Publicado por OMPRESS
José Luis Azcona, obispo y misionero en el Marajó brasileño, bajo amenaza de muerte
OMPRESS-BRASIL (20-01-09) El obispo agustino recoleto de Marajó, Brasil, José Luis Azcona, está amenazado de muerte. Narcotraficantes, biopiratas y, sobre todo, los traficantes de personas para su explotación sexual en Europa han colocado a este obispo agustino recoleto en el punto de mira. Sus reiteradas denuncias le han convertido en un elemento incómodo para los intereses de aquellos que se enriquecen comerciando con la dignidad de los más desfavorecidos.
Mons. José Luis Azcona Hermoso tiene su diócesis en el Estado de Pará, localizado al norte de Brasil, en la selva amazónica. La desembocadura del río Amazonas está en este Estado y ahí mismo se encuentra la prelatura del agustino recoleto José Luis Azcona. Este Estado es uno de los mayores centros de corrupción y violencia institucional del país, además de ser uno de los que sufre mayor devastación de la selva amazónica con unos intereses económicos que se llevan por delante vidas humanas e inmensas extensiones de tierra.
En una entrevista realizada por Santiago Riesco, el obispo explica el por qué y por quién se siente amenazado. “Amenazado por la mafia de la explotación sexual de menores y también del tráfico humano, especialmente para Europa. El año pasado, el 23 de diciembre, en la cadena O Globo apareció mi nombre junto con otros quince. En este grupo de 16 estamos tres obispos del Pará, de la Amazonía Oriental. Creo con fundamento que estoy siendo buscado por los narcotraficantes porque me opongo directamente y en cuanto tengo ocasión a esta invasión de la barbarie y de la destrucción de la personalidad humana, de la familia y de la sociedad. Y también por parte de algunos grupos de políticos que denuncio en los medios de comunicación por el descuido total y responsable de la vida humana y de los derechos fundamentales de la persona y de la dignidad del hombre. Estoy siendo buscado y tengo que tener cuidado”.
El obispo cuenta que ya no puede caminar solo ni ir en autobús y que a pesar de ello no ha aceptado los servicios de escolta porque son muchos los amenazados y no puede aceptar que un obispo sea protegido y otros no.
“El pensamiento de la muerte –dice el obispo- es frecuente pero es un pensamiento pacífico, sereno, tranquilo, no es con ansiedad ni con angustia. Siempre respondo a los periodistas que muchas veces me alegro pensando en la posibilidad de morir mártir, de morir por el Evangelio como dicen los obispos del Brasil en una nota que hicieron pública en el mes de abril explicando nuestra situación. Para mí sería una alegría poder entregar mi vida por Jesucristo el Hijo de Dios que la dio por mí. Para mí sería el mejor final de mi existencia y agradecería a Dios esto como el máximo don que podría recibir de su parte. En este sentido estoy tranquilo”.
“Si no asumimos una posición decidida y no hacemos una opción por los valores éticos y por el evangelio, no vamos a hacer nada. Desde ahí uno se siente alegre y feliz de poder predicar el Evangelio de una manera sencilla, de una manera inculturada, de una manera realista”, añade.
En cuanto a la situación geográfica de su diócesis con más de 300 kilómetros de costa amazónica por donde entra y sale todo tipo de mercancías, el obispo manifestó que “la configuración geográfica de nuestra misión es especialmente adecuada para propiciar y facilitar la presencia de grupos mafiosos, de narcotráfico y de los enemigos de la estabilidad social, comenzando por esos 300 kilómetros que forma el delta del Amazonas. Son 300 kilómetros que están desprotegidos, nunca se ve por allí un barco de la marina brasileña, ni grande ni pequeño. Por allí entran armas, entra y sale droga porque es la ruta más fácil para los que vienen de la Amazonia comenzando por Colombia, Ecuador, Perú… todo va por ese río. Además la proximidad con la Guayana Francesa facilita enormemente el tráfico humano así como la biopiratería. Es una región abandonada por completo, es un problema de seguridad nacional del Brasil”.
El obispo explica también en esta entrevista el problema del tráfico de mujeres que llevan a cabo los jefes de las mafias y de las ramificaciones que tienen en el mismo Marajó. “Allí mismo ofrecen a las muchachas posibilidad de salir con engaños –algunas no, algunas saben para qué van- y pensando que en Europa van a encontrar un modo de vivir fácil y también digno. La realidad es un camino sin retorno en el que acaba la dignidad humana y el futuro de familias enteras”
“A mí me preocupa y me angustia enormemente este asunto. Creo que la Iglesia toda en el Brasil y también en España como principal país receptor –no todas se quedan aquí, muchas van para el resto de Europa- deberíamos hacer un trabajo en conjunto y una presión en los órganos oficiales para una mayor vigilancia y fiscalización de este mercado humano desastroso, vergonzoso, tan indigno de la humanidad y tan contrario al puro Evangelio”, añadió el obispo.
Mons. Azcona explica también que las acciones eclesiales que están llevando a cabo “están sirviendo a los organismos oficiales del gobierno del Estado y de la nación, a concretar actividades y programas donde este tipo de personas sean defendidas, prevenidas de caer en estos lazos tan peligrosos. Creo que en este sentido estamos haciendo un trabajo muy bueno porque se trata de entrar con legislación nueva, con conciencia nueva en un área que, hasta hace tres años, estaba casi intacta y en la que nadie se comprometía. Con este riesgo, esas muchachas y sus familias que de verdad quieren ser protegidas, están empezando a tener un camino de protección, de recuperación de la vida”.
Preguntado por lo que piensa sobre el gobierno de Lula, el obispo contestó que “es un gobierno que está entregado a la barbarie. Se está tramitando en el Senado un proyecto de ley para liberalizar completamente el aborto de manera que se permita el aborto hasta el instante mismo de nacer. Algo bárbaro. Sólo un detalle, la posición de Lula en concreto es de cobardía total. En las declaraciones oficiales delante de los grandes medios de comunicación dice que es católico, que su mujer también, que su madre también y que están en contra del aborto, pero que él quiere oír al pueblo brasileño manifestarse sobre el aborto. Y él sabe que el pueblo ha sido objeto de estadísticas contundentes, científicas, constantes y permanentes con un 87 por ciento de rechazo al aborto, del 90 por ciento en contra de su liberalización y así sigue más o menos. Si él entiende que el pueblo brasileño es el Senado o la Cámara de Diputados… en el Senado el 42 por ciento de los miembros están siendo procesados civilmente o criminalmente… ¿a estos señores es a los que quiere oír Lula para que decidan sobre la vida humana indefensa? Es absurdo, tan absurdo como que él se llame católico”.
“Si vamos a la Cámara el porcentaje de personas que están siendo procesadas por lo civil o por lo penal es aún más elevado. La Cámara aprobó hace un par de años, estando de presidente Severino Cavalcanci, un “flamante católico”, los experimentos con células embrionarias, pero se constató que estaban comprados y que él mismo, después de dos meses se constató que era corrupto y tuvo que ser retirado el presidente de la Cámara que defendió la aprobación de esta ley. Estos son los legisladores sobre materia de vida humana, dignidad humana, derechos humanos en Brasil, y esto está consentido –lo digo sin ningún reparo- está consentido por nuestro presidente Lula. Con el prestigio y la influencia política que él tiene en la Cámara y en el Senado, si él quisiera, si fuese un católico consecuente y no un cobarde, ya hubiese terminado con algunos proyectos como el de la aprobación de los matrimonios gays y la legislación contra la homofobia con la que ni tú ni yo podremos leer el capítulo uno de la carta de San Pablo a los Romanos donde se habla de los homosexuales porque seremos llevados a prisión durante tres años según el proyecto que se está tramitando desde hace un año en el Senado. ¡Absurdo! Es ideología, ya no se trata de respetar al homosexual. En la Iglesia todo el mundo respeta, pero es que es ideología pura, es exaltación, divinización, idolatría del homosexual y del gay. Es decir, continúan sociológicamente lo que psicológicamente dicen la mayor parte de los psicólogos sobre el narcisismo del homosexual. Y esto ya a niveles oficiales de legislación y a niveles de representación política”
- ¿Qué piensan de su situación los Agustinos Recoletos?, le pregunta Riesco.
Un agustino recoleto me contó: “mi madre me llamó el otro día por teléfono y me preguntó: hijo mío, estoy oyendo decir que estás en la diócesis de un obispo amenazado de muerte, ¿es eso cierto? Sí madre, es verdad. Pero hijo mío, tenga cuidado que si no yo voy a morir de miedo. Madre, yo sé que Jesucristo me mandó aquí como agustino recoleto, a esta parroquia como pastor de este rebaño y aquí hay muchas ovejas abandonadas y heridas. Si tengo que morir por estas ovejas, madre, yo voy a morir”. Delante de ese ejemplo es una maravilla poder vivir el Evangelio con hermanos de esa categoría, con sacerdotes de ese calibre. Esto te anima a entrar en la lucha. Otros permanecen más a la expectativa a ver qué sucede. Es un proceso para algunos lento de asimilación.
En cuento al apoyo recibido por la Orden de los Agustinos Recoletos, el obispo manifiesta que tiene el completo apoyo desde la Curia y desde su provincial. “Me han llamado personalmente para interesarse y me han dicho que toda la Orden está rezando. Me animan y me dicen que están con nosotros en la misión. Esto sí que es estupendo de verdad, muy bonito, muy bueno.
“El pueblo está orando mucho. La mayoría se extraña y se pregunta cómo es posible que amenacen al obispo. Se nota en la acogida, en los abrazos. Hace dos domingos en Melgaço, al despedirme, un padre de familia se me abrazó y se agarraba a mí diciendo: ‘por favor, monseñor, no se deje matar, no se deje matar’”, añade el obispo.
Los mártires de Argelia camino de los altares
OMPRESS-ROMA (20-01-09) La mañana del 10 de enero 2009, se reunió por primera vez la Comisión de historiadores para la causa de los mártires de Argelia. El encuentro tuvo lugar en la Casa general de los hermanos maristas, según informa el postulador H. Giovanni Maria Bigotto.
Estuvieron presentes tres historiadores: padres Jean Jacques Pérennès, de Egipto, Ivo Dujardin, antiguo abad de Westmale en Bélgica, actualmente capellán de las Monjas Trapenses de Vitorchiano, y Augustin Jomier, joven historiador parisino, llegado de Argelia. Participó también el nuevo abad general de los Trapenses, Dom Eamon Fitzgerald, interesado en la causa, puesto que la familia trapense cuenta con los siete monjes de Tibhirine en dicha causa. El padre abad llegó acompañado de la Hna. Augusta Tescari, postuladora. El padre Francesco Ricci representaba la causa de los Dominicos, más exactamente la de Mons. Pierre Claverie.
Esta reunión ha sido importante por varias razones. Ante todo era la primera vez que se encontraban los tres historiadores de países tan distintos. Fue una ocasión para que pudieran comprender mejor el trabajo y para ponerse de acuerdo sobre el método de trabajo a seguir. Se les entregó un documento en el que se expone lo que exige la Congregación para la causa de los santos por lo que respecta al trabajo de los historiadores: búsqueda de todos los documentos de identidad de los servidores de Dios, de todos los escritos todavía inéditos: cartas, artículos, escritos espirituales…, diarios personales… y también todo lo que se escribió sobre los servidores de Dios en los días que siguieron a su asesinato.
A partir de estos documentos esclarecedores y a través de un intercambio libre de ideas entre historiadores y postuladores, se fue precisando el ámbito de su trabajo y de la metodología que han de utilizar. Corresponde a los historiadores, por ejemplo, describir el contexto histórico de los años en los que murieron los mártires. Dentro de este contexto tienen que situar los documentos personales, los escritos inéditos, las reacciones de los medios de comunicación, los libros escritos, que por el momento son 113. En este contexto se subraya con fuerza el amor que el pueblo argelino tenía por sus mártires y el amor de ellos por el pueblo, su cultura y religión, un momento de muerte y duelo que vivieron juntos, una realidad histórica.
Una vez que el trabajo esté terminado, este material formará parte de toda la documentación que debe llevar a la beatificación. Todo esto hay que añadirlo al testimonio de los testigos convocados por el tribunal diocesano, así como a los escritos publicados por los servidores de Dios.
A continuación se iniciará el trabajo de los teólogos censores. Éstos deberán estudiar los escritos para verificar su conformidad con la fe y para poder bosquejar los retratos espirituales de los mártires. Giovanni Maria Bigotto, postulador.
Los mártires de la UCA y la justicia española: opinión de los jesuitas españoles
OMPRESS-MADRID (20-01-09) Ante la admisión del Juez de la Audiencia Nacional, Eloy Velasco, de la querella presentada el pasado 13 de noviembre por la asociación pro Derechos Humanos de España (APDHE) y el Centro de Justicia y Responsabilidad (CJA), sobre los asesinatos de los mártires de la UCA (Universidad Centro Americana José Simeón Cañas), los jesuitas españoles manifiestan el apoyo a las posiciones de sus compañeros del país latinoamericano que preferirían, en solidaridad con el pueblo salvadoreño, que el caso siguiese su curso legal en su país y no en España.
El Provincial de Castilla de la Compañía de Jesús, Juan Antonio Guerrero, tras hablar con sus compañeros salvadoreños avala sus tesis: “Nosotros no somos partícipes de la apertura del caso en España. Si los familiares por voluntad propia quieren abrirlo, están en su derecho y en ese caso, si nos piden datos, opiniones técnicas, experiencias habidas, se las brindaremos con gusto. Pero como una colaboración ante gente a la que queremos y respetamos. Pero nuestra decisión es sólo trabajar el caso con los instrumentos legales y de diálogo de El Salvador”. Según Guerrero “aunque sabemos que es más difícil hacerlo en El Salvador, también es cierto que los pobres sólo pueden hacerlo allí. Y al menos haciéndolo allí es posible ir abriendo caminos y posibilidades para ellos. No se trata sólo de abrir un caso, sino el camino para otros posibles, ya que nuestros compañeros jesuitas salvadoreños están trabajando no sólo en este caso de los jesuitas sino en muchos otros”.
Así, el primer caso que los jesuitas salvadoreños ganaron en la Corte Interamericana de Justicia, con el jesuita Jon Cortina, se ganó gracias a la actividad de la UCA. En la Comisión Interamericana han ganado un caso que ha obligado al Gobierno de El Salvador a iniciar conversaciones con ellos y tienen otro introducido. Es por eso que, afirma Juan Antonio Guerrero “nosotros no queremos que lo hecho en otro país, como España, pueda entorpecer o quitarle fuerzas para lo que deben hacer nuestros compañeros en El Salvador. Aunque, es verdad que si los familiares desean hacer algo, les respetamos y apoyamos”.
El 16 de noviembre de 1989, los jesuitas españoles Ignacio Ellacuría, Ignacio Martín-Baró, Segundo Montes, Joaquín López y López, Amando López y Juan Ramón Moreno, junto con la trabajadora de la universidad Julia Elba Ramos y su hija Celina, de 15 años, fueron asesinados en el campus de la UCA, en un contexto de conflicto civil en el país.
Los llamados “mártires de la UCA” son la consecuencia del trabajo en las fronteras que caracteriza a los miembros de la Compañía de Jesús, y al que el Papa Benedicto XVI les animaba a proseguir en su pasada audiencia del 21 de febrero, con estas palabras: “La Iglesia necesita con urgencia personas de fe sólida y profunda, de cultura seria y de auténtica sensibilidad humana y social; necesita religiosos y sacerdotes que dediquen su vida precisamente a permanecer en esas fronteras para testimoniar y ayudar a comprender que existe, en cambio, una armonía profunda entre fe y razón, entre espíritu evangélico, sed de justicia y laboriosidad por la paz. Sólo así será posible dar a conocer el verdadero rostro del Señor a tantos hombres para los que éste permanece hoy oculto o irreconocible. A ello debe dedicarse, pues, preferentemente la Compañía de Jesús”.
Desde 1973, cuando se iniciaba el Generalato del Padre Arrupe, casi 50 jesuitas en todo el mundo han muerto violentamente.
Testimonio de un jesuita en el Congo
OMPRESS-R. D. CONGO (20-01-09) Juanjo Aguado, un jesuita español que llegó el pasado verano a la República Democrática del Congo para trabajar con el Servicio Jesuita a Refugiados (SJR, www.jrs.net), en un proyecto de educación en Rutshuru y que se encontró inmerso en la guerra, cuenta su testimonio, cuando la situación parece haber mejorado un poco, y antes de regresar a España. Este es su último testimonio en el que cuenta cómo marchan los proyectos del SJR, que los niños han vuelto a la escuela y que parece que, poco a poco, la paz va ganando terreno en la región.
“Desde Bujumbura (Burundi), al borde del lago Tanganika, me preparo para partir (que es "morir" un poco). Dentro de 8 horas un avión me llevará de regreso a Europa y a España, pero creo que una parte muy grande de mi corazón no sabrá embarcar (…) En estos días, un sentimiento nítido y constante entre todos los otros ha sido y es el de agradecimiento. Ha sido mucho, mucho, mucho, lo que he descubierto, aprendido y sobretodo recibido y compartido en estos 5 meses que han pasado tan rápido. Tendría que poner aquí los rostros y las historias de tantas personas con las que he podido trabajar, sufrir y disfrutar de la vida y la tarea en Rutshuru (…)”
“Las vacaciones de Navidad y año nuevo terminaron el domingo y desde el lunes, la mayoría de ellos (¡ahora sí!) han vuelto a la escuela. Yo no lo he podido ‘ver’ en muchas de ellas, pero sé que el SJR va a hacer todo lo posible por recuperar el tiempo perdido y apoyar a los profesores que den clases extras con comida básica para el mes. Gracias a Dios, todos los proyectos van a seguir en buenos manos (educación, vulnerables, letrinas). ¡Hay muchas escuelas que seguir construyendo y apoyando porque hay muchos niños/as que tienen que seguir creciendo y sonriendo!”
(…) “Os confieso que, aunque vine acá como ‘humanitario’ con un proyecto de una ONG, me he sentido más a gusto si cabe, compartiendo la vida y la fe con la Iglesia local, con los cristianos de todas las edades que no se cierran en ellos mismos y que desde Dios, confían y siguen apostando por los demás. En esta foto aparece la parroquia de Rutshuru, que comienza cada mañana con la misa a las 6.30 a ritmo de tambores y cantos. ¡Mucho mejor que el bip-bip de un despertador made in Singapur!”
“el Misterio de Dios nos hizo anteayer un guiño como despedida. El cielo se llena de colores entre las montañas y sobre el lago... Este mundo es un lugar precioso y acogedor. A nosotros nos toca hacerlo más que un paisaje: ¡un hogar para todos!
Mi oración final son dos palabras, ¡UTUPE AMANI (Danos la Paz)!
Sé que varios de vosotros pedisteis esto a los Reyes Magos... Y parece que va llegando, poco a poco a este Kivu... Sigamos pidiéndoselo a los Hombres de Buena Voluntad”.
El SJR es una organización católica internacional (www.jrs.net), perteneciente a la Compañía de Jesús y cuya misión es servir, acompañar y defender los derechos de los refugiados y de otras personas desplazadas por la fuerza. Trabaja en 57 países, emplea a más de 1.400 personas entre laicos, jesuitas y otros religiosos para responder, entre otras, a las necesidades educativas, sanitarias y sociales de más de 500.000 refugiados y desplazados forzosos. Recordamos que la ONG jesuita española Entreculturas (www.entreculturas.org), ha puesto en marcha una emergencia para atender a esta población en una situación de vulnerabilidad en la República Democrática del Congo.
Mons. José Luis Azcona Hermoso tiene su diócesis en el Estado de Pará, localizado al norte de Brasil, en la selva amazónica. La desembocadura del río Amazonas está en este Estado y ahí mismo se encuentra la prelatura del agustino recoleto José Luis Azcona. Este Estado es uno de los mayores centros de corrupción y violencia institucional del país, además de ser uno de los que sufre mayor devastación de la selva amazónica con unos intereses económicos que se llevan por delante vidas humanas e inmensas extensiones de tierra.
En una entrevista realizada por Santiago Riesco, el obispo explica el por qué y por quién se siente amenazado. “Amenazado por la mafia de la explotación sexual de menores y también del tráfico humano, especialmente para Europa. El año pasado, el 23 de diciembre, en la cadena O Globo apareció mi nombre junto con otros quince. En este grupo de 16 estamos tres obispos del Pará, de la Amazonía Oriental. Creo con fundamento que estoy siendo buscado por los narcotraficantes porque me opongo directamente y en cuanto tengo ocasión a esta invasión de la barbarie y de la destrucción de la personalidad humana, de la familia y de la sociedad. Y también por parte de algunos grupos de políticos que denuncio en los medios de comunicación por el descuido total y responsable de la vida humana y de los derechos fundamentales de la persona y de la dignidad del hombre. Estoy siendo buscado y tengo que tener cuidado”.
El obispo cuenta que ya no puede caminar solo ni ir en autobús y que a pesar de ello no ha aceptado los servicios de escolta porque son muchos los amenazados y no puede aceptar que un obispo sea protegido y otros no.
“El pensamiento de la muerte –dice el obispo- es frecuente pero es un pensamiento pacífico, sereno, tranquilo, no es con ansiedad ni con angustia. Siempre respondo a los periodistas que muchas veces me alegro pensando en la posibilidad de morir mártir, de morir por el Evangelio como dicen los obispos del Brasil en una nota que hicieron pública en el mes de abril explicando nuestra situación. Para mí sería una alegría poder entregar mi vida por Jesucristo el Hijo de Dios que la dio por mí. Para mí sería el mejor final de mi existencia y agradecería a Dios esto como el máximo don que podría recibir de su parte. En este sentido estoy tranquilo”.
“Si no asumimos una posición decidida y no hacemos una opción por los valores éticos y por el evangelio, no vamos a hacer nada. Desde ahí uno se siente alegre y feliz de poder predicar el Evangelio de una manera sencilla, de una manera inculturada, de una manera realista”, añade.
En cuanto a la situación geográfica de su diócesis con más de 300 kilómetros de costa amazónica por donde entra y sale todo tipo de mercancías, el obispo manifestó que “la configuración geográfica de nuestra misión es especialmente adecuada para propiciar y facilitar la presencia de grupos mafiosos, de narcotráfico y de los enemigos de la estabilidad social, comenzando por esos 300 kilómetros que forma el delta del Amazonas. Son 300 kilómetros que están desprotegidos, nunca se ve por allí un barco de la marina brasileña, ni grande ni pequeño. Por allí entran armas, entra y sale droga porque es la ruta más fácil para los que vienen de la Amazonia comenzando por Colombia, Ecuador, Perú… todo va por ese río. Además la proximidad con la Guayana Francesa facilita enormemente el tráfico humano así como la biopiratería. Es una región abandonada por completo, es un problema de seguridad nacional del Brasil”.
El obispo explica también en esta entrevista el problema del tráfico de mujeres que llevan a cabo los jefes de las mafias y de las ramificaciones que tienen en el mismo Marajó. “Allí mismo ofrecen a las muchachas posibilidad de salir con engaños –algunas no, algunas saben para qué van- y pensando que en Europa van a encontrar un modo de vivir fácil y también digno. La realidad es un camino sin retorno en el que acaba la dignidad humana y el futuro de familias enteras”
“A mí me preocupa y me angustia enormemente este asunto. Creo que la Iglesia toda en el Brasil y también en España como principal país receptor –no todas se quedan aquí, muchas van para el resto de Europa- deberíamos hacer un trabajo en conjunto y una presión en los órganos oficiales para una mayor vigilancia y fiscalización de este mercado humano desastroso, vergonzoso, tan indigno de la humanidad y tan contrario al puro Evangelio”, añadió el obispo.
Mons. Azcona explica también que las acciones eclesiales que están llevando a cabo “están sirviendo a los organismos oficiales del gobierno del Estado y de la nación, a concretar actividades y programas donde este tipo de personas sean defendidas, prevenidas de caer en estos lazos tan peligrosos. Creo que en este sentido estamos haciendo un trabajo muy bueno porque se trata de entrar con legislación nueva, con conciencia nueva en un área que, hasta hace tres años, estaba casi intacta y en la que nadie se comprometía. Con este riesgo, esas muchachas y sus familias que de verdad quieren ser protegidas, están empezando a tener un camino de protección, de recuperación de la vida”.
Preguntado por lo que piensa sobre el gobierno de Lula, el obispo contestó que “es un gobierno que está entregado a la barbarie. Se está tramitando en el Senado un proyecto de ley para liberalizar completamente el aborto de manera que se permita el aborto hasta el instante mismo de nacer. Algo bárbaro. Sólo un detalle, la posición de Lula en concreto es de cobardía total. En las declaraciones oficiales delante de los grandes medios de comunicación dice que es católico, que su mujer también, que su madre también y que están en contra del aborto, pero que él quiere oír al pueblo brasileño manifestarse sobre el aborto. Y él sabe que el pueblo ha sido objeto de estadísticas contundentes, científicas, constantes y permanentes con un 87 por ciento de rechazo al aborto, del 90 por ciento en contra de su liberalización y así sigue más o menos. Si él entiende que el pueblo brasileño es el Senado o la Cámara de Diputados… en el Senado el 42 por ciento de los miembros están siendo procesados civilmente o criminalmente… ¿a estos señores es a los que quiere oír Lula para que decidan sobre la vida humana indefensa? Es absurdo, tan absurdo como que él se llame católico”.
“Si vamos a la Cámara el porcentaje de personas que están siendo procesadas por lo civil o por lo penal es aún más elevado. La Cámara aprobó hace un par de años, estando de presidente Severino Cavalcanci, un “flamante católico”, los experimentos con células embrionarias, pero se constató que estaban comprados y que él mismo, después de dos meses se constató que era corrupto y tuvo que ser retirado el presidente de la Cámara que defendió la aprobación de esta ley. Estos son los legisladores sobre materia de vida humana, dignidad humana, derechos humanos en Brasil, y esto está consentido –lo digo sin ningún reparo- está consentido por nuestro presidente Lula. Con el prestigio y la influencia política que él tiene en la Cámara y en el Senado, si él quisiera, si fuese un católico consecuente y no un cobarde, ya hubiese terminado con algunos proyectos como el de la aprobación de los matrimonios gays y la legislación contra la homofobia con la que ni tú ni yo podremos leer el capítulo uno de la carta de San Pablo a los Romanos donde se habla de los homosexuales porque seremos llevados a prisión durante tres años según el proyecto que se está tramitando desde hace un año en el Senado. ¡Absurdo! Es ideología, ya no se trata de respetar al homosexual. En la Iglesia todo el mundo respeta, pero es que es ideología pura, es exaltación, divinización, idolatría del homosexual y del gay. Es decir, continúan sociológicamente lo que psicológicamente dicen la mayor parte de los psicólogos sobre el narcisismo del homosexual. Y esto ya a niveles oficiales de legislación y a niveles de representación política”
- ¿Qué piensan de su situación los Agustinos Recoletos?, le pregunta Riesco.
Un agustino recoleto me contó: “mi madre me llamó el otro día por teléfono y me preguntó: hijo mío, estoy oyendo decir que estás en la diócesis de un obispo amenazado de muerte, ¿es eso cierto? Sí madre, es verdad. Pero hijo mío, tenga cuidado que si no yo voy a morir de miedo. Madre, yo sé que Jesucristo me mandó aquí como agustino recoleto, a esta parroquia como pastor de este rebaño y aquí hay muchas ovejas abandonadas y heridas. Si tengo que morir por estas ovejas, madre, yo voy a morir”. Delante de ese ejemplo es una maravilla poder vivir el Evangelio con hermanos de esa categoría, con sacerdotes de ese calibre. Esto te anima a entrar en la lucha. Otros permanecen más a la expectativa a ver qué sucede. Es un proceso para algunos lento de asimilación.
En cuento al apoyo recibido por la Orden de los Agustinos Recoletos, el obispo manifiesta que tiene el completo apoyo desde la Curia y desde su provincial. “Me han llamado personalmente para interesarse y me han dicho que toda la Orden está rezando. Me animan y me dicen que están con nosotros en la misión. Esto sí que es estupendo de verdad, muy bonito, muy bueno.
“El pueblo está orando mucho. La mayoría se extraña y se pregunta cómo es posible que amenacen al obispo. Se nota en la acogida, en los abrazos. Hace dos domingos en Melgaço, al despedirme, un padre de familia se me abrazó y se agarraba a mí diciendo: ‘por favor, monseñor, no se deje matar, no se deje matar’”, añade el obispo.
Los mártires de Argelia camino de los altares
OMPRESS-ROMA (20-01-09) La mañana del 10 de enero 2009, se reunió por primera vez la Comisión de historiadores para la causa de los mártires de Argelia. El encuentro tuvo lugar en la Casa general de los hermanos maristas, según informa el postulador H. Giovanni Maria Bigotto.
Estuvieron presentes tres historiadores: padres Jean Jacques Pérennès, de Egipto, Ivo Dujardin, antiguo abad de Westmale en Bélgica, actualmente capellán de las Monjas Trapenses de Vitorchiano, y Augustin Jomier, joven historiador parisino, llegado de Argelia. Participó también el nuevo abad general de los Trapenses, Dom Eamon Fitzgerald, interesado en la causa, puesto que la familia trapense cuenta con los siete monjes de Tibhirine en dicha causa. El padre abad llegó acompañado de la Hna. Augusta Tescari, postuladora. El padre Francesco Ricci representaba la causa de los Dominicos, más exactamente la de Mons. Pierre Claverie.
Esta reunión ha sido importante por varias razones. Ante todo era la primera vez que se encontraban los tres historiadores de países tan distintos. Fue una ocasión para que pudieran comprender mejor el trabajo y para ponerse de acuerdo sobre el método de trabajo a seguir. Se les entregó un documento en el que se expone lo que exige la Congregación para la causa de los santos por lo que respecta al trabajo de los historiadores: búsqueda de todos los documentos de identidad de los servidores de Dios, de todos los escritos todavía inéditos: cartas, artículos, escritos espirituales…, diarios personales… y también todo lo que se escribió sobre los servidores de Dios en los días que siguieron a su asesinato.
A partir de estos documentos esclarecedores y a través de un intercambio libre de ideas entre historiadores y postuladores, se fue precisando el ámbito de su trabajo y de la metodología que han de utilizar. Corresponde a los historiadores, por ejemplo, describir el contexto histórico de los años en los que murieron los mártires. Dentro de este contexto tienen que situar los documentos personales, los escritos inéditos, las reacciones de los medios de comunicación, los libros escritos, que por el momento son 113. En este contexto se subraya con fuerza el amor que el pueblo argelino tenía por sus mártires y el amor de ellos por el pueblo, su cultura y religión, un momento de muerte y duelo que vivieron juntos, una realidad histórica.
Una vez que el trabajo esté terminado, este material formará parte de toda la documentación que debe llevar a la beatificación. Todo esto hay que añadirlo al testimonio de los testigos convocados por el tribunal diocesano, así como a los escritos publicados por los servidores de Dios.
A continuación se iniciará el trabajo de los teólogos censores. Éstos deberán estudiar los escritos para verificar su conformidad con la fe y para poder bosquejar los retratos espirituales de los mártires. Giovanni Maria Bigotto, postulador.
Los mártires de la UCA y la justicia española: opinión de los jesuitas españoles
OMPRESS-MADRID (20-01-09) Ante la admisión del Juez de la Audiencia Nacional, Eloy Velasco, de la querella presentada el pasado 13 de noviembre por la asociación pro Derechos Humanos de España (APDHE) y el Centro de Justicia y Responsabilidad (CJA), sobre los asesinatos de los mártires de la UCA (Universidad Centro Americana José Simeón Cañas), los jesuitas españoles manifiestan el apoyo a las posiciones de sus compañeros del país latinoamericano que preferirían, en solidaridad con el pueblo salvadoreño, que el caso siguiese su curso legal en su país y no en España.
El Provincial de Castilla de la Compañía de Jesús, Juan Antonio Guerrero, tras hablar con sus compañeros salvadoreños avala sus tesis: “Nosotros no somos partícipes de la apertura del caso en España. Si los familiares por voluntad propia quieren abrirlo, están en su derecho y en ese caso, si nos piden datos, opiniones técnicas, experiencias habidas, se las brindaremos con gusto. Pero como una colaboración ante gente a la que queremos y respetamos. Pero nuestra decisión es sólo trabajar el caso con los instrumentos legales y de diálogo de El Salvador”. Según Guerrero “aunque sabemos que es más difícil hacerlo en El Salvador, también es cierto que los pobres sólo pueden hacerlo allí. Y al menos haciéndolo allí es posible ir abriendo caminos y posibilidades para ellos. No se trata sólo de abrir un caso, sino el camino para otros posibles, ya que nuestros compañeros jesuitas salvadoreños están trabajando no sólo en este caso de los jesuitas sino en muchos otros”.
Así, el primer caso que los jesuitas salvadoreños ganaron en la Corte Interamericana de Justicia, con el jesuita Jon Cortina, se ganó gracias a la actividad de la UCA. En la Comisión Interamericana han ganado un caso que ha obligado al Gobierno de El Salvador a iniciar conversaciones con ellos y tienen otro introducido. Es por eso que, afirma Juan Antonio Guerrero “nosotros no queremos que lo hecho en otro país, como España, pueda entorpecer o quitarle fuerzas para lo que deben hacer nuestros compañeros en El Salvador. Aunque, es verdad que si los familiares desean hacer algo, les respetamos y apoyamos”.
El 16 de noviembre de 1989, los jesuitas españoles Ignacio Ellacuría, Ignacio Martín-Baró, Segundo Montes, Joaquín López y López, Amando López y Juan Ramón Moreno, junto con la trabajadora de la universidad Julia Elba Ramos y su hija Celina, de 15 años, fueron asesinados en el campus de la UCA, en un contexto de conflicto civil en el país.
Los llamados “mártires de la UCA” son la consecuencia del trabajo en las fronteras que caracteriza a los miembros de la Compañía de Jesús, y al que el Papa Benedicto XVI les animaba a proseguir en su pasada audiencia del 21 de febrero, con estas palabras: “La Iglesia necesita con urgencia personas de fe sólida y profunda, de cultura seria y de auténtica sensibilidad humana y social; necesita religiosos y sacerdotes que dediquen su vida precisamente a permanecer en esas fronteras para testimoniar y ayudar a comprender que existe, en cambio, una armonía profunda entre fe y razón, entre espíritu evangélico, sed de justicia y laboriosidad por la paz. Sólo así será posible dar a conocer el verdadero rostro del Señor a tantos hombres para los que éste permanece hoy oculto o irreconocible. A ello debe dedicarse, pues, preferentemente la Compañía de Jesús”.
Desde 1973, cuando se iniciaba el Generalato del Padre Arrupe, casi 50 jesuitas en todo el mundo han muerto violentamente.
Testimonio de un jesuita en el Congo
OMPRESS-R. D. CONGO (20-01-09) Juanjo Aguado, un jesuita español que llegó el pasado verano a la República Democrática del Congo para trabajar con el Servicio Jesuita a Refugiados (SJR, www.jrs.net), en un proyecto de educación en Rutshuru y que se encontró inmerso en la guerra, cuenta su testimonio, cuando la situación parece haber mejorado un poco, y antes de regresar a España. Este es su último testimonio en el que cuenta cómo marchan los proyectos del SJR, que los niños han vuelto a la escuela y que parece que, poco a poco, la paz va ganando terreno en la región.
“Desde Bujumbura (Burundi), al borde del lago Tanganika, me preparo para partir (que es "morir" un poco). Dentro de 8 horas un avión me llevará de regreso a Europa y a España, pero creo que una parte muy grande de mi corazón no sabrá embarcar (…) En estos días, un sentimiento nítido y constante entre todos los otros ha sido y es el de agradecimiento. Ha sido mucho, mucho, mucho, lo que he descubierto, aprendido y sobretodo recibido y compartido en estos 5 meses que han pasado tan rápido. Tendría que poner aquí los rostros y las historias de tantas personas con las que he podido trabajar, sufrir y disfrutar de la vida y la tarea en Rutshuru (…)”
“Las vacaciones de Navidad y año nuevo terminaron el domingo y desde el lunes, la mayoría de ellos (¡ahora sí!) han vuelto a la escuela. Yo no lo he podido ‘ver’ en muchas de ellas, pero sé que el SJR va a hacer todo lo posible por recuperar el tiempo perdido y apoyar a los profesores que den clases extras con comida básica para el mes. Gracias a Dios, todos los proyectos van a seguir en buenos manos (educación, vulnerables, letrinas). ¡Hay muchas escuelas que seguir construyendo y apoyando porque hay muchos niños/as que tienen que seguir creciendo y sonriendo!”
(…) “Os confieso que, aunque vine acá como ‘humanitario’ con un proyecto de una ONG, me he sentido más a gusto si cabe, compartiendo la vida y la fe con la Iglesia local, con los cristianos de todas las edades que no se cierran en ellos mismos y que desde Dios, confían y siguen apostando por los demás. En esta foto aparece la parroquia de Rutshuru, que comienza cada mañana con la misa a las 6.30 a ritmo de tambores y cantos. ¡Mucho mejor que el bip-bip de un despertador made in Singapur!”
“el Misterio de Dios nos hizo anteayer un guiño como despedida. El cielo se llena de colores entre las montañas y sobre el lago... Este mundo es un lugar precioso y acogedor. A nosotros nos toca hacerlo más que un paisaje: ¡un hogar para todos!
Mi oración final son dos palabras, ¡UTUPE AMANI (Danos la Paz)!
Sé que varios de vosotros pedisteis esto a los Reyes Magos... Y parece que va llegando, poco a poco a este Kivu... Sigamos pidiéndoselo a los Hombres de Buena Voluntad”.
El SJR es una organización católica internacional (www.jrs.net), perteneciente a la Compañía de Jesús y cuya misión es servir, acompañar y defender los derechos de los refugiados y de otras personas desplazadas por la fuerza. Trabaja en 57 países, emplea a más de 1.400 personas entre laicos, jesuitas y otros religiosos para responder, entre otras, a las necesidades educativas, sanitarias y sociales de más de 500.000 refugiados y desplazados forzosos. Recordamos que la ONG jesuita española Entreculturas (www.entreculturas.org), ha puesto en marcha una emergencia para atender a esta población en una situación de vulnerabilidad en la República Democrática del Congo.








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