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jueves, 17 de febrero de 2011

CATEQUESIS: Domingo 7º de tiempo ordinario - Enseñanzas del perdón


Publicado por Catequistas.org

1. Lectura de la Palabra de Dios

Es el Domingo del perdón de los enemigos. El reclamo de Jesús de “ser capaces de perdonar” a los que se portan mal con nosotros, de los que nos persiguen y ofenden, es uno de los puntos más esenciales del mensaje evangélico

1ª Lectura. Levítico 19 1-2 y 17-18.

En el libro del Levítico nos presenta un texto hermoso e interesante, que se refiere a la posibilidad de perdonar y al deber de todo seguidor de Dios de hacer el bien al prójimo

“Yaweh habló a Moisés diciendo: "Habla a toda la congregación de los hijos de Israel y diles: ’Sed santos, porque yo, Yaweh, vuestro Dios, soy santo’
’No aborrecerás en tu corazón a tu hermano. Ciertamente amonestarás a tu prójimo, para que no cargues con pecado a causa de él.
’No te vengarás ni guardarás rencor a los hijos de tu pueblo. Más bien, amarás a tu prójimo como a ti mismo. Yo, Yaweh


2ª Lectura: Corintios 3. 16-23

Refleja la conciencia cristiana de que Dios habita en sus seguidores y eso lkes confiere una dignidad infinita. Los seguidores del bien y del camino del a luz, están reflejando la santidad de Dios. Y lo deben hacer con obras y con actitudes de entrega a Dios.

¿Hermanos, ¿no sabéis que sois templo de Dios y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?
Si alguien destruye el templo de Dios, Dios lo destruirá a él; porque santo es el templo de Dios, el cual sois vosotros.
Nadie se engaña a sí mismo. Si alguno entre vosotros cree ser sabio en esta edad presente, hágase necio para llegar a ser sabio. Porque la sabiduría de este mundo es locura delante de Dios, pues está escrito: El prende a los sabios en la astucia de ellos; y otra vez: El Señor conoce los pensamientos de los sabios, que son vanos.
Así que nadie se gloríe en los hombres; pues todo es vuestro2 -sea Pablo, sea Apolo, sea Pedro, sea el mundo, sea la vida, sea la muerte, sea lo presente, sea lo porvenir-, todo es vuestro, y vosotros de Cristo, y Cristo de Dios.

3ª Lectura: Mateo 5. 38-48

El fragmento que leemos de San Mateo es la síntesis de lo que deben hacer y ser los seguidores de Jesús. No se trata de ofrecer buenos deseos y elevados ideales, sino de trazar normas de conducta que pueden parecer heroicas, pero que, con la gracia de Dios, son posibles.

"Habéis oído que fue dicho a los antiguos: Ojo por ojo y diente por diente. Pero yo os digo: No resistáis al malo. Más bien, a cualquiera que te golpea en la mejilla derecha, vuélvele también la otra. Y al que quiera llevarte a juicio y quitarte la túnica, déjale también el manto. A cualquiera que te obligue a llevar carga por una milla, vete con él dos.
Al que te pida, dale; y al que quiera tomar de ti prestado, no se lo niegues.
"Habéis oído que fue dicho: Amarás a tu prójimo y aborrecerás a tu enemigo. Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos y orad por los que os persiguen; de modo que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, porque él hace salir su sol sobre malos y buenos, y hace llover sobre justos e injustos.
Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tenéis? ¿No hacen lo mismo también los publicanos? Y si saludáis solamente a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de más? ¿No hacen eso mismo los gentiles?
Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto

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Comentario


El Evangelio es exigente y aparentemente está hecho para personas heroicas. Esto se desprende del texto evangélico. Y a simple vista puede parecer casi imposible de cumplir.

Pero no es así. Dios todo lo puede y da su gracia a quien le ama. Perdonar al enemigo, hacer el bien a quien ha hecho el mal, olvidar las ofensas, no vengarse ante las ofensas, es difícil si nos dejamos llevar por los impulsos terrenos, por los instintos naturales, los del hombre carnal. Pero no es imposible, si domina en nosotros el hombre espiritual. Esto acontece si entendemos que el cristiano lleva en sí mismo la gracia bautismal y que Cristo hizo eso con los que le perseguían e incluso con los que le condenaron a muerte.

El 3 de Enero de 2006 el Papa Benedicto XVI decía en sus palabras de saludo a los peregrinos: “Profesar la fe cristiana reclama el heroísmo de los mártires, incluso allí donde no hay persecución. Y vivir con coherencia el Evangelio comporta pagar un alto precio”. El alto precio es el esfuerzo de cada día, por que un acto de perdón, un acto de generosidad se hace fácilmente en un momento de piedad o de fortaleza. Pero asumir un talante de generosidad permanente, de promoción de actitudes bondadosas, incluso en las circunstancias más adversas, eso no lo hacen más que los que llevan una vida cristiana intensa.

En el Antiguo Testamento se veía el odio a los enemigos como algo natural. Un ejemplo sorprendente es el que se relata en libro de Samuel. Saúl persigue a muerte a David.

En medio de la persecución pasa la noche en un campamento y David entra en su tienda y lo tiene a mano. Puede matarlo. Le perdona la vida y tiene que seguir huyendo

Es incomprensible en el contexto del Antiguo Testamento que no haga un acto de venganza. Por eso el libro de Samuel le presenta como noble, generoso, heroico, al perdonar a quien le perseguía para matarle a él.

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Cuando Jesús proclamaba el perdón y el amor a los enemigos, la sorpresa debía ser grande también entre los oyentes. Era lo más novedoso de los seguidores de Jesús, que aprendieron del divino Maestro lo que debía ser su distintivo: amar a los amigos, pero también a los enemigos.

El mensaje cristiano de este domingo es significativo. Sin embargo, hay que saber interpretarlo con sentido común, no con sabiduría humana; con sencillez, no con ingenuidad. Eso significa que hay que ser generosos y altruistas con estas consignas, pero que es necesario entender lo que ellas quieren decir.

No significa que se debe dar facilidades a los delincuentes, a los asesinos, a los enemigos, para hacer el mal con toda facilidad e impunidad. Significa que hay que tener un corazón generoso para ver, incluso en los malvados, personas humanas y seres libres capaces de arrepentirse, si obran mal, y volverse buenos.

Las diversas frases del Evangelio se prestan a una interpretación literal e irreflexiva y a una interpretación inteligente y evangélica. Del texto que dice “poner la otra mejilla cuando han herido en una”, no se desprende que literalmente hay que dar ocasión al cruel para que haga más daño si ha hecho ya alguno. O que al ladrón hay ponerle a manos más cosas, si que quita alguna…

Significa que no es cristiano promover en el corazón sentimientos odio o de venganza, cuando se ha recibido un mal. El sentido del perdón implica que, si se ha recibido un mal, hay que saber dominarse y no dejarse llevar por sentimientos de venganza

Esto debe ser así, por que el cristiano mira las realidades con los ojos del a fe. Lo explica la lectura de este día en la Carta de San Pablo a los Corintios. Se dice que los seguidores de Jesús deben ser más hombres espirituales, al estilo de Cristo, que carnales y materiales al estilo de Adán. Es decir, deben ser y comportarse a la luz de la fe y de la gracia y no según la fuerza de los impulsos y de los instintos naturales.

Por otra parte conviene resaltar que no esta reñida la actitud heroica con la conveniencia de la justicia correctiva, para que el delincuente no siga delinquiendo, que el ladrón no siga robando o el violento no siga abusando del débil. El que ha hecho un mal, debe ser castigado proporcionalmente, no por venganza, sino por justicia, con el fin de que no siga haciendo el mal a otros ni a uno mismo.

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De esta manera el cristiano da testimonio de su fe y de su amor al prójimo. Es el testimonio lo que más rápida y eficazmente puede cambiar a los que odian, hieren, hacen el mal, abusan de los demás y maldicen. Jesús quiere que la luz de sus seguidores “brille ante los hombres”. Dice: “Que vean todos vuestras buenas obras y por ellas den gloria al Padre que está en los cielos”.

A esto se llama en la piedad cristiana generosidad, misericordia, valentía. Muchas veces se confunde la misericordia con la compasión, con la lástima. La misericordia es una de las manifestaciones de la verdadera caridad. La compasión suele ser más bien una expresión afectiva y humana. El hombre espiritual es misericordioso, no sólo compasivo

Para llegar a esta misericordia, en el texto de San Mateo se dan tres exhortaciones o consignas que concretan la actitud misericordiosa de todo cristiano.
La primera “No devuelvas violencia por violencia”, es decir no debéis actuar sólo por la razón y el impulso, sino por el amor de Dios y el amor a los hombres.
La segunda es “amad a todos, hasta a los enemigos”. La misericordia no se entiende sin la capacidad de perdonar, porque es en este momento cuando las comunidades y personas llegan a vivir realmente como hermanos.
Y la tercera es más sencilla de entender: Sed perfectos, como vuestro Padre del cielo lo es.

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3. Modelo de Catequesis


Experiencia

Hermoso es el Evangelio para hacer un plan de vida para una persona que quiere ser santo. Se puede simular que vamos a hacer un conjunto de consignas para un Santo, para San Ignacio de Loyola, San Juan Bosco o o San Francisco Javier
Se puede repartir el texto del Evangelio en partes, en frases, y lograr que cada catequizando o alumnos escriba a ese santo lo que tiene que hacer en diversos casos


Acción

Previamente se expone cómo hay que interpretar el texto: no con la ingenua literalidad, sino con el sentido común. A la luz de lo que dice, se pueden analizar hechos delictivos que todos los días aparecen en la prensa.
El educador o profesor, el catequista, debe terminar esa presentación de modelos con referencias a Cristo en la Cruz que dijo: “Padre, perdónales, porque no saben lo que hacen.”

Participación

Recoger algunos testimonios de víctimas del terrorismo o de explotaciones y crímenes, que a veces salen en los periódicos. Tratar de decir si se acercan o se alejan de las consignas del Evangelio. Analizar frases dichas por los asesinos: “Yo volvería a matar”, “Se van a acordar de mi”, “Lo siento, pido perdón”, “No me interesa lo que digan las víctimas”, etc.
Y analizar también las actitudes asumidas por los perjudicados: “que se pudran en la cárcel”, “hay que matarlos a todos”, “no merecen vivir”, “debe recaer sobre ellos la justicia”, “libertad para los presos, sin más”…
Analizar algunos hechos violentos, robos, abusos, atropellos… y ver como reaccionaríamos cada uno de los presentes si fuéramos las víctimas…
Insistir más en los actos de perdón. “Perdono como cristiana al asesino de mi esposo”, “No debemos albergar deseos de venganza, sino afanes de justicia”, “Esos ladrones son también personas, deben ser encerrados hasta que se los reeduque y se decidan a vivir de su trabajo y de forma honrada”.
La visión tiene que ser positiva, más que negativa. Y es preferible que sean conclusiones sacadas por los alumnos, antes que una reflexión que se les hace y se olvidan pronto de ella

Interiorización

Simular una cárcel y simular entrevistas a presos que han cometido algún delito contra la vida, contra las personas, contra las propiedades, etc. Y hacer entrevistas simuladas al policía que los detuvo, al juez que los juzgó, al abogado que los defendió y a los fiscales que los acusó, y también a las víctimas que salieron perjudicadas
Hacer por grupos el análisis de uno de hechos que se dan en la vida y determinar que hacen, o desearían hacer, cada uno de los estilo de personas que existe. Que hace un vengativo: “ojo por ojo y diente por diente”. Qué hace un buen cristiano: “Te perdono tu ofensa, pero no vuelvas a ofender”
Elaborar ejemplos interesantes de actos de perdón. Se narra, o lee, el de David perdonando a su perseguidor y se buscan otros ejemplos bíblicos; o recientes: Oscar Romero, Maximiliano Kolbe, Edith Stein, entre otros muchos.

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Ejercicios para la catequesis


Pequeños.

Dramatizar una conversación con Jesús, en donde dice las palabras del texto evangélico y que uno que hace de oyente le dice a Jesús que va a cumplir lo que significan sus palabras.

Representar un acto de perdón de los que se pueden hacer en la vida ordinaria del niño. Simular una fechoría perjudicial para alguien. Simular un acto de venganza. Simular otro alumno o catequizando un acto de perdón. Simular una aparición de Jesús que dice frases del Evangelio de Lucas (leído este domingo) y dar un regalo simbólico o una alabanza al que ha perdonado y pronunciar una condena para el que no ha querido perdonar.

Niños medianos

Dramatizar un juicio: juez, fiscal, abogado defensor, acusado de un delito, acusador que sea calumniador. Hacer pasar a un reo de robo o de asesinato por tres tribunales: uno evangélico ingenuo, que nunca condena y exhorta al perdón y todo lo perdona. Otro de sentido cristiano inteligente, que condena no por venganza sino para lograr el cambio de vida del acusado y castigado. Uno duro y dictatorial que no escucha y condena con todo rigor. A la máxima pena a todo el que haya delinquido.
Explorar actos de venganza que se hacen en la clase o en el grupo al que pertenecemos y hacer una lista de ellos. Después establecer un contraste entre lo leído en el Evangelio y lo que algunos podemos hacer o hemos hecho en nuestra vida cotidiana. Ordenarlo por mayor o menor alejamiento del mensaje de Jesús

Para niños mayores

Explorar en la Biblia actos de venganza o de castigo: Caín mata a Abel. Esaú quiere vengarse de Jacob. Salomón condena a muerte a Joab y a Semeí. Acab mata a Nabot, Elías mata a los profetas de Baal. Eliseo maldice a los muchachos burlones. Buscar las citas en la Biblia y hacer un contraste entre estas actitudes y las palabras de Jesús. Entre el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento
Redactar uno o dos de esos hechos o referencias bíblica de forma evangélica, es decir con términos exhortativos del perdón

Ilustrar con recortes de fotografías o fragmentos de prensa desechable o con noticias de prensa, algunos hechos de venganza y algunos testimonios de perdón. Cada uno de los miembros del grupo o de la clase puede buscar uno, recortarlo, explicarlo y luego ponerlo por orden de gravedad o por orden de alejamiento o cercanía a las palabras de Jesús.

Preadolescentes.

Hacer una lista de expresiones negativas y rencorosas expresadas en los Salmos. Ir leyendo despacio salmos y escribir esas expresiones. Luego compararlas con las palabras de Jesús y buscar en los Evangelios otras palabras de Jesús que haban de perdón y compasión
Hacer un diseño o perfil del hombre espiritual y otro del hombre carnal o material. Para ello leer primero la Epístola del día (1 Corintios 3. 16-23) y buscar en una Biblia los textos anteriores y los que siguen a este fragmento. El perfil debe hacerse en forma de frases breves y sencillas


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Elementos para la reflexión

Vocabulario interesante.

Perdonar, rencor, venganza, misericordia. Pobres.

Pecadores. Justos, Misericordia. Amor al enemigo. Amigos



Unos libros de reflexión


La Tora oral de los fariseos: textos de la tradición de Israel. P. Lendhart y M. Colin. Navarra. Verbo Divino. 1991

Nicodemo el fariseo. Miguel de Unamuno. Madrid. Ed. Encuentro. 2007

Pablo Fariseo, hoy. Ramón Llido. Ed. Llido. 1994

Memorias de un reportero en tiempo de Cristo. Carlos Maria de Heredia. Madrid. Edibesa. 1994

Los Herodes: una disnatía real de los tiempos de Jesús. Joaquin González. Navarra. Verbo Divino. 2007

Historia del pueblo judio en tiempos de Jesús. Emil Schuerer . Madrid. Cristiandad. 1985


WebJCP | Abril 2007