TRAS CONOCERSE LAS SORPRENDENTES CIFRAS DEL INDEC
"No está mal que alguna vez les toque perder un poco a los sectores más privilegiados", dijo el obispo de Bariloche. En tanto, Casaretto exhortó a superar las barreras sectoriales entre la dirigencia para luchar contra este flagelo.
La Iglesia volvió este jueves a contradecir la baja en la pobreza anunciada por el INDEC y pidió a "toda la dirigencia", gubernamental y empresaria, que se sume a la lucha para mejorar la situación económica de los más necesitados, aunque les toque alguna vez "perder un poco".
Un día después de considerar "irritante" la afirmación de que la pobreza cayó al 13,9 por ciento en el primer trimestre del año, como lo señaló el INDEC, el arzobispo de Santa Fe, monseñor José María Arancedo, aseguró que la estadística "no se condice con la realidad".
"La pobreza existe, esta instalada y de un tiempo a esta parte comenzó a crecer, a punto tal que hoy estamos con un índice muy alto que golpea de modo especial a la niñez", agregó. Y se lamentó de que la pobreza "aparezca dibujada con números".
"Todo esto es un signo de cierta debilidad institucional y el país necesita cifras en las que todos debamos creer", enfatizó en declaraciones formuladas a LT10 radio Universidad Nacional del Litoral.
Además, monseñor Arancedo solicitó "no echar culpas a un tsunami: A los gobiernos los hemos votado y somos nosotros los que tenemos que empezar a pensar un proyecto de país distanciado del proyecto personal"
Paralelamente, el obispo Fernando Maletti, integrante de la Comisión Episcopal de Ayuda a las Regiones Más Necesitadas, instó hoy a "toda la dirigencia" a sumarse a la lucha contra la pobreza, y advirtió que "no está mal que alguna vez les toque perder un poco" a los sectores más privilegiados.
Tras precisar que la última colecta Más por Menos "ha crecido" gracias a la concientización de la ciudadanía, el obispo sostuvo que más allá de las estadísticas, "uno escucha a la gente y ve la realidad", lo que da una clara dimensión de las necesidades insatisfechas de vastos sectores de la población.
En tanto, el presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social, obispo Jorge Casaretto, reiteró que la pobreza "continúa siendo un escándalo" en el país, y aseguró que los planes sociales, aunque necesario en el actual contexto social argentino, "no son el camino" para erradicarla.
Al presentar en Tucumán la encíclica social de Benedicto XVI, el prelado consideró que "el gran camino" es encontrar políticas de Estado consensuadas a mediano y largo plazo para superar esa dimensión de fragmentación "que tanto nos divide".
En diálogo con radio Continental, Maletti exhortó a sumarse a la lucha contra la pobreza "no sólo a la dirigencia de quienes tiene la misión de gobernar o legislar, sino al empresariado, a los que tenemos posibilidades, a aquellos que tienen poder. A aquellos que no está mal que quizás ganen un poco menos o que alguna vez les toque perder un poco".
Ante una pregunta sobre la realidad de la ciudad patagónica donde ejerce su misión pastoral, Maletti puntualizó que "en Bariloche hay miles de familias que necesitan tierra y vivienda. El de la vivienda rural, urbana e indígena aquí es un problema muy serio", explicó.
"Por otro lado -añadió-, vemos la gran diferencia, el abismo que hay con los negocios inmobiliarios que se van haciendo".
Apuntó, asimismo, que "en los comedores populares, el número de comensales ha crecido en una cifra importante". El religioso insistió en la necesidad de que los sectores sociales con más posibilidades se comprometan a la lucha contra la pobreza: "Es muy importante crear conciencia sobre la real situación", afirmó.
La Iglesia volvió este jueves a contradecir la baja en la pobreza anunciada por el INDEC y pidió a "toda la dirigencia", gubernamental y empresaria, que se sume a la lucha para mejorar la situación económica de los más necesitados, aunque les toque alguna vez "perder un poco".
Un día después de considerar "irritante" la afirmación de que la pobreza cayó al 13,9 por ciento en el primer trimestre del año, como lo señaló el INDEC, el arzobispo de Santa Fe, monseñor José María Arancedo, aseguró que la estadística "no se condice con la realidad".
"La pobreza existe, esta instalada y de un tiempo a esta parte comenzó a crecer, a punto tal que hoy estamos con un índice muy alto que golpea de modo especial a la niñez", agregó. Y se lamentó de que la pobreza "aparezca dibujada con números".
"Todo esto es un signo de cierta debilidad institucional y el país necesita cifras en las que todos debamos creer", enfatizó en declaraciones formuladas a LT10 radio Universidad Nacional del Litoral.
Además, monseñor Arancedo solicitó "no echar culpas a un tsunami: A los gobiernos los hemos votado y somos nosotros los que tenemos que empezar a pensar un proyecto de país distanciado del proyecto personal"
Paralelamente, el obispo Fernando Maletti, integrante de la Comisión Episcopal de Ayuda a las Regiones Más Necesitadas, instó hoy a "toda la dirigencia" a sumarse a la lucha contra la pobreza, y advirtió que "no está mal que alguna vez les toque perder un poco" a los sectores más privilegiados.
Tras precisar que la última colecta Más por Menos "ha crecido" gracias a la concientización de la ciudadanía, el obispo sostuvo que más allá de las estadísticas, "uno escucha a la gente y ve la realidad", lo que da una clara dimensión de las necesidades insatisfechas de vastos sectores de la población.
En tanto, el presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social, obispo Jorge Casaretto, reiteró que la pobreza "continúa siendo un escándalo" en el país, y aseguró que los planes sociales, aunque necesario en el actual contexto social argentino, "no son el camino" para erradicarla.
Al presentar en Tucumán la encíclica social de Benedicto XVI, el prelado consideró que "el gran camino" es encontrar políticas de Estado consensuadas a mediano y largo plazo para superar esa dimensión de fragmentación "que tanto nos divide".
En diálogo con radio Continental, Maletti exhortó a sumarse a la lucha contra la pobreza "no sólo a la dirigencia de quienes tiene la misión de gobernar o legislar, sino al empresariado, a los que tenemos posibilidades, a aquellos que tienen poder. A aquellos que no está mal que quizás ganen un poco menos o que alguna vez les toque perder un poco".
Ante una pregunta sobre la realidad de la ciudad patagónica donde ejerce su misión pastoral, Maletti puntualizó que "en Bariloche hay miles de familias que necesitan tierra y vivienda. El de la vivienda rural, urbana e indígena aquí es un problema muy serio", explicó.
"Por otro lado -añadió-, vemos la gran diferencia, el abismo que hay con los negocios inmobiliarios que se van haciendo".
Apuntó, asimismo, que "en los comedores populares, el número de comensales ha crecido en una cifra importante". El religioso insistió en la necesidad de que los sectores sociales con más posibilidades se comprometan a la lucha contra la pobreza: "Es muy importante crear conciencia sobre la real situación", afirmó.








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