LUGAR DE ENCUENTRO DE LOS MISIONEROS DE TODO EL MUNDO
MISIONEROS EN CAMINO: Evangelio Misionero del Día: 14 de Mayo de 2011 - Tercera Semana de Pascua - Ciclo A
NO DEJES DE VISITAR
www.caminomisionero.blogspot.com
El blog donde encontrarás abundante material para orar y meditar sobre la liturgia del Domingo. Reflexiones teológicas y filosóficas. Videos y música para meditar. Artículos y pensamientos de los grandes guías de nuestra Iglesia y Noticias sobre todo lo que acontece en toda la vida eclesial
Fireworks Text - http://www.fireworkstext.com
BREVE COMENTARIO, REFLEXIÓN U ORACIÓN CON EL EVANGELIO DEL DÍA, DESDE LA VIVENCIA MISIONERA
SI DESEAS RECIBIR EL EVANGELIO MISIONERO DEL DÍA EN TU MAIL, DEBES SUSCRIBIRTE EN EL RECUADRO HABILITADO EN LA COLUMNA DE LA DERECHA

sábado, 14 de mayo de 2011

Evangelio Misionero del Día: 14 de Mayo de 2011 - Tercera Semana de Pascua - Ciclo A


Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan 15, 9-17

A la Hora de pasar de este mundo al Padre, Jesús dijo a sus discípulos:
Como el Padre me amó,
también Yo los he amado a ustedes.
Permanezcan en mi amor.
Si cumplen mis mandamientos,
permanecerán en mi amor,
como Yo cumplí los mandamientos de mi Padre
y permanezco en su amor.
Les he dicho esto
para que mi gozo sea el de ustedes,
y ese gozo sea perfecto.
Éste es mi mandamiento:
Ámense los unos a los otros,
como Yo los he amado.
No hay amor más grande
que dar la vida por los amigos.
Ustedes son mis amigos
si hacen lo que Yo les mando.
Ya no los llamo servidores,
porque el servidor ignora lo que hace su señor;
Yo los llamo amigos,
porque les he dado a conocer
todo lo que oí de mi Padre.
No son ustedes los que me eligieron a mí,
sino Yo el que los elegí a ustedes,
y los destiné para que vayan y den fruto,
y ese fruto sea duradero.
Así, todo lo que pidan al Padre en mi Nombre,
Él se lo concederá.
Lo que Yo les mando
es que os amen los unos a los otros.

Compartiendo la Palaba
Por Samuel Sueiro, cmf

Hoy celebramos la fiesta de san Matías, el apóstol que fue designado para ocupar el puesto dejado por Judas, hijo de Simón Iscariote. En él recordamos que el núcleo del ministerio apostólico reside en testimoniar la resurrección, ese fruto último que el Espíritu del Padre produjo en la vida incomparablemente entregada de Jesús.
Será el encargo de Jesús en el Evangelio el que describa cómo desarrollar este testimonio: permaneciendo en su amor, para que nuestra alegría llegue a plenitud. Es el testimonio vivo de no hallar nada más grande que a un Dios «amigo» que produce vida en y para nosotros. Un Dios preocupado por nuestros mejores frutos que nos sostiene cada día para que el amor perdure y colme de alegría nuestro mundo. ¿Cómo es posible que sigamos pensando el mandato del amor como una carga o una imposición? ¿Cuándo comprenderemos de corazón que Dios nos llama «amigos», y que no hay nada mayor en la vida que reconvertir todo lo que somos con ese amor? Para eso nos ha elegido Jesús, para sacarnos de iniciativas vanas y llevarnos a nuestras más altas posibilidades, dándonos a conocer el corazón de Dios.


WebJCP | Abril 2007