LUGAR DE ENCUENTRO DE LOS MISIONEROS DE TODO EL MUNDO
MISIONEROS EN CAMINO: Noticias Misioneras del Mundo: 07 de Abril de 2009
NO DEJES DE VISITAR
www.caminomisionero.blogspot.com
El blog donde encontrarás abundante material para orar y meditar sobre la liturgia del Domingo. Reflexiones teológicas y filosóficas. Videos y música para meditar. Artículos y pensamientos de los grandes guías de nuestra Iglesia y Noticias sobre todo lo que acontece en toda la vida eclesial
Fireworks Text - http://www.fireworkstext.com
BREVE COMENTARIO, REFLEXIÓN U ORACIÓN CON EL EVANGELIO DEL DÍA, DESDE LA VIVENCIA MISIONERA
SI DESEAS RECIBIR EL EVANGELIO MISIONERO DEL DÍA EN TU MAIL, DEBES SUSCRIBIRTE EN EL RECUADRO HABILITADO EN LA COLUMNA DE LA DERECHA

martes, 7 de abril de 2009

Noticias Misioneras del Mundo: 07 de Abril de 2009

Publicado por OMPRESS

* Las familias de Vitoria se implicarán con los niños en el Encuentro de Infancia Misionera
* Maite Labayru, médico y misionera en Ecuador: "La pobreza genera lo mismo en todos sitios"
* Misionero atacado en el Congo
* José Carlos Rodríguez Soto y sus 20 años en Uganda en el libro "Desde mi Ventana Africana"
* Encuentro diocesano de Infancia Misionera en Jerez

ad_correo
Las familias de Vitoria se implicarán con los niños en el Encuentro de Infancia Misionera

OMPRESS-VITORIA (7-04-09) Alrededor de 150 niños de la Diócesis de Vitoria participarán en el III Encuentro Nacional de la Infancia Misionera, que tendrá lugar en el Pabellón Telefónica Arena de Casa de Campo, los próximos 2 y 3 de mayo, con la asistencia de miles de niños de toda España.

En este caso, también algunas familias se movilizarán junto a los niños, porque “aunque los protagonistas son los niños, queremos que las familias se impliquen en la animación de la fe y la misión, con sus hijos”, según comentó el director de OMP en Vitoria, Aitor Pastor.

Los niños se están preparando desde el mes de noviembre, desarrollando cada mes una actividad distinta, porque la Infancia Misionera es, según Pastor, “más que un encuentro”. Ahora, analizan la posibilidad de realizar una “celebración del envío” para el grupo que viaje a Madrid.

El director de Vitoria –que es también miembro del Secretariado Nacional de Infancia Misionera- comentó las peculiaridades de la Infancia Misionera en España, que a diferencia de otros países, no se limita a un grupo “fijo”, porque el objetivo “no es crear un movimiento, sino un servicio de animación para todas las realidades de la infancia en la Iglesia, aprovechando lo que hay, y llegando a ellos de una forma transversal, porque la misión es una llamada para todos”.

En este contexto, el Secretariado edita algunos materiales destinados a cultivar el espíritu misionero no sólo en los niños, sino también en los padres y educadores. Así, entre otras iniciativas, hay un “Itinerario misionero de niños”, una especie de guía de animación para los grupos; y también, cuando se acercan las comuniones el “Librito de oración del niño misionero”, en el que se propone a los niños que ofrezca “un plato” de la celebración para los niños de la misión o algún proyecto dedicado a ellos.



Maite Labayru, médico y misionera en Ecuador: “La pobreza genera lo mismo en todos sitios”

OMPRESS-BILBAO (7-04-09) Maite Labayru lleva unos años muy movidos. Su deseo de aportar un grano de humanidad allá donde más se necesita ha movido a esta médico pediatra de Arrigorriaga de 58 años a dar su tiempo, su esfuerzo y sus conocimientos en África y en Ecuador. Ahora, tras dos años en el equipo misionero y en el hospital de Palenque, ha vuelto a su puesto en el hospital de Cruces. La suya, como la de otros hombres y mujeres, es la historia de quien busca que otro mundo sea posible.

Por su interés, a continuación reproducimos la entrevista facilitada por la diócesis de Bilbao.

-¿Qué le ha movido a ir a África o a Ecuador estos años?

Yo me siento médico vocacionado, me gusta la medicina. Y, creo que hay lugares, como son los países en desarrollo, donde una puede ser más útil que aquí. Esos lugares son una oportunidad para muchos médicos. A mi me surgió esa oportunidad y la aproveché. Hubo un momento en mi vida en que coincidió mi deseo de tener una experiencia de cooperación desde mi profesión, con unas circunstancias personales que hicieron que esto fuese posible. Así, en un primer momento, fui a África, a Mauritania, un par de meses a sustituir a una pediatra de Médicos del Mundo a la que conocía y que estaba enferma, y después me ofrecí a esa misma organización para volver otros cuatro meses y medio.

Después de aquello yo sentí la necesidad de ser médico pero participando de una iglesia. De ahí que empecé a ir a Ecuador en los veranos. Luego las circunstancias se pusieron a favor porque en Palenque, descubrí un lugar donde podía combinar mi profesión médica con la tarea misionera, que era justo lo que quería. Y además venía bien mi presencia al equipo misionero de allá.

-¿Qué diferencias ha encontrado entre la realidad de ambos continentes?

Sí, aunque la pobreza es igual en todos los sitios. La incapacidad de levantarse de la gente que carece de recursos, la debilidad de espíritu es igual en todos los sitios. Pero lo de África es más bestial, más intenso. Sin embargo, en Palenque también hay situaciones de pobreza extrema, donde hay familias de 7 u 8 personas que tienen que vivir con 70 dólares al mes. Y eso una familia con una cosecha decentilla. Aunque en África esto es más general, al final, lo que la pobreza genera es lo mismo en todos los sitios.

-Usted ha comentado que la experiencia en Mauritania fue por el “lado humanitario enriquecedora, y en lo creyente, desalentadora” ¿Por qué?

Aunque hay de todo, como en todos los sitios, algunas personas vinculadas a la iglesia me parecía que se situaban en un estatus de superioridad frente a las personas a las que tenían que atender. Eran más autoridad que acompañantes o servidores. Para mí eso resultaba, y resulta, desalentador. Yo siento a la Iglesia desde el servicio más llano y cercano.

-Médico o agente pastoral, ¿qué ha primado estos años en Ecuador?

La misionera. El primer año hice más actividad médica, sobre todo centrada en la promoción de cambios de gestión en el hospital, favorecer la titulación y educación de los trabajadores del centro sanitario, establecer vías para la autofinanciación del hospital, tareas de formación, cosas así. Pero el segundo año nos centramos más en el trabajo comunitario, sobre todo intentando que, ante la promoción y colaboración gubernamental que hubo, los criterios y los ritmos de la comunidad y de la asociación de trabajadores creada desde ella, no se desvirtuase la esencia comunitaria como son la unidad, el movernos al ritmo del más lento o la capacidad para trabajar unidos. Además de las tareas propias como agente pastoral en la tarea de acompañar la catequesis, las charlas de bautismo, la preparación de la Semana Santa o las celebraciones de la Palabra.

-Aquí se habla de cambios en las Misiones Diocesanas Vascas, ¿cómo se percibe esto allí?

Como un cambio hacia un modelo en el que las personas que vayan allá serán especialistas en algún campo muy específico y centrado en acompañar algún proyecto para el que se necesita su perfil. Así, yo podría volver a tierra de misión en cualquier momento, porque soy médico. Pero si soy una persona joven, o sin ninguna especialidad, que solo quiero tener una experiencia misionera en una iglesia de otro país, ¿quién me va a admitir allí?

Pero además, allí se percibe como la desaparición, en dos años, del espíritu del grupo misionero vasco. Un grupo con una identidad fuerte, con una historia honda de toma de decisiones comunes o que tenía un consejo que era interlocutor con los obispos de allá. Ese grupo se disgrega mucho, tanto porque quedan pocas personas como porque, en la nueva situación, cada uno quedará a expensas de la diócesis donde está.

-¿Qué necesitamos descubrir como creyentes de la experiencia misionera en Ecuador?

Allí se vive una iglesia con ilusión porque la ves crecer, porque los que vamos somos conscientes de que es una iglesia que trabaja para la vida, que siembra Palabra hecha vida. Y porque allí, la comunidad es realmente, el origen de la iglesia. Aquí, en la parroquia donde hay un sentido fuerte de comunidad, con personas con ilusión por hacer proyectos de iglesia pequeña, se descubre a una iglesia viva. Las personas que hemos tenido una experiencia de misión, volvemos, aquí queriendo trasmitir ese sentido comunitario, y no es fácil.

-¿Qué puede aportar un profesional en la lucha por la justicia en el mundo?

Como cualquier persona. En la sanidad, la justicia se da poco. El reparto de la sanidad en el mundo no es justo. En los países pobres la salud, depende del dinero que uno tenga. Las personas se mueren por no tener dinero o se arruinan solo por que les den un diagnostico. Cualquier persona tiene que ser un clamor para que la diferencia entre ricos y pobres, entre Norte y Sur, sea menor.

-¿Tiene otros proyectos en la cabeza? ¿Volverá a Ecuador?

Estos dos años han sido un tiempo absolutamente enriquecedor para mí vida. Tanto por la tarea como por el grupo humano, con el equipo con el que he compartido este tiempo. Para mi dimensión creyente también. Allá he descubierto una iglesia viva, que es iglesia acompañando a las personas, haciéndolas crecer desde el descubrimiento de que la Palabra de Dios se hace vida para la gente. En cuanto a volver, lo hará en verano, seguro. Ahora no tengo más planes.



Misionero atacado en el Congo

OMPRESS-R.D. CONGO (7-04-09) El padre, Kontor Wieslaw, misionero polaco de los Padres Palotinos, Sociedad del Apostolado Católico, resultó herido en una emboscada en el Kivu Norte, región situada al este de la República Democrática de Congo, el pasado 27 de marzo, según información de los misioneros palotinos.

Al parecer, el padre Wieslaw volvía con su coche de Ntamugenga en dirección a Rutshuru, cuando tres hombres armados bloquearon la carretera y le atacaron disparando a los neumáticos. Posteriormente, cuando el misionero quiso huir acelerando el vehículo, los atracadores siguieron, alcanzando al misionero que recibió tres tiros, dos en la pierna y uno en el pecho. Fue ingresado en el hospital de Rutshuru y, tras ser operado, los médicos han declararon que esta fuera de peligro. El obispo de Goma, Mons. Faustin Ngabu, visitó al misionero y también lo hicieron las autoridades civiles y militares locales.

El padre Wieslaw es misionero desde hace más de 20 años en esta zona donde fue atacado y es párroco de la iglesia de Aloys de Rutshuru, donde es muy estimado por sus feligreses por toda su labor y en su empeño en la obra de evangelización, por la pastoral social y la promoción humana.



José Carlos Rodríguez Soto y sus 20 años en Uganda en el libro “Desde mi Ventana Africana”

OMPRESS-MADRID (7-04-09) “Desde mi Ventana Africana” es el título del libro escrito por José Carlos Rodríguez Soto, profundo conocedor del continente africano, desde sus 20 años de estancia en Uganda, en el que presenta una selección de cien artículos escritos desde 1992 hasta 2008, artículos que son conversaciones, como nos dice, “muchas de ellas conmigo mismo, para que así fueran surgiendo las páginas, que más que mérito mío lo son de las muchas personas -campesinos, estudiantes, personas desplazadas, misioneros...- de las que aprendí lecciones muy valiosas. Al final, decidí hacer una selección de esos cientos de artículos y me han salido cien, que he agrupado por temas”.

Editado por Mundo Negro, “Desde mi Ventana Africana” recoge estos artículos, la mayor parte de ellos publicados en Mundo Negro, en los que el autor ha querido “reflejar el día a día de la vida de allí, y en ocasiones dar una idea de cómo se juzgan acontecimientos internacionales ‘desde allí’ ofreciendo la perspectiva de la gente más pobre”.

En el prólogo del libro, José Carlos explica que, “a pesar de la variedad de medios de comunicación donde han sido publicados, todos ellos, sin embargo, tienen algo en común: han sido pensados y escritos desde África, sobre todo en el ‘África profunda’ rural y castigada por la guerra, particularmente en el Norte de Uganda, aunque algunos han sido gestados en otros países vecinos: Burundi, Ruanda, Sudán, Kenia y la República Democrática del Congo”.

El autor, José Carlos Rodríguez Soto, madrileño de 50 años de edad, trabajó en Uganda como misionero y periodista durante 20 años y viajó por otros 13 países africanos. Fue secretario de la Comisión de Justicia y Paz de la archidiócesis de Gulu y participó en diversas iniciativas de paz y defensa de los derechos humanos en el Norte del país.



Encuentro diocesano de Infancia Misionera en Jerez

OMPRESS-JEREZ DE LA FRONTERA (7-04-09) El próximo 25 de abril, la Delegación de Misiones de Jerez ha convocado a los niños de la diócesis de Asidonia Jerez para celebrar juntos un encuentro diocesano de la Infancia Misionera. Tendrá lugar en el Colegio Madre de Dios, de las Hijas de la Caridad, de Jerez de la Frontera.

Esta jornada misionera de los niños lleva por lema “Hoy y mañana somos misioneros” y tiene como objetivo principal reunir a los niños, de 8 a 13 años, que interesados por el mundo misionero quieran, a través de juegos y actividades, acercarse y conocer la realidad misionera.

Según información facilitada por la Delegación de Misiones “será un encuentro festivo para celebrar que ‘somos misioneros’, una fiesta a la que Jesús se hará presente en el momento de la Eucaristía que se celebrará al final de la jornada misionera”.

0 comentarios:


WebJCP | Abril 2007