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sábado, 14 de enero de 2012

Palabra para la Misión: La vocación como “enamoramiento” para la Misión


II Domingo del Tiempo Ordinario
Año B – 15.1.2012 / Por EUNTES

1Samuel 3,3-10.19 / Salmo 39 / 1Corintios 6,13-15.17-20
Juan 1,35-42

Reflexiones

En el Evangelio de este domingo continúa la serie de epifanías, es decir, manifestaciones de Jesús. Después de la estrella de los Magos y el bautismo en el Jordán, Juan el Bautista señala con insistencia la presencia de Jesús como “el Cordero de Dios” (v. 36). Juan ha crecido, gradualmente, en su conocimiento de Jesús: antes no lo conocía (Jn 1,31.33), o lo conocía probablemente solo como su pariente, pero ahora lo proclama Cordero, es decir, Siervo sufriente, Mesías (v. 29) y lo declara presente: he ahí el Cordero..., dice varias veces (v. 29.36).


Juan el Bautista se fija en Jesús (v. 36), lo mira por dentro (dice el verbo griego), descubre su identidad profunda y lo proclama “Cordero de Dios”. Se trata de una identidad rica en significados, que hace referencia: al cordero pascual de la noche del Éxodo (Éx 12,13); al Siervo de Yahvé sacrificado como cordero llevado al matadero (Is 53,7.12); al cordero sacrificado en sustitución, asociado al sacrificio de Abraham (Gn 22). Además de la identidad de cordero, el pasaje del Evangelio de hoy presenta otros títulos de Jesús: Rabí (maestro), con el cual los dos candidatos a discípulos, Andrés y Juan, desean quedarse, no tanto para saber dónde mora, sino más bien para entender quién es realmente. Jesús les invita a seguirle y a estar con Él: “vengan y lo verán” (v. 39). Ese encuentro produce efectos explosivos y contagiosos en cadena: Andrés lleva a Simón donde Jesús (v. 41-42), Felipe se lo cuenta a su amigo Natanael (v. 45ss.), etc. Emergen también otros títulos de Jesús: Mesías, Cristo (v. 41), aquel que los profetas anunciaron, Hijo de Dios, rey de Israel (v. 45.49).


Al encontrarse con Simón, Jesús se fija en él (v. 42), lo mira por dentro, en el corazón, y le cambia el nombre: “Te llamarás Pedro”. Le confiere de este modo una nueva identidad, define su misión. Los textos de este domingo tienen un neto contenido vocacional, empezando por la vocación-misión del joven Samuel (I lectura) e incluyendo también el apremiante llamamiento de Pablo a los cristianos de Corinto (II lectura) a vivir de manera conforme a su dignidad de miembros de Cristo (v. 15), templos del Espíritu (v. 19), personas compradas a un alto precio (v. 20).


Al hablar de vocación y de misión de parte de Dios, los textos de hoy ofrecen algunas orientaciones fundamentales para el discernimiento vocacional y la formación.
- Dios sigue llamando, en cada época, aun en las más precarias, como en tiempos de Samuel.
- Dios llama a cada uno con su nombre (ver Samuel, Pedro y muchos otros: Is 49,1; Éx 33,12; Evangelios).
- Es indispensable permanecer-morar con el Señor, para captar su identidad. En efecto, Jesús invita: “vengan y verán”; van, ven y se quedan con Él (v. 39). Se “enamoraron” de Él y se convierten en sus testigos. (*)
- Se necesitan personas capaces de ayudar a otros a descubrir la voz de Dios, como lo hizo el sacerdote Elí con Samuel (1Sam 3,8-9), Juan el Bautista con los dos discípulos (v. 1,35-37), Ananías con Pablo (Hch 9,17)...
- La vocación no es un premio por las obras o la fidelidad humanas, sino siempre y tan solo elección gratuita de Dios.
- A cada vocación le corresponde una misión: no la escogemos nosotros, sino que se nos confía.
- La respuesta a la llamada, si se vive en gozosa fidelidad al proyecto de Dios, trae consigo también la plena realización personal, que se concreta en el servicio a la misión recibida.

La Iglesia sigue señalando a Jesús con las palabras de Juan el Bautista; lo hace en la Eucaristía-comunión: “Este es el Cordero de Dios que quita el pecado...”, y en el anuncio y servicio propios de la misión. El mensaje misionero de la Iglesia es tanto más eficaz y creíble cuanto más es -al igual que en Juan el Bautista- fruto de libertad, austeridad, valentía, profecía, expresión de una Iglesia servidora del Reino. Solo así, como para el Bautista, la palabra del misionero será capaz de producir un contagio vocacional, será el origen de nuevos discípulos de Jesús (v. 37).



Palabra del Papa

(*) «El apóstol es un enviado, pero, ante todo, es un "experto" de Jesús. El evangelista san Juan pone de relieve precisamente este aspecto desde el primer encuentro de Jesús con sus futuros Apóstoles.... A la pregunta: "¿Qué buscan?"; ellos contestan con otra pregunta: "Maestro, ¿dónde vives?". La respuesta de Jesús es una invitación: "Vengan y lo verán" (cf Jn 1,38-39). Vengan para que puedan ver. La aventura de los Apóstoles comienza así, como un encuentro de personas que se abren recíprocamente. Para los discípulos comienza un conocimiento directo del Maestro. Ven dónde vive y empiezan a conocerlo. En efecto, no deberán ser anunciadores de una idea, sino testigos de una persona. Antes de ser enviados a evangelizar, deberán "estar" con Jesús (cf Mc 3,14), entablando con Él una relación personal. Sobre esta base, la evangelización no será más que un anuncio de lo que se ha experimentado y una invitación a entrar en el misterio de la comunión con Cristo».
Benedicto XVI
Audiencia general, miércoles, 22.3.2006

Siguiendo los pasos de los Misioneros

- 15/1: Día Mundial del Migrante y del Refugiado. Tema para 2012: “Migraciones y nueva evangelización”.
- 15/1: S. Francisco Fernández de Capillas (1607-1648), sacerdote dominico español, misionero en Filipinas y en China, asesinado por los tártaros Manchú. Es el protomártir de China.
- 15/1: S. Arnoldo Janssen (1837-1909), fundador de la Sociedad del Verbo Divino, de las Siervas del Espíritu Santo y de las Siervas del Espíritu Santo para la Adoración perpetua.
- 15/1: Nace Martin Luther King en Atlanta, USA (1929): líder de los derechos civiles, integración racial y “no-violencia-activa”, Premio Nobel de la Paz (1964), asesinado el 4/4/1968.
- 16/1: SS. Berardo y otros cuatro franciscanos, enviados por S. Francisco a Marruecos a predicar el Evangelio a los musulmanes; fueron matados (+1226) por orden de un jefe islámico.
- 16/1: B José Vaz (1651-1711), sacerdote de India, de la Congregación del Oratorio, misionero infatigable en Sri Lanka.
- 16/1: B. Pablo Manna (1872-1952), sacerdote del PIME, misionero en Birmania, fundador de la Pontificia Unión Misional, para la difusión del espíritu misionero en las comunidades cristianas. Se celebra el 16/1, por la cercanía con la Semana por la Unidad de los Cristianos, que él promovió.
- 17/1: S. Antonio abad (+356), llamado “padre de los monjes” en Egipto y defensor de la fe.
- 18-25/1: Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos, que está orientada a la misión: “...para que el mundo crea” (Jn 17,21). Tema para 2012: “Todos seremos transformados por la victoria de Jesucristo, nuestro Señor”(cf 1Cor 15,51-58).
- 20/1: B. Cipriano Miguel Iwene Tansi (1903-1964), sacerdote diocesano de Onitsha (Nigeria) y después monje trapense, que inició esta forma de vida contemplativa para África.
- 20/1: Recuerdo del P. Alejandro Valignano (1539-1606), misionero en Asia y superior provincial de los Jesuitas en el Extremo Oriente (India, China, Japón...); murió en Macao.


WebJCP | Abril 2007