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MISIONEROS EN CAMINO: VIGILIA DE PENTECOSTÉS: “Jóvenes testigos de Cristo en la Sociedad”
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sábado, 3 de mayo de 2008

VIGILIA DE PENTECOSTÉS: “Jóvenes testigos de Cristo en la Sociedad”

Por Equipo de Pastoral Juvenil de la Diócesis de San Felipe – Chile

Vocación a la participación ciudadana


§ PRESENTACIÓN

“Jóvenes testigos de Cristo en la sociedad”

1. INTRODUCCIÓN

Queridos amigos y amigas, ponemos a disposición de las comunidades juveniles este valioso material para la celebración de la Vigilia Pentecostés, elaborado por el Equipo de Pastoral Juvenil de la Diócesis de San Felipe – Chile.

Es una invitación a orar y reflexionar sobre una dimensión fundamental de la vida del cristiano en su camino de discipulado: su Vocación a la vida ciudadana. Permanentemente la Iglesia ha estado preocupada por el compromiso del cristiano en la construcción de un mundo más justo, más fraterno, más humano.

“La finalidad misma de la evangelización nos invita a una consideración atenta de la realidad. Evangelizar implica alcanzar y transformar con la fuerza del Evangelio los criterios de juicio, los valores determinantes, los puntos de interés, las líneas de pensamiento, las fuentes inspiradoras y los modelos de vida de la humanidad” (EN19).

Para profundizar, reflexionar y orar los contenidos propuestos durante la Vigilia, seguiremos en comunidad la lectura atenta y medita de algunos textos Bíblicos del libro de los Hechos de los Apóstoles. Es a la luz del testimonio, las acciones y los hechos sociales producidos en torno a los primeros cristianos y a las primeras comunidades, que queremos iluminar hoy nuestro compromiso en la construcción de un mundo más justo, fraterno y solidario.

2. CONSIDERACIONES GENERALES

Objetivos de la Vigilia:

  • Preparar nuestro corazón , para acoger al Espíritu Santo en nuestra vida personal y social.

  • Reconocer la fuerza del Espíritu Santo en las primeras comunidades cristianas y en su inserción en la sociedad, a través de un clima de oración.

  • Motivar a los jóvenes a asumir un compromiso personal, en la creación de una sociedad más justa y fraterna, a la luz de Pentecostés y de las primeras comunidades.

  • Fortalecer la confianza en el Espíritu Santo, para ser testigos y discípulos de Jesús en cada uno de nuestros ambientes.

La Vigilia se estructura sobre la base de 4 momentos de Reflexión y una celebración juvenil al Espíritu Santo:



I. JESÚS SE DESPIDE DE SUS DISCÍPULOS Y LES ENTREGA LA MISIÓN DE SER SUS TESTIGOS

II. EL ESPÍRITU SANTO IMPULSA A LOS DISCÍPULOS PARA QUE DEN TESTIMONIO DE JESÚS

III. EL TESTIMONIO DE LOS APOSTOLES HACIA LA COMUNIDAD

IV. LA BUENA NUEVA ES PARA TODOS

V. CELEBRACIÓN

Los cuatro momentos de la Vigilia, se han estructurado a partir de un esquema común, teniendo como base fundamental un texto bíblico del libro de los Hechos de los Apóstoles; a partir de la interacción con los animadores y una vez distribuidos los grupos, se sugiere entregar las indicaciones generales.

Esquema de las cuatro partes:

  • Motivaciones a cargo de los Animadores.
  • Escuchamos la Palabra de Dios: Proclamación y representación del pasaje Bíblico.
  • Miramos nuestra Vida: Tiempos de Reflexión personal y comunitaria.
  • Oración comunitaria.

Celebración:

  • Se sugiere crear mediante el canto y la música un ambiente de intimidad para la oración.
  • Previamente se han preparado los personajes “Dones”, dependiendo de las condiciones del lugar el “texto de cada don” puede ser declamado o estar grabado.
  • Después de la intervención de cada Don, los participantes realizan la actividad sugerida.
  • Se concluye con la renovación de las promesas bautismales y una bendición final.

PREPARACIÓN DE LA VIGILIA

Para la preparación de la Vigilia se recomienda seguir los siguientes pasos:

1. Designar los animadores de pastoral juvenil que van a formar el equipo coordinador.

2. A partir del tema (contenidos, preguntas de reflexión, textos Bíblicos, documentos eclesiales, etc.) de la Vigilia, clarificar los términos, conceptos o esquemas que resulten más difíciles de comprender.

3. Establecer la forma en que se organizarán los grupos de reflexión.

4. Elaborar entre todos el momento que se va a realizar de acuerdo con los siguientes items:

  • Justificación de la Vigilia: explicar los por qué.
  • Objetivos de la Vigilia: para qué.
  • Precisar los pasos anteriores y posteriores de los grupos como preparación y continuación de la Vigilia.
  • Lectura grupal del Esquema propuesto.
  • Aportes, sugerencias de cómo realizarla en su comunidad.
  • Elaborar las ideas - claves que darán unidad y profundidad a la Vigilia.
  • Elaborar un horario provisional para la noche.
  • Modo de hacer la convocatoria.

5. Distribución y realización de los diferentes Momentos de la Vigilia.

  • Animación: es conveniente contar con dos animadores.
  • Coordinación de los tiempos de reflexión y oración personal y comunitaria.
  • Preparación de las técnicas, dinámicas, cantos que se utilizarán.
  • Coordinación del ensayo de canto.
  • Responsable general y coordinador del equipo animador.
  • Equipo de teatro, responsable de la representación de los textos bíblicos y de la personificación de los “dones” en la Celebración.
  • Responsable de conseguir y distribuir los materiales durante la Vigilia.
  • Equipo de animación y acogida, especialmente para la llegada de los jóvenes.

6. Puesta en común de lo preparado por cada persona o pequeño equipo, para lograr la unidad de fondo y facilitar la coherencia de toda la Vigilia y su proyección. Este intercambio ayuda a modificar entre todos lo previsto y a tener una visión de conjunto al servicio de la experiencia de fe que queremos vivan los jóvenes.

7. Concretizar algunos medios, como: amplificación, música adecuada.

8. Modo de evaluar el encuentro por parte de los participantes y del equipo animador.

3. DESARROLLO DE LA VIGILIA

I. SERÁN MIS TESTIGOS.

Jesús se despide de sus discípulos y

les entrega la misión de ser sus testigos.

Acogida, animación, cantos

Animador 1:

Saludo y bienvenida

¡Hola queridos/as amigos/as!

Bienvenidos a la celebración de la vigilia de Pentecostés, hoy nos unimos como Iglesia joven para recibir al Espíritu Santo en nuestra vida y comunidad. Esta noche les invitamos a cada uno de ustedes a profundizar en la experiencia que vivieron los discípulos de Jesús, el testimonio de ellos y de las primeras comunidades transcendió sus vidas y progresivamente fue transformando la sociedad de aquel primer siglo de era cristiana.

Animador 2:

Hoy queremos orar y reflexionar a la luz de la experiencia de las primeras comunidades cristianas, testimoniada en el libro de los Hechos de los Apóstoles. La Vigilia, pretende hacernos tomar conciencia de las implicancias y exigencias que tiene un creyente, sea este un joven, un niño, un adulto o un anciano en su compromiso social, ciudadano.

Les invitó a que comencemos esta oración colocándonos en la presencia de aquel que es Padre, Hijo y Espíritu Santo .

Amigos les invito decir en voz alta

¡Ven, Espíritu Santo!

Porque sin ti, a Dios lo tenemos lejos.

¡Ven, Espíritu Santo!

Porque sin ti, Cristo resucitado

Se nos queda en el pasado.

¡Ven, Espíritu Santo!

Porque sin ti, El Evangelio es letra muerta.

¡Ven, Espíritu Santo!

Porque sin ti, la Iglesia es una simple organización,

y la autoridad se convierte en ejercicio del poder.

¡Ven, Espíritu Santo!

Porque sin ti, la misión pasa a ser propaganda.

Y el culto es un arcaísmo.

Sin ti, el actuar de los cristianos

refleja una vida de esclavos.

¡Ven, Espíritu Santo!

Porque contigo, el cosmos camina

hacia el Reino.

Contigo, Dios está cerca, y Cristo resucitado

se hace presente.

¡Ven, Espíritu Santo!

Porque contigo, el Evangelio es vida;

la Iglesia pasa a ser comunión en la Trinidad.

Contigo, la autoridad es un servicio liberador,

y la misión, un renovado Pentecostés.

¡Ven, Espíritu Santo!

Porque contigo, la liturgia es memoria viviente.

Contigo el actuar humano se hace divino.

(Parafraseando la cita del Obispo ortodoxo,

D Ignacio Hazim, Discurso apertura

Conferencia Ecuménica de Upsala, 1968)

Animador 1:

Nos disponemos ahora escuchar la Palabra del Señor, acogiendo la recreación de lo sucedido un día en Jerusalén (Se proclamación y representa el Texto Hechos 1,1-11)

Animador 1:

(Se forman pequeños grupos o comunidades de trabajo)

No pensemos ingenuamente que para aquellos hombres y mujeres testigos directos de la resurrección, les fue más fácil que a nosotros ser cristianos. Para ellos aquella experiencia de encuentro con el Señor supuso un cambio muy importante. Vamos a preparar nuestro corazón con un breve momento de silencio para responder estas preguntas:

Ø ¿Qué les manda Jesús en este pasaje a los discípulos?

Ø ¿Qué les promete?

Ø ¿En qué lugares deben ser testigos de la Resurrección?

Animador 2: Miremos nuestra vida

Después de escuchar, orar, pensar y dialogar con atención aquel encuentro del Señor Resucitado, vamos a intentar entre todos descubrir el sentido que hoy tiene para nosotros el texto que acabamos de leer. Compartamos en parejas estas dos preguntas:

Ø ¿Qué importancia le damos a nuestra condición de testigos del Evangelio?

Ø ¿Dónde buscamos las fuerzas para dar ese testimonio: en nosotros mismos o en el Espíritu que Jesús nos ha prometido?

Animador 1:

Hemos escuchado la Palabra de Dios, hemos compartido con nuestros hermanos, los invitamos ahora a hacer oración con todo los que hemos “recogido” hasta este momento.

Compartamos nuestros sentimientos de gratitud, alabanza, súplica, de perdón en unos minutos de oración en voz alta.

Animador 2:

Concluimos el momento de oración proclamando

“Serán mis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en

Samaria y hasta los límites de la tierra”

Y cantando:

La Nueva Civilización

Una tierra que no tiene fronteras

sino manos que juntas formarán

una cadena más fuerte que la guerra y que la muerte.

Lo sabemos, el camino es el Amor.

Una patria más justa y más fraterna

donde todos construyamos la unidad,

donde nadie es desplazado porque todos son llamados.

Lo sabemos, el camino es el Amor.

Un nuevo sol se levanta

sobre la nueva civilización que nace hoy,

una cadena más fuerte que el odio y que la muerte.

Lo sabemos el camino es el Amor

La justicia es la fuerza de la paz

El amor quien hace perdonar,

la verdad es la fuerza que nos da liberación.

Lo sabemos, el camino es el Amor.

El que cree contagia con su vida y el dolor

se cubre con amor porque el hombre se

siente solidario con el mundo.

Lo sabemos, el camino es el Amor

Animador 1:

El mandato del Señor a sus discípulos es un programa evangelizador, el testimonio y anuncio del Señor Resucitado se inicia en Jerusalén hasta llegar a la totalidad de la tierra y del universo, el testimonio ha de ser una verdadera “onda expansiva”, que transforma la faz de la tierra. Compartamos el sueño de un joven plasmado en la siguiente oración.

En un mundo mejor

Todas las personas celebran la alegría de vivir.

Se respetan y se defienden los derechos humanos y se garantiza la dignidad y la integridad de todas las personas.

Las personas viven de modo tal que se preserva el equilibrio ecológico de la naturaleza en un medio ambiente hermoso y limpio.

Los recursos naturales y abundantes del planeta se comparten de manera equitativa, y se satisfacen las necesidades humanas básicas de todas las personas.

Todas las personas gozan de igualdad de oportunidades para desarrollar su potencial, por medio de un proceso educativo centrado en los valores humanos morales y espirituales.

La vida del núcleo familiar es afectuosa, solicita y satisfactoria y es el fundamento de la armonía dentro de la gran familia humana.

Hay respeto comprensión y tolerancia en todas las relaciones humanas.

Las personas se comunican abiertamente en un espíritu de igualdad y de buena voluntad.

La justicia social, económica y política se garantiza mediante la honestidad, la responsabilidad y el respeto al imperio de la ley del amor.

Los gobiernos defienden el bienestar de su pueblo, del que son representantes. Las personas cooperan en los esfuerzos de un mundo más seguro y pacífico.

La ciencia esta al servicio de la humanidad y se utiliza la tecnología apropiada para lograr el desarrollo sostenible y mejorar la calidad de vida.

Todas las personas gozan de libertad de expresión, movimiento y credo, al tiempo que respetan las libertades y los derechos de los demás.

Visión de un mundo Mejor.

Publicaciones de “Mensajeros de la paz de la ONU

Brahama Kumaris, Worl Spiritual University (UK)

Animador 2:

Existe en la sociedad la sensación que el mundo juvenil ha perdido los sueños, que no se apasiona por grandes ideales, que están dormidos.

Dialoguemos en nuestro grupo el texto que hemos compartido: “En un mundo mejor” y contestemos las siguientes preguntas (se distribuye una copia por cada grupo):

Ø ¿El texto leído, tiene coincidencias con el mandato del Señor a los apóstoles?

Ø ¿Crees firmemente que Jesucristo sueña un mundo así para nosotros?

Ø ¿Lo que esperas de tu vida, tiene coincidencia con el texto?

Animador 1:

La Iglesia como madre, a lo largo de los años nos va ayudando en nuestra reflexión para poder vivir más profundamente nuestro discipulado; escuchemos lo que nos dice en estos textos:

“Es necesario que los jóvenes, bien formados en la fe y arraigados en la oración, se conviertan cada vez más en los apóstoles de la juventud” (EvaNgelli Nuntiandi 72).

“Los jóvenes no deben considerarse simplemente como objeto de la solicitud pastoral de la Iglesia; son de hecho –y deben ser incitados a serlo- sujetos activos, protagonistas de la evangelización y artífices de la renovación social”(Christifidelis Laici 46).

Animador 2:

Los textos recién leídos nos dan la perspectiva desde la cual la Iglesia comprende a los jóvenes, y las esperanzas que pone en nosotros, ¡pero!:

¿Estamos nosotros conscientes de nuestras posibilidades?

¿Creemos realmente que somos sujetos, “artífices” de la transformación social?

Dialogamos en nuestro grupo.

Animador 1: - Primer Plenario -

Es el momento de poder compartir aquello que hemos reflexionado en nuestro grupos, escuchemos lo dialogado

A partir de lo que se ha reflexionado en este primer momento, los grupos exponen los comentarios de la última pregunta.

¿Estamos nosotros conscientes de nuestras posibilidades?

¿Creemos realmente que somos sujetos, “artífices” de la transformación social?

Animador 2:

Pidamos al Espíritu Santo que nos ilumine y acompañe en este desafío de poder ser constructores de la sociedad, para vivir a fondo nuestro discipulado

Al Viento de su Espíritu

que sopla donde quiere,

libre y liberador,

vencedor de la Ley,

del pecado y de la muerte.

Al Viento de su Espíritu

que se remansó

en el corazón y en el vientre

de una aldeana de Nazaret.

Al Viento de su Espíritu

que se apoderó de Jesús

para enviarlo a anunciar

la Buena Nueva a los pobres

Y la liberación a los cautivos.

Al Viento de su Espíritu

que se llevó en Pentecostés

los prejuicios, los intereses

y el miedo de los Apóstoles

y abrió de par en par

las puertas del Cenáculo,

para que la comunidad

de los seguidores de Jesús

fuera siempre abierta al Mundo

y libre en su palabra

y coherente en su testimonio

e invencible en su esperanza.

Al Viento de su Espíritu

que se lleva siempre

los nuevos miedos de la Iglesia

y abrasa en ella todo su poder

que no sea servicio fraterno

y la purifica

con la pobreza y el Martirio.

Al Viento del Espíritu

que reduce a cenizas

la prepotencia,

la hipocresía y el lucro

y alimenta las llamas

de la Justicia y de la Liberación

y es el alma del Reino.

Para que seamos

viento en el Viento,

Hermanos.

(Dom Pedro Casaldáliga

Obispo de Sao Felix Araguaia)


II. TODOS QUEDARON LLENOS DEL ESPÍRITU SANTO.

El Espíritu Santo impulsa a los discípulos

para que den testimonio de Jesús.

Animador 1:

Amigos y amigas la noche avanza, hemos compartido y orado desde nuestra fe, ahora les invito a que con la ayuda de los jóvenes, nos traslademos hasta el “Cenáculo”, donde los Apóstoles, junto a las mujeres fueron testigos del acontecimiento que cambio radicalmente sus vidas.

Proclamación y representación de Hechos 2, 1- 41.

Animador 2:

Recordemos que los discípulos fueron enviados a ser testigos de Jesús en Jerusalén, Judea, Samaria y hasta los confines de la tierra, junto con aquella misión, recibieron la promesa del Espíritu Santo que les lleno de valentía, ahuyentando sus miedos. Esta promesa se cumplió en la fiesta de Pentecostés.

Los discípulos antes de la venida del Espíritu Santo sintieron miedo y permanecieron encerrados en Jerusalén, temían por sus vidas. Con la llegada del Espíritu, todo cambio, el miedo se fue y fueron capaces de anunciar a Jesús muerto y resucitado; los primeros cristianos se atrevieron poco a poco a dar testimonio del Señor y a salir más allá de las fronteras de su pueblo, Israel.

Compartamos en nuestros grupos:

Ø ¿Cómo se manifiesta la presencia del Espíritu Santo?

Ø ¿Qué les sugieren las imágenes del viento y el fuego?

Ø ¿Qué hacen los apóstoles? ¿De qué hablan?

Ø ¿Quiénes escuchan su testimonio?

Ø ¿Qué reacción provoca en la gente la predicación de los apóstoles?

Animador 1:

Nosotros muchas veces experimentamos dificultades a la hora de vivir como cristianos. Sentimos que no tenemos las fuerza para avanzar, para hacer aquello que Dios nos pide, para anunciar su Buena Nueva a las Naciones, a nuestra sociedad.

Profundicemos un poco más esta experiencia preguntándonos:

Ø ¿Qué cosas nos paralizan hoy a nosotros?

Ø ¿Qué miedos nos impiden comprometernos y anunciar a Jesús?

Ø ¿Qué miedos tiene la gente hoy que le impide comprometerse en la transformación social?

Animador 2:

Vamos a compartir algunas de las preguntas que hemos ido reflexionando en nuestro grupos.

Hemos estado compartiendo sobre las cosas que nos atemorizan hoy a nosotros y nos impiden ser testigos de Jesucristo. Hagamos un instante de silencio en nuestros grupos, pidamos al Espíritu Santo que nos permita serenarnos para hacer oración, permanezcamos unos instantes en oración ante el Señor.

Pasamos por el corazón los sentimientos de miedo que tenemos y que tienen nuestros amigos, nuestra comunidad y la sociedad, para que el Señor los transforme en fuerza transformadora.

Decimos juntos

Dios Espíritu Santo,

Señor y dador de vida.

Te pedimos por tantos hermanos que sufren.

Te pedimos por esas vidas humanas

que luchan contra la miseria y esperan solidaridad.

Padre de los pobres,

infunde, tu paternidad en todos nosotros

para que vivamos como hermanos,

y alcancemos así la plenitud de vida,

en la comunión fraterna,

en Cristo, nuestro hermano.

Amén.

Animador 1:

Después de la resurrección de Jesús, el Espíritu Santo se hizo presente de una forma muy especial entre los primeros cristianos: les quitaba los miedos (Hch 2,1s), les llenaba de fortaleza (Hch 4, 31s), empujaba a la Iglesia a acoger a los no judíos (Hch 10, 1s), le ayudaba a aclarar las situaciones y conflictos (Hch 15, 1s); era él quién ponía en marcha la misión o la impedía (Hch 16,6s). Su presencia en la Iglesia era decisiva, pues era él quien acompañaba a los apóstoles para ser testigos de Jesús “hasta los confines de la tierra” (Hch 1,8).

III. TODOS LOS CRISTIANOS VIVÍAN UNIDOS

El testimonio de los apóstoles a la comunidad.

Animador 2:

El Espíritu Santo prometido a los discípulos y derramado sobre ellos en Pentecostés, ha sido una experiencia que lleno de fuerza a los primeros cristianos que fueron enviados por el mundo para ser testigos del Resucitado.

Animador 1:

Dispongamos nuestro corazón para escuchar la Palabra de Dios

Proclamación y representación del texto: Hechos 2, 42 -47

Animador 2:

El texto recién proclamado nos muestra el estilo comunitario que tenían y vivían los cristianos de las primeras comunidades, a partir de lo escuchado reflexionemos en nuestros grupos:

Ø ¿Cómo vivían las primeras comunidades?

Ø ¿Cuáles eran los pilares sobre los cuales se asentaba la vida de los primeros cristianos?

Ø Comparemos esta cita bíblica con la de Hechos 4,32-37

Ø ¿Qué repercusiones sociales suponen que tuvo este estilo de vida en los pueblos?

Animador 2:

Muchas veces los cristianos nos contentamos con ir a Misa el Domingo o con acercarnos a participar de los sacramentos; lo anterior esta bien, pero además de esto debemos vivir la fe de una manera más comprometida, sólo así podremos lograr construir verdaderamente la Civilización del Amor a la que nos invita la Iglesia y tener un mayor compromiso en los temas sociales.

Es bueno preguntarnos:

Ø ¿Qué características de las primeras comunidades se viven en tu comunidad juvenil?¿Cuáles se pueden desarrollar más?

Ø ¿Nos apoyamos los unos a los otros para vivir lo que deseamos? ¿Cómo?

Ø ¿Hoy tienen validez las características que vivían las primeras comunidades cristianas?

Ø ¿Qué opinión tienen de nosotros las personas que nos ven y que no participan en la Iglesia?¿Qué nos exige la sociedad hoy?

Ø ¿Cuáles son las repercusiones sociales que tiene tu testimonio y el de tu comunidad cristiana?

Animador 1: - Segundo Plenario -

La noche sigue avanzando y hemos podido ir reflexionando más sobre lo que significa ser un discípulo de Jesús en nuestra sociedad, los invito a que podamos escuchar los aportes que han surgido de la reflexión de los grupos

En este segundo plenario se recogen las reflexiones de la segunda y tercera parte a partir de la siguiente pregunta:

¿Qué opinión tienen de nosotros las personas que hoy nos ven y que no participan en la Iglesia? ¿Qué nos exige la Sociedad hoy?

¿Cuáles son las repercusiones sociales que tiene tu testimonio y el de tu comunidad cristiana?

Animador 2:

Concluyamos este tercer momento de nuestra celebración orando

Señor,

dame luz para ver con claridad lo que me conviene hacer,

dame sabiduría para distinguir lo efímero y lo necesario,

dame ternura para que todo me resulte agradable,

dame vigor para afrontar las dificultades y las dudas,

dame constancia para poner en orden mis sentimientos,

dame sensibilidad para detectar el bien en los demás,

dame un corazón agradecido para poder vivir con alegría,

dame serenidad para recibir a todos con gozo,

dame capacidad de escucha y atención para aceptar y comprender,

dame voluntad de dar cariño y manifestar satisfacción al recibirlo,

dame entusiasmo para vivir con un corazón abierto,

dame la gracia de sembrar ánimo en el encuentro con otros,

dame, Señor, tu Espíritu con esas semillas de tu vida.

IV. DIOS LES HA DADO A ELLOS EL MISMO DON QUE A NOSOTROS

La Buena Nueva es para todos.

Animador 1:

Durante la noche hemos ido viendo cómo el Espíritu fue impulsando la vida de la comunidad cristiana y sobre todo como fue impulsando a los que anunciaban la Buena Noticia. En este proceso de expansión el Evangelio fue predicado a los no judíos, eso provoco algunos problemas al interior de la comunidad cristiana. También hoy la predicación del Evangelio a los alejados y en la sociedad en general, plantea problemas, y no siempre sabemos comprender y apoyar a quienes hoy están haciendo llegar la Buena Nueva a los que no la conocen.

Animador 2:

Los invito a que escuchemos la Palabra de Dios.

Proclamación y representación del texto Hechos 11, 1-18

Animador 1:

Acojamos esta Palabra con el Salmo 67 (66)

¡Oh Señor que los pueblos te celebren,

que los pueblos te aclamen todos juntos!

Que Dios nos dé su gracia y nos bendiga

Y haga brillar su faz sobre nosotros.

Conocerán sus sendas en la tierra,

tu salvación en todas las naciones.

¡Oh Señor que los pueblos te celebren,

que los pueblos te aclamen todos juntos!

Las naciones con júbilo te canten

pues tú juzgas el mundo con justicia

con equidad tú juzgas a los pueblos

tú riges en la tierra a las naciones.

¡Oh Señor que los pueblos te celebren,

que los pueblos te aclamen todos juntos!

Ha entregado la tierra su producto,

Dios, el Señor, nos dio su bendición.

Que nos bendiga Dios, y se le tema,

En todos los confines de la tierra.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo

Como era en el principio, ahora y siempre

Por los siglos de los siglos. Amen.

¡Oh Señor que los pueblos te celebren,

que los pueblos te aclamen todos juntos!

Animador 2:

La evangelización de los “paganos” creó grandes problemas a los primeros cristianos. Solo el diálogo y la apertura de corazón los ayudo a entender que el Evangelio es para todos y que hay que apoyar a quienes hacen llegar la Buena Nueva a todos los ambientes. Hagamos un momento de silencio y escuchemos los que dice Pedro en el versículo 17:

“Dios les ha dado a ellos el mismo don que a nosotros”.

Reflexionemos esta Palabra en nuestro grupo.

Buscando en nuestra Biblia:

Ø ¿Cuál es la postura de la comunidad con respecto a la actuación de Pedro al comienzo y al final del relato?

Ø ¿Qué es lo que les ha hecho cambiar de actitud?

Ø ¿Qué papel desempeña el Espíritu Santo en el relato?

Animador 1:

Con frecuencia se oye decir en los grupos cristianos: “siempre somos los mismos”, “nadie más se compromete”, y algunas comunidades tienen la impresión de estar un poco cerradas sobre sí mismas. En otras oportunidades cuando surgen personas de la comunidad preocupadas de los más alejados de la Iglesia o de ir allí donde el Evangelio no está presente no los comprendemos, ni apoyamos.

Pongamos en común nuestras experiencias en este sentido, preguntemos:

Ø ¿Siento, o sentimos la necesidad de hacer llegar La Buena Nueva a los que no lo conocen o a aquellos que habiéndola conocido hoy se sienten alejados de la Iglesia?

Ø ¿Tratamos de comprender y apoyar a quienes lo hacen, o más bien ponemos dificultades? ¿Por qué?

Ø ¿En que lugares y ambientes de nuestra ciudad, pueblo debemos hacer presente la Buena Nueva de Jesucristo?

Ø ¿De qué forma estamos haciendo presente la vida cristiana en la vida ciudadana?

Animador 2:

Después de haber conversado sobre esta preocupación por la evangelización analicemos el siguiente documento extraído de la Exhortación Apostólica, Christis Fidelis Laici, nº 42, a la luz de las siguientes preguntas:

¿Cuál es el rol de los laicos en la sociedad?

¿Qué exigencia nos plantea nuestra vida cristiana en la vida social?

Redactar una carta de una página, donde se invita a los cristianos a asumir lo anteriormente trabajo

TODOS DESTINATARIOS Y PROTAGONISTA DE LA POLÍTICA

La caridad que ama y sirve a la persona no puede jamás ser separada de la justicia: una y otra, cada una a su modo, exigen el efectivo reconocimiento pleno de los derechos de la persona, a la que está ordenada la sociedad con todas sus estructuras e instituciones.

Para animar cristianamente el orden temporal - en el sentido señalado de servir a la persona y a la sociedad - los fieles laicos de ningún modo pueden abdicar de la participación en la "política"; es decir, de la multiforme y variada acción económica social, legislativa, administrativa y cultural, destinada a promover orgánica e institucionalmente el bien común. Como repetidamente han afirmado los Padres sinodales, todos y cada uno tienen el derecho y él deber de participar en la política, sí bien con diversidad y complementariedad de formas, niveles, tareas y responsabilidades. Las acusaciones de arribismo, de idolatría del poder, de egoísmo y corrupción que con frecuencia son dirigidas a los hombres de gobierno, del parlamento, de la clase dominante, del partido político, como también al difundida opinión de que la política sea un lugar de necesario peligro moral, no justifican lo más mínimo ni la ausencia ni el escepticismo de los cristianos en relación con la cosa pública.

Son, en cambio, más que significativas estas palabras del Concilio Vaticano II: "La Iglesia alaba y estima la labor de quienes, al servicio del hombre, se consagran al bien de la cosa pública y aceptan el peso de las correspondientes responsabilidades".

Una política para la persona y para la sociedad encuentra su criterio básico en la consecución del bien común, como bien de todos los hombres y de todo el hombre, correctamente ofrecido y garantizado a la libre y responsable aceptación de las personas, individualmente o asociadas. "La comunidad política - leemos en la Constitución Gaudium et Spes - existe precisamente en función de ese bien común, en el que encuentra su justificación plena y su sentido, y del que deriva su legitimidad primigenia y propia. El bien común abarca el conjunto de aquellas condiciones de vida social con las cuales los hombres, las familias y las asociaciones pueden lograr con mayor plenitud y facilidad su propia perfección".

Además, una política para la persona y para la sociedad encuentra su rumbo constante de camino en la defensa y promoción de la justicia, entendida como "virtud" a la que todos deben ser educados, y como "fuerza" moral que sostiene el empeño por favorecer los derechos y deberes de todos y cada uno, sobre la base de la dignidad personal del ser humano.

En el ejercicio del poder político es fundamental aquel espíritu de servicio, que, unido a la necesaria competencia y eficiencia, es el único capaz de hacer "transparente" o "limpia" la actividad de los hombres políticos, como justamente, además, la gente exige. Esto urge la lucha abierta y la decidida superación de algunas tentaciones, como el recurso de la deslealtad y la mentira, el despilfarro de la hacienda pública para que redunde en provecho de unos pocos y con intención de crear una masa de gente dependiente, el uso de medios equívocos o ilícitos para conquistar, mantener y aumentar el poder a cualquier precio.

Los fieles laicos que trabajan en la política, han de respetar, desde luego, la autonomía de las realidades terrenas rectamente entendida. Tal como leemos en la Constitución Gaudium et Spes, "es de suma importancia sobre todo allí donde existe una sociedad pluralística, tener un recto concepto de las relaciones entre la comunidad política y la Iglesia y distinguir netamente entre la acción que los cristianos, aislada o asociadamente, llevan a cabo a título personal, como ciudadanos de acuerdo con su conciencia cristiana, y la acción que realizan, en nombre de la Iglesia, en comunión con sus pastores. La Iglesia, que por razón de su misión y de su competencia no se confunde en modo alguno con la comunidad política ni está ligada a sistema político alguno, es a la vez signo y salvaguardia del carácter trascendente de la persona humana". Al mismo tiempo -y esto se advierte hoy como una urgencia y una responsabilidad- los fieles laicos han de testificar aquellos valores humanos y evangélicos, que están íntimamente relacionados con la misma actividad política; como son la libertad y la justicia, la solidaridad, la dedicación leal y desinteresada al bien de todos, el sencillo estilo de vida, el amor preferencial por los pobres y los últimos. Esto exige que los fieles laicos estén cada vez más animados de una real participación en la vida de la Iglesia e iluminados por su doctrina social. En esto podrán ser acompañados y ayudados por el efecto y la comprensión de la comunidad cristiana y de sus Pastores.

La solidaridad es el estilo y el medio para la realización de una política que quiera mirar al verdadero desarrollo humano. Ésta reclama la participación activa y responsable de todos en la vida política, desde cada uno de los ciudadanos a los diversos grupos, desde los sindicatos a los partidos. Juntamente, todos y cada uno, somos este ámbito, como he escrito en la Encíclica Solicitudo Rei Socialis, la solidaridad "no es un sentimiento de vaga compasión o de superficial enternecimiento por los males de tantas personas, cercanas o lejanas. Al contrario, es la determinación firme y perseverante de empeñarse por el bien común; es decir, por el bien de todos y cada uno, para que todos seamos verdaderamente responsables de todos”.

La solidaridad política exige hoy un horizonte de actuación que, superando la nación o el bloque de naciones, se configure como continental y mundial.

El fruto de la actividad política solidaria -tan deseado por todos y, sin embargo, siempre tan inmaduro- es la paz. Los fieles laicos no pueden permanecer indiferentes, extraños o perezosos ante todo lo que es negación o puesta en peligro de la paz: violencia y guerra, tortura y terrorismo, campos de concentración, militarización de la política, carrera de armamento, amenaza nuclear. Al contrario, como discípulos de Jesucristo "Príncipe de la paz" (Is 9, 5) y "Nuestra paz" (Ef 2,14), los fieles laicos han de asumir la tarea de ser "sembradores de paz" (Mt 5,9), tanto mediante la conversión del "corazón", como mediante la acción a favor de la verdad, de la libertad, de la justicia y de la caridad, que son fundamentos irrenunciables de la paz.

Colaborando con todos aquellos que verdaderamente buscan la paz y sirviéndose de los específicos organismos e instituciones nacionales e internacionales, los fieles laicos deben promover una labor educativa capilar, destinada a derrotar la imperante cultura del egoísmo, del odio, de la venganza y de la enemistad, y a desarrollar a todos los niveles la cultura de la solidaridad. Efectivamente, tal solidaridad "es camino hacia la paz y, a la vez hacia el desarrollo". Desde esta perspectiva, los Padres sinodales han invitado a los cristianos a rechazar formas inaceptables de violencia, a promover actitudes de diálogo y de paz, y a comprometerse en instaurar un justo orden social e internacional

Animador 1:

Vamos a nuestros grupos y trabajemos las preguntas para profundizar en lo leído.

Animador 2:

La reflexión que hemos realizado es muy importante para nosotros, porque en ella se plantea las formas concretas de nuestra participación en la vida ciudadana, escuchemos lo reflexionado en los grupos.

Se ponen en común las preguntas que preceden el texto.


4. CELEBRACIÓN

Consideraciones: se debe preparar el lugar adecuadamente acorde a la temática y los pasos que realizaremos. También se debe ambientar y en lo posible entregar a cada joven participante una vela para que todo esté solamente iluminado por el cirio Pascual y las velas.

Cantos: Motivamos el momento con cantos que permitan crear un ambiente de oración.

Animador 1:

(se apagan las luces y se pone una música de fondo)

Hermanos y hermanas luego de haber estado durante esta noche (tarde) en una constante vigila reflexionando y orando en torno al Espíritu Santo y nuestra vocación a la vida ciudadana, es importante que podamos celebrar todo aquello que hemos realizado y nos dispongamos a recibir los dones del Espíritu Santo. Dones que renuevan nuestra vida y que nos acompañan e iluminan al momento de asumir nuestro lugar en la construcción de un mundo donde reine la paz y el amor.

Los invito a que íntimamente unidos en la oración invoquemos la presencia del Espíritu Santo, Espíritu de Vida,

Canto: Ven, Espíritu de Santidad,

Ven, Espíritu de Luz,

Ven, Espíritu de Fuego,

Ven abrázanos...

(se ingresa con el Cirio Pascual encendido y una vez que se llega al sitio en que se ubicará se comienza a distribuir la luz a todos los participantes)

1. EL DON DEL CONSEJO

Caracterización del personaje:

El don del consejo nos inspira lo que debemos hacer, decir, escoger, evitar, callar, tomar decisiones, encontrar soluciones, guiar a otros, etc. y cómo hacerlo de acuerdo a la voluntad de Dios. Es Él quien nos da la luz para dar un buen consejo al que lo necesite.

Vestuario: Un personaje formal, completamente vestido de negro, con un maquillaje entre blanco y oscuro, guantes blancos y sombrero negro.

Lector o grabación

Yo soy el consejo, soy un don del Espíritu Santo, siempre he estado presente en la vida de la Iglesia, en su historia y en la historia de los pueblos desde la creación. Hoy estoy presente entre ustedes porque quiero darme a conocer, quiero que me comprendan y me incluyan en sus vidas.

He tratado de estar presente en tu historia desde el momento de tu bautismo, fui derramado para ser parte de tu existencia y acompañarte siempre.

Te preguntaras ¿Cuándo me he hecho presente en tu vida de todos los días?. Cada vez que alguno de tus seres queridos te ha sabido orientar o dar una palabra de animo y esperanza, soy yo quien puso las palabras en esa persona. Cuando estás en oración y meditas la Palabra.

También por medio de ti yo he obrado muchas veces, cuando escuchas a tus amigos y das una palabra o gesto reconfortante.

Has sido mi más fiel representante ¡No ves que tu también has encarnado mi papel!.

“Te aconsejare y te enseñaré el camino que has de seguir, te acompañaré con mi mirada “ (Salmo.32)

“Oye el consejo, acepta la corrección y llegarás a ser sabio “ (Prov.19, 20)

Recuerda entonces en esta noche que me has llamado y he venido a tu encuentro, que el “plan del Señor persiste siempre y los consejos de su corazón perduran a través de los siglos “ (Salmo.33)

Te invito a que en este momento leamos las cartas realizadas en el último trabajo grupal

Canto

2. EL DON DE LA PIEDAD

Caracterización del personaje:

Es el don de sentirnos hijos de Dios, saberlo y disfrutarlo con paz y alegría filial. Es el sabernos herederos del cielo y protegidos por el Padre Dios. El sentir ternura, obediencia, admiración y afecto filial hacia Dios. Sentirnos a gusto con la vida que Dios nos ha dado, porque estamos seguros que Dios nos ama desde toda la eternidad.

Vestuario: Un personaje femenino, con un maquillaje muy delicado que resalte los rasgos de ternura y feminidad, una estatua vestida de blanco, con trencillas y una corona de flores naturales, una lámpara de aceite encendida en sus manos.

Lector o grabación

Soy la piedad, estoy muy feliz de que me hayas convocado a este momento tan significativo en la vida de los cristianos, un cumpleaños de nuestra Madre Iglesia.

Estoy presente en tu vida cotidiana, para que puedas amar fielmente a Dios, para que comprendas y respetes las cosas de Dios, también para que ames nuestras prácticas religiosas que sin duda nos ayudan a acercarnos mas a Dios.

Estoy presente en la oración de los cristianos, allí donde dos o tres se reúnen en oración; también estoy el lecho de los enfermos que en su dolor y sufrimiento invocan la acción de Dios en sus vidas; en la dueña de casa que con afán bendice a sus hijos y los encomienda a Jesús.

Cuando te encuentras en un lugar solitario mirando una hermosa puesta de sol, o admirando la creación y recuerdas elevar una acción de Gracias por las maravillas de Dios.

Cuando te acercas al sacramento de la Reconciliación, para encontrarte con Dios Padre pidiéndole su perdón y el te llena de su infinito amor y misericordia.

También cuando crees que Dios te ha abandonado, allí estoy soplando alientos de vida y esperanza, soplos de piedad, soplos de amor, alientos para seguir caminando.

“Pide y recibirás, busca y encontrarás, llama y se te abrirá porque todo el que pide recibe, y el que busca encuentra y el que llama se le abrirá “ Mt.7, 7-8.

Ahora quiero pedirles que oremos juntos el salmo 139 (138). En nombre de todas y todos los laicos comprometidos en el mundo de la política, la economía, en la construcción de la sociedad, para que sus intenciones y acciones correspondan a los que creen.

Canto

3. EL DON DEL ENTENDIMIENTO

Caracterización del personaje:

Es la facilidad para comprender lo que Dios nos dice por medio de su Palabra y reconocer la mano de Dios en todos los acontecimientos del diario vivir. Es como una luz que nos hace entender en un momento lo que antes nunca habíamos entendido.

Vestuario: Un personaje masculino, vestido con una túnica blanca con cinturón blanco, un maquillaje blanco y bien peinado con gel, en sus manos sostiene un globo terráqueo.

Lector o grabación

Aquí he venido a estar con ustedes en esta noche bendita. Bendita noche en la que me has convocado, la noche de la acción del Espíritu en el orbe entero, vengo con algo deprisa, pues el mundo me requiere en muchos lugares, y los cristianos como ustedes han de ENTENDER que soy imprescindible en la explicación de las cosas de Dios. Ustedes han sido la prioridad en la multiplicidad de compromisos que tengo.

En este mundo que camina a pasos apresurados, entender las cosas requiere prioridad, las cosas de Dios, sobre todo su Palabra, son esenciales en la vida de los cristianos.

De lo que sí estoy muy seguro es que Dios, que inició esta buena obra aquí en su parroquia (capilla, decanato, zona, diócesis), la llevará a feliz término el día que Cristo Jesús nos reúna en su Reino (Flp.1, 6).

Tienes entonces una tarea muy significativa desde hoy, es ser discípulo de Jesús, motivándote a conocerlo cada día más aprender más y más de su Evangelio, de sus actitudes y sus ejemplos que él nos dejó, somos cristianos porque CRISTO es nuestro horizonte de vida.

Por lo tanto, difundiendo la Palabra de Dios, estas siendo signo de ENTENDIMIENTO para quienes aún por diferentes circunstancias de la vida aún no lo conocen.

Quiero invitarte a que seas SAL Y LUZ DEL MUNDO, sobre todo en aquellos lugares en donde Jesús aún no es conocido, ni amado y de un modo muy especial ahí donde se necesite sentir al Señor mucho más cerca, con los pobres, los enfermos, los presos, los jóvenes que están solos, desesperanzados.

Soy tu amigo, por ello nunca te abandonare en esta misión de llevar la Buena Nueva y dar a entender al mundo que DIOS es PRIORIDAD en nuestras vidas.

Te invito a que en esta noche repitas conmigo:

Señor

dame no demasiada inteligencia,

sino la suficiente para entender la vida

y a los hombres que encuentro.

Dame no demasiada fuerza, sino la suficiente para trabajar.

Una cosa Señor pido sin condición ni medida:

Dame siempre un amor más grande, por ti y por todos,

en unión con Jesús, tu Hijo, nuestro Compañero y Señor,

por los siglos de los siglos.

Amén.

Canto

4. EL DON DE LA FORTALEZA

Caracterización del personaje:

Es una fuerza especial para realizar lo que Dios quiere de nosotros y para resistir con paciencia y valor las contrariedades de la vida.

Vestuario: Un personaje varón, vestido de pantalones blanco, con el dorso descubierto con un maquillaje que denote fuerza, con una corona de ramas de olivo y una antorcha encendida.

Lector o grabación

Yo soy el don de la fortaleza, desde siempre estoy presente en el plan de Salvación de Dios para la humanidad, cada vez que sientes que tus energías juveniles se debilitan, allí estoy para levantarte y darte ánimo para salir adelante.

Cada vez que la fe se ve cuestionada por los hombres, yo estoy atento para que la verdad que es JESUCRISTO, siempre ilumine el camino de los creyentes.

Tengan fe en Dios, él es nuestra roca, nuestra verdadera fortaleza, nuestro libertador. Dios mío, mi muro, mi refugio, mi escudo, mi fuerza salvadora, mi baluarte (Sal.18, 2).

No dejes nunca de confiar en el Señor con todo tu corazón y no dejes de poner tu confianza en Dios, en Él está la fuerza para que las incomprensiones, las dudas se disipen con la fuerza de Dios. Estoy seguro que tu fortaleza está en Jesús, por eso me has llamado en el hoy de tu historia. Tu confianza es sinónimo de fuerza, en tí habitan tantas fuerzas nuevas, capaces de transformar lo que estaba muerto en algo viviente.

Que la fuerza del Espíritu de Dios impulse tu vida de joven, sobre todo en este Pentecostés, en el cual, la efusión de todos los dones abre nuevas ventanas para tu crecimiento en la fe.

Quiero invitarte a ser fuerte en los momentos de debilidad, quiero suscitar en tu interior fuerzas espirituales que transformen las divisiones en unidad, las diferencias en caminos de fraternidad. Tus talentos esta noche son la fuerza y la fortaleza que sostiene al mundo, tus anhelos y proyectos de futuro. No te desanimes frente a las tormentas del mundo, yo estoy junto a ti, para que después del temporal creemos junto un nuevo amanecer.

Les invito para que en un momento de oración puedas orar con uno de tus compañeros que se encuentran a tu lado, en primer lugar, manifestando en qué necesitan que el Espíritu Santo los fortalezca y luego cada uno ora por el otro para que el Espíritu les otorgue ese don.

Canto

5. EL DON DE LA CIENCIA

Caracterización del personaje:

Es la facilidad para distinguir lo verdadero de lo falso. Nos ayuda a comprender el orden del universo creado por Dios, y el desorden y las consecuencias del pecado.

Vestuario: Una mujer vestida con telas azul y celeste, el rostro blanco.

Lector o grabación

Yo soy la ciencia, tu me has llamado para compartir una experiencia conmigo de la misma manera que se han hecho presente los demás dones. Mi origen proviene del Espíritu de Dios, quien ha buscado lo mejor para que el ser humano enfrente su existencia.

Yo soy el talento que tienes en tu interior para comprender racionalmente la verdad y para que vayas descubriendo cual es la voluntad de Dios en tu vida. Con mi ayuda muchos hombres y mujeres que se han dejado inspirar por mí han aportado grandes descubrimientos, avances científicos y tecnológicos para mejorar la calidad de vida de la humanidad.

Estoy presente en el esfuerzo de quien estudia para ensanchar sus conocimientos y transmitirlos a otros, y así contribuir en la construcción de un mundo mejor. Tu también puedes contar conmigo, sueña, crea, busca, descubre todas tus capacidades y no dejes que se atrofien; utilízalas para realizarte para ser feliz y hacer felices a los demás.

Un día Jesús dijo: “Mi alimento es hacer la voluntad del que me envió y llevar a cabo su obra” Jn. 4, 34.

Canto:

6. EL DON DE LA SABIDURIA

Caracterización de personaje:

Es el don que nos hace gustar todo lo que es espiritual, todo lo que se refiere a Dios y al bien de los seres humanos. Es lo que nos hace buscar primero el Reino de Dios.

Vestuario: Una joven vestida de gasa blanca. En sus manos 3 calas blancas, con el cabello suelto.

Lector o grabación

Buenas noches, mi nombre es Sabiduría; desde siempre estoy presente, soy amiga de los hombres, me he difundido por todo el universo, he dado unidad a todas las cosas, amo la justicia, la paz, la verdad y la sencillez de corazón.

Muchos jóvenes como tu comparten mis ideales y se entregan a grandes causas, buscando ser solidarios con los hermanos.

Si profundizas y buscas seriamente en tu interior, me encontrarás para llevar a cabo tus más grandes ideales. Porque “las grandes obras producen algo espléndido y yo soy como un árbol que siempre da frutos. No te límites, no vayas por la vida mirando el suelo, sueña, inspírate, mira hacia lo alto, todas tus metas y proyectos son posibles si cuentas sabiamente conmigo.

“Soy un reflejo de la luz eterna, un espejo limpio de la actividad de Dios, una imagen de su perfecta bondad”, lucha para que en tí esta imagen no se empañe.

“Tú, que por tu sabiduría formaste al hombre para que dominara las criaturas salida de tus manos para que gobernara al mundo con santidad y justicia y pronunciara sentencias con alma recta, dame la sabiduría que comparte tu trono y no me rechaces del número de tus hijos”. Sab. 9, 2-4.

Ahora te invito a hacer vida lo que has escuchado, en tus manos tendrás un trozo de arcilla , con ella moldearas una figura en la cual darás el soplo de la sabiduría. Realízalo en silencio y en oración.

Canto:

7. EL DON DEL TEMOR DE DIOS

Caracterización de personaje:

Es el don de tener respeto y veneración a Dios. No es temor a ser castigado sino temor a ofenderlo, a hacer algo que lo entristezca por ser El un Padre tan bueno y generoso con nosotros.

Vestuario: Un personaje con túnica de papel crepé verde claro y blanco y maquillaje plateado, cabellos bien peinado con gel y un bastón plateado.

Lector o grabación

Yo soy el Temor de Dios, soy respeto a Él, estoy en el corazón de los hombres y mujeres con la intención de que permanezcan cercanos a Dios, nuestro Padre, yo les ayudo para mantenerse en su presencia, con un corazón limpio y puro. Te ayudo cada día en tu camino de santidad. Quiero que seas santo.

Debes contar conmigo para ser capaz de seguir a Jesús y vivir según su Palabra. El Papa Juan Pablo II les dijo a los jóvenes: “no tengáis miedo de mirarlo a él, mirad al Señor”.

Muchos jóvenes, niños, mujeres y hombres creyentes como ustedes me han tomado en serio, y aun que no lo creas, porque es contrario a las corrientes del mundo, han sido felices, han construido sus vidas en el amor. “No hay lugar para el temor en el amor”.1 Jn. 4,18.

Los invito a que oremos en voz alta, poniendo en manos de Dios Padre nuestras intenciones, acciones de gracias, alabanzas y súplicas, sobre lo que yo, el Don del Santo temor de Dios suscito en ustedes

Canto:

Animador:

Los dones del Espíritu Santo se han hecho presente en nuestra celebración, hemos podido comprender lo que esperan de nosotros. Nuestra fe debe ser asumida en plenitud, sabemos que el Señor nos acompaña, sabemos que su Espíritu nos ilumina y pone sus palabras en nuestras bocas, por tanto sólo nos falta ponernos en acción, para contribuir en la construcción de una sociedad más fraterna y solidaria, de una sociedad más justa y más humana, de una sociedad que tenga una mirada y una atención preferencial por los pobres y marginados.

Sacerdote o un asesor

Queridos Jóvenes, la Iglesia tiene una mirada preferencial por cada uno de ustedes, tiene depositada muchas esperanzas en todo lo que puedan hacer y decir, por el gran amor que ustedes le tienen a Jesús.

El testimonio de una comunidad juvenil viva, alegra, esperanzadora y comprometida con su realidad es un signo de esperanza para el mundo. Anunciemos al mundo nuestra fe renovando nuestras promesas bautismales

(Todos se ponen de pie)

¿Se comprometen a renunciar del pecado, que se manifiesta en el egoísmo, la mentira, la envidia, y la venganza?

R. Sí, me comprometo

¿Se comprometen a renunciar al pecado que se manifiesta también en la búsqueda del placer por el placer sin importar los otros, en la búsqueda de la comodidad, en el consumismo desenfrenado?

R: Sí , me comprometo

¿Se comprometen a dejar de buscar, ante todo, los propios intereses personales y poner en el corazón y en la vida, el corazón y la vida de sus hermanos?

R: Sí, me comprometo

Así entonces, proclamemos nuestra fe.

¿Renuncian a Satanás, a todas sus obras y a todas sus seducciones?

R. Sí, renuncio.

¿Creen en Dios, el Padre Bueno que nos ama y nos ha creado por su amor y que por su amor ha creado todas las cosas en el cielo y en la tierra?

R. Sí, creo.

¿Creen en Jesús, Hijo del Padre y hermano nuestro, que nació de María Virgen y que pasó por este mundo haciendo el bien y murió entregando su vida, para darnos vida, y vida en abundancia?

R, Sí creo

¿Creen en Jesucristo que resucitó y está a la derecha del Padre y que permanece con nosotros hasta el final de los tiempos?

R. Sí, creo.

¿Creen en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que continúa actuando en nuestra historia, principalmente en los hombres y mujeres que se comprometen en la construcción del Reino y que se dio a los apóstoles en el día de Pentecostés?

R. Sí, creo.

¿Creen en la Santa Iglesia Católica, la cual nos permite hacer un camino de seguimiento de Jesús, a través de una vida en comunidad, y de donde nace el llamado a ser constructores de la sociedad, para gloria de Dios y de los hombres?

R. Sí creo.

¿Creen en la comunión de santos, hermanos nuestros, que nos han precedido en la fe y que a la luz de su testimonio nos animan a ser mejores discípulos del Señor?

R. Sí, creo.

¿Creen en el perdón de los pecados, que se manifiesta plenamente en el sacramento de la reconciliación, donde Dios nos acoge y recibe al igual que al hijo pródigo?

R. Sí, creo.

¿Creen en la resurrección de los muertos y en la vida eterna, que hemos heredado gracias al gran acto de amor de Jesucristo, al dar la vida por cada uno de nosotros?

R. Sí, creo.

Esta es nuestra fe. Esta es la Fe de nuestra Iglesia, que nos gloriamos de manifestar en esta noche, en Cristo Jesús nuestro Señor.

El Espíritu Santo nos manifiesta y nos trae la Paz, que es fruto de la Resurrección de nuestro Señor. Agradecidos de Él, de su presencia en medio de nosotros, esta noche despidámonos dando una abrazo de paz y que esta paz la podamos transmitir a nuestros hogares y a nuestra ciudad.

La Paz del señor esté con ustedes

R. Y con tu espíritu

Como Hermanos muy queridos nos damos la paz.


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WebJCP | Abril 2007