DE LOS MISIONEROS DE TODO EL MUNDO
MISIONEROS EN CAMINO: Palabra para la Misión: De Emaús al mundo: para anunciar la experiencia del Resucitado
NO DEJES DE VISITAR
www.caminomisionero.blogspot.com
El blog donde encontrarás abundante material para orar y meditar sobre la liturgia del Domingo. Reflexiones teológicas y filosóficas. Videos y música para meditar. Artículos y pensamientos de los grandes guías de nuestra Iglesia y Noticias sobre todo lo que acontece en toda la vida eclesial
Fireworks Text - http://www.fireworkstext.com
BREVE COMENTARIO, REFLEXIÓN U ORACIÓN CON EL EVANGELIO DEL DÍA, DESDE LA VIVENCIA MISIONERA
SI DESEAS RECIBIR EL EVANGELIO MISIONERO DEL DÍA EN TU MAIL, DEBES SUSCRIBIRTE EN EL RECUADRO HABILITADO EN LA COLUMNA DE LA DERECHA

sábado, 7 de mayo de 2011

Palabra para la Misión: De Emaús al mundo: para anunciar la experiencia del Resucitado


Domingo 3° de Pascua - Por Euntes
Año A – Domingo 8.5.2011

Hechos 2,14.22-33 / Salmo 15 / 1Pedro 1,17-21
Lucas 24,13-35

Reflexiones

La experiencia pascual de los dos discípulos de Emaús (Evangelio) está marcada por etapas evidentes, parecidas al camino espiritual de muchas personas. Se trata de una experiencia ejemplar, emblemática. El evangelista ha construido toda la narración en torno a la imagen del camino: un camino de ida y un camino de vuelta. Un camino que lleva lejos de Jerusalén (con sentimientos de desilusión, tristeza, aislamiento…) y un camino de vuelta (con ojos abiertos, corazón ardiente, paso veloz, alegría por llevar una ‘buena noticia’…). El itinerario de Emaús es, en realidad, el camino de todo cristiano, de todo hombre. El texto de Lucas señala también una clara metodología misionera y catequética, con las etapas del método pastoral: ver, juzgar, actuar, celebrar...

- 1. La experiencia arranca de una realidad de frustración y de fracaso: los dos discípulos, incapaces, igual que los otros, de encontrar un sentido a los hechos ocurridos en esa pascua, se aíslan alejándose del grupo (v. 13-14), están tristes (v. 17), “nosotros esperábamos… ya han pasado dos días…”v. 21)...

- 2. El cambio de escenario se produce con la llegada de un forastero que parece ignorar completamente los hechos del día (v. 15-18). Los dos aceptan compartir el viaje con él y lo escuchan. Entran así en una etapa de iluminación sobre los acontecimientos, hecha por Jesús mismo, que les explica “lo que se refería a Él en toda la Escritura” (v. 27).

- 3. Ahora ya están preparados para la celebración y la contemplación: el corazón de los discípulos está ardiendo (v. 32); brota la oración: “Quédate con nosotros” (v. 29); están sentados a la mesa juntos (v. 30); Jesús cumple el gesto ritual de tomar el pan, reza la bendición, lo parte y se lo da (v. 30); se les abren los ojos y lo reconocen (v. 31).

- 4. Y finalmente llega el momento de actuar, la hora de la misión: levantándose al momento, se vuelven a Jerusalén, como siguiendo un imperativo que nace del encuentro con Jesús. Se reintegran a la comunidad de los otros discípulos y comparten cada cual su experiencia del Resucitado (v. 33-35). Ahora los discípulos están seguros de que Cristo ha resucitado y todos ellos son testigos, como lo proclama con valentía Pedro (I lectura) en la plaza de Jerusalén la mañana de Pentecostés (v. 32).

¿Qué es lo que ha cambiado? La ruta Jerusalén-Emaús, el panorama, los kilómetros a la ida y a la vuelta, las vicisitudes de la muerte de Jesús y la tumba vacía… Los hechos siguen siendo los mismos. Pero ahora hay una perspectiva nueva: la fe ha cambiado definitivamente la manera de verlos y de vivirlos. La fe marca la diferencia. “Según la narración evangélica, la transformación se debe a la explicación de las Sagradas Escrituras… El itinerario abierto por la palabra de Jesús se cruza con el triste viaje de retorno de los dos discípulos y lo convierte en un camino de esperanza, en un progresivo acercamiento a los proyectos de Dios, en peregrinación hacia la Pascua, la Eucaristía, la Iglesia, la misión hasta los extremos confines de la tierra” (Card. Carlos M. Martini).

“Quédate con nosotros, porque atardece” (v. 29). Es la primera y la más conmovedora oración de la comunidad cristiana dirigida a Jesús resucitado. El Papa Juan Pablo II ha titulado una carta apostólica con estas palabras, comentando, en clave eucarística y misionera, el episodio de los dos discípulos de Emaús, y presentando la Eucaristía como misterio de luz, fuente y epifanía de comunión, principio y proyecto de misión. (*) Nos dejamos guiar por el Papa, que en la carta Mane Nobiscum Domine (Quédate con nosotros, Señor), evidencia el dinamismo misionero que nace de la Eucaristía.


Palabra del Papa

(*) “Los dos discípulos «levantándose al momento, se volvieron a Jerusalén» (Lc 24,33)... Cuando se ha tenido verdadera experiencia del Resucitado, alimentándose de su cuerpo y de su sangre, no se puede guardar la alegría sólo para uno mismo. El encuentro con Cristo, profundizado continuamente en la intimidad eucarística, suscita en la Iglesia y en cada cristiano la exigencia de evangelizar y dar testimonio... La despedida al finalizar la Misa es como una consigna que impulsa al cristiano a comprometerse en la propagación del Evangelio y en la animación cristiana de la sociedad. La Eucaristía no sólo proporciona la fuerza interior para esta misión, sino también, en cierto sentido, su proyecto (MND 24-25)... El cristiano que participa en la Eucaristía aprende de ella a ser promotor de comunión, de paz y de solidaridad en todas las circunstancias de la vida” (Ib. 27).

Juan Pablo II
Carta apostólica Mane Nobiscum Domine (2004; n. 24-25.27.)


Siguiendo los pasos de los Misioneros

- 8/5: B. María Catalina Symon de Longprey (+1668), de las Hermanas Hospitalarias de la Misericordia, entregada al cuidado físico y espiritual de los enfermos en Quebec (Canadá).

- 8/5: S. Magdalena de Canossa (1774-1835), italiana de Verona: renunció a sus bienes patrimoniales y fundó dos Congregaciones para la educación cristiana de la juventud.

- 8/5: Jornada Internacional de la Cruz Roja (desde 1929) y de la Media Luna Roja.

- 9/5: S. Pacomio (Alto Egipto, 287-347), padre del monacato cenobítico cristiano, autor de una de las primeras reglas monásticas.

- 10/5: S. Juan de Ávila (1500-1569), entregado a las misiones populares en el sur de España, amigo y socio de los grandes reformadores de su tiempo; es el patrono de los sacerdotes diocesanos españoles.

- 10/5: B. Ivan Merz (1896-1928), laico de Croacia, humanista, comprometido en la vida social.

- 11/5: B. Zeferino Namuncurá (1886-1905), nacido en Argentina, miembro de la etnia mapuche de la Araucania, y fallecido en Roma, siendo aspirante de la familia salesiana, modelo de virtudes cristianas.

- 11/5: Memoria del P. Mateo Ricci (1552-1610), jesuita italiano, misionero en China: vivió, murió y está enterrado en Beijing. Fue pionero de una nueva presencia misionera y cristiana en China.

- 13/5: Aniversario de las apariciones de la Virgen María en Fátima (Portugal, 1917).

- 13/5: Recuerdo de la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, inaugurada (2007) en Aparecida (Brasil) por el Papa Benedicto XVI.

- 14/5: S. Matías, Apóstol, llamado a integrar el número de los Doce (Hechos 1,15-26).

- 14/5: S. Teodora (Ana Teresa) Guérin (1798-1856), religiosa francesa, fundadora, misionera en Indianápolis (USA).


WebJCP | Abril 2007