LUGAR DE ENCUENTRO DE LOS MISIONEROS DE TODO EL MUNDO
MISIONEROS EN CAMINO: Evangelio Misionero del Día: 17 de Marzo de 2011 - I SEMANA DE CUARESMA - CICLO A
NO DEJES DE VISITAR
www.caminomisionero.blogspot.com
El blog donde encontrarás abundante material para orar y meditar sobre la liturgia del Domingo. Reflexiones teológicas y filosóficas. Videos y música para meditar. Artículos y pensamientos de los grandes guías de nuestra Iglesia y Noticias sobre todo lo que acontece en toda la vida eclesial
Fireworks Text - http://www.fireworkstext.com
BREVE COMENTARIO, REFLEXIÓN U ORACIÓN CON EL EVANGELIO DEL DÍA, DESDE LA VIVENCIA MISIONERA
SI DESEAS RECIBIR EL EVANGELIO MISIONERO DEL DÍA EN TU MAIL, DEBES SUSCRIBIRTE EN EL RECUADRO HABILITADO EN LA COLUMNA DE LA DERECHA

miércoles, 16 de marzo de 2011

Evangelio Misionero del Día: 17 de Marzo de 2011 - I SEMANA DE CUARESMA - CICLO A


Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo 7, 7-12

Jesús dijo a sus discípulos:
Pidan y se les dará; busquen y encontrarán; llamen y se les abrirá. Porque todo el que pide, recibe; el que busca, encuentra; y al que llama, se le abrirá.
¿Quién de ustedes, cuando su hijo le pide pan, le da una piedra? ¿O si le pide un pez, le da una serpiente? Si ustedes, que son malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¡cuánto más el Padre de ustedes que está en el Cielo dará cosas buenas a aquéllos que se las pidan!
Todo lo que deseen que los demás hagan por ustedes, háganlo por ellos: en esto consiste la Ley y los Profetas.

Compartiendo la Palabra
Por Dominicos.org

Se ha dicho que orar y la oración no es monopolio de los cristianos y será cierto, pero que Jesús oraba y que nos habló de su necesidad, enseñándonos a hacerla, es innegable. Hoy la Primera Lectura nos pone el modelo de una bella oración de la Reina Ester. Y, en el Evangelio, Jesús nos urge a practicarla y a creer en su eficacia.

Oración y acción

Parafraseando a Santa Teresa cuando decía que “el amante en todas partes ama”, hay que empezar diciendo que el orante en todas partes ora. Esto no significa que quien ora se desentienda de sus obligaciones como persona, pidiendo la solución de los problemas a Dios, sino que se pide a Dios todo lo que se necesita, aunque trabajando y procurando su solución como si todo dependiera sólo de nosotros. Entre la oración y la acción tendría que existir perfecta armonía. Tener espacios para orar, como Jesús cuando se retiraba a la montaña o a algún sitio solitario para ponerse en contacto con su Padre; y espacios para trabajar y desempeñar con eficacia nuestras obligaciones personales, familiares, sociales y profesionales. Y todo con equilibrio, paz y armonía.

Oración de petición

“Vosotros, cuando oréis decid: Padre” (Lc 11,2). Esta es la clave. Oramos y pedimos porque Dios es nuestro Padre. “Y si a alguno de vosotros le pide su hijo pan, ¿le va a dar una piedra?; y si le pide pescado, ¿le dará una serpiente? Pues, si vosotros, que sois malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre del cielo dará cosas buenas a los que le piden?”

¿Y qué hay que pedir? Como hijos y en cuanto hijos, todo; todo lo que necesitamos. Pero guardando las formas. No podemos pedir a nuestro Padre Dios que resuelva los problemas que tenemos que solventar nosotros. No podemos intentar “seducir” a Dios, por más Padre que sea, para que cambie sus planes y nos conceda nuestros deseos. Todo lo contrario, oramos y pedimos cambiar nosotros para que nos conceda sus deseos, los suyos. Como él nos enseñó, pedimos que “se haga tu voluntad”, no la nuestra, sabedores que en esa voluntad suya está todo lo mejor para nosotros. Le pedimos a él, no pedimos cosas. Y, al llamarle “Padre nuestro”, no “mío”, implícitamente pedimos por nosotros y por todos nuestros hermanos.

Eficacia de la oración

Las palabras del Señor hoy no pueden ser más rotundas: “Pedid, buscad, llamad, y se os dará, encontraréis y se os abrirá”. Y esto porque Dios es más y mejor Padre que cualquiera de los de aquí abajo. De ahí su promesa de darnos, si lo pedimos con sinceridad, “cosas buenas” y “el Espíritu Santo”. Pero, si nuestra oración no es “verdadera”, es decir, si es egoísta o, por la razón que sea, equivocada, no puede ser eficaz, y, pensando en nosotros y en los demás, mejor que no lo sea.

Buen momento la Cuaresma, el desierto, para reflexionar sobre la oración, sobre la confianza con la que oramos, y, muy en particular, sobre el agradecimiento que mostramos a nuestro Padre Dios, al hacerla, y el compromiso que adquirimos por habernos encontrado con Dios. Lo demás, aunque importante, no es decisivo, porque “ya sabe vuestro Padre del cielo que tenéis necesidad de todo eso. Buscad primero su Reino y su justicia, y todas esas cosas se os darán por añadidura” (Mt 6,33).

Fray Hermelindo Fernández Rodríguez
La Virgen del Camino

Oramos con la Palabra

CRISTO, siguiendo tu consejo, le pido al Padre que me dé la fe, la amistad divina que nada ni nadie me pueda arrebatar, el poder tratar a los demás como quiero que ellos me traten. ¡Apoya ante el Padre mi oración, pues pido con fe y en tu nombre lo que necesito para ser cristiano!

Esta oración está incluida en el libro: Evangelio 2011 publicado por EDIBESA


WebJCP | Abril 2007