LUGAR DE ENCUENTRO DE LOS MISIONEROS DE TODO EL MUNDO
MISIONEROS EN CAMINO: Domingo de Ramos (Lc 22, 14-23, 56) - Ciclo C: Meditando la Pasión
NO DEJES DE VISITAR
www.caminomisionero.blogspot.com
El blog donde encontrarás abundante material para orar y meditar sobre la liturgia del Domingo. Reflexiones teológicas y filosóficas. Videos y música para meditar. Artículos y pensamientos de los grandes guías de nuestra Iglesia y Noticias sobre todo lo que acontece en toda la vida eclesial
Fireworks Text - http://www.fireworkstext.com
BREVE COMENTARIO, REFLEXIÓN U ORACIÓN CON EL EVANGELIO DEL DÍA, DESDE LA VIVENCIA MISIONERA
SI DESEAS RECIBIR EL EVANGELIO MISIONERO DEL DÍA EN TU MAIL, DEBES SUSCRIBIRTE EN EL RECUADRO HABILITADO EN LA COLUMNA DE LA DERECHA

miércoles, 24 de marzo de 2010

Domingo de Ramos (Lc 22, 14-23, 56) - Ciclo C: Meditando la Pasión


En este domingo en el que volvemos a vivir la entrada de Jesús en Jerusalén y su Pasión, fijémonos en unos protagonistas de esos acontecimientos.

La muchedumbre

En primer lugar está la muchedumbre. Está presente, el domingo, en las puertas de Jerusalén para aclamar a Jesús: “Bendito el que viene como rey en nombre del Señor”. (Evangelio de los Ramos) Está también presente ante el Pretorio de Poncio Pilato, en la mañana del viernes, ya no para aclamar sino para pedir su muerte: “Crucifícalo! ¡Crucifícalo!” ¿Pero será la misma muchedumbre, envuelta por el miedo, o que ha sido manejada por los notables? ¿O es que ahora se imponen el grupo de los enemigos de Jesús, los demás se van escondiéndose por que tienen miedo? Problema misterioso de las muchedumbres a menudo tan versátiles.
Misterio también de cada ser humano, a menudo víctima de sus miedos y su ceguera.


Judas

Está también Judas. El cepo del dinero se ha encerrado sobre él y ha hecho de un apóstol elegido por Jesús un espantoso homicida. En nuestros días, ¿el dinero no sigue siendo matando a unos inocentes?


El sumo Pontífice

No olvidemos que está también el sumo Pontífice. No está de acuerdo en que Jesús reclame su condición de Hijo de Dios. ¿Cómo puede él asumir que los notables, los escribas, los fariseos se hayan equivocado en lo que se refiere a Jesús, que la multitud de la buena gente del pueblo tuviera razón de ver en él al Mesías!...
¡De verdad lo entendemos! ¿No hemos hecho todos nosotros la misma experiencia? Es tan difícil de aceptar nuestros propios errores.


Poncio Pilato

Por fin esta Poncio Pilato. Al mirarlo bien, no se trata de un hombre injusto: no tiene nada de un juez malvado a quien le gustaría condenar… Es un hombre político: no quiere perder su puesto y por consiguiente no puede olvidarse de la muchedumbre. De esa muchedumbre que pide que se crucifique a ese Jesús de Nazaret. Al fin y al cabo que esos judíos se arreglen con su Nazareno. ¡Pilato, él, se lava las manos!

“¡Me lavo las manos de eso!” La fórmula ha hecho su carrera. Y por mala suerte, muy a menudo se hace actual… las víctimas del trabajo, los sin-hogar, los desesperados de la vida, los migrantes rechazados sin motivo… “¡Yo me lavo las manos! ¡A eso yo no puedo nada!” ¡En verdad la Pasión de Jesús sigue en nuestro mundo actual!

Hoy nos encontramos nosotros mismos en tal o cual actitud… Podríamos añadir a la lista anterior las mujeres que piensan “¿a qué sirve el quejarse?”, el apóstol Pedro (a quien Jesús volverá a dar toda su confianza, a pesar de su negación) el centurión (con su exclamación de fe) la Virgen María, madre del condenado, fiel hasta la cruz…

¡Que esta meditación sobre la Pasión de Jesús abra nuestro corazón para acoger en él la alegría de la Pascua y el amor del Resucitado!

Oración

Señor, te rebajaste hasta la muerte
para que comprendiéramos que todo en la vida
puede ser oración y ofrenda para los demás.
Que sepamos acompañarte cada día de esta semana.
Que compartamos contigo y con los que sufren
estos momentos de agonía.
Señor, tu muerte fue el desenlace final
de una manera de vivir y de hacer
que daba miedo a los que tenían autoridad.
En tiempos de crisis da miedo
cualquier intento de cambio.
Muchas personas están viviendo momentos
muy dificiles. Que no ahoguemos su clamor.


Señor, te quedaste solo.
Los discípulos no entendían prácticamente nada.
Los que habían recibido tus favores tenían miedo.
Te juzgaron con mentiras,
como juzgan a los profetas de todos los tiempos.
Danos valor para no huir.
Que sepamos estar aunque sea de lejos.
Señor, aunque nos sintamos solos,
que seamos capaces de dar la mano
a los que están a nuestro lado
y compartir con ellos la fe,
la esperanza y el amor.

0 comentarios:


WebJCP | Abril 2007