Publicado por Catequistas.org
La cuaresma avanza y la inquietud de esta jornada dominical se centra en el encuentro de un fariseo moderado, miembro importante de la sociedad de Jerusalén. Se acerca a Jesús y le pide claridad. Como lo hace con sinceridad Jesús le transmite un mensaje cautivador.1. Lecturas de la palabra de Dios
Primera lectura: 2 Crónicas 36, 14-16.19-23
El libro de las crónicas o del as Historia de Israel nos recoge pasajes interesantes sobre la salvación que se espera. En un lugar nos anuncia que la esperanza del pueblo elegido se mantiene viva. Pero que la infidelidad también acecha y no son fieles con el mensaje de los profetas. El castigo de Babilonia se recordará como un castigo para reorientar al pueblo hacia Dios.
“De la misma manera, todos los jefes de Judá, los sacerdotes y el pueblo multiplicaron sus infidelidades, imitando todas las abominaciones de los paganos, y contaminaron el Templo que el Señor se había consagrado en Jerusalén.
El Señor, el Dios de sus padres, les llamó la atención constantemente por medio de sus mensajeros, porque tenía compasión de su pueblo y de su Morada.
Pero ellos escarnecían a los mensajeros de Dios, despreciaban sus palabras y ponían en ridículo a sus profetas, hasta que la ira del Señor contra su pueblo subió a tal punto, que ya no hubo más remedio.
Ellos quemaron la Casa de Dios, demolieron las murallas de Jerusalén, prendieron fuego a todos sus palacios y destruyeron todos sus objetos preciosos.
Nabucodonosor deportó a Babilonia a los que habían escapado de la espada y estos se convirtieron en esclavos del rey y de sus hijos hasta el advenimiento del reino persa.
Así se cumplió la palabra del Señor, pronunciada por Jeremías: "La tierra descansó durante todo el tiempo de la desolación, hasta pagar la deuda de todos sus sábados, hasta que se cumplieron setenta años".
En el primer año del reinado de Ciro, rey de Persia, para que se cumpliera la palabra del Señor pronunciada por Jeremías, el Señor despertó el espíritu de Ciro, el rey de Persia, y este mandó proclamar de viva voz y por escrito en todo su reino: "Así habla Ciro, rey de Persia: El Señor, el Dios del cielo, me ha dado todos los reinos de la tierra y él me ha encargado que le edifique una Casa en Jerusalén, de Judá. Si alguno de ustedes pertenece a ese pueblo, ¡que el Señor, su Dios, lo acompañe y que suba...!".
Segunda lectura. Efesios 2, 4-10
Es la idea permanente de San Pablo en sus cartas, como la que escribe a los cristianos de Efeso. Dios es misericordioso. Dios no quiere el castigo de su pueblo sino su salvación
“Hermanos: Dios, rico en misericordia, por el grande amor con que nos amó, estando muertos a causa de nuestros delitos, nos vivificó juntamente con Cristo. Por la gracia habéis sido salvados, pues. Y con él nos resucitó y nos hizo sentar en los cielos en Cristo Jesús, a fin de mostrar en los siglos venideros la sobreabundante riqueza de su gracia, por su bondad para con nosotros en Cristo Jesús.
Pues habéis sido salvados por la gracia mediante la fe; y esto no viene de vosotros, sino que es un don de Dios; tampoco viene de las obras, para que nadie se gloríe.
En efecto, hechura suya somos: creados en Cristo Jesús, en orden a las buenas obras que de antemano dispuso Dios que practicáramos.
Tercera lectura: Juan 3, 14-21
En aquel tiempo dijo Jesús a Nicodemo: "Lo mismo que Moisés elevó la serpiente en el desierto, así tiene que ser elevado el hijo del hombre, para que todo el que cree en él tenga vida eterna.
Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único para que no perezca ninguno de los que creen en él, sino que tengan vida eterna.
Porque Dios no mandó su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él. El que cree en él no será juzgado; el que no cree ya está condenado, porque no ha creído en el nombre del Hijo único de Dios.
El juicio consiste en esto: que la luz vino al mundo, y los hombres prefirieron las tinieblas a la luz, porque sus obras eran malas. Pues todo el que obra perversamente detesta la luz y no se acerca a la luz, para no verse acusado por sus obras.
En cambio, el que realiza la verdad se acera a la luz, para que se vea que sus obras están hechas según Dios".
2. Comentario
La cuaresma es tiempo de penitencia. Pero la penitencia no es el fin de la acción de los cristianos, sino el instrumentos para superar las inclinaciones materiales y tener la facilidad de seguir los caminos del Espíritu Santo
Juan es el único de los cuatro evangelistas que nos habla de Nicodemo. Lo hace en tres ocasiones, en los comienzos de la predicación de Jesús, en la mitad de su vida pública y en la hora de su muerte. Lo esencial se encuentra en el capítulo 3, que relata el encuentro de Nicodemo con Jesús.
Nicodemo, es primeramente un personaje importante en el seno del pueblo judío: un «notable», o un «jefe», según las traducciones. Debe su notoriedad a la cualidad de su saber y de su enseñanza; sin duda también a la sabiduría de su vida. La expresión «Maestro en Israel» cubre estos diferentes aspectos.
Juan nos dice también que Nicodemo pertenece al movimiento de los fariseos, judíos preocupados de respectar todas las prescripciones de la Ley de Moisés. Pero, aún es un hombre libre, un intelectual qua no está al servicio de un clan. Un creyente que busca, se muestra atento a Jesús de Nazaret, joven rabbí galileo que mueve las masas y realiza acciones sorprendentes. Para conocerlo mejor, no duda en ir a su encuentro, cuando Jesús viene a Jerusalén con ocasión de la Pascua. Va de noche, puede ser que lo hiciera para evitar problemas, más probablemente para poder estar tranquilamente en un cara a cara de hombre a hombre. El primer diálogo de Jesús con un gran pensador de su pueblo.
Las enseñanzas que Jesús le transmite son profundas y cautivadores. Probablemente desde aquel encuentro Nicodemo se persuadió que aquel hombre que no tenía nada que ver con el Templo era el verdadero esperado de las gentes, era el Mesías salvador
Jesús le insinúa que el va a morir elevado en un suplicio y le cita la serpiente salvadora de Moisés en el desierto. Le dice que viene por que dios amor tanto al mundo que hasta le ha dado a su Hijo para la salvación de los hombres. Y le dice que quien acepte a ese Hijo tiene asegurada la vida eterna
Las tres cosas le tuvieron que impresionar a aquel hombre serio, profundo, sincero, que luego daría la cara cuando comprendiera que el crucificado por Pilatos a petición de sus compañeros del Sanedrín era un profeta enviado por Dios.
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El mensaje de esta jornada dominical nos enseña que todavía hoy en el mundo hay muchos seguidores de Cristo que, como Nicodemo, necesitan luz y claridad. Los que de verdad han descubierto a Jesús saben que es preciso ser fuertes y tener fe para entrar en el Reino de los cielos.
Es interesante contrastar en el mundo las muchas maneras que hay de ver a Jesús: el modo de ver de los niños, de los adultos, los incrédulos, de los teólogos racionalistas, de los periodistas, de los adversario del mensaje y de los cristianos sencillos. El interesante ver el contraste del Jesús presentado en el cine y en el arte y el Jesús de la piedad popular o de la cátedra universitaria
Jesús sabía que, después de su muerte las visiones de sus figura, de su misterio y de su mensaje tendrían muchas lecturas en el mundo y en la historia. Pero sabía que el se alzaría en la historia de una forma singular. Por eso dijo co0n claridad: “El Hijo del hombre, Jesús, tiene que ser levantado en alto para que todo el que crea tenga vida eterna".
En el tiempo nuevo, en el nuevo templo que es Jesús, hay que mirar al que es siempre nuevo. Jesús es levantado en alto. Levantado en la cruz, Jesús es el contraveneno para el pecado; levantado en la cruz, Jesús es la puerta de la vida; levantado en la cruz, Jesús es la prueba de que Dios nos ama; levantado en la cruz, Jesús es el que nos mira y nos presta sus ojos para vernos a nosotros mismos redimidos y amados.
Levantado en alto, Jesús es también glorificado, resucitado, sentado a la derecha del Padre, victorioso y triunfador. Levantado, nosotros somos urgidos a mirar al que levantaron, es decir, creer en el que dio la vida por nosotros. "Tanto amó Dios al mundo que le dio su Hijo único para que todo el que crea tenga vida eterna".
Todo esto es lo que nos recuerda la Iglesia al acercarnos ya a los días en que se van a conmemorar los grandes misterios cristianos de le salvación
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Y el amor de Dios no se conquista como el amor de un amigo, de un compañero, de una mujer o de un varón con alabanzas, con apariencias, con frases elegantes, con promesas de eterna fidelidad. El amor de Dios se acepta sin más. Es El mismo Dios el que nos lo da. Eso es la gracia. El hombre libremente lo descubre, lo acepta. Lo cultiva. Los convierte en cauce de salvación
El amor de Dios, como todos los amores, tiene su prueba de fuego y ésta es la cruz de su Hijo. Y el que mira y cree en el Hijo, ve y cree en el Padre y tiene ya la vida eterna.
Cuando los cristianos llegan a descubrir que es Dios el que ama primero, entonces son capaces de orientar su vida sólo a lo divino. Y Dios ofrece ese signo del amor precisamente en el sacrificio de la cruz… Dios muere en Jesús por todos los hombres. A todos les ofrece gratis la salvación. No sólo les da la vida humana. Les ofrece la gracia divina que es la vida sobrenatural.
Tanto amó Dios al mundo que nos dio a su Hijo único. Y sobre todo que nos dejó la libertad para buscarlo, para encontrarlo, para entendero, para amarlo, para ofrecerle en justa devolución nuestra vida de fe y de amor.
3. Modelo de Catequesis
1. Experiencia
Una experiencia interesante es recoger testimonio de personas ajenas al grupos que no creen mucho y que nos digan como entiende a Jesús. Qué harían si tuvieran una entrevista, un encuentro con Jesús: qué le dirían y que le preguntarías.
Luego se viene al grupo y se cuenta las respuestas.
1.
Reflexión
El educador va aprovechando para ver lo que es Jesús como misterio. Y puede partir de una breve explicación de las palabras del texto evangélico: misterio, espíritu, luz, conversión, envío, sacrificio, salvación, redención, vida eterna, etc.
Es interesante que se miren las respuestas recibidas con cierto espíritu positivo, sin caer en ironías o en menosprecios.
1.
Acción
Tener un intercambio de opiniones sobre qué le diría cada uno de nosotros a Jesús en un encuentro como el de Nicodemo: de noche, preguntando que significa en él termino como “ser levantado en alto”… “recibir la luz”… “renacer de nuevo”, “cambiar de vida”…
4. Participación
Se podría hacer un plan de “sembradores de la luz”… es decir, de mensajeros del Evangelio, suponiendo que se ha descubierto a Jesús como el enviado y el salvador que quiere que sus discípulos lleven su Palabra divina a todos los hombres empezando por los más cercanos … Por pequeños grupos o por parejas se diseña un plan de apostolado. Una pregunta puede servirnos de partida: ¿Qué obra apostólica o de servicio para los demás podríamos hacer para ser luz en nuestro entorno?
5. Interiorización
Es bueno terminar con una plegaria sencilla, en la que el educador puede pedir a Jesús que se cumpla en nosotros lo que le dijo a Nicodemo: que el Espíritu Santo entre en nuestros corazones y podamos de nuevo nacer a la vida de la gracia
4. Ejercicios para la catequesis.
Para Pequeños
Dramatizar la entreviste de Nicodemo con Jesús. Distribuir los personajes: Jesús, Nicodemo, dos o tres apóstoles mirando, acaso Marta y María en la casa de Lázaro. Primero se lee bien el texto. Después se repiten las preguntas y las respuestas. Los demás juzgan lo dicho a la luz del texto
Si el ejercicio sale bien se pueden inventar personajes: un periodista, un policía, un vecino, etc. que luego le pregunta al que ha hecho de Nicodemo que ha pasado en la entrevista.
Para medianos
Fabricar un vocabulario simbólico de todo lo que ha salido en la entrevista de Nicodemo con Jesús. Ponerse el tope de diez o doce términos : renacer, espíritu, luz, soplar… etc. Y pensar en el significado. Los demás del grupo discurren preguntas sobre el término de cada uno y el interesado lo trata de explicar. El animador, profesor o catequista lo aclara o lo responde mejor
Para mayores
Tratar de analizar la situación o la actitud de las tres veces que aparece Nicodemo en el texto : entrevista nocturna, defensa que hace en el Sanedrín, colaboración con José de Arimatea en el enterramiento de Jesús. Inventar después una biografía de este sugestivo personaje evangélico y tratar de recoger datos (apócrifos, leyendas, invenciones propias) que aclaren lo que hace un hombre sincero en la vida cuando se ha encontrado con Jesús.
5. Complementos para la reflexión
Términos del Diccionario de Catequesis
Fe. Vida espiritual. Cruz. Sacrificio. Salvación. Justificación. Misterio. Redención. Elección. Vida eterna. Espíritu. Fidelidad. Libertad. Creencia. Espíritu. Luz e iluminación. Verdad. Conversión. Redención. Vida eterna
Libros interesantes
Jesucristo centro de fe. Tomás Marcos. Madrid. Federación Agustiniana. 2003
Conocer a Jesucristo: una responsabilidad para los cristianos. Frank Sheed. Madrid. Ed. Palabra. 2003
El Dios de Jesucristo. Walter Kasper. Salamanca. Sígueme. 2005
Evangelio de Jesucristo según San Marcos. Felipe Leonard. Navarra. Verbo Divino. 2007
Jesucristo el Hijo de Dios. Miguel Ángel Miñambres. Madrid. Federación Agustiniana. 2005
Ven y Verás: la extraordinaria figura de Jesucristo. Eduardo Camino. Navarra. Verbo Divino. 2007
Volver a Jesucristo. Perfil cristiano de nuestro tiempo. Jesús Espeja. Madrid. Edic. San Pablo. 2007







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