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MISIONEROS EN CAMINO: febrero 2008
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viernes, 29 de febrero de 2008

Testimonio Misionero: Familia Beas de Argentina

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Familia Beas: Misión en Angola
Pérez, 18 de febrero de 2008







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Queridos amigos, que difícil se nos hizo escribir en este último tiempo, no sabemos si todos lo saben pero por las dudas les contamos, después de algunas dificultades con nuestro vuelo, regresamos de Angola, llegamos a la Argentina el dia 18 de enero, salimos de Luanda el día 15, después de pasar unos días de paseo y descanso con la comunidad de la Lixeira (basural), ya que salimos de Dondo el dia 6 de enero, entre llantos y pocas palabras, porque mucho no pudimos decir, ni en la cena, ni en la misa de despedida, era tanto lo que teníamos en nuestro corazón, que solo nos salían lagrimas, especialmente al ver a nuestros hijos con cuanto cariño se despidieron de sus amiguitos, especialmente de Lorenzo, Bebo, Fefinha, Finoca, y cada vecinito, con quienes compartieron tantos juegos, peleas, perdones, QUE PEDAZO DE MISIONEROS QUE SON LOS CHICOS CARAJO!!!!!!, POR ESO SON LOS PREFERIDOS DE JESUS, CUANDO APRENDEREMOS A TENER REALMENTE ALMA DE NIÑOS, no repararon en el color, en las diferencias, en la cultura, de dieron y recibieron, en abundancia, sin cálculos, ni prejuicios, cuanto nos enseñaron.
Recién ahora estamos dándonos cuenta de todo lo que vivimos en Angola, ahora que ya estamos en casa, cuando, gracias a Dios, ya estamos trabajando, y tenemos el comienzo de clases encima, después de ser recibidos con tanto cariño por nuestras familias, amigos y comunidad, a medida que pasan los días y nos vamos a adaptando a estar de nuevo aquí, en nuestro querido país, a medida que contamos lo que hemos vivido vamos descubriendo, nuevas cosas, sentimientos, sensaciones, que tenemos en nuestro corazón.
El primer sentimiento que sentimos es de inmensa gratitud, a Dios por sobre todas las cosas, por habernos invitado a vivir esta vida misionera, por habernos elegido a pesar de lo poco que podemos ofrecer a la misión, por cada misión de la que hemos participado y participaremos a lo largo de nuestra vida, pero especialmente por habernos hecho participes de la misión de la iglesia en África. También gratitud hacia nuestra familia, amigos, comunidad, diócesis, dehonianos, salesianos, ustedes, porque con su si, hicieron posible el nuestro, durante todo el año nos sentimos acompañados, en cada rezo del rosario, en cada eucaristía, en cada momento difícil, en cada dificultad, en cada alegría, en cada esperanza o tristeza, siempre estuvieron con nosotros, porque sin la comunidad que envía, el misionero no tiene sentido, y realmente nos sentimos enviados, gracias.
Otro de los sentimientos que tenemos es el de no encontrar la forma de expresar lo que hemos vivido, nada de lo que digamos o expresamos nos parece suficiente para contar la experiencia de Dios que hemos tenido y también en eso radica la dificultad para escribir.
Pero vamos a intentar en esta carta responder a esta pregunta o afirmación, que se nos presenta desde que llegamos, que experiencia!!!!..no????.
Y realmente fue una gran experiencia, una experiencia transformadora, profunda, que nos obligo a convertirnos cada día, a soltar seguridades y creer que Dios no nos abandona, y hace de nuestra pobreza una riqueza para los demás.
Fue una intima experiencia de familia, ¡que hermoso año!, en donde compartimos tanto tiempo juntos, sin tantas cosas que nos quitan, casi sin darnos cuenta, momentos únicos para rezar, para hablar, para escuchar, para expresar, para proteger, para discutir, para perdonar, para en una palabra SER FAMILIA.
Fue una gran experiencia social, estar en medio de un pueblo pobre, sufrido, que sale de a poco de los traumas que les dejo una guerra cruel, hasta el 2002, poder valorar hasta el pavimento que tenemos en Pérez, o el agua potable, o la vacuna contra la polio, el medico, la escuela, todo, …compartiendo sus luchas, progresos y fracasos, sufriendo minimamente lo mismo, y tratando de dar lo nuestro, por ej cuando nos toco enfermar de malaria o escuchar las historias de los jóvenes que se reunían los sábados a la noche en casa, historias difíciles, de jóvenes que se animan a soñar a pesar de ellas o mejor a partir de ellas, en donde solo pudimos dar una palabra de aliento o grandes silencios tratando de sentir lo que ellos tan generosamente nos contaban, o cuidar a Lorenzo, ese bebe que quedara para siempre en nuestros corazones, por su fragilidad y a la vez sus enormes deseos de vivir, o los abrazos de Finoca (una nena de 2 años mas o menos)
cuando entrábamos al patio de la misión, o la sonrisa de Bebo, el hermanito mayor, o
cuando en el patio de casa teníamos 20 0 30 chicos jugando y compartiendo con nuestros hijos y cada tanto nos preguntaban como era Argentina, como era la familia argentina.
Una inmensa experiencia cultural, viendo, disfrutando de cada signo del evangelio en esta cultura tan comunitaria como la africana, en donde las mujeres se destacan por su trabajo y entrega (la mayoría va a la labra de donde sacan la comida diaria, transportando las mandiocas, choclos, papas o camotes, que cultivaron, mas la azada y el machete en su cabeza, mas un hijito atado en la espalda, caminando muchos km, y
después cocina y lava la ropa en el río, etc.), o en su sistema de familia extensa, donde todos son responsables de todos, o en el lugar que tienen los viejos, son los mas respetados y generalmente el mas viejo junto con el concejo de ancianos es el responsable de la comunidad, pero especialmente en su manera de expresar todo, la vida y la muerte, la alegría y la tristeza, con danzas y cantos que expresan su origen milenario. (todo esto se da especialmente en las aldeas, en las ciudades se esta perdiendo por el avance de la cultura individualista y occidental).
Una original, generosa y maravillosa experiencia eclesial, en donde todas las vocaciones a la que Dios llama trabajan juntas, tratando de respetar la originalidad de cada una de ellas, los sacerdotes, las religiosas, los hermanos religiosos, los laicos solteros, jóvenes y no tanto, las familias, poniendo sus valores, características y talentos al servicio de la construcción del reino de Dios, de una sociedad con mejores oportunidades para todos, mas justa. Nosotros como matrimonio y familia nos sentimos totalmente respetados, comprendidos y apoyados en nuestra vocación misionera familiar, desde lo logístico (vivíamos en una casa dentro de la ciudad, no en la comunidad religiosa, lo que nos permitió hacer realmente vida de familia), hasta en la espiritualidad propia de la familia o simplemente comprendiendo que el trabajo de la familia en la misión va a otro ritmo, depende de los chicos, como se adaptan, cuando nos enfermamos, etc. (por ej, lo único que nos pedían al principio era vivir en casa y compartir nuestra vida de familia con los vecinos), en donde la MISION, atraviesa todo el trabajo pastoral, lo que permite ver que a pesar de los problemas diarios, hay un objetivo común mas importante, el anuncio del Reino. En donde todos saben que se hace lo que se puede, de acuerdo a las condiciones en que se trabaja, y Dios hace el inmenso resto, pero nadie mezquina entrega o esfuerzo, en donde cada uno da hasta lo ultimo que tiene cada día, y en eso realmente estamos sorprendidos de cómo Dios sostiene a los salesianos en esta obra inmensa, con sus centros profesionales, de donde salen jóvenes formados con un mínimo de conocimiento en oficios, o las escuelas, que tratan de dar instrucción a tantos, o la atención a las distintas comunidades, grupos y movimientos,… etc. Y en donde necesitan tanto de maestros, de aula y oficios, médicos, enfermeros, y todo aquel que quiera darse. En donde también tuvimos que aprender a respetar, a ese pueblo de Angola en su forma de expresar y vivir la fe, o las celebraciones, cuanta alegría nos brindaron en cada visita a las pequeñas comunidades de las aldeas, cuanta generosidad en los almuerzos compartidos, gracias Dios por permitirnos acercarle la eucaristía a aquel catequista anciano, o rezar en el velorio de un niño junto con la familia, o charlar de los problemas de cada comunidad, o el trabajo de los catequistas, animadores laicos, cuanta entrega a Dios, a los hermanos.
Una experiencia profundamente humana, en donde tuvimos que sacar todas nuestras fuerzas para respetar a los demás, a tratar de pensar desde su lugar, especialmente en el trabajo en el centro profesional, en la escuela, ver como el día a día es mas importante que los grandes proyectos, en donde nos sentimos muchas veces inútiles, o sin posibilidad de ayudar, comprender, en donde también mostramos todas nuestras miserias y debilidades con nuestros enojos e incomprensiones, en donde nos sentimos perdonados y queridos, en donde sentimos una gran lección de amor, y ver que las diferencias culturales se terminan en el corazón, o en los rostros de sufrimiento, alegría o tristeza, en el dolor y la desesperación, la esperanza, la risa, o el llanto, ver como el hombre puede llegar a ser cruel o bondadoso, dominador o solidario, explotador o justo, en cualquiera de las culturas en que se exprese.
Una profética experiencia misionera, esto es merito a la confianza infinita que nos demuestran los salesianos de Angola, la misión junto con laicos aun esta en pañales, ahora, la misión ad gentes con familias es realmente una 'locura', pero ellos confían e invitan, van caminando, gracias a este coraje ofrecen al mundo el total de la vocaciones a las cuales somos llamados los cristianos, gracias a esto hemos encontrado la posibilidad de vivir nuestro compromiso misionero como familia, compartiendo nuestra fe con el pueblo angolano, cuantos canales de participación se necesitan para que muchos otros (laicos y familias) puedan llevar adelante su vocación, ese es el desafío y la invitación para otros, para que desde los lugares donde se deciden las cosas podamos construir caminos de misión para todos, en ese camino esta el profetismo para nosotros mismos, los que somos IGLESIA, PUEBLO DE DIOS. Profética también porque desde el trabajo cotidiano se quiere construir un mundo en donde quepan todos los mundos, como decía Pocho Lepratti.
Terminando y sabiendo que no hemos podido transcribir todo lo que sentimos, les decimos que Dios sigue llamando, a la misión, a la entrega diaria, a salir de nosotros mismos para compartir con los demás nuestro tesoro, Jesús, todos estamos llamados a mostrar al mundo lo maravilloso que es el proyecto del Reino, pero depende de nosotros Dios siempre respeta nuestra decisión, hoy nos sigue interpelando a través de cada injusticia, de cada sufrimiento, de cada falta de desarrollo, de cada enfermo, olvidado, abandonado, marginado, se necesitan muchas cosas, pero solo una da respuesta, TU SI.
Tu ciudad, tu comunidad, tu parroquia, tu diócesis, tu país, Angola y el mundo necesitan de muchos como vos que no se resignan, que confían en Dios, que no bajan los brazos, El te esta invitando, ..'Quien pierda su vida por Mi, se salvara', creemos en esta promesa, estamos dispuestos?, gracias nuevamente, hasta la próxima eucaristía y que Nuestra Madre del Cielo nos cubra con su manto.


Los Beas
Daniela, Martin, Clara, Santiago y Lucila
familiabeas@hotmail.com


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Con el alma en la Misión: Confesión de un misionero

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Descubriendo a Dios gracias a los africanos: Confesiones de un misionero

Por el padre Germán Arconada

MADRID, sábado, 20 octubre 2007 .- Publicamos la narración de su vocación que ha ofrecido el padre Germán Arconada, de la Congregación de los Misioneros de África (padres blancos) ofrecida en Madrid con motivo del Domingo Mundial de las Misiones.


Desde mi experiencia y camino de Damasco:

¿La vocación misionera?... una invitación al banquete de la comunión


Cuando era seminarista leí con interés el libro de Martín Descalzo “un cura se confiesa”… Creo que yo también debo confesarme. Dios ha sido, no digo excesivamente, pero si divinamente paciente conmigo.

Claro que quería ser misionero y misionero de África, pero a mi manera: haciendo muchas cosas y siendo admirado por los africanos… Todo parecía alimentar mis ansias de ser reconocido: uno que sabe en medio de los que no saben… uno que cree en medio de los que no creen… La vida misionera se presentaba como un camino de aventuras hacia la gloria en el cielo… y en la tierra. ¿Qué más podía desear?

Mi primera época fue la más larga. Quería a los africanos y me sentía querido por ellos. Conocí grandes amistades… y tuve muy buenos compañeros. Era fácil realizarse de una cierta manera en este mundo idílico africano hecho de sonrisas y de encuentros humanos.

Pero con mucha delicadeza y a veces con menos delicadeza fueron introduciendo poco a poco una duda en mí: ¿no me estaba rebuscando a mí mismo en todo lo que hacía? Pero la duda no encontraba la respuesta porque el éxito humano lo revestía con hábitos de verdad… Y como tenía éxito y hasta una condecoración me parecía que la duda no tenía sentido en mi vida. Luchaba, trabajaba pero sólo conseguía una felicidad troncada, insatisfecha, donde poco a poco aparecían las dudas sobre un futuro incierto.

No me voy a largar sobre esta época.

Pero Dios me esperaba para hablarme al corazón. Tenía ya 57 años. Estaba en unos ejercicios espirituales en Jerusalén. Vi con claridad que Dios me amaba tiernamente desde siempre a pesar de todas mis vanidades y pequeñeces. Dios era amor gratuito. Esto me inundó de gozo. Era una experiencia que no me esperaba. Para que el hombre sea feliz lo que necesita es ser consciente del amor de Dios. Esta debía ser mi nueva misión. Era como un renacer para otra misión. Enseñar el amor de Dios desde el amor recibido.

Pero estaba claro que esta experiencia no iba a liberarme de mis vanidades y pequeñeces. Esta conciencia de mi debilidad debía acercarme de mis hermanos que también tenían sus debilidades.

Tampoco se trataba de ser un místico celestial que pasa del sufrimiento de los pobres. Dios “se hizo carne” entre los humildes. Y Dios me trazó un camino inesperado de conversión.

Mi primer destino fue la guerra cruel y fratricida entre 1993 y 1995. La pregunta estaba clara de que nos servía haber construido escuelas y dispensarios si eran destruidos por la guerra? Delante de los dos cadáveres que vi arrastrados por el río Ruvubu me pregunté, hemos dado suficiente espacio para predicar el amor fraterno. En medio de la guerra viví con santos como el arzobispo Ruhuna al que acompañé rezando el rosario al lugar donde había asesinado dos misioneros Javerianos. Y cuando a los pocos días una orden de Roma me pedía abandonar el Burundi porque mi vida estaba en peligro, monseñor Ruhuna me despidió con una cena llena de ternura y no olvidaré nunca su pregunta: ¿porqué te sacan de Burundi, creen que estás tu en más inseguridad que yo?... Y cuando estaba en España me llegó la triste noticia el arzobispo Ruhuna había sido asesinado. Para él estaba claro había que predicar el amor conviviendo con los que sufren. Pero me tocaba obedecer. Tenía que dejarme guiar por Dios… y por el ejemplo admirable de monseñor Ruhuna.

Dios me ha regalado tantas cosas y sé que cuando le soy fiel, mi corazón está en paz y sosiego. Después Dios me condujo con los refugiados burundeses en Tanzania, porque según alguien con autoridad religiosa sobre mí me aseguró que ya no habría espacio para mí en Burundi. Sonreí interiormente. Si Dios quiere Él se las arreglará para que vuelva a Burundi. Pasé nueve meses con los refugiados en Tanzania. Aprendí mucho a su lado. En ese lugar de sufrimiento es donde tuve la experiencia de una fecundidad espiritual inesperada. Conocí a 3 jóvenes refugiados que iniciaron su entrega a Dios y que hoy son sacerdotes. Conocí a un grupo de chicas de las cuales otras 3 son religiosas. Fue una experiencia breve donde Dios hablaba muy fuerte en medio de los que sufrían de sentirse como abandonados por todos.

Y Dios se las arregló y me abrió las puertas de Burundi, con ala autorización del que había jurado que ya no volvería a Burundi. Y de qué manera y que con qué ternura. Cuando estaba en la frontera de Tanzania, vi al obispo de Muyinga que venía a darme la bienvenida a ayudarme a pasar la frontera. Todo un regalo de Dios.

Y empecé una nueva andadura misionera y Burundesa a tres bandas: la prensa, la parroquia y las obras de misericordia. Se vivía una situación muy dura de conflicto y división. La prensa era para mí el lugar donde plasmaba una mirada sobre la realidad de Burundi a partir de las lecturas del domingo. Se trataba de una catequesis que debía irradiar esperanza y optimismo desde un Dios Padre que los ama.

En la parroquia fue quizás el lugar donde tuve la mejor experiencia de Dios actuando en el pueblo burundés. La gente estaba harta de sufrimiento y de mentira. Les habían engañado invitándolos a la guerra para solucionar sus problemas de vida y convivencia. Necesitaban otro lenguaje: el del amor y el del perdón. Y ese lenguaje lo encontró en Jesús de Nazaret. Y la gente miró a Dios esperanzada buscando su perdón generoso. Nadie podía puntarse esta vuelta a Dios. Era Dios mismo el que les hablaba y poco a poco Kanyosha reventando todos los cálculos se llenó de gente que vivía con gozo su re-encuentro con Dios. Cómo explicar que en 6 años una iglesia de 180 metros cuadrados tuvimos que agrandarla 5 veces hasta llegar a la iglesia actual de mil metros cuadrados? Era la obra de Dios. Os podría dar las estadísticas mas rastreras, las de las colectas que pasan en 6 años de 3.000 francos a mas de 200.000 francos cada semana. Vivir el amor de Dios es también practicarlo en la vida. He visto mil gestos de caridad. El último, hace 10 días, inauguración de la parroquia. Un evento esperado, deseado y pedido a Dios con muchas oraciones. Querían sacerdotes viviendo entre ellos que les recuerden el amor de Dios y la misericordia con los hombres. Y se vivió un día de mucha misericordia en una situación de carencia. Los cristianos contribuyeron con 320.000 fr. para que los pobres niños y ancianos recibieran un gesto de misericordia.

He visto una parroquia fervorosa y feliz de encontrase con el Dios fuente de gozo y paz.

Ya es hora de concluir: ¿Misionero para qué?

• Para vivir esa fe que nos une a todos los hombres en el amor. Sólo cuando todos los hombres vivamos en el amor fraterno y el compartir la paz una realidad.

• La misión no es ninguna carga dura que Dios nos impone, es una invitación a ser feliz amando a los más humildes en cualquier punto del globo donde estemos.

• Una parroquia, una comunidad sin misión, sin apertura universal no puede ser cristiana. Cuando se habla tanto de globalización, una fe recortada del universalismo, es como un asesinato de la fe autentica en Jesús de Nazaret que quiere que todos juntos seamos familia.

• No somos colonialistas. El misionero se realiza cuando pasa el timón a los africanos, feliz de ver que Dios hace maravillas a través de los africanos. Esta es la experiencia que acabo de vivir con gozo.

• “Nuestro poder económico” es una tentación peligrosa y dañina que crea relaciones falsas y que sólo puede ser convertida en instrumento útil desde el servicio leal a Dios fuente de todo bien.

• El lenguaje misionero es el testimonio alegre de lo que Dios hace donde quiera que el misionero vive. El misionero tiene una mirada aguda que sabe apreciar el trabajo de Dios en medio de los hombres, un trabajo “salvador” que es siempre una Buena Noticia.

• El misionero ama a todos los hombres porque Dios vive de cierta manera en cada hombre como semilla de salvación.


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Via Crucis Latinoamericano

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1ª Estación
JESÚS ES CONDENADO A MUERTE


Jesús Condenado - Monseñor Romero

Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos
QUE POR TU SANTA CRUZ REDIMISTE AL MUNDO


LECTURA BÍBLICA: Se levantó toda la asamblea y lo llevaron ante Pilato. Ahí empezaron a acusarlo diciendo: "Hemos comprobado que este hombre es un agitador; no quiere que se paguen impuestos al César y se hace pasar por el rey enviado por Dios". Pilato lo interrogó. Ellos insistieron: "Está alborotando al pueblo y difunde su doctrina por todo el país". (Lc 23, 1-3.5-6)

COMENTARIO:
Pilato, embajador del Imperio Romano, y las autoridades de Jerusalén acusaron a Jesús de alborotar al pueblo y le condenaron a muerte. Hoy son muchos los injustamente condenados a muerte. Miles de hermanos son condenados a vivir en la miseria y a morir, lenta y cruelmente, de hambre. Cuando se atropella a las personas, Cristo vuelve a recorrer el camino de la pasión. Así, Jesús muere condenado por las leyes civiles y religiosas de su propio pueblo. Al discípulo no puede irle mejor que al maestro. Si a Jesús lo odiaron , a todos sus verdaderos seguidores también los van a odiar y a condenar a muerte; monseñor Romero y monseñor Gerardi son un ejemplo en nuestros tiempos de que la pasión de Jesús sigue porque no sólo estamos completando en nuestro cuerpo lo que falta a la pasión de Cristo sino también lo que falta a su resurrección. El pueblo entero de América Latina es condenado a muerte desde su nacimiento cuando se le impone un sistema que hace imposible usar en su propio provecho lo que el mismo pueblo produce; cuando todo lo recaudado por los gobiernos tiene que ser usado para pagar una deuda injusta, fruto de condiciones inhumanas y usurarias, y fruto, también, de administraciones corruptas y egoístas

ORACIÓN:

Por todas las veces que hemos sido indiferentes ante el hambre que afecta a nuestro pueblo.

PERDONA A TU PUEBLO, SEÑOR,
PERDONA A TU PUEBLO, PERDÓNALE, SEÑOR.
Por las veces que, en la comunidad, somos como Pilato y "nos lavamos las manos" ante los problemas.

PERDONA A TU PUEBLO, SEÑOR,
PERDONA A TU PUEBLO, PERDÓNALE, SEÑOR.
PADRE NUESTRO:

- Si alguno quiere ser mi discípulo, tome su cruz y sígame.

- AQUÍ ESTOY, SEÑOR.


2ª Estación
JESÚS ES CARGADO CON LA CRUZ

Jesús con la Cruz - Lucha Diaria por vivir

Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos.
QUE POR TU SANTA CRUZ REDIMISTE AL MUNDO

LECTURA BÍBLICA:

Entonces Pilato entregó a Jesús para que fuera crucificado. Ellos se apoderaron de Jesús. El mismo llevaba la cruz a cuestas y salió a un lugar llamado la Calavera, que en hebreo se dice Gólgota. (Jn 19,16-17)

COMENTARIO:
Cargaron a Jesús con una pesada cruz.
Hoy también, son muchos los que llevan sobre sus hombros la pesada cruz del hambre, la cruz de la enfermedad, la cruz de la falta de vivienda y trabajo. Nunca debemos someternos pasivamente bajo el peso de estas cruces.
De la violencia que se ha ejercido sobre ellos, los fuertes siempre se han defendido con la fuerza. Pero, ¿y los pobres?, ¿y los débiles?, ¿y los que no tienen quien dé la cara por ellos?, ¿y los que siempre son mirados con sospecha simplemente porque protestan o intentan defenderse?
Cristo, cargando con la cruz, nos revela también que humillar y sobrecargar al prójimo es humillar y crucificar a Dios.

ORACIÓN:
Por todas las veces que hemos sido indiferentes ante el hambre que afecta a nuestro pueblo.

PERDONA A TU PUEBLO, SEÑOR,
PERDONA A TU PUEBLO, PERDÓNALE, SEÑOR.
Por las veces que, en la comunidad, somos como Pilato y "nos lavamos las manos" ante los problemas.

PERDONA A TU PUEBLO, SEÑOR,
PERDONA A TU PUEBLO, PERDÓNALE, SEÑOR.
PADRE NUESTRO:

- Si alguno quiere ser mi discípulo, tome su cruz y sígame.

- AQUÍ ESTOY, SEÑOR.



3ª Estación
JESÚS CAE POR PRIMERA VEZ


Caída de Jesús - Caídos en la pobreza

Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos.

QUE POR TU SANTA CRUZ REDIMISTE AL MUNDO



LECTURA BÍBLICA:
Y Jesús les dijo: "Si alguno quiere seguirme que se niegue a sí mismo, tome su cruz y me siga". (Mc 8,34)

COMENTARIO:
El camino es largo y la cruz pesada. Jesús cae por vez primera.
Hoy también, son muchos los que caen por el peso de las cruces de la vida. Jesús nos invita a que le sigamos. Cargar con la cruz no es aceptar pasivamente el dolor. Frente a los problemas de la comunidad no podemos resignarnos a la impotencia. Seguir a Jesús es aliviar las cruces del dolor y de la miseria que hacen tropezar a los pobres.
En nuestro mundo sólo cuentan los que tienen éxito y, en el sistema imperante, el éxito se mide sólo en cantidades de dinero, en lo que se puede tener, poseer y comprar. ¿Y los que no tienen voz? ¿Quién es la voz de todos esos pueblos que porque, según los criterios del sistema neoliberal, no son pueblos ricos y por lo tanto triunfantes, no logran hacer que sus necesidades y sus posibilidades se tengan en cuenta en las mesas de discusión de los poderosos? ¿Quién es la voz de los que cayeron desde la primera vez: los indígenas, las mujeres, los desempleados, los jubilados?

ORACIÓN:
Por todas las veces que hemos sido indiferentes ante el hambre que afecta a nuestro pueblo.

PERDONA A TU PUEBLO, SEÑOR,
PERDONA A TU PUEBLO, PERDÓNALE, SEÑOR.
Por las veces que, en la comunidad, somos como Pilato y "nos lavamos las manos" ante los problemas.

PERDONA A TU PUEBLO, SEÑOR,
PERDONA A TU PUEBLO, PERDÓNALE, SEÑOR.
PADRE NUESTRO:

- Si alguno quiere ser mi discípulo, tome su cruz y sígame.

- AQUÍ ESTOY, SEÑOR.


4ª Estación
JESÚS ENCUENTRA A SU MADRE

Jesús y su Madre - El niño y su madre

Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos.

QUE POR TU SANTA CRUZ REDIMISTE AL MUNDO

LECTURA BÍBLICA:
Junto a la cruz de Jesús estaba su madre. Jesús, al ver a la madre y junto a ella a su discípulo, al que más quería, dijo a la madre: "Mujer, ahí tienes a tu hijo". Después dijo al discípulo: "Ahí tienes a tu madre". (Jn 19,25-27)

COMENTARIO:
María no abandona a su hijo. Ella no puede hacer nada por evitar tanto sufrimiento a su hijo, solamente puede consolarle con su mirada colmada de ternura.
Jesús nos da como madre a su propia madre. Honramos de verdad a María si seguimos el camino de su hijo.
En María, al pie de la cruz, estaban ya presentes todas esas mujeres que, como ella, proclaman que el Reino de Dios tiene que significar que los pobres son saciados y que los humildes tienen real acceso al poder. En María estaban ya presentes todas esas mujeres que, como ella, han visto torturar y morir a sus hijos, a sus esposos, a sus padres sólo porque ellos creían y luchaban cada día para que Dios reinara aquí. En María estaban ya presentes todas esas mujeres que acompañan a sus hijos hasta la cruz porque también los van a acompañar en la resurrección.

ORACIÓN:
Por todas las veces que hemos sido indiferentes ante el hambre que afecta a nuestro pueblo.

PERDONA A TU PUEBLO, SEÑOR,
PERDONA A TU PUEBLO, PERDÓNALE, SEÑOR.
Por las veces que, en la comunidad, somos como Pilato y "nos lavamos las manos" ante los problemas.

PERDONA A TU PUEBLO, SEÑOR,
PERDONA A TU PUEBLO, PERDÓNALE, SEÑOR.
PADRE NUESTRO:

- Si alguno quiere ser mi discípulo, tome su cruz y sígame.

- AQUÍ ESTOY, SEÑOR.




5ª Estación:
OBLIGAN AL CIRINEO A LLEVAR LA CRUZ



Jesús y el Cirineo - Compartiendo la cruz


Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos.
QUE POR TU SANTA CRUZ REDIMISTE AL MUNDO



LECTURA BÍBLICA:
Cuando lo llevaron, tomaron a un tal Simón de Cirene que volvía del campo y le cargaron la cruz de Jesús para que la llevara detrás de él. (Lc 23,26)

COMENTARIO:
Sus mejores amigos le abandonaron. La mayoría de la gente miraba y se lamentaba. Solamente un hombre que venía del campo fue cargado con la cruz que Jesús debía llevar.
El verdadero cristiano es el que ayuda a cargar la cruz de los que sufren. Ser cristiano es hacer lo que esté a nuestro alcance para convertir el dolor de los humildes en alegría y felicidad.
De hecho, Simón de Cirene no ayudó a Jesús. Para Jesús hubiera sido mucho mejor morir en el camino que morir en la cruz, el peor de todos los suplicios en su tiempo. Simón de Cirene, de hecho, ayudó a los romanos a crucificar a Jesús. Con la mejor voluntad del mundo, y a lo mejor sin saber siquiera quién era Jesús, Simón fue obligado por los romanos a ayudarles a crucificar a Jesús. ¿Cuántas veces nos volvemos cirineos de los que crucifican a nuestro pueblo? A lo mejor, como Simón, hasta con buena voluntad, a lo mejor hasta porque ignoramos que nuestro pueblo está siendo crucificado con las condiciones impuestas a su vida, a su trabajo, a su progreso. ¿Cuántas veces nos hemos puesto de parte de quienes crucifican a nuestros hermanos y hermanas con un sueldo miserable, con condiciones inhumanas?

ORACIÓN:
Por todas las veces que hemos sido indiferentes ante el hambre que afecta a nuestro pueblo.

PERDONA A TU PUEBLO, SEÑOR,
PERDONA A TU PUEBLO, PERDÓNALE, SEÑOR.
Por las veces que, en la comunidad, somos como Pilato y "nos lavamos las manos" ante los problemas.

PERDONA A TU PUEBLO, SEÑOR,
PERDONA A TU PUEBLO, PERDÓNALE, SEÑOR.
PADRE NUESTRO:

- Si alguno quiere ser mi discípulo, tome su cruz y sígame.

- AQUÍ ESTOY, SEÑOR.


6ª Estación
LA VERÓNICA LIMPIA EL ROSTRO DE JESÚS


Jesús y la Verónica - Los rostros de Jesús

Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos.

QUE POR TU SANTA CRUZ REDIMISTE AL MUNDO.

LECTURA BÍBLICA:
Hay una tradición antigua que nos presenta a Verónica atravesando por entre la muchedumbre. Ella se acerca y limpia la cara de Jesús, aquella cara cubierta de sudor, de sangre y de salivazos.

COMENTARIO:
La cara ensangrentada de Jesús estaba hinchada y desfigurada. No era fácil ver en ella lo que había dicho Jesús: "El que me ve, ha visto al Padre". Asustaba mirarlo, no parecía rostro humano. Sin embargo, su rostro era la imagen de Dios.
Hoy, el rostro ensangrentado de Jesús está presente en los niños de la calle, en las mujeres maltratadas, en los campesinos sin tierra, en los encarcelados, los desempleados, los segregados y los ancianos.
Vemos el rostro ensangrentado de Jesús asomarse todos los días en los periódicos, en la televisión, en los medios de comunicación, pero no somos capaces de manifestar públicamente nuestra solidaridad con el herido, el muerto de hambre, con el falto de amor, con el segregado, con el abandonado. El machismo nos impide ver que cuando "revientan" a Cristo delante de nosotros son a veces las mujeres las únicas que dan la cara por El y llevan la voz cantante en el momento de pasar entre los opresores y manifestar la solidaridad eficaz con el oprimido.

ORACIÓN:
Por todas las veces que hemos sido indiferentes ante el hambre que afecta a nuestro pueblo.

PERDONA A TU PUEBLO, SEÑOR,
PERDONA A TU PUEBLO, PERDÓNALE, SEÑOR.
Por las veces que, en la comunidad, somos como Pilato y "nos lavamos las manos" ante los problemas.

PERDONA A TU PUEBLO, SEÑOR,
PERDONA A TU PUEBLO, PERDÓNALE, SEÑOR.
PADRE NUESTRO:

- Si alguno quiere ser mi discípulo, tome su cruz y sígame.

- AQUÍ ESTOY, SEÑOR.



7ª Estación:
JESÚS CAE POR SEGUNDA VEZ


2da Caída de Jesús - Caídos en la miseria


Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos.

QUE POR TU SANTA CRUZ REDIMISTE AL MUNDO


LECTURA BÍBLICA:
Y Jesús les dijo: "En verdad les digo si el grano de trigo no cae en tierra y muere queda solo, pero si muere da mucho fruto". (Jn 12,24).

COMENTARIO:
Otra vez cae Jesús . Pero no se siente derrotado. No abandona su compromiso. Jesús sabe bien que lo malo no es caer. Lo verdaderamente malo es no levantarse.
Aunque caigamos mil veces, mil veces tenemos que levantarnos para seguir nuestro compromiso de dar vida y felicidad a nuestros hermanos.
Todas las caídas de Jesús y su muerte en la cruz en menos de tres horas, nos revelan que Jesús llegó a la crucifixión ya debilitado por los golpes que le habían dado al azotarlo en el pretorio. A veces ignoramos totalmente que nuestro pueblo llega a finales del siglo XX después de quinientos años de explotación y expoliaciones sucesivas, debilitado por hambres descaradas o subalimentaciones perpetuas y disimuladas, por condiciones de miseria que lo hacen caer en el camino de su liberación. Golpes recibidos de manos de representantes del imperio o de sus testaferros y representantes nacionales.

ORACIÓN:
Por todas las veces que hemos sido indiferentes ante el hambre que afecta a nuestro pueblo.

PERDONA A TU PUEBLO, SEÑOR,
PERDONA A TU PUEBLO, PERDÓNALE, SEÑOR.
Por las veces que, en la comunidad, somos como Pilato y "nos lavamos las manos" ante los problemas.

PERDONA A TU PUEBLO, SEÑOR,
PERDONA A TU PUEBLO, PERDÓNALE, SEÑOR.
PADRE NUESTRO:

- Si alguno quiere ser mi discípulo, tome su cruz y sígame.

- AQUÍ ESTOY, SEÑOR.


8ª Estación:
JESÚS CONSUELA A LAS MUJERES


Jesús y las mujeres - El consuelo espera

Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos.
QUE POR TU SANTA CRUZ REDIMISTE AL MUNDO



LECTURA BÍBLICA:
Lo seguía muchísima gente, especialmente mujeres que se golpeaban el pecho y lloraban por él. Jesús, volviéndose hacia ellas, les dijo: "Hijas de Jerusalén, no lloren por mí. Lloren más bien por ustedes y por sus hijos. Porque si así tratan al árbol verde ¿qué harán con el seco?" (Lc 23,27-28.31)

COMENTARIO:
En los momentos más duros para Jesús, son las mujeres las que le siguen y consuelan con su presencia.
Hoy, Jesús sigue sufriendo en todos los pobres y hambrientos que ambulan por nuestras calles.
Nos impresionamos cuando encontramos a nuestros "piedreros" registrando basureros para comer o cuando pasamos junto a los que duermen en la calle bajo algún alero de nuestros comercios, pero ¿nos compadecemos y nos solidarizamos? ¿Nos preocupa que los veinticinco centavos que nos suplican se lo vayan a gastar en droga o en alcohol?, ¿o nos preocupan ellos y cómo compartir lo nuestro con estos hermanos en los que Cristo registra basureros y duerme en nuestros calles y bajo los aguaceros? Las mujeres de Jerusalén no buscaron excusas, ¿nosotros sí?

ORACIÓN:
Por todas las veces que hemos sido indiferentes ante el hambre que afecta a nuestro pueblo.

PERDONA A TU PUEBLO, SEÑOR,
PERDONA A TU PUEBLO, PERDÓNALE, SEÑOR.
Por las veces que, en la comunidad, somos como Pilato y "nos lavamos las manos" ante los problemas.

PERDONA A TU PUEBLO, SEÑOR,
PERDONA A TU PUEBLO, PERDÓNALE, SEÑOR.
PADRE NUESTRO:

- Si alguno quiere ser mi discípulo, tome su cruz y sígame.

- AQUÍ ESTOY, SEÑOR.


9ª Estación:
JESÚS CAE POR TERCERA VEZ


3ra caída de Jesús - Caídos en la indigencia

Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos.

QUE POR TU SANTA CRUZ REDIMISTE AL MUNDO


LECTURA BÍBLICA:
El cortejo se aproxima a la cima del Calvario. La debilidad de Jesús se acentúa y cae por tercera vez. Entre la turba había muchas personas que anteriormente eran seguidores de Jesús, pero ahora esas mismas personas se burlan de él.

COMENTARIO:
La cruz cada vez pesa más. Jesús no aguanta y cae al suelo.
También hoy, muchos hermanos nuestros están caídos, al lado del camino. No es posible ser solidarios, si no cambiamos la situación de miseria en que viven, si no realizamos gestos significativos y concretos que les ayudan a levantarse.
Jesús nos enseña que no sólo se hace camino al andar, sino que también se hace camino al caer si cada vez que caemos aprendemos a levantarnos, si al caer, aunque hubiéramos caído tres veces, aprendemos a no volver a caer o a no volver a caer en lo mismo. Jesús no cayó tres veces solamente en el camino del calvario, Jesús sigue cayendo en todas las víctimas de nuestro sistema judicial y de nuestro sistema carcelario, tan brutalmente injustos, que tan claramente nos enseñan que las leyes y las cárceles son para caer sobre los pobres, que los grandes ladrones y asesinos se pueden reír de todas las leyes y de todo concepto de justicia.

ORACIÓN:
Por todas las veces que hemos sido indiferentes ante el hambre que afecta a nuestro pueblo.

PERDONA A TU PUEBLO, SEÑOR,
PERDONA A TU PUEBLO, PERDÓNALE, SEÑOR.
Por las veces que, en la comunidad, somos como Pilato y "nos lavamos las manos" ante los problemas.

PERDONA A TU PUEBLO, SEÑOR,
PERDONA A TU PUEBLO, PERDÓNALE, SEÑOR.
PADRE NUESTRO:

- Si alguno quiere ser mi discípulo, tome su cruz y sígame.

- AQUÍ ESTOY, SEÑOR.



10ª Estación:
JESÚS ES DESPOJADO DE SUS VESTIDURAS


Jesús despojado - Despojados de dignidad

Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos.

QUE POR TU SANTA CRUZ REDIMISTE AL MUNDO


LECTURA BÍBLICA:
Cuando los soldados pusieron en la cruz a Jesús, se repartieron su ropa en cuatro partes iguales, una para cada soldado. En cuanto a la túnica de Jesús, que era sin costura, de una sola pieza, decidieron: "No la rompamos, más bien echémosla a la suerte, a ver de quién será". Así fue como actuaron los soldados. (Jn 19,23-24)

COMENTARIO:
Jesús nació pobre en un pesebre y murió pobre en la cruz. Nunca tuvo nada y lo poco que tenía se lo quitaron: lo dejaron desnudo.
Así también hoy, despojan al pequeño campesino y al indígena de sus tierras, de la base del sustento. Lo dejan sin nada y le quitan aun lo que no tiene. La ambición de unos pocos es la causa de la miseria de muchos.
Todos los desnudos, los que no tienen con qué cubrirse o presentarse, los que saben que por el vestido que llevan se les niega un empleo o el respeto o la dignidad. Todos los segregados por su apariencia. Porque no viven en un barrio "decente" o no visten "decentemente", ¡como si la decencia fuera cuestión de barrio, casa o vestido y no de actitudes! Todos los ancianos y ancianas a quienes porque no se les puede quitar su dinero se les despoja diariamente de su dignidad o su autonomía. ¡Todos ellos quedaron muy bien representados por un Cristo a quien despojan de lo único que tenía!

ORACIÓN:
Por todas las veces que hemos sido indiferentes ante el hambre que afecta a nuestro pueblo.

PERDONA A TU PUEBLO, SEÑOR,
PERDONA A TU PUEBLO, PERDÓNALE, SEÑOR.
Por las veces que, en la comunidad, somos como Pilato y "nos lavamos las manos" ante los problemas.

PERDONA A TU PUEBLO, SEÑOR,
PERDONA A TU PUEBLO, PERDÓNALE, SEÑOR.
PADRE NUESTRO:

- Si alguno quiere ser mi discípulo, tome su cruz y sígame.

- AQUÍ ESTOY, SEÑOR.


11ª Estación
JESÚS ES CLAVADO EN LA CRUZ


Jesús en la Cruz - Crucificados en sus vidas

Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos. QUE POR TU SANTA CRUZ REDIMISTE AL MUNDO.


LECTURA BÍBLICA:
Entonces los soldados sacaron fuera a Jesús para crucificarlo. Eran como las doce del medio día cuando lo crucificaron.

COMENTARIO:
Jesús llega al Gólgota y allí lo clavaron en la cruz.
El árbol seco de la cruz, se convierte, por el sacrificio de Cristo, en el árbol de la vida. También hoy, la humanidad está llamada a hacer producir la tierra para que pueda dar fruto para todos.
¡Hay tantos para los que vivir es una verdadera tortura! ¡Tantos para los que sería mucho más piadoso estar muertos!, ¡tantos que no han muerto en una cruz, sino que viven o sobreviven crucificados cada día! Crucificados por la injusticia, por la pobreza, por la enfermedad, por la soledad. La encarnación fue verdadera con todas sus consecuencias. Somos hombres y nada humano, ni la peor de las vidas o las muertes, nos es ajeno. Vemos a nuestros pueblos crucificados por un sistema económico y por una deuda que no adquirieron ellos, muriendo cada día en la humillación y el desprecio, y hasta el desinterés de los países exitosos, y poderosos y ricos, ¿no podemos hacer nada para cambiar esta situación?

ORACIÓN:
Por todas las veces que hemos sido indiferentes ante el hambre que afecta a nuestro pueblo.

PERDONA A TU PUEBLO, SEÑOR,
PERDONA A TU PUEBLO, PERDÓNALE, SEÑOR.
Por las veces que, en la comunidad, somos como Pilato y "nos lavamos las manos" ante los problemas.

PERDONA A TU PUEBLO, SEÑOR,
PERDONA A TU PUEBLO, PERDÓNALE, SEÑOR.
PADRE NUESTRO:

- Si alguno quiere ser mi discípulo, tome su cruz y sígame.

- AQUÍ ESTOY, SEÑOR.



12ª Estación: JESÚS MUERE EN LA CRUZ



Jesús Muere en la Cruz - Monseñor Angelelli


Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos. QUE POR TU SANTA CRUZ REDIMISTE AL MUNDO


LECTURA BÍBLICA:
Como al mediodía se ocultó el sol y todo el país quedó en tinieblas hasta las tres de la tarde. En ese momento la cortina del templo se rasgó por la mitad y Jesús gritó muy fuerte: "Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu". Y al decir estas palabras, expiró. (Lc 23,44-46)

COMENTARIO:
Un grito muy fuerte fueron las últimas palabras de Jesús. El que vino para liberar a su pueblo de toda esclavitud, murió en la cruz para que tuviéramos vida en abundancia.
Jesús fue fiel a su misión hasta el final. Confiadamente entregó su vida en las manos del Padre. Ni la cruz, ni la muerte pueden separarle del Dios de la vida.
Las cruces, como la de Jesús, son las que dejan a las personas sin consuelo, sin protección de ninguna clase, sin defensa frente al dolor, frente a la humillación, frente a los mismos representantes de la ley. En esa cruz no mueren , sino que nacen millones de seres humanos de los cinco continentes. La cruz de la injusticia de la que Dios no protege a sus hijos o, peor aún, parece abandonarlos todos los días. La cruz en que viven y mueren condenados os inocentes, los profetas, los que dicen la verdad a todos los Caifás y Pilatos de este mundo nuestro; la cruz de Cristo es la cruz en la que mueren todos los días los que sirven al pueblo hasta dar la vida por él.

ORACIÓN:
Por todas las veces que hemos sido indiferentes ante el hambre que afecta a nuestro pueblo.

PERDONA A TU PUEBLO, SEÑOR,
PERDONA A TU PUEBLO, PERDÓNALE, SEÑOR.
Por las veces que, en la comunidad, somos como Pilato y "nos lavamos las manos" ante los problemas.

PERDONA A TU PUEBLO, SEÑOR,
PERDONA A TU PUEBLO, PERDÓNALE, SEÑOR.
PADRE NUESTRO:

- Si alguno quiere ser mi discípulo, tome su cruz y sígame.

- AQUÍ ESTOY, SEÑOR.

13ª Estación:
JESÚS ES BAJADO DE LA CRUZ



María junto a Jesús - Compartiendo las muertes

Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos. QUE POR TU SANTA CRUZ REDIMISTE AL MUNDO


LECTURA BÍBLICA:
Alguien tuvo la valentía de ir donde Pilato y pedirle el cuerpo de Jesús. Era José, del pueblo de Arimatea. José bajó el cuerpo de la cruz y lo envolvió en una sábana que había comprado. (Mc 15,43.46a)

COMENTARIO:
Bajaron el cuerpo de Jesús y lo pusieron en brazos de su madre, María. No hay dolor más grande.
María es el ejemplo de la mujer fiel y perseverante. Ella sabe que la vida nueva sólo nace en el sacrificio.
Jesús, muerto, fue bajado de la cruz, pero el pueblo, representado por El, sigue allí, en la cruz. ¡Ay de los que crucifican al pueblo y no le permiten bajar de la cruz! Los pueblos recuerdan con honor a los crucificados por defender al pueblo, pero castiga con la eterna vergüenza y rechazo a quien lo cricificaron. Jesús, muerto, representa a todos nuestros muertos, igual que Jesús resucitado representa lo que Dios se ha comprometido a hacer con los que mueren al servicio del pueblo: resucitarlos.
Faltan madres y padres de familia con las actitudes de María, para que eduquen a sus hijos para el amor y la solidaridad.

ORACIÓN:
Por todas las veces que hemos sido indiferentes ante el hambre que afecta a nuestro pueblo.

PERDONA A TU PUEBLO, SEÑOR,
PERDONA A TU PUEBLO, PERDÓNALE, SEÑOR.
Por las veces que, en la comunidad, somos como Pilato y "nos lavamos las manos" ante los problemas.

PERDONA A TU PUEBLO, SEÑOR,
PERDONA A TU PUEBLO, PERDÓNALE, SEÑOR.
PADRE NUESTRO:

- Si alguno quiere ser mi discípulo, tome su cruz y sígame.

- AQUÍ ESTOY, SEÑOR.


14ª Estación:
JESÚS ES PUESTO EN EL SEPULCRO



Jesus en el Sepulcro - Esperando la Liberación

Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos.

QUE POR TU SANTA CRUZ REDIMISTE AL MUNDO


LECTURA BÍBLICA:
Cerca del lugar donde lo crucificaron, había un huerto, y en el huerto un sepulcro nuevo, donde nadie había sido enterrado. Aprovecharon entonces este sepulcro cercano para poner ahí el cuerpo de Jesús. (Jn 19,42)

COMENTARIO:
Hay silencio y tristeza. Unos pocos enterraron a Jesús. Pero Jesús es ese grano de trigo que muere para dar vida.
La muerte de Jesús es salvadora si nos dejamos transformar por él y ponemos en práctica lo que él nos enseñó.
Pobre desde su nacimiento hasta su resurrección, Jesús es enterrado en un sepulcro ajeno, en un sepulcro prestado. Jesús, enterrado como todo ser humano, resucita como todo ser humano resucitará. La muerte y el entierro sólo adquieren su verdadero sentido con la resurrección: son un paso necesario, pero sólo un "paso". Nosotros los cristianos no predicamos la muerte, sino la resurrección, como no creemos en el pecado, sino en el perdón y en la gracia. Nosotros no somos testigos de Satanás, sino de Cristo y de su poder sobre el universo entero y la historia humana. Nuestra vida tiene que hablar no del poder de Pilatos, que crucifica, sino del poder de Dios, que resucita.

ORACIÓN:
Por todas las veces que hemos sido indiferentes ante el hambre que afecta a nuestro pueblo.

PERDONA A TU PUEBLO, SEÑOR,
PERDONA A TU PUEBLO, PERDÓNALE, SEÑOR.
Por las veces que, en la comunidad, somos como Pilato y "nos lavamos las manos" ante los problemas.

PERDONA A TU PUEBLO, SEÑOR,
PERDONA A TU PUEBLO, PERDÓNALE, SEÑOR.
PADRE NUESTRO:

- Si alguno quiere ser mi discípulo, tome su cruz y sígame.

- AQUÍ ESTOY, SEÑOR.






SUGERENCIAS PARA EL VIA CRUCIS

1. El lugar
El mejor lugar para celebrar el viacrucis es la calle y la vida.
El viacrucis, como su nombre indica, es un camino hacia la cruz. Es muy importante que todos los que asisten al viacrucis caminen.
Esto, a veces, no es así; sobre todo cuando se celebra en el templo.
Aunque, por los motivos que sean, no podamos salir a la calle, siempre es conveniente hacer un recorrido: puede ser alrededor del templo, dando una vuelta por fuera.
Esto permitirá que haya el suficiente espacio físico para que todos puedan caminar, y no solamente el que lleva la cruz.
No es aconsejable hacer el viacrucis sin que la gente camine. Pues el caminar, como caminó Jesús, es uno de los signos principales del viacrucis.

2. Animadores y lectores
Es muy importante que no sea una sola persona la que "recita y dice la misa". Que no sea uno solo el que diga y lo haga todo.
En la celebración del viacrucis se pueden repartir estas tareas: animador, lectores, comentador, rezadores, cantores, quienes llevan la cruz…

3. La cruz
En toda celebración de la fe hay signos. Debemos darles mucha importancia. Durante el viacrucis, la cruz es el signo principal. Delante del pueblo que camina de estación en estación va una cruz grande.
Es necesario que la cruz sea realmente grande, para que todos la puedan ver desde lejos.
En cada estación se puede dar la cruz a otra persona de las que asisten al viacrucis.
También podemos pedir a la gente que traiga y lleve en sus manos una cruz pequeña y cuando llega el momento de anunciar cada estación que la levanten.
Otra idea que podemos promover es que en cada viacrucis un grupo de la parroquia adorne, según su creatividad, la cruz grande o la cruz de cada estación. En un viacrucis se puede pedir que la adornen los jóvenes, en otro los niños, en otro las mujeres, en fin, según sean los grupos que hay. Lo importante es que todos tengan la oportunidad de participar.

4. Los carteles
Como en los viacrucis hay mucha gente, no todos ven el altar de la estación; por eso, sugerimos que pintemos los nombres de cada estación en mantas y las coloquemos sobre el altar correspondiente.
También, si en la comunidad, hay alguien a quien le guste dibujar, se pueden pintar las escenas de cada estación en un papel grande o en mantas, y también las colocamos en el lugar en que se hará cada estación.

5. La hora
Hay que escoger una hora en que la mayoría de la gente pueda participar.



Oficina Nacional de Pastoral Social-Cáritas Panamá
Apdo. 1149, Zona 9A, Panamá
Tel.: (502) 262-3777 / Fax.: (502) 262-3648
Correo electrónico: caritas@caritaspanama.org / coordinador@caritaspanama.org

Textos originales: Patricio Hanssens y Alejandro von Rechnitz


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WebJCP | Abril 2007