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MISIONEROS EN CAMINO: I Domingo de Cuaresma (Mt 6, 1-6.16- 18) - Ciclo A: Tentados
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sábado, 12 de marzo de 2011

I Domingo de Cuaresma (Mt 6, 1-6.16- 18) - Ciclo A: Tentados


Por P. Félix Jiménez Tutor, escolapio

Muchos caen en la tentación, pero otros muchos la planifican con antelación.
-Padre a su hijo: Hijo mío, no te bañes en el canal.
-De acuerdo, contesta el hijo. Pero aquella misma tarde volvió a casa con el bañador mojado.
-¿Dónde has estado? Le preguntó el padre.
-Bañándome en el canal, contestó el hijo. ¿No te dije que no te bañaras en el canal? Le preguntó el padre.
-Sí, es cierto.
-¿Por qué lo hiciste?
-Porque llevaba puesto el bañador y no pude resistir la tentación.
-¿Y por qué lo llevabas puesto?
-Para estar preparado para nadar en caso de ser tentado.

La Tira Cómica de Eva

A Eva le gustan las golosinas. En esta tira, Eva intenta no caer en la tentación de comer golosinas.
* Eva decide dar un paseo para no pensar en las golosinas.
* Se dice: daré un paseo pero no entraré en la tienda.
* Piensa: Sí, me detendré pero no entraré.
* Después: Entraré pero no me acercaré a la sección de las golosinas.
* En la sección: Cogeré unas golosinas pero no las compraré.
* En la mano: Las compraré pero no las abriré.
* Piensa mejor: Las abriré pero no las oleré.
* Las oleré pero no las probaré.
Final de la tira: Eva, COME, COME, COME.

Hoy, domingo primero de Cuaresma, es el domingo de la tentación, domingo del diablo, el tentador.

Los hombres no vivimos bajo el signo de Piscis sino bajo el signo de la tentación.

Adán y Eva, pareja feliz y símbolo de todos los seres humanos, son los primeros tentados en su Edén.

Adán y Eva guiados por la serpiente que habla en esta fábula del Génesis se comieron la bolsa de las golosinas, se les abrieron los ojos y conocieron el bien y el mal.

Aquel día eligieron el mal, desafiaron a Dios, su creador, y comprobaron que el MAL no estaba en la bolsa de las golosinas, sino que fue el producto de su propia elección, comprobaron que la libertad humana es un reto y una oportunidad para ser como Dios imitándole o un verdadero desastre que nos lleva a corromper el bien.

Dios lo hizo todo bueno, nosotros, seres libres, podemos elegir el mal.

En el evangelio de las tentaciones de Jesús contemplamos la otra cara de la tentación, la de la victoria, la de la elección del bien.

Jesús, en todo igual a nosotros, experimentó la tentación no sólo un domingo sino muchos domingos. Se diferencia de nosotros en que no cayó en la tentación de comerse la bolsa de las golosinas.

¿Cómo no desear el pan y satisfacer la gula después o incluso antes de un largo ayuno?

“No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabras que sale de la boca de Dios”.

Nosotros repetimos en múltiples ocasiones esta cita bíblica, pero la verdad es que nuestro pan son los alimentos terrestres, nos bastan y nos sacian, y no comemos con hambre la Palabra de Dios, verdadero alimento del cristiano.

En boca de Jesús esa cita es verdad y es fortaleza para decir no a la invitación a pecar.

¿Cómo no sentir la seducción de lo milagroso y lo mágico, de una exhibición para la galería?

“No tentarás al Señor, tu Dios”.

Jesús sabe quien es y quien es su Señor y a quien debe su obediencia y fidelidad y rechaza el instinto de la magia y superstición que anida en cada corazón.

Nosotros, orgullosos y necesitados del aplauso divino y humano, buscamos nuestros quince minutos de gloria al margen de Dios.

El orgullo es más pecado que el sexo y que cualquier otro pecado porque es más fuerte y más destructor. Es el no serviré a nadie más que a mí mismo.

¿Cómo no embriagarse ante la promesa del dinero y de las riquezas?

“Al Señor tu Dios adorarás y a él solo servirás”.

Por dinero somos capaces de cualquier cosa. La sociedad en la que vivimos es la sociedad de la corrupción, la palabra más escrita y pronunciada en estos tiempos, la sociedad de los escándalos de los dineros.

Jesús que nos dijo que no podemos servir a Dios y al dinero, vivió esta enseñanza sin desviarse ni a la izquierda ni a la derecha.

Sí, nuestra generación es la más tentada.

Los medios de comunicación, serpiente muy astuta, nos muestran todos los reinos de la carne y sus pasiones, los reinos del poder y de la fama, los reinos del dinero y sus paraísos fiscales, los reinos de este mundo porque no hay otro para ellos y sin querer o queriendo decimos sí a la astuta serpiente.

¿Cómo salir victoriosos?

Con las armas del cristiano: la Palabra de Dios, el diálogo con Dios, la apertura a los hermanos, la lucha por la paz y la justicia, descentrarse, olvido de sí, para centrarse en Dios y en los demás, asumiendo nuestro bautismo, kilómetro cero de toda vida cristiana, profundizando y creciendo en la fe y renunciando a Satanás y a todas sus seducciones.

Escribe San Agustín: “Nuestra vida en medio de esta peregrinación no puede estar sin tentaciones, ya que nuestro progreso se realiza precisamente a través de la tentación, y nadie se conoce a sí mismo si no es tentado, ni puede ser coronado si no ha vencido, ni vencer si no ha combatido, ni combatir si carece de enemigos y de tentaciones…”


WebJCP | Abril 2007