No hay demasiados antecedentes de un hecho similar. Algunos templos permanecen abiertos. La invitación a compartir la oración puertas adentro. La suspensión de bautismos, primeras comuniones y confirmaciones.El avance de la Gripe A en la Argentina colocó a los fieles católicos ante un inédito escenario. Al tiempo que la enfermedad se extiende por los centros urbanos del país, varias diócesis dispusieron la suspensión de los oficios religiosos, entre ellos las misas.
Con una invitación a vivir la fe puertas adentro, en lo que recuerda las experiencias de los primeros cristianos que se veían impedidos de celebrar la fe públicamente, familias enteras se encontraban este fin de semana reunidas en el interior de cada casa dispuestas a reemplazar el encuentro dominical en los templos con lecturas sagradas y oraciones comunes.
Las diócesis de Paraná, Concordia, Gualeguaychú y Puerto Iguazú fueron las primeras en informar la suspensión de los oficios que reúnen a fieles en las iglesas. Pero se estima que en muchos puntos del país esa modalidad se aplicó de hecho, con una baja o nula asistencia a los templos.
Además de las misas, este fin de semana se veían afectadas múltiples actividades que suelen ofrecer las parroquias: grupos misioneros, catequesis de niños y jóvenes y hasta celebraciones de bautismos, primeras comuniones y confirmaciones. Incluso varios fieles demoraron su intención de confesarse ante la preocupación que genera la cercanía de menos de un metro con, en este caso, un sacerdote.
Al suspender las misas, se pide a los fieles que "oren en sus casas honrando el día del Señor, privilegiando la meditación de las Sagradas Escrituras de ese domingo y orando en familia en el ámbito de sus hogares".
Es de esperar, también, que en las próximas horas más diócesis adopten similares medidas preventivas a fin de conjurar la epidemia que afecta a los argentinos.







Adelante
Sigue Conociendo
INICIO





0 comentarios:
Publicar un comentario