La multiplicación de los panes y los peces es uno de los relatos más famosos del evangelio. Es una auténtica lección de cómo se deben compartir los bienes.


El milagro más grande que Tú hiciste,
fue cambiar a tu gente el corazón,
y compartiendo todos lo que tenían,
la comida para todos fue realidad.
Esta es la tarea que nos ofreces,
continuar esta misma forma de actuar,
animando a repartir lo que tenemos
sin que nadie posea nada de más.
Aunque esto, Señor, parece fácil,
y vemos claro que hay que compartir,
la verdad es que tenemos de sobra
y acumulamos mil cosas para vivir.
Tú tomaste, Jesús, el pan de unos,
y el pescado que otros ofrecieron
y al juntarlo y repartirlo justamente,
hubo comida para todos y aún sobró…
El milagro de los panes y los peces,
se produce cada día una y mil veces,
siempre que uno entrega el corazón,
al vivir como hermanos con justicia y con amor.
fue cambiar a tu gente el corazón,
y compartiendo todos lo que tenían,
la comida para todos fue realidad.
Esta es la tarea que nos ofreces,
continuar esta misma forma de actuar,
animando a repartir lo que tenemos
sin que nadie posea nada de más.
Aunque esto, Señor, parece fácil,
y vemos claro que hay que compartir,
la verdad es que tenemos de sobra
y acumulamos mil cosas para vivir.
Tú tomaste, Jesús, el pan de unos,
y el pescado que otros ofrecieron
y al juntarlo y repartirlo justamente,
hubo comida para todos y aún sobró…
El milagro de los panes y los peces,
se produce cada día una y mil veces,
siempre que uno entrega el corazón,
al vivir como hermanos con justicia y con amor.







Adelante
Sigue Conociendo
INICIO





0 comentarios:
Publicar un comentario